¿Qué piensan votar los uruguayos en los dos plebiscitos constitucionales?
Oscar A.
Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Dentro de nueve días, el domingo 25 de octubre, no sólo habrá elecciones nacionales para presidente y Parlamento sino que también habrá dos plebiscitos de reforma constitucional: sobre el voto en el exterior y sobre la anulación de la Ley de Caducidad.

¿Qué piensan votar los uruguayos en cada uno de estos dos plebiscitos? Hoy, el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, presenta los datos sobre este tema, provenientes de la más reciente Encuesta Nacional Factum.


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EC – ¿Por dónde empezamos?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero una explicación. Los plebiscitos constitucionales son plebiscitos afirmativos para reformar la Constitución, mientras que los referéndums son referéndums negativos para derogar leyes.

Hay varios procedimientos, pero hay dos que se usaron en esta oportunidad que desembocan en la votación simultánea con las elecciones nacionales. Uno, llamémosle “Procedimiento A”, en el que  simultáneamente con las elecciones nacionales se plebiscitan los proyectos de reforma constitucional por iniciativa del 10% de los ciudadanos inscriptos en el Registro Cívico Nacional. Estos proyectos deben presentarse hasta seis meses antes de las elecciones. Este procedimiento fue usado para el plebiscito de la hoja rosada, por el cual se anulan y declaran inexistentes los cuatro primeros artículos de la Ley de Caducidad del Ejercicio de la Pretensión Punitiva del Estado, vulgarmente llamada Ley de Caducidad.

EC – El otro plebiscito está referido al voto en el exterior, ¿por qué procedimiento se tramitó esta reforma?

OAB – Mientras que el primero es lo que se llama normalmente la iniciativa popular –técnicamente iniciativa ciudadana-, el otro procedimiento, llamémosle “Procedimiento B”, porque en realidad tienen que ver con el literal A y B del artículo 331 de la Constitución, es un plebiscito donde se votan proyectos de reforma constitucional que reúnan dos quintos del total de componentes de la Asamblea General. Es decir, con la firma de 52 legisladores –senadores y diputados indistintamente– se pueden plebiscitar proyectos que estén presentados al presidente de la Asamblea General también con el mismo plazo: seis meses de anticipación a las elecciones nacionales. Este es el procedimiento de la hoja blanca, que permite el voto epistolar –por correspondencia, desde el exterior de la República– y además faculta a la Corte Electoral para instrumentar otros procedimientos.

EC – Y la pregunta siguiente es cómo se definen los plebiscitos, cómo se sabe si se aprueba o no una de estas reformas constitucionales.

OAB – Esto es muy importante para el análisis de las cifras que vamos a ver después. El artículo 331 dice que para que el plebiscito sea afirmativo se requerirá que vote por el Sí la mayoría absoluta de los ciudadanos que concurran a los comicios, esto es para los dos casos. Primero, se vota sólo por sí, no hay voto por no. Segundo, lo que importa es el total de votantes, no los votos válidos o los votos por partidos. Ahí hay una discrepancia que puede ser importante, como pasa siempre en Uruguay, si se está en un 0.1 por arriba o por debajo de la barrera. La Corte interpreta que votante es todo el que esté en la lista de votantes aunque haya gente a la que después se le anule el derecho a votar y hasta cometa delito electoral por querer votar sin tener derecho a eso. La cátedra sostiene que votante es todo el votante que tuvo derecho a votar y por lo tanto también el votante que votó observado y se le validó el derecho al voto. Eso no parece menor porque pueden haber 200, 300 votos y en estas elecciones en que los resultados están pegando en el palo puede no ser menor.

Es claro entonces que el Sí debe estar por encima de la mitad del total de votantes que dé la Corte. Es la misma exigencia que para la elección en primera vuelta del presidente y vicepresidente de la República. Felizmente es la primera vez que tenemos dos cosas en las que coinciden las reglas en un país donde para cada cosa hay una regla distinta.

EC – ¿Cómo se considera la palabra “votantes”?

OAB – Votante en principio es el que fue a la mesa, presentó la credencial o dijo su serie y número, le dijeron que podía votar, aunque fuera observado, y lo inscribieron en la lista ordinal de votantes. La suma de todas esas personas da el total de votantes.

EC – Y ese es el total que hay que considerar para ver si un plebiscito llega o no al 50%.

OAB – Claro, si tenemos 2.000.000 de votantes, se requieren 1.000.001 votos. Es importante que votante es el que fue y votó aunque haya votado a un partido, haya votado en blanco o haya votado y su contenido haya sido anulado. También se puede votar sólo por Sí a un plebiscito y nada más, se puede votar sólo por Sí al otro y a ningún partido, se puede votar los dos plebiscitos y ningún partido, se puede votar un partido y un plebiscito, un partido y el otro plebiscito y un partido y los dos plebiscitos; es decir, son votaciones separadas. Lo que sí es claro es que si alguna parte de ese voto se anula -por ejemplo una de las hojas del Sí va rayada o rota-, se anula todo el contenido del voto; no puede haber un Sí válido con hojas para presidente y Parlamento anuladas, esto también es muy importante.

EC – Esa es la explicación de los plebiscitos y sus mecanismos de aprobación.


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EC – Repasemos cuál es la ficha técnica de la encuesta que estás manejando.

OAB – La encuesta es exactamente la misma que dimos el viernes pasado en relación a la elección política de presidente y Parlamento. Es la Encuesta Nacional Factum, de todo el país tanto urbano como rural, representativa del 100% del electorado, se entrevistaron 968 personas en sus respectivos hogares y se hizo el 3 y 4 de octubre. Como siempre, la ficha técnica completa está en www.factum.com.uy

EC – Pasemos entonces al primero de los plebiscitos.

OAB – Primero vamos a manejar el del voto en el exterior, es decir la hoja blanca. La pregunta es: “El 25 de octubre se plebiscita una reforma constitucional para permitir el voto en el exterior, ¿usted votaría por Sí al voto en el exterior o no votaría por Sí?”.

EC – Las respuestas son: vota por Sí seguro 46%; con tendencia a votar Sí pero con dudas 8%; indecisos 6%.

OAB – Primera cosa a diferenciar: una cosa es alguien que dice que está inclinado al Sí pero con dudas, y otra cosa es quien no sabe lo que va a hacer, son dos grados bastante diferentes de aproximarse al voto.

Normalmente, cuando hemos hablado de plebiscitos y referéndums, el Sí seguro y el dudoso los resumimos; siempre queda la duda de si corresponde o no, si ese dudoso termina decantando el voto en una elección de este tipo.

Recordemos que estos son lo que llamamos “plebiscitos no autónomos”. Cuando tuvimos el referéndum de la ley sobre Ancap en diciembre de 2003 se votaba sólo eso, de lo único que se hablaba era de eso, la campaña electoral era sobre eso. Acá los plebiscitos aparecen como algo secundario o subsumido, donde la atención de la gente está en la elección política. Esto ya crea un tema, si el que está dudoso está dudoso sobre el tema en sí mismo o porque le está importando más bien lo otro. Igualmente, con esta precaución la suma de los dos Sí da 54%.

EC - Vota por Sí seguro un 46%, y con tendencia a votar Sí con dudas 8%. 46% más 8%: 54%.

OAB – Lo que no quiere decir que el Sí esté pasando necesariamente el 54%. Si los dudosos se inclinan, lo pasan.

Antes de junio el voto en el exterior osciló entre el 58 y 59%. Después de junio vino 56, 56, 53, 54%, es decir que hay una tendencia levemente declinante. El Sí absolutamente seguro estuvo por encima del 50% hasta agosto, pero ya en las últimas dos mediciones está por debajo del 50%, en ésta da 46%. Por lo tanto es un resultado que resulta incierto, potencialmente favorable.

Pero recordemos dos cosas. Primero, el Frente Amplio va a ensobrar el voto en el exterior, lo mismo pasa con la hoja rosada de la Ley de Caducidad. Los partidos tradicionales en principio no, aunque en el Partido Nacional y en el Partido Colorado hay algunos sectores, agrupaciones o gente que están distribuyendo el voto por Sí en el exterior.

Al no ser un plebiscito autónomo, la duda que presentan estas cifras es: a alguien que va a votar al Frente Amplio y en principio dice que no está a favor del voto en el exterior le dan el sobre que contiene el Sí blanco. ¿Saca el sobre y lo tira? ¿O vota igual?. O al revés: no está el voto en el exterior, vota al Partido Nacional o al Partido Colorado, no le dieron el Sí blanco y dice “sí, a mí me gustaría pero no voy a estar buscando la hoja, tanto me da”.

EC – Ese factor del ensobrado o no ensobrado puede terminar alterando estas intenciones de voto que aparecen en la encuesta.

OAB – Sí, sobre todo en gente para la cual el tema no es decisivo, que pueda tener simpatía e iría a votar si fuera el único tema.

Y sobre el voto en el exterior hay que tener claro que hay dos tipos de polémicas diferentes. Una, es la discusión sobre si está bien o mal que las personas que viven fuera del país voten para decidir los destinos del país. Es una discusión que en el mundo ya tiene muchos años, hay una tendencia favorable a extender el voto en el exterior, acá en Uruguay tenemos elecciones de España, de Italia, de regiones de España, con mucha intensidad, y hay locales partidarios de partidos españoles, gallegos e italianos.

Pero el segundo debate es si el voto en el exterior mantiene o debilita las garantías de votación que tiene el sistema electoral uruguayo. Esa es una segunda crítica que se hace, que hay una rebaja de las garantías y los críticos consideran que esto es potencialmente peligroso.

EC – Para terminar con este primer tema, ustedes también han encuestado a propósito de qué creen los uruguayos que va a pasar con este plebiscito sobre el voto en el exterior.

OAB – Sí, esto es el famoso Índice Winner, que hemos manejado muchas veces; qué cree la gente, acá no es ni lo que va a votar ni el pronóstico de Factum: el 58% cree que se aprobará, el 28% cree que se rechazará y el 15% no opina.


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EC – Pasemos ahora al otro plebiscito, el que promueve la anulación de los primeros cuatro artículos de la Ley de Caducidad.

OAB – Para el plebiscito de la hoja rosada la barrera es exactamente la misma, hay que superar la mitad del total de votantes. La pregunta que hicimos: “El 25 de octubre se plebiscita una reforma constitucional para anular los primeros cuatro artículos de la Ley de Caducidad, ¿usted votaría por Sí al voto en el exterior o no votaría por Sí?”.

EC – Las respuestas se agrupan de esta manera: vota por Sí seguro el 45%; con tendencia a votar Sí pero con dudas 5%; indecisos 17%.

EC – Primer cosa, los indecisos son muchísimo más que los del voto en el exterior. Daría la impresión de que esto no es porque el tema importe menos sino al revés, porque se le ven connotaciones mucho más fuertes que a lo del voto en el exterior, por lo menos en lo inmediato.

Seguimos con la duda de si se puede sumar o no los Sí, ya lo explicamos, pero la suma en principio da 50%. Está al borde mismo de la aprobación, como las encuestas no son mediciones exactas al milímetro, hay márgenes de error, esto dejaría que hay tantas posibilidad de que se apruebe como de que no.

EC – ¿Y cómo viene la evolución en estos últimos meses?

OAB – La evolución de todo sumado –del seguro como del dudoso– antes de junio daba 46, 50, 49, 47, 45%. Arrancó en 46%, pegó un salto a 50%, y fue descendiendo hasta 45%, que es la cifra a la que llegamos para la elección del 28 de junio.

En esta segunda etapa empieza otra vez en 46% y sube: 48, 48, 50%. A esta altura no podemos saber si es una tendencia ascendente o se queda por acá.

EC – ¿Ustedes tienen interpretaciones de estas evoluciones tanto de la primera de las encuestas sobre el plebiscito del voto en el exterior como esta otra del voto por la anulación de la Ley de Caducidad?

OAB – En el voto por la anulación de la Ley de Caducidad, en la primera etapa, antes de junio, la suba y baja se relacionaba directamente con la suba y baja del Frente Amplio; en esta segunda etapa no. También es posible que se relacione con que ha habido gente de los partidos tradicionales -no dirigentes de primerísimo línea o candidatos pero sí algunos dirigentes- que se han pronunciado a favor de la anulación de la Ley de Caducidad.

EC – ¿Y entonces cómo se ve el resultado?

OAB – Un dato importante es que el Sí seguro, a diferencia del voto en el exterior que ha estado por arriba, nunca estuvo por arriba del 50%. Es decir que para la anulación de la Ley de Caducidad el 50% sólo se pasa si la gente que está en situación dudosa se vuelca y afirma el voto y si además vuelca algún indeciso. Por lo tanto es un resultado sumamente incierto y otra vez tenemos por un lado que este es un tema que la gente lo ve mucho más importante que el otro y está otra vez en cuestión el ensobrado de la lista. Es probable que en la anulación de la Ley de Caducidad haya segmentos más fuertes que en el voto en el exterior dispuestos a decir “yo esta hoja, aunque me la dieron en el sobre, la tiro porque yo no quiero anular la ley” o gente que diga “no, aunque mi partido no me dio la hoja yo la salgo a buscar porque para mí el tema es muy importante”. Es probable que acá haya segmentos más importantes con posturas firmes a favor y en contra que en el voto en el exterior. Pero repetimos, el ensobrado de la lista puede cambiar las cifras y los resultados.

EC – Y para terminar, más allá de la intención de voto, ¿qué creen los uruguayos que va a pasar con el plebiscito sobre la Ley de Caducidad?

OAB – Esto es interesante, porque acá cree que se aprobará el 48%, cree que se rechazará el 34% y no opina el 18%. Tampoco es contundente lo que creen los uruguayos, como sí se daba en el voto en el exterior que prácticamente 6 de cada 10 uruguayos creen que se aprueba. Acá está otra vez ahí, el 48% cree que se aprueba, tampoco hay una idea clara de si esto se aprueba o no se aprueba. Uno diría que a nivel de los plebiscitos la gran incógnita es la hoja rosada. La hoja blanca –el voto en el exterior– deja dudas pero tiene mucha más probabilidades de ser aprobada.


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EC – Nos despedimos hasta el jueves.

OAB – En principio hasta el jueves porque el viernes estamos en veda y por lo tanto los análisis políticos que puedo hacer son solamente históricos, técnicos.

EC – El jueves nos vamos a encontrar para conocer los resultados de la última Encuesta Factum de intención de voto.

OAB – Puede ser la última o la última de esta segunda etapa, porque puede haber una tercera etapa.





 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
octubre 16 - 2009