¿Qué pasará el domingo? ¿Habrá balotaje? ¿El FA tendrá mayoría absoluta en el Parlamento?
Oscar A.
Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Dentro de tres días a esta hora ya se habrán abierto las mesas de votación y cada ciudadano deberá ir a votar. Las encuestas darán paso a los escrutinios, y en la noche volverán las empresas consultoras de opinión pública con sus proyecciones, procurando anticipar los resultados.

Hoy es el último día de campaña electoral, y el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, presenta los datos sobre la última Encuesta Nacional Factum de esta segunda etapa del ciclo electoral nacional 2009.

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EC - La encuesta que vamos a comentar hoy es la más reciente, y además es la última.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Es la última de este ciclo. El domingo, lo que la encuesta mide, que es intención de voto, se transforma en voto efectivo, es un cambio cualitativo de la forma de expresarse la gente. Y esa suma de votos es lo que determina los resultados. Son alrededor de 2.300.000 de voluntades individuales que construyen un resultado, y habrá un presidente o un balotaje, habrá sí o sí un Parlamento y habrá dos resultados plebiscitarios.

Creímos que durante años se fue construyendo una idea de qué son las encuestas, y no hay dudas para más del 90% de los uruguayos, pero hay un sector minoritario constituido por alguna gente muy fanática que no quiere que le digan qué es lo que hay sino lo que le gustaría que hubiera, le gustaría que le dijeran que Uruguay le ganó a Argentina, no que Argentina le ganó a Uruguay, y gente interesada.

Es un largo tema para analizar después de que se asiente el polvo.

EC - Tenemos que hacer un par de entrevistas a propósito de la polémica que ha rodeado a las encuestas en esta campaña.

OAB - Yo diría que esta vez no es polémica; es más grave: son ofensivas. Porque no son dudas aisladas, son ofensivas armadas de ataque a las encuestas científicas de nivel universitario.

En primer lugar, hay que diferenciar las encuestas de una penca, de un concurso pronóstico, del 5 de Oro o de una carrera de caballos. Ahí uno juega a un número o a un caballo y puede acertar o no. Con los caballos el azar es menor, pero influyen muchos elementos de azar, un caballo puede correr mejor, peor, caerse. Y en el fútbol hay equipos mejores y peores, pero la semana pasada Espectador.com entrevistó a unas 10 personas conocidas públicamente –entre ellas me tocó a mí– y les preguntó cuál sería el resultado del partido Uruguay-Argentina, quién ganaría, cuántos goles y quiénes los harían. Todos nos equivocamos, el hombre más realista dijo que habría empate 0 a 0, y los otros nueve dijimos que ganaba Uruguay 2 a 1. Entonces digo “yo acerté, porque dije que Argentina hacía uno”, pero dije que Uruguay hacía dos. ¿Y quién lo hacía? Messi; y cuando Argentina hizo el gol Messi ya estaba fuera de la cancha.

Esos son aciertos, concursos, juegos. Esto son mediciones de una ciencia, las ciencias sociales, que tiene metodologías cualitativas y cuantitativas –estas son cuantitativas porque miden, traducen cantidades– de larga data y larga aplicación en el mundo a nivel universitario. Y cuando decimos científico universitario no son autoasignaciones; lo digo porque a alguien le ha molestado que un colega hablara de “las encuestas profesionales”. Son profesionales y universitarias, las tres principales empresas: Cifra, dirigida por Luis Eduardo González, director de, catedrático en Ciencia Política, integrante del Latin American Public Opinion Project, que dirige la Vanderbilt University; Equipos Mori, que integra el Latinobarómetro,  está dirigida por César Aguiar, catedrático en Sociología, y Factum está dirigida por mí, que soy catedrático en Ciencia Política, e integramos el Comparative Study of Electoral Systems, que integran más de 60 países, dirigido por la Universidad de Michigan, que es la principal institución en estudios electorales en el mundo, y el Comparative National Election Project, que es un grupo más de elite, de 15 países, dirigido por las universidades de Ohio, Autónoma de Madrid y de Frankfurt.

Podrá no gustarles nuestra actividad –incluso alguien ha llegado a decir “no existe la ciencia política”–, pero son encuestas científicas y de nivel universitario. No son concursos de acierto, no hay que jugarle a un número; son mediciones, aproximaciones que se registran. Y hay algo que siempre decimos y parece que es como oír llover: hay un margen de error estadístico, no es que Factum, Equipos o Cifras nos equivoquemos; las estadísticas tienen unas curvas que determinan el margen de error que puede dar una muestra, que en el caso de este tamaño es de +/- 3,2%.

EC - Con esas precisiones y en ese contexto, aclaremos qué recoge la encuesta que vamos a presentar.

OAB - Vamos a dar dos series de números diferentes. Primero vamos a dar una encuesta comparable con la serie de encuestas anteriores, que muestra qué dice la gente, los 968 entrevistados el pasado fin de semana, el 17 y 18 de octubre, a la pregunta: “El próximo domingo 25 se realizan las elecciones de presidente y Parlamento: ¿A qué partido político y a qué fórmula presidencial votaría?”. La ficha técnica completa se encuentra en www.factum.com.uy

EC - Vamos a los números:

- Frente Amplio: Mujica-Astori: 46%
- Partido Nacional: Lacalle-Larrañaga: 29%
- Partido Colorado: Bordaberry-De León: 13%
- Partido Independiente: Mieres-Posada: 3%
- Asamblea Popular + en blanco/anulados + indefinidos: 9%

OAB - Vamos a ver los cambios que ha habido en esta segunda etapa, desde las internas hasta ahora

El Frente Amplio empezó en julio con 45, subió a 46 en agosto, en setiembre y a principios de octubre estaba en 44 y ahora volvió al nivel de agosto, 46%. Esto es el voto definido.

El Partido Nacional empezó en el 38, y luego vino una caída: 34, 32, 29 y ahora repite el 29.

El Partido Colorado al revés, empezó en 9, subió a 10, subió a 11, repitió 11 y ahora llegó a 13, el guarismo más alto en cinco años.

Y el Partido Independiente empezó en 1, en agosto y setiembre estuvo en 2, y en las dos mediciones de octubre estuvo en 3%.

EC - ¿Qué pasa con Asamblea Popular?

OAB - Asamblea Popular estaba redondeando en 1, y el redondeo se puede mantener, está en 0 y algo, 0,7, 0,8, lo que implica que no llega al 1, que es una barrera muy importante porque marca el acceso al Parlamento; es bastante inconsistente si está más cerca o menos cerca de ese 1, pero aparentemente está distante.

EC - Ya vimos la encuesta. Aclaremos qué es lo que viene a continuación.

OAB - Tenemos un 9% de indefinidos, pero ese porcentaje incluye a Asamblea Popular, al voto refractario –que es el que no vota nada, vota en blanco o anulado– y a los indecisos propiamente dichos.

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EC - Vamos a ver la distribución de ese voto indefinido.

OAB - Como saben las miles de personas que este año han tenido la gentileza –y yo diría que han contribuido al conocimiento de la sociedad para volcar al resto de la gente– de contestar las encuestas, una encuesta no es una pregunta, son muchas preguntas. Esas muchas preguntas se agrupan en: sociodemográficas, que son aquellas que se refieren a edad, sexo, educación, dónde vive (en el medio metropolitano, urbano, rural); las que permiten construir un nivel socioeconómico, que es un índice; ideológicas, sobre pertenencia o identificación política, que no es lo mismo que el voto; autodefinición o autoidentificación ideológica (izquierda, derecha); sobre actitud religiosa, religión, religiosidad; sobre actitudes políticas (por qué personas, por qué partidos tiene simpatía, por cuáles tiene rechazo, qué rechazos hay a candidatos, cuál fue su comportamiento electoral anterior, cuáles son sus preferencias entre personas, entre partidos). Ese conjunto de preguntas permite construir un mapa de cada indeciso, y proyectar, dentro de determinados límites, su conducta. Como lo que se hace no es una medición sino diversas estimaciones de comportamiento, porque no es absolutamente nítido decir “este se adjudica acá y este allá”, hay muchas dudas, hay gente que tiene dudas, entonces conviene presentar los resultados expresados en rangos.

EC - No se va a presentar la distribución de indecisos con un número para cada partido, sino con franjas.

OAB - Habitualmente trabajamos con franjas. Esto es porque no creemos que es un tema de concurso, a ver si le acierto a un número. El que quiera acertar que juegue al 5 de Oro, acá decimos que puede estar entre esto y esto porque la probabilidad es esta. Muchos de los que escuchan pueden estar en esta situación de indecisos, y todos oirán estos días gente que dice “estoy entre este partido y este otro, todavía no me he decidido”. Si esa persona no se ha decidido uno no puede decir “venga, que viene Factum y la empuja”. Hoy es el último día de campaña, luego hay un par de días de reflexión y el propio domingo, luego la gente se va a volcar. Esto da un rango en el nivel.

EC - Tú hablas de escenarios.

OAB - Exacto.

EC - Los escenarios que resultan de la proyección de los indefinidos son los siguientes:

- Frente Amplio: Mujica-Astori: 48-50%
- Partido Nacional: Lacalle-Larrañaga: 30-32%
- Partido Colorado: Bordaberry-De León: 14-16%
- Partido Independiente: Mieres-Posada: 3-4%
- Asamblea Popular + en blanco/anulados: 3%

OAB - Algunas advertencias. La primera sobre los rangos, habitualmente se comete el grave error –incluso hemos visto universitarios cometer este error– de, si uno dice (voy a decir un número cualquiera para no identificar a ningún partido) 40-42, decir “es 41”, tomar el promedio. Si digo que voy a ir de 18 y Andes a 18 y Paraguay y en algún lado de esos me voy a quedar, con la media del promedio alguien podrá esperarme en 18 y Julio Herrera; y me encontrará o no, porque puedo pasar de largo y seguir hasta Paraguay, o quedarme en 18 y Convención o en 18 y Andes. No tiene ningún asidero, un rango quiere decir que un evento puede ocurrir en cualquier punto entre un extremo y el otro, vale decir que cuando uno dice 48-50 puede ocurrir que la votación puede ubicarse entre 48 y 50 en cualquier punto, 48 y ¼, y ½, y ¾, 49, 49 y ½, 50. Por lo tanto tomar el promedio es un error. Y además, si lo que vale es el promedio, ¿para qué daría un rango?, bastaría con dar el número medio del rango. Entonces lo que vale es el rango, puede estar entre esto y esto.

Segunda advertencia. Damos números enteros, esto quiere decir que si uno dice 3 quiere decir que va de 2 y ½ a 3 ½; yo tengo una larga pelea perdida con el uso de fracciones –o quebrados como se dice en la escuela–, porque cuando uno dice 2 y ½ no sé por qué a todo el mundo se le ocurre traducir como 2,5 (estoy hablando de periodistas, comunicadores). Si uno está en El Espectador y quiere ir a 18 de Julio no dice que está a 2,5 cuadras, está más o menos a dos y media. La diferencia es que 2 y ½ es una idea de aproximación, no se miden metros y centímetros. Hay que tenerlo en cuenta porque no estamos trabajando con un instrumento de precisión, 3 quiere decir de 2 y ½ a 3 y ½.

Tercera advertencia. Si bien hablamos del 100% del electorado, quizás sea una exageración y haya que decir el 99 o el 99 y algo. Aquí tenemos tres tipos de problemas: el 100% no incluye el total.

EC - Esta precisión es importante, varios oyentes nos han hecho más de una vez esta consulta y en particular la están haciendo hoy. Tú dices que las encuestas no terminan de reflejar algunas zonas en particular; ¿cuáles?

OAB - Aquellas de las que los encuestadores salen corridos, para decirlo literalmente.

EC - Zonas rojas, zonas peligrosas.

OAB - Sí, zonas en las que hay amenazas a los encuestadores, no por ser encuestadores, sino por ser seres humanos que caminan por la calle. En Montevideo se empiezan a detectar –es un fenómeno nuevo, no existía– lo que en otros países habitualmente se llama “zonas rojas”, zonas por las que no se puede transitar, porque hacerlo supone riesgos serios para las personas. Esto todavía no lo tenemos delimitado, no hemos hecho un mapa de zonas rojas para decir “acá no se encuesta”, sino que el encuestador va y tiene que salir corriendo. Y muchas veces hemos visto que se confunde zona roja con asentamiento. ¡Cuidado con eso! En la abrumadora mayoría de los asentamientos se transita perfectamente, es gente de muy buenos hábitos, gente de trabajo, y en cambio hay zonas que para nada son asentamientos y sin embargo es difícil entrar allí.

EC - La población de las zonas rojas no es abarcada por las encuestas porque ahí no se puede encuestar.

OAB - No se sabe si está representada o no, porque para decir que no está representada habría que saber que ese público se comporta distinto de otro de estructura similar, y de eso no hay estudios. Por eso digo que tenemos dudas, no sabemos.

Otra población no abarcada es la que se encuentra en los hogares colectivos. Se supone que los que viven allí tienen un comportamiento similar a los que viven en hogares individuales, pero tampoco tenemos un estudio de eso. Los hogares colectivos son conventos, cuarteles, hospitales; no importa “vivir” en el sentido de pasar la vida ahí dentro, sino, por ejemplo, estar el día que se hace la encuesta o el día de la elección en un hospital y no votar.

EC - ¿Está comprendido el voto de los uruguayos que vienen del exterior?

OAB - En principio no. Hay que diferenciar dos cosas, primero, no se sabe mucho qué quiere decir “la gente que viene”. El que vive en Livramento ¿vive en el exterior o vive en Uruguay? Vive en Uruguay y está más o menos representado en la encuesta. Además está el individuo que viene habitualmente, que tiene un pie en cada orilla del río. Y están los que vienen, tanto los que lo hacen espontáneamente como los que vienen inducidos en operativos partidarios. La cifra de los que vinieron a votar del exterior en la elección pasada fue muy baja, los cálculos nos dan que sumando todo vendrán 16.000 y 20.000 personas; el voto Buquebus estaría entre 8.000 y 9.000. Pero sumando las tres cosas puede haber un 1% que cambie el resultado, y si llegara a venir una oleada del exterior –cosa que no ha ocurrido en las últimas elecciones– podría variar algo más. Al menos hay que tener la precaución de decir “miren que esto no está”.

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EC - Con todas esas consideraciones, ¿a qué conclusiones llegamos?

OAB - Primero, como se observa de los datos, la mayor frecuencia de ocurrencia de la votación del Frente Amplio hace prever un escenario de balotaje. El rango del FA termina en el 50% –que además es un redondeo que puede ir desde 49 y ½ a 50 y ½–, por tanto el 50 por sí solo no asegura el balotaje. Este rango indica que la mayor probabilidad, es decir, la mayor cantidad de posibilidades es de balotaje; ese escenario aparece en un nivel muy elevado probabilísticamente. Estamos hablando de un balotaje entre Mujica-Astori y Lacalle-Larrañaga, no han existido posibilidades estadísticas de otro escenario de balotaje a lo largo de toda esta etapa.

Y no digo Frente Amplio y Partido Nacional, digo Mujica-Astori y Lacalle-Larrañaga, porque la ley reglamentaria de la reforma constitucional –una ley que podría ser tildada de inconstitucional– cambia la formulación del segundo turno del balotaje, en esa instancia no compiten lemas sino fórmulas, no van los lemas, se vota por personas. Por lo tanto, si hay balotaje, ya no es Frente Amplio-Partido Nacional, sino Mujica-Astori versus Lacalle-Larrañaga.

Segundo, el hecho de que el nivel máximo del Frente Amplio toque el 50% sugiere que no hay que descartar un resultado en primera vuelta. Es lo menos probable, de bajas probabilidades, pero no son probabilidades nulas, hay posibilidades de resultado en primera vuelta.

Tercero, la elección del Parlamento. Me siento feliz tras una campaña y una lucha despiadada de un año y medio por tratar de introducir la idea de que se vota Parlamento y que el resultado es extremadamente importante; ahora ya la gente pregunta si hay o no mayoría parlamentaria. No sé cuántas veces expliqué acá este tema, y ahora por suerte fue asumido.

La elección del Parlamento tiene algunas características. La primera es que votar en blanco y anulado es absolutamente neutro. (Pero recordemos que no es neutro para el balotaje, opera en contra del más votado, porque son votantes y por lo tanto entran en el cómputo para determinar la barrera; el que vota en blanco o anulado vota en contra de que el más votado gane en primera vuelta.)

EC - Para que un candidato presidencial sea electo en primera vuelta tiene que tener la mayoría del número de votantes.

OAB - Exacto, de personas que fueron a votar. Por lo tanto, si van 100 personas y 40 votan en blanco o anulado, casi todos los votantes tendrían que votar por el más votado para que fuera a una segunda vuelta, no es un voto neutro. Lo mismo pasa con los plebiscitos, el que vota en blanco o anulado vota en contra. En cambio en el Parlamento el voto en blanco y anulado es absolutamente neutro, no influye para nada.

EC - Para distribuir las bancas en el Parlamento solamente se tienen en cuenta los votos por los distintos partidos.

OAB - Sí, en Uruguay se le llama “voto válido”. Es un poco confuso, porque se confunde con el “voto validado”, que es el voto que no se anuló. En Argentina se le llama “voto afirmativo”, que quizás sea más exacto; pero “voto válido” es la expresión más usada también en Europa.

Si pensamos que va a haber entre 2 y 3% de votos en blanco o anulados, la distribución de las bancas se va a dar entre el 97 y el 98% de los votantes.

EC - ¿Cuál es el número mágico?

OAB - El número mágico exacto anda por 48 y ½, es una aproximación.

EC - Depende de cuánto sumen el voto en blanco y el voto anulado.

OAB - En parte sí, pero también de otro elemento. Las bancas se distribuyen por un mecanismo de relaciones matemáticas –lo que se llaman razones en matemáticas– entre los votos de los distintos partidos, de los distintos lemas. Con los mismos votos se puede sacar una banca más o una banca menos, porque tiene que ver el juego de proporciones entre un partido y otro. Eso determina que si bien la cifra mágica, la mayoría absoluta, puede andar en 48 y ½ –alguno diría que 48,5, 48,7–, hay un conjunto de probabilidades de que con 48% se tenga mayoría absoluta. Es decir que en materia de Parlamento el Frente Amplio tiene buenas posibilidades de obtener la mayoría absoluta; la otra posibilidad es que la tenga con la suma del Partido Independiente; que Frente Amplio más Partido Independiente sumados no alcanzaran la mayoría absoluta sería un escenario muy extraño en esta elección.

Hay un quinto tema. Estamos hablando de un Partido Nacional con entre 30 y 32, que es la proyección máxima de algún colega, algunos dan menos todavía. Tener 32% permite obtener normalmente hasta 33 bancas, podría llegarse a 34, pero por ahora lo normal máximo es 33. Yo diría que la cifra mágica es 34, porque 34 es más de un tercio; en Uruguay hay muchas leyes de gran importancia que requieren dos tercios de cada cámara, por ejemplo una ley de reforma constitucional requiere dos tercios de cada cámara; designar Suprema Corte de Justicia, Tribunal de Cuentas, Corte Electoral requiere dos tercios de la Asamblea General. Es decir, el que tiene un poco más de un tercio tiene la capacidad de bloqueo o la capacidad de ser tomado en cuenta necesariamente.

En el período 1994-1999, en la segunda administración Sanguinetti, el Nuevo Espacio tenía la llave, porque el Frente Amplio no llegaba al tercio, los partidos tradicionales no llegaban a los dos tercios, y según se volcara el Nuevo Espacio había ley o se bloqueaba, había reforma constitucional o no, se designaba o no la Suprema Corte, o tenía que haber un acuerdo Partido Colorado-Partido Nacional-Frente Amplio. Los dos  tercios son una llave muy importante en Uruguay. Si el Partido Nacional no llega a 34 diputados pierde esa llave, pierde la capacidad de bloqueo, y viene la siguiente conclusión: se puede formular un juego diferente, un entendimiento Frente Amplio-Partido Independiente-Partido Colorado, que llegue por sí a los dos tercios, y en ese caso el Partido Nacional es necesario o es prescindible para llegar a acuerdos, pero no puede decir “sin mí no hay acuerdo”, que es lo que le pasó al Frente hasta el 99, podían prescindir de él para los dos tercios, y se prescindió, por ejemplo, en la reforma constitucional, porque hubo un acuerdo entre los partidos tradicionales y el Nuevo Espacio. Entonces este dato es muy importante, no es un dato menor en la conformación del escenario para los próximos cinco años.

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EC - Varios oyentes han preguntado en estos días cuántos votos cuesta un diputado y cuántos votos cuesta un senador. Supongo que son números aproximados también, pero para hacernos una idea.

OAB - Depende del nivel de votantes. Ahora la votación es obligatoria, por lo tanto la gente no se queda en su casa. Tenemos el problema de que el padrón es de 2.530.000 personas, pero en Uruguay viven muchísimas menos; estimamos que van a votar unas 2.300.000. Si es así y el voto en blanco y anulado se sitúa en el 98% –por poner un número por comodidad–, la banca entera está en unos 22.700 y algo de votos, poco menos de 22.800.

EC - La banca de diputado.

OAB - Para las bancas entre partidos. Uruguay tiene un sistema muy complicado, las bancas se adjudican según los votos en todo el país entre los partidos, después entre los departamentos dentro de los partidos, etcétera. Para tener una banca entera –y la primera banca normalmente se gana entera, si no, es muy difícil ganarla– un partido necesita unos 22.800 votos.

EC - Los diputados cuestan distinto según el departamento.

OAB - No, esta es una confusión muy extendida en Uruguay; las bancas de diputados se adjudican a los partidos, a los lemas, en función de los votos obtenidos en todo el país. La elección de diputados es de circunscripción nacional, si un partido obtiene 2.800.000 votos se lleva el 100% de las bancas, si tiene 1.400.000 está en la mitad de las bancas, no importa dónde tuvo los votos. Por eso un partido con 15.000 votos en Montevideo puede llegar a un diputado, porque los votos del interior también valen, no se pierde ningún voto. Hay un mecanismo muy complicado que termina en la adjudicación dentro de los departamentos, y ahí sí una lista o una persona puede obtener una banca con 6.000 votos, o 5.000 u 8.000.

EC - ¿Y cuánto cuesta un senador?

OAB - El Senado tiene 31 miembros, pero las bancas que se eligen son 30, porque la número 31 es el vicepresidente de la República. Una de estas 30 bancas entera está en torno a los 76.000, 77.000 votos. Obviamente, los partidos más votados pueden llegar a obtener una banca con menos, sobre todo las últimas tres bancas pueden andar en los 74.000 votos.

EC - ¿Y qué puede pasar con los plebiscitos? De ellos ya hablamos el viernes pasado, pero ¿hay algún cambio a partir de la nueva encuesta?

OAB - Los cambios son ínfimos. En el voto en el exterior teníamos que el sí seguro era 46, ahora es 47, está muy cerca pero no alcanza, y hay un 7% –era 8 hace 15 días– que está inclinado a votar el Sí, que dice que probablemente lo vote pero no se afirma. Esto no es nada menor, porque la distancia que va del 47 a la suma de los dos, que da 54, es si se aprueba o no se aprueba.

Y la anulación de la Ley de Caducidad da parecido, el voto por Sí estaba en 45 y subió a 46. Tiene 46 y hay un 5 de dudosos, tendrían que estar todos los seguros y los dudosos para llegar a 51, está muy justo, no le sobra demasiado, pero en los dos casos hay indecisos, 5% en el voto exterior y 13% en el voto por la anulación de la Ley de Caducidad. Los dos son resultados abiertos. Recordemos que el viernes pasado presentamos el llamado Índice Winner, que indica qué cree la gente, y la gente tiende a creer que es más fácil que se apruebe el voto en el exterior que la anulación de la Ley de Caducidad, pero tampoco cree que se rechace, hay dudas en la sociedad uruguaya sobre qué va a pasar con el plebiscito rosado. En definitiva, los dos resultados están completamente abiertos.

EC - Vamos a reencontrarnos contigo en distintos momentos, primero el domingo y también el martes.

OAB - El domingo haremos alguna intervención a lo largo del día, como es habitual, y el martes pensamos hacer un análisis largo. Después viene la tercera etapa: o la tercera etapa hacia el 29 de noviembre o la tercera etapa hacia el gobierno. En este último caso los uruguayos se tomarían unas merecidas vacaciones electorales, pero que nadie disfrute demasiado porque es por poco tiempo, porque después arranca la elección de los gobiernos departamentales en mayo y, junto con esa, la inauguración de la elección de algunos gobiernos locales en el interior de los departamentos.

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Transcripción: María Lila Ltaif


 




 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
octubre 22 - 2009