Primeros apuntes al cierre del ciclo electoral 2009

Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Con los números del escrutinio primario finalizado en el día de ayer y excluyendo los votos observados, José Mujica y Danilo Astori están ganando la segunda vuelta el domingo con el 52,6% de los votos con una diferencia de más de 9 puntos sobre Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga, que obtienen 43,3%. Los votos en blanco representan 2,29% del total y los anulados 1,78%.

La Corte Electoral comenzará hoy el escrutinio departamental que incluirá el cómputo de alrededor de 35.000 votos observados y se espera que el jueves la corporación esté en condiciones de proclamar a la fórmula ganadora.

A propósito de estos números y de los gestos y hechos políticos que se han sucedido desde el domingo es que el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, nos propone hoy su primer enfoque posterior a la segunda vuelta. El título: “Primeros apuntes al cierre del ciclo electoral 2009”.

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EC - ¿Por dónde empezamos?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Un problema es que tuvimos un ciclo electoral larguísimo, con tres elecciones; casi no hubo tiempo de analizar cada etapa. Al terminar junio ya se empezaba a hablar de octubre, al terminar octubre del balotaje y ahora termina el balotaje y resulta que nos encontramos con que hay mucha asignatura pendiente a un año. Entonces vamos a comenzar por lo más inmediato, pero hay algunos cambios estructurales que se han producido en el sistema político en el año que voy a ir desgranando en próximos apuntes mezclándolos con la coyuntura.

Los datos que analizaremos son a cuenta de mayor exactitud del escrutinio definitivo, que estará pronto seguramente para el fin de semana ya que el escrutinio de los votos observados y las correcciones en las actas producen modificaciones a los datos del escrutinio primario. Nosotros estamos manejando la hipótesis de que probablemente Mujica-Astori pierdan un 0,2 que los gane Lacalle-Larrañaga. Probablemente terminen en 52,4 Mujica-Astori y 43,5 Lacalle-Larrañaga y la diferencia entonces baje a alrededor de 0,3 por lo tanto esté más bien en el 9 exacto. Para en blanco y anulado no se prevé modificación, estarían en 4,1.

EC – Con todas esas salvedades hechas antes de empezar, ¿cuáles serían las primeras consideraciones sobre el resultado del balotaje?

OAB – Primero repitamos que para hacer un análisis más afinado, para mucho de esto hay que esperar el escrutinio definitivo, en el que se abren votos observados y se corrigen los datos de casi 7.000 circuitos. Después hay que analizar los movimientos que se producen entre octubre y noviembre en cada circuito para tener una base y afinar más los análisis.

Con esta base que dimos de estimación final de votos veamos cómo fue lo que podemos llamar cruces, cambios, o mantenimiento de voto de octubre a ahora. Recordemos que formalmente partimos con un pronunciamiento oficial a favor de Mujica-Astori solamente en el Frente Amplio (FA); a favor de Lacalle-Larrañaga un pronunciamiento oficial del Partido Nacional (PN) y más o menos un apoyo del Partido Colorado (PC) expresado a través de una recomendación; Partido Independiente (PI) libertad de acción; Asamblea Popular (AP) votó anulado.

La diferencia de Mujica sobre Lacalle va a terminar siendo aproximadamente de 9 puntos, entre 8,9 y 9,0 o 9,1; esto da 2 puntos más que la diferencia de Batlle sobre Vázquez que es el otro ejemplo que tenemos de balotaje.

EC – Sí, el balotaje de 1999.

OAB – Entonces un primer apunte es que esta diferencia fue con más luz que la de Batlle.

Si hacemos la comparación de los dos ganadores, Mujica aumentó alrededor de 4 puntos sobre su base, sobre su partido, que es el único que lo apoyó formalmente. Batlle en cambio disminuyó 3 puntos sobre los dos partidos que lo apoyaron formalmente. Se puede decir en ambos casos que el candidato de izquierda fue el que aumentó y el candidato tradicional fue el que bajó. Visto desde el ángulo ganadores-perdedores Batlle ganó perdiendo votos en cuanto a la base de soporte y Mujica ganando votos en relación a la base de soporte.

EC – ¿Y si nos detenemos en el voto en blanco y el voto anulado, que era otro de los focos de interés?

OAB – Acá vemos que de octubre a noviembre aumenta levemente, del 2,8 al 4,1%. El análisis nos da que la base es de 2,8 –el aumento es 1,3–, que sería 0,8 colorado, 0,4 PI y 0,1 de AP; suma el 1,3 más el 2,8 ya que venía de blanco-anulado; puede haber algún cambio pero la estimación anda por acá.

EC – Es una estimación que surge de las encuestas previas.

OAB – Surge de las encuestas previas, del ajuste de la encuesta previa a los resultados del comportamiento electoral, en este caso el ajuste está bastante afinado.

EC – ¿Qué más en la comparación segunda vuelta-primera vuelta?

OAB – Mujica-Astori parte de un 48% del voto del FA; hay un poquito del FA que se pasa al PN y un poco del PN al FA, aproximadamente 0,25 de cada lado. Se compensan, por lo tanto vamos a partir de la base de que casi no existen, es muy marginal. Algunos van a decir que conocen un frenteamplista que votó a Lacalle y otros van a decir que conocen a un blanco que votó a Mujica, pero son muy pocos casos y se compensan entonces lo eliminamos del análisis. De ese 48 el FA estaría aumentando 4,4, 4 y ½, 4,4.

EC – O sea, Mujica-Astori recibió 48% la primera vuelta y ahora obtiene 52 y ½, por eso toma 4 puntos y ½ más.

OAB – Toma 4 puntos y ½ de fuera de lo que es su soporte, su sostén oficial.

EC – La pregunta es de dónde vienen esos 4 puntos y ½.

OAB – La estimación da 0,6 de AP, que tuvo 0,7 y 0,6 fueron para Mujica-Astori; del PI 0,7, que tuvo 2,5 lo cual es un poquito menos de un tercio; y del PC el resto, que da aproximadamente 3,1.

EC – El PC había tenido 17% en la primera vuelta.

OAB – Si observamos esto quiere decir que 1 de cada 5 colorados votó a Mujica, este es un dato no menor. Si vemos por departamento por ejemplo en Salto fue muy fuerte la cantidad de colorados que votaron a Mujica.

Veamos ahora entonces a Lacalle-Larrañaga.

EC – Sí, qué pasó con su variación entre la primera y la segunda vuelta.

OAB – La base de voto blanco era de 29,1. Recordemos que partimos de la base de que perdió un poquito de blancos con Mujica pero recibió del Frente, se compensó la base de 29,1. Aumenta a 43,5.

EC – Salta 14,4.

OAB – Más que salta se agregó. ¿Cómo se distribuye? Del PI 1,4, es decir que en el PI se fue con Lacalle más o menos el doble de los que se fueron con Mujica. Del PC aproximadamente 13%. El 14,4 es 13 colorado y 1,4 del PI. Un poco menos de 4 de cada 5 colorados votaron a Lacalle, este es un dato importante, es muy alto el seguimiento de la recomendación pero realmente queda una fracción importante que no siguió la recomendación de su partido.

EC – ¿Cuál sería el resumen entonces de todos estos movimientos?

OAB – El resumen es que en AP fue casi todo para Mujica-Astori; en el PI de cada 7 votos fueron 4 para Lacalle, 2 para Mujica y 1 en blanco-anulado; en el PC de cada 20 votos 15 para Lacalle, 4 Mujica y 1 en blanco y anulado.


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EC – ¿Qué conclusiones pueden sacarse a propósito de la distribución territorial del voto?

OAB – Tengamos en cuenta siempre que no es lo mismo que a uno le vaya bien en Montevideo o Canelones a que le vaya bien en Flores, pero analicemos la cantidad de departamentos. De los 19 departamentos el FA obtuvo el primer lugar en 11 y el PN en 8. Ahora, Mujica-Astori ganaron en 5 y Lacalle-Larrañaga en 14, es decir que hay un cambio importante desde el punto de vista del predominio territorial. El FA ganó en el sentido de ser primera fuerza en una competencia por lo menos entre tres, por lo tanto en algunos departamentos en que el Frente iba primero ayudó mucho una alta votación colorada. Entre tres, con un porcentaje no tan alto se puede ser primero; entre dos, hay que estar muy cerca de la mitad o más de la mitad para ganar.

EC – Sí, el tipo de competencia era completamente diferente en octubre y en noviembre.

OAB – Exacto. En octubre Montevideo y Canelones son los únicos departamentos donde un sólo partido obtuvo la mayoría absoluta, que fue el FA; en ningún otro departamento ningún partido había sacado más de la mitad de los votos, y ahora Mujica-Astori revalidaron la posición del Frente de ganar en Montevideo y Canelones, eso estaba dentro de lo más obvio.

Luego tenemos tres departamentos más en donde ganó la fórmula Mujica-Astori, y en los tres ya era primera fuerza el Frente: Salto, Paysandú y Soriano. En Salto la ventaja fue grande, 8 puntos de ventaja de Mujica sobre Lacalle. En Paysandú y Soriano fue de 2 y ½ más o menos, es una ventaja real pero muy apretada.

Importa lo de Paysandú porque es el departamento de donde venía un candidato de una de las fórmulas –Jorge Larrañaga–, y el candidato sanducero perdió en Paysandú. El Frente viene ganando en Paysandú en octubre y en el balotaje, lo cual da cierta debilidad de arranque para un liderazgo de Larrañaga.

Acá tenemos los cinco departamentos de predominio frentista, es decir en donde había ganado en octubre y donde gana ahora.

Ahora tenemos otras situaciones. Hay dos departamentos en donde el Frente fue primera fuerza y ahora Mujica perdió por muy poco con Lacalle: San José y Maldonado, donde el triunfo de Lacalle se dio con una diferencia de entre 1 y ½ y 2 y ½%. Es decir que ahí deja de ser primera fuerza.

Después hay dos departamentos, Rocha y Río Negro, en donde también fue primera fuerza el Frente y donde también gana Lacalle pero la diferencia fue un poco mayor, alrededor de 4 puntos.

Y acá anoto una curiosidad. En Cerro Largo, donde fue primera fuerza el PN en octubre y donde ganó Lacalle ahora, la diferencia entre Lacalle y Mujica fue muy baja, 4 puntos, la misma que tuvo que fue al revés en Rocha y Río Negro. En Rocha y Río Negro hubo 4 puntos de ventaja para Mujica [en octubre], en Cerro Largo 4 puntos de ventaja para Lacalle. Recordemos que Cerro Largo es un departamento en el que el PN es primera fuerza y ganó apenas. ¿Qué pasó acá? El voto colorado a Mujica en Cerro Largo fue muy alto.

Luego tenemos otros dos departamentos en donde el Frente fue primera fuerza y Mujica perdió con Lacalle por una distancia grande, de 8 a 9 puntos, que son Florida y Colonia. Acá el primer lugar para el FA queda entre tres pero cuando está bastante equilibrado, y como el voto colorado fue bastante más hacia Lacalle, Mujica ya no es el ganador en estos departamentos.

A la inversa, en los ocho departamentos en que el PN fue primera fuerza ganó Lacalle. El PN no pierde ningún departamento en que fue primera fuerza, algunos realmente por muy poca ventaja, como Cerro Largo.

Y acá hay algunas comparaciones que son interesantes, la ventaja de Lacalle sobre Mujica en Lavalleja es la misma que en Montevideo a la inversa. Es decir, son los dos departamentos extremos –por supuesto es mucha la diferencia de población y electorado–, en Montevideo gana Mujica sobre Lacalle por casi 25 puntos y en Lavalleja es exactamente al revés.

EC – Sí, prácticamente 60 a 36 ¿no?

OAB – Sí, más o menos. Después, el segundo departamento en cuanto a la distancia de Lacalle sobre Mujica es Flores. Luego hay un tercer escalón, Tacuarembó y Canelones también son espejo, la diferencia de Mujica sobre Lacalle en Canelones es la misma que tiene Lacalle sobre Mujica en Tacuarembó. Y repito otra vez, cuidado con Cerro Largo donde el PN retuvo este primer lugar pero se le planteó un escenario muy complicado a Lacalle, que gana por sólo 4 puntos.

EC – Y si miramos hacia mayo, hacia las municipales, ¿qué mapa del país se va perfilando?

OAB -  Tenemos que hacer primero una gran advertencia: lo que vamos a ver más que nada es lo que podríamos llamar un punto de arranque hacia mayo viendo octubre y noviembre, pero hay pesos, temas, candidaturas y actitudes políticas específicamente municipales o departamentales. Primero, hay muchos intendentes que se presentan a la reelección o intendencias que han sido muy bien vistas y que tienen un sucesor claro que la gente puede revalidar o cuestionar, y eso puede producir un corrimiento en el voto de los partidos. Está el tema de las candidaturas, figuras de mucho arraigo departamental que arrastran votos extra partidarios. Por último puede haber acuerdos más explícitos o más tácitos entre el PN y el PC, como existieron tanto en 2000 como en 2005 que, si se dan, el mapa cambia y se aproxima más al de noviembre que al de octubre.

Vemos grandes ventajas del FA para retener Montevideo, Canelones, Salto, Paysandú, donde las intendencias ya son frenteamplistas, y para ganar Soriano, donde la intendencia es blanca. Ahí el tema es primero el desnivel que puede producir el intendente Besozzi, que tiene un muy buen nivel de aprobación, y cómo se da la competencia triangular. Si el PC hace mucha fuerza, el Frente tiene las mejores posibilidades de ganar en Soriano; si hay corrimiento de votos del PC al PN y lo que tuvo Mujica-Astori se derrumba de voto colorado, la posibilidad del PN de retener la intendencia es buena. Pero en principio, con los números de octubre y noviembre aparecen buenas chances de que el FA gane una intendencia y el PN pierda.

EC – ¿Cuáles serían otras situaciones?

OAB – El FA tiene las intendencias de Maldonado y Rocha y el PN tiene San José y Río Negro. Acá habría posibilidades para el Frente tanto de retener Maldonado y Rocha como de ganar Río Negro y San José dependiendo de lo que llamemos el nivel de triangulación. En otras palabras, cuánto es una competencia de dos, donde el PC vote muy abajo, casi desaparezca, o cuánto es una competencia de tres; obviamente cuanto mayor es la competencia de tres más sólida es la posibilidad de triunfo para el FA.

EC – ¿Y qué pasa en Florida y Treinta y Tres, que hoy son otros departamentos frenteamplistas?

OAB – En Florida el panorama es complicado, ahí realmente el FA necesita de una buena triangulación porque el FA fue primera fuerza por una diferencia muy escasa sobre el PN en octubre, 2 puntos y ½, y fue muy fuerte la diferencia de Lacalle sobre Mujica, 8 puntos. Esto inicialmente presenta un panorama complicado para que el FA retenga Florida, necesita que el PC haga muchísima fuerza y que entonces se mantenga esa mínima diferencia. Recordemos que en 2005 en Florida el FA ganó la intendencia en un casi empate.

En Treinta y Tres se lo ve extremadamente complicada, recordemos que el PN había ganado allí en octubre de 2004; en mayo de 2005 a raíz de que hay claramente una fuga muy importante de voto blanco hacia el FA, gana el FA, gana Amaral; y ahora el FA perdió en octubre, el PN fue primera fuerza con 5 puntos y ½ de ventaja sobre el Frente, es decir que ya es el PN solo –no tiene nada que ver cómo sea la triangulación– y además ahora Lacalle le sacó 12 puntos de ventaja a Mujica. Es decir que acá tendría que haber un juego muy estrictamente municipal, donde se jugara mucho la figura del intendente y el peso de la intendencia en cuanto a imagen de la gente, pero es una carrera en la que el FA corre completamente de atrás para tratar de retener esta intendencia.

EC – Y completamos la recorrida por el interior.

OAB – El PN  tendría algún riesgo en Cerro Largo desde el momento en que el triunfo de Lacalle sobre Mujica fue muy reducido, de 4 puntos; la ventaja del PN sobre el FA en octubre también fue muy baja, es decir que con mayores probabilidades para que el PN retenga la intendencia de Cerro Largo yo diría que es la que tiene en riesgo, además de Río Negro y San José. En cambio aparecen muy consolidadas Artigas, Rivera, Tacuarembó, Durazno, Flores y Lavalleja. Habría que ver algunos elementos locales, el PC tiene la intendencia en Rivera y Tabaré Viera no es reelegible. Hay que ver cómo pesan estos juegos municipales, pero dejando de lado los juegos municipales, comparando solo octubre y noviembre, el PN aparece con estos seis departamentos consolidados porque es muy claro el triunfo de Lacalle sobre Mujica, el PN es la primera fuerza muy holgadamente y con mucha luz.


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EC – ¿Algunas otras conclusiones?

OAB – Dos apuntes a cuenta de mayor cantidad. Primero, el FA obtuvo un apoyo en octubre 2 puntos y ½ inferior a la elección anterior y 4,1 por debajo de lo que debería haber tenido –recuerden que en algún momento presentamos lo que era el recambio biológico, que lo favorecía porque entre otras cosas mueren más blancos y colorados que frenteamplistas por la distribución por edad del voto, y potencialmente el Frente tenía más captación de su potencial normal entre los jóvenes–. Hay que tener cuidado porque esta caída ya se nota a mediados de 2007, el FA llega producto de lo que cayó por encima de lo que había caído en 2007. Este es un tema de desafectos en relación al gobierno y no al candidato y si esto no se toma en cuenta en el gobierno, los lugares donde hay desafecto pueden seguir complicado al Frente más adelante.

Segundo, más allá de la gran polémica –que tiene mucho de subjetivo porque los partidarios de uno van a decir una cosa y otra de otro– la forma en que votó Mujica en el balotaje frente a Lacalle está demostrando que el candidato no ha sido un elemento negativo hacia el FA y que hubiera concurrido como hubiera concurrido da la impresión de que la votación del FA hubiera andado más o menos por los mismos niveles.


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EC – Ya que estamos con apuntes breves en el final otro tema que quedaba abierto y pendiente era la performance de las empresas consultoras de opinión pública, que tanta polémica dio lugar este año. Ahora con los números de la segunda vuelta ¿qué elementos nuevos se agrega?

OAB – Lo que se agrega ya es una confirmación más rotunda aún. Las encuestas profesionales confirmaron su rigor, su seriedad, gracias a ellas los uruguayos llegaron al 29 de noviembre con un panorama claro. El domingo no hubo sorpresas, ya era muy claro el clima de la gente. Algún día tendrán que terminar esta polémica, van varias elecciones en que dicen que se terminó y reaparecen cada vez con más fuerza. Uno diría también que a esta altura queda más mal parada la gente que sigue haciendo estos cuestionamientos, porque la confirmación de la importancia, la utilidad, la seriedad y el rigor de las encuestas profesionales ha sido rotunda.

EC – En el caso de Factum hubo una aproximación interesante entre la última encuesta, la difundida la semana pasada, y el resultado final.

OAB – Sí, nosotros tenemos cuatro elementos: la proyección de indefinidos que hicimos acá el jueves de mañana En Perspectiva de la última Encuesta Nacional Factum de la encuesta preelectoral; la boca de urna que no se divulgó públicamente, aunque estos datos que voy a dar los tenían Lacalle y Mujica; y la proyección de escrutinio. Esto comparado con la estimación del resultado final da lo siguiente: en relación a Mujica-Astori la proyección de indefinidos, la última encuesta, se proyectaba 51-52; la boca de urna 51-53; la proyección de escrutinio en números redondos 52; y el resultado final estimado también redondea en 52, quizás 53 pero va a redondear seguramente en 52. Es decir que tuvimos 51-52, 52-53, 52-52 . En relación a Lacalle-Larrañaga, la encuesta preelectoral daba 44-45; la boca de urna 43-45; el redondeado de la proyección de escrutinio 44; y redondeado la estimación final va a ser entre 43 y 44 pero va a redondear seguramente en 44. Es decir que estuvimos exactos tanto en Mujica-Astori como en Lacalle-Larrañaga. En la proyección habíamos manejado alrededor de 4 –entre 3 y 5– para en blanco-anulado, ya en la boca de urna dijimos 4, en la proyección de escrutinio 4 y la estimación final va a ser 4.

EC – Felicitaciones entonces por ese trabajo.

OAB – Realmente estamos muy contentos. Es muy grande el esfuerzo físico e intelectual de hacer este trabajo y la cantidad de gente que participa en ello. Y este año con el agregado del estrés adicional por las brutales campañas –de las que hicimos un análisis muy largo la primera semana de noviembre– que hubo contra las encuestas en general y contra Factum en particular, que fue la cabeza de turco más grande que hubo en el ataque a las encuestas. Por lo tanto el buen trabajo nos reconforta porque termina definitivamente y hecha por tierra todas las campañas y ataques que recibimos. Y lo más importante, se le dio un gran servicio a la población, por supuesto nosotros y los medios de comunicación entre ellos radio El Espectador, y la gente debe entender además que estos medios de comunicación están prestando un servicio de primerísima utilidad.


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EC – Gracias entonces y nos reencontramos el próximo viernes, ya retomando la forma habitual de trabajo.

OAB – Exacto. En los análisis políticos vamos a tratar de ir mezclando el futuro y la coyuntura con conclusiones salidas de este año en que hubo cambios importantes en el país.


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Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
diciembre 1 - 2009