El último día hábil del presidente Vázquez y del primer gobierno frenteamplista

Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor


EMILIANO COTELO:
Hoy es el último día hábil de la presidencia del Tabaré Vázquez y del primer gobierno frenteamplista de la historia del país. El politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone la segunda parte de una especie de balance de este quinquenio, de los hechos más destacados de la administración Vázquez. El título: “El último día hábil del presidente Vázquez y del primer gobierno frenteamplista”.

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EC - ¿Cómo completamos el análisis? ¿Por dónde vamos a ir?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero recordemos que este no es un balance exhaustivo, sino que tomamos una serie de puntos que nos parecieron importantes la semana pasada y hoy tomamos otros cuatro: Derechos Humanos, aborto, tabaquismo y política exterior.

EC - Vamos al primero de esos capítulos, Derechos Humanos.

OAB - Este gobierno le dio gran importancia al tema, sobre todo en los tres primeros años. Llevó adelante una línea que podría calificarse de zigzagueante, fue tanteando el camino, mirando los pasos, tironeado por un lado por la convicción de que no debía irse a posturas rupturistas, aunque sí quería avanzar en el tema, y por otro muy aguijoneado por los sectores más combativos.

En esto hay dos conductas o dos líneas que marcan la acción del gobierno. Una tuvo que ver con la Ley de Caducidad, que este gobierno no se propuso derogar, pero sí interpretar de una manera diferente de los gobiernos anteriores. Este cambio de interpretación del Poder Ejecutivo llevó como consecuencia a que muchos casos quedaran excluidos de la protección de la norma, muchos dicen que “se perforó” la Ley de Caducidad y habilitó procesamientos como los de Juan María Bordaberry y Gregorio Álvarez, los dos presidentes de facto –Bordaberry en la segunda parte de facto– que viven, y el conjunto de militares y policías que están recluidos en una cárcel especial. Este fue un cambio muy importante en la materia, sin que haya habido ningún tipo de conmoción en el país.

La otra línea tiene como elemento muy importante el conjunto de excavaciones que permitieron el hallazgo de restos, la confirmación de la muerte de desaparecidos y la confirmación de que no había más casos en esos terrenos. Con esto se les quitó el misterio a tierras en unidades militares que se sospechaba que podían haber servido como lugar de entierro de muertos que formalmente aparecían como desaparecidos.

Cuando hablamos de Derechos Humanos, estamos hablando en este aspecto de aquello a lo que en Uruguay se le ha puesto más énfasis en relación con Derechos Humanos, que son las consecuencias emergentes de violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura, durante el período militar. Obviamente ha habido políticas de Derechos Humanos en otros temas, pero importa marcar esto como un tema central, controversial en el país.

Por otra parte, el impulso de un plebiscito constitucional, ya al final del período de gobierno, en el último año, descomprimió al Frente Amplio (FA), al gobierno y al presidente porque trasladó la decisión de mantenimiento o no de la Ley de Caducidad directamente a la ciudadanía, con lo que también lo sacó del debate.

EC - No fue el gobierno el que impulsó el plebiscito.

OAB - No, el plebiscito quitó al FA, al gobierno y al presidente la presión que podían tener de qué hacer con la Ley de Caducidad. Fue impulsado por organizaciones sociales, entre ellas el PIT-CNT, ni el gobierno ni el FA impulsaron formalmente o dieron el puntapié inicial, pero al gobierno le sirvió como elemento de descompresión, porque el tema pasó directamente a la ciudadanía.

Como resumen se puede decir que este gobierno caminó mucho en el esclarecimiento y el juzgamiento de violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura.

EC - Pasemos al segundo capítulo, el aborto. Aquí el protagonismo de Vázquez fue a la inversa de lo que comentabas, en este caso fue por frenar una iniciativa del FA, no por un impulso propio.

OAB - Exacto; en política se hace por hacer, por no hacer o por impedir hacer. En este caso fue tratar de que no se modificara lo que existe. Este fue uno de los dos grandes temas personales, el otro es el del tabaquismo. Vázquez es un hombre pragmático, lo ha demostrado en este gobierno, un hombre de pocas convicciones rígidas, con muchas sensibilidades claras, pero no ideologías armadas, construidas con planteos muy rígidos, pero en esto sí, en el aborto y el tabaquismo, se diría que son convicciones profundas previas al Vázquez político, previas a la política y a lo político.

Aquí tomó una decisión única en la vida del país: un presidente de la República ejerció el veto enfrentando a todo su partido político, al FA en este caso. Cuando el tema se discutió en la Asamblea General se dio un enroque muy singular: Vázquez fue respaldado por casi toda la oposición, y por otro lado apareció Sanguinetti como el vocero más fuerte de los que estaban en la línea de levantar el veto del Poder Ejecutivo. Es decir, aparecieron Vázquez como el referente de la oposición y Sanguinetti como el referente del oficialismo. Parecería que el costo político para Vázquez en el momento fue importante, al menos ahí se vivió un momento de debilitamiento del presidente, que ya venía debilitado por el tema de la candidatura presidencial, y probablemente el veto al aborto lo debilitó aún más al intentar jugar en la definición de la candidatura presidencial del FA.

EC - El tercer tema que proponías, el tabaquismo, sin duda es otro gran asunto de definición personal de Vázquez, en este caso por la positiva, por impulsar una línea de acción muy fuerte.

OAB - Sí, acá se conjugan convicciones personales quizás previas a la política y previas a su estudio de medicina, porque en algunas biografías de él o referencias personales se anota que este tema y el del cáncer en general son de los que lo llevaron a estudiar medicina. El objetivo traducido en el eslogan “País 100% libre de humo de tabaco” se expone en dos tipos de medidas: la prohibición de fumar o de incentivar a fumar por medio de la publicidad, y las restricciones a la comercialización de cigarrillos.

La prohibición de publicidad es más fácil de controlar; la prohibición de fumar en locales cerrados fue muy exitosa, tuvo un altísimo nivel de acatamiento, sobre todo al principio; después se notó una caída, porque hubo una caída en los controles, ha habido una caída en el respeto a la prohibición, especialmente en los grandes centros turísticos se observó este verano que hubo muchas más violaciones que en Montevideo o en las ciudades del interior y que en los primeros momentos. Pero acá estamos en una línea de un éxito muy elevado.

El segundo elemento se dirigió a lo comercial, con un avance muy fuerte de medidas, aumento de las advertencias al 80% de la cajilla, prohibición de que una misma marca tenga variedades de colores o de presentaciones, y además había habido un primer aumento de los impuestos y se despide con un nuevo aumento, aunque muy concentrado en los cigarrillos armados y no en el tabaco suelto.

Este tema generó más controversias que el anterior, sobre todo porque hubo por un lado afectaciones en el mercado interno, hay quienes consideran que quien transgrede las decisiones se beneficia comercialmente con relación al que cumple, y por otro lado existe un conjunto de indicios de un aumento del contrabando de cigarrillos, ya sea el contrabando de cigarrillos producidos en otro país, ya sea esa ida y vuelta de cigarrillos que van al freeshop y vuelven al mercado.

En resumen, logró un gran éxito personal, puso a Uruguay a la cabeza del mundo en la búsqueda del 100% libre de humo de tabaco, y es una gran bandera de Vázquez.

EC - Finalmente el tema política exterior.

OAB - En varios análisis hemos dicho que hay que tener cuidado, que a veces se olvida que la política exterior en parte es la diplomática y en parte es la política exterior que surge del equipo económico. La política económica internacional fue básicamente impulsada por Astori, en una línea muy clara, que entre otras cosas tuvo que ver con una gran apertura comercial, buscar acuerdos comerciales en el mundo, favorecer inversiones. Pero la línea Astori tuvo algunas excepciones. Unas fueron aquellos puntos en los que triunfó la línea Gargano, como la modificación del tratado de inversiones con Estados Unidos, allí se aprobaron las modificaciones que impuso Gargano y no la aprobación in límine que proponía Astori; también se impuso el no al tratado de libre comercio con Estados Unidos. Otro aspecto que escapó en cierta medida al equipo económico fueron las relaciones con Venezuela, en las que lo fundamental fueron la compra de petróleo y el proyecto de biocombustibles de ALUR, en el que si bien no hubo una contradicción con el equipo económico, no fue impulsado por este sino directamente por el presidente de la República y luego por otro conjunto de actores.

En la política diplomática, es claro que hubo un acercamiento muy fuerte a Chávez al principio, luego el propio Vázquez se fue alejando; hubo por otro lado un acercamiento constante a Estados Unidos en todo el período, una relación especial de Tabaré Vázquez con Bush, que el propio Bush resaltó al quedarse dos noches en Montevideo –cuando en países de relacionamiento más estable con Estados Unidos no pernoctó–, la ida a la estancia presidencial, etcétera.

Lo más importante es que el último período, los últimos dos años se caracterizaron por haber alineado a Uruguay en la línea media, en una sintonía con Brasil y Argentina, creando una cierta equidistancia a nivel suramericano, sobre todo con relación al eje Venezuela-Bolivia-Ecuador por un lado y a las posturas tipo Colombia y Perú por otro. A lo cual se suma una búsqueda muy fuerte de Uruguay de relacionamiento con México y de una presencia de México en América del Sur.

La piedra en el zapato de la política exterior fue el conflicto con Argentina, que ha sido muy ríspido. Lo importante es que la línea seguida por el gobierno y por Tabaré Vázquez tuvo una alta aceptación popular. En marzo de 2006, cuando hizo aquella conferencia de prensa con Kirchner en la que anunció un acuerdo y pidió la suspensión del comienzo de las obras en Botnia, tuvo una caída importante de popularidad, y cuando endureció las posiciones se sintió muy respaldado por la opinión pública.

Al presidente electo se lo ve en un giro muy grande en esta política. Es un tema riesgoso en el que puede incurrir, porque la opinión pública, si no gira, probablemente no comparta un acercamiento demasiado fuerte con Argentina, ni tampoco esta sensación que se tiene de que para el gobierno electo el problema entre Argentina y Uruguay es más un problema personal entre Tabaré Vázquez y los Kirchner que uno de país a país. Esa no es la visión que existe en el grueso de la opinión pública.

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Transcripción: María Lila Ltaif



 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
febrero 19 - 2010