Señales e interrogantes al conformarse el Consejo de Ministros del segundo gobierno frenteamplista

Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Quedó finalmente conformado el Consejo de Ministros del segundo gobierno frenteamplista.

Hoy, el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, centra su análisis en las señales que surgen de ese elenco y también en las interrogantes que quedan.


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EC – ¿Por dónde empezamos?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Quedó concluido el Consejo de Ministros propiamente dicho, es decir los 13 ministros titulares del Consejo de Ministros que junto con el presidente de la República son los 14 miembros titulares de ese cuerpo. Cuando uno habla de gabinete en sentido genérico incluye al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y en un sentido más amplio a los subsecretarios. Es decir, todavía el elenco no está del todo completo, falta además del director de OPP y las subsecretarías para ver también el elenco de gobierno los directorios de empresas del Estado, entes autónomos, servicios descentralizados.

Ahora bien, hay señales. Aquí hay un primer tema, que parece importante, es cuál es la lógica, el procedimiento, las reglas, con el que se eligió a la gente. Y acá en primer lugar surge un criterio muy fuerte, muy claro, lo analizamos el viernes pasado, que un criterio relativamente matemático de distribución de los ministerios entre los sectores frenteamplistas en función de los senadores obtenidos. Todos los sectores o corrientes con un senador obtuvieron un ministerio y luego hay dos para la 90 –los socialistas- y quizás sí un pequeño desequilibrio entre la 609 y el Frente Líber Seregni (FLS).

EC – ¿Por qué hablas de desequilibrio?

OAB – Porque matemáticamente, el FLS tendría que tener cuatro ministros en un gabinete de 13.  Y tiene tres. Pierde una banca desde el punto de vista estrictamente matemático. La 609 tiene lo que le corresponde matemáticamente en el Consejo de Ministros.

EC – La diferencia está con el ministro que resulta independiente, el ministro de Ganadería.

OAB – Claro, al designarse un independiente ya la regla de 3 sobre 13 cambia y ahí la banca que se pierde, digamos, es la del FLS.

Ahora, los partidos tradicionales en general aplicaron reglas relativamente matemáticas pero que el más exacto fue Lacalle pero en los entes autónomos y servicios descentralizados, no en el gabinete, donde primero entre el Partido Colorado (PC) y el Partido Nacional (PN) siempre el partido del presidente tenía una relación de casi 2 a 1 en materia de ministros con el segundo partido de la coalición, sea el PC con Lacalle sea el PN con la segunda presidencia de Sanguinetti o con Batlle.  Es decir, ahí no se aplicó algo matemático entre los dos partidos. Y dentro de los sectores del partido de gobierno tampoco fue tan estrictamente matemática por ejemplo el Herrerismo tuvo mucho más representación que el Movimiento de Rocha en el gobierno de Lacalle; en el de Batlle hubo mucha gente independiente, era difícil saber si se le incluía en una cuota o no, quizá estuvo más equilibrada la relación 15-Foro que lo que fue Herrerismo y Rocha en el gobierno de Lacalle. Acá fue claramente matemática.

Y acá viene una discusión muy grande que va a atravesar todos los partidos -y ya estalló en el PC- que es bueno ¿pero esto qué es, es un reparto de cargos donde se reparte una torta, cada cual toma un pedazo para sí y esa es una forma como vulgarmente se dice de acomodo de figuras políticas? O la otra lectura en definitiva cuando se reparten cargos en un gobierno lo que se hace es distribuir cuotas de poder no solamente quien va a un lado u a otro y esas cuotas de poder implican énfasis. No es lo mismo que el ministro de Economía esté en manos del astorismo a que esté en manos de Mujica, no es lo mismo que la Cancillería esté en manos de Mujica que esté en manos de Astori. Es decir, claramente no se requieren largas explicaciones para ver que no es sólo un tema de personas sino un tema de un énfasis que tiene que ver con señales, orientaciones de gobierno incluso dentro de programas comunes pero no es lo mismo el matiz que puede introducir, que a veces los matices son mucho más que matices, el astorismo en relación al mujiquismo y viceversa.

En el PC estalló además una polémica cuánto debe ser de técnicos los que ocupen los cargos políticos que le corresponden al PC, la minoría de entes autónomos y servicios descentralizados, cuánto debe ser de políticos y en particular de candidatos que no resultaron electos. Hubo una polémica muy fuerte entre Bordaberry diciendo la representación del PC no pueden ser premios consuelo para los que no fueron elegidos y ahí hubo una fuerte polémica con José Amorín que sostuvo más la tesis que se puede llamar compensatoria en las carreras políticas.


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EC – Hoy se va a informar oficialmente la conformación de ese Consejo de Ministros, quiénes serán los ministros, quienes serán los subsecretarios, pero como ya lo mencionaste quedan pendientes algunos cargos que son particularmente relevantes en la marcha de un gobierno.

OAB – Sí, yo diría que no son nada menores y salen del Consejo de Ministros. Uno, el Banco de la República (BROU). Del equipo económico sabemos el ministro de Economía, sabemos el subsecretario, que es un hombre de Mujica pero que claramente no tienen ningún matiz de diferencia con el equipo económico del astorismo –se puede decir que entre Lorenzo, Buonomo y Bergara no hay diferencias sustantivas desde el punto de vista de su concepción económica–. Mario Bergara como presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), es el actual presidente y fue el viceministro de Economía con Astori.

Pero recordemos que cuando se inició el gobierno de Vázquez hubo una puja muy importante entre Mujica, que quería la presidencia para la 609 –en ese entonces se mencionaba el nombre del actual embajador Guillermo Pomi– y Fernando Calloia, que fue el candidato finalmente impuesto por el astorismo. Hay que ver señales sobre quién es el presidente, cómo se conforma el BROU, si va a estar -como es la tesis de Mujica- matizado entre las distintas corrientes.

Y luego un cargo clave en lo que se considera que es un tema prioritario, una asignatura pendiente del gobierno frenteamplista, que es el tema de la enseñanza general, el tema del Codicen, de la ANEP; quién va a estar al frente de ANEP y quiénes lo van a acompañar. Estas parecen señales muy fuertes y muy importantes para la labor de gobierno.

EC – ¿Qué otras señales propones tener en cuenta?

OAB – Lo que habría que terminar de estudiar cuando se termine de confirmar el Consejo de Ministros con dirección y subdirección de OPP incluido, con entes autónomos, pero además cuando se llegue al otro nivel, el de las direcciones nacionales o direcciones generales a nivel de los ministerios, es qué criterio se va a aplicar desde el punto de vista del análisis de gestión. El gobierno del FA tuvo, como todo gobierno, gente que tuvo un desempeño excelente, gente que estuvo muy bien, gente más o menos, gente algo mal y gente que no anduvo, eso pasa en todas las actividades. Este criterio de evaluar la gestión, de continuar labores realizadas, ¿se va a mantener o van a predominar por encima de eso criterios estrictamente de tipo político? Se dirá “su gestión fue muy buena pero usted no tiene respaldo de nadie, de ninguna corriente en particular, no entra en una cuota, que sea otro el que siga”? ¿O al revés, se dirá “no importa a qué corriente pertenece pero esto que ha realizado debe continuarse y no debe interrumpirse”? Creo que cuál va a ser el criterio en esta materia es un tema no menor a la luz de los antecedentes del FA en la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), donde en algunos casos hubo ruptura, no hubo continuidad en las labores de la gestión desarrollada, no se vio que atendiera estrictamente a gestión algunos relevos –estoy hablando de los ya casi 20 años de gestión frenteamplista– y en otros casos sí se apostó a la continuidad de gente. No hubo un criterio único en ese sentido y es un tema no menor.

EC – ¿Y cómo ves el juego de decisiones políticas con esta configuración del Consejo de Ministros?

OAB – Es un tema muy importante que va a haber que observar muchísimo. Este es un gabinete de menor potencia política que el gabinete original de Tabaré Vázquez. Uno diría que tiene pesos políticos más parecidos a las coaliciones de gobierno de los partidos tradicionales. Por ejemplo, en el gobierno de Lacalle no estuvo presente Carlos Julio Pereyra ni Alberto Zumarán, no estaban presentes los líderes partidarios; en el gobierno de Sanguinetti no estuvo Batlle, es decir no hubo figuras de líderes de las grandes fracciones partidarias. Esto es lo que ocurre ahora, la excepción fue lo de Tabaré Vázquez, por lo tanto estamos más en la tradición nacional. Lo cual implica para el FA ver qué reglas de juego crea o toma de los ejemplos de los otros partidos, ya que en el gabinete van a estar los dos principales líderes: el presidente y el vicepresidente de la República. Esto da para todo un análisis, implica una especie de cambio institucional por la vía de los hechos. El rol del vicepresidente de la República es exclusivamente un suplente del presidente, su función es presidente de la Asamblea General del Parlamento y en particular del Senado; ya hubo un cambio importante con Nin Novoa con esa presencia en el Consejo de Ministros y ahora aparecería un cogobernante, más que en el Parlamento está en el Ejecutivo. Pero van a estar las dos figuras claves que tuvieron el grueso de los votos y que tienen el grueso del respaldo senatorial, 13 de los senadores electos corresponden a Mujica y a Astori y los demás líderes sectoriales están en el Parlamento. Está Lorier de la 1001, Rubio de la Vertiente Artiguista, dentro del astorismo las subfracciones –que son ahora Michelini del NE y Nin Novoa de AP–, Fernández Huidobro de la Corriente de Acción y Pensamiento-Libertad (CAP-L), y los socialistas, que en este momento no tienen un liderazgo claro en el sentido de un líder único pero tienen un conjunto de figuras de peso como Daniel Martínez que aspira correr para la IMM, Eduardo Fernández que queda en la estructura partidaria, Reynaldo Gargano también en la estructura partidaria, y quedaría en el Parlamento Mónica Xavier que es una figura de gran peso en el Partido Socialista pero no se puede decir que sea la líder partidaria.

Entonces cómo se van a procesar las decisiones políticas, qué funcionamiento de cúpula habrá, si va a haber un funcionamiento regular, semanal, reuniéndose Mujica y Astori con los líderes fraccionales, si el presidente derivará las reuniones con líderes fraccionales como hizo Vázquez al presidente del FA o al vicepresidente de la República –lo cual marcó dos líneas de poder diferentes y puede dar lugar a cortocircuitos–, cómo se va a articular todo el juego entre el gobierno y el resto del oficialismo. Esta es una serie de señales que quedan pendientes.

EC – Entre otras cosas porque falta conocer cómo operará y cuándo estará funcionando el nuevo Ministerio de la Presidencia, que da la impresión de que va a jugar un papel importante en todo eso que estás mencionando ¿no?

OAB – Sí, sobre eso prefiero hacer un análisis especial –será el próximo–, incluso sobre lo relevante que es el nombre de este cargo que apuesta a un cambio institucional muy fuerte en el Uruguay y llevaría a una hiper presidencialización de la función presidencial. Pero eso lo dejaremos para un análisis en sí mismo.

EC – ¿Qué diferencias y qué semejanzas se pueden ver entre la instalación de este nuevo gobierno y la instalación del gobierno de Tabaré Vázquez?

OAB – Hay muchas diferencias, por supuesto, y hay muchas semejanzas, pero hay un tema que parece importante en un tema relevante como es la política económica del país, tanto la interna como la externa, y la política exterior como tal. El gobierno de Vázquez comienza con un poder dividido, el equipo económico con Astori al frente llevando adelante o tratando de impulsar una política económica internacional con una línea determinada o un énfasis determinado, y la política exterior conducida por Reynaldo Gargano que también influyó mucho en la política económica internacional de Uruguay con un énfasis diferente al de Astori. El primer cortocircuito surge con la ratificación del tratado de protección de inversiones entre Uruguay y Estados Unidos, donde finalmente triunfa la tesis Gargano que era ratificarlo si se hacían modificaciones al tratado, cosa que se hizo a través de un anexo. Luego la confrontación más grande que ocurre es con el Tratado de Libre Comercio y toda una serie de chisporroteos después.

En este momento, por la diferencia de peso político que va a haber entre el equipo económico y la propia figura de Astori, como un gran “paraguas” sobre el equipo económico, y el peso de la Cancillería –sobre todo el canciller, una figura política nueva, un hombre que viene del servicio exterior, muy vinculado a Mujica– da la impresión de que ahí no aparecería la posibilidad de una contraposición con la fuerza y el peso que tuvo la contraposición Astori-Gargano. Da la impresión de que el presidente electo Mujica va a buscar la no confrontación porque él tenía algún nombre de su riñón como ministro de Relaciones Exteriores, que podía tener un nivel de peso político y técnico y contraposición con Astori, y no lo hizo. En ese sentido parecería que apostó a que la política exterior del país en lo que tiene que ver con la parte económica quede fundamentalmente siguiendo la línea que surja del equipo económico, lo cual abre la idea de que puede haber señales diferentes a lo que ha sido hasta ahora la política exterior no propiamente económica. Es una Cancillería en la que el ministro y en particular el subsecretario son personas que tienen un énfasis más hacia la izquierda, hacia una concepción más latinoamericana, en una línea de sintonía –sobre todo el caso del subsecretario, un hombre de una formación teórica muy sólida– más parecida a la que impuso Gargano en su momento.


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EC – Señales e interrogantes al conformarse el Consejo de Ministros del segundo gobierno frenteamplista, ese era el tema con el cual nos acompañaba esta mañana Oscar A. Bottinelli en su análisis político que va a continuar, ya que tiene una tercera parte.

OAB – Hay una tercera parte que hemos combinado para el miércoles 29 de diciembre, porque el lunes hay una jornada especial de la Asociación Uruguaya de Ciencia Política (ACP), y es el día además de las elecciones de renovación de autoridades, se eligen las terceras autoridades en la breve historia de la ACP. Ahí va a haber una mesa redonda en la que nos toca participar, que tú vas a moderar, que se trasmite aquí por Radio El Espectador y donde con otros colegas vamos a hacer un conjunto de cruces en materia de evaluaciones de la instalación de este gobierno.

EC – Sí, esa mesa redonda de algún modo va por estos mismos temas. El título es: “Anatomía del nuevo gobierno”, una mesa que van a integrar Oscar A. Bottinelli, Luis Eduardo González, Ignacio Zuasnábar y Jorge Lanzaro. Será después de las 8.30 en la sede de la Facultad de Ciencias Sociales y vamos a estar trasmitiéndola en directo el próximo lunes sobre esta hora.

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Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
diciembre 11 - 2009