Factum: los favoritos confirman su liderazgo
Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
¿A quién votaría la gente el 28 de junio como candidato presidencial de cada uno de los tres principales partidos: el Frente Amplio (FA), el Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC)?


El politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, llega hoy un poco más temprano que lo habitual para presentar y analizar la Encuesta Nacional Factum cerrada este lunes pasado.


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EC – Empecemos por la ficha técnica de esta encuesta.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Es la Encuesta Nacional Factum, representativa de todo el país urbano y rural, son 963 entrevistas que se hacen en los respectivos hogares, son encuestas persona a persona, es representativa del 100% del electorado y se hizo entre el viernes 12 al lunes 15. Es la encuesta hecha en fecha más reciente de las que se divulgan en el país. Aquí en El Espectador, en mes y medio, es la cuarta encuesta que presentamos, y en dos semanas dimos dos encuestas nuevas.

EC – Los oyentes han tenido mucha información.

OAB – Sí, ha habido mucha información. El margen de aproximación para el total de la muestra es de +/- 3,2%. La ficha técnica completa –la que obligan los códigos internacionales de ética– la encuentran en http://www.espectador.com/www.factum.com.uy

Recordemos dos cosas. Este es un estado de situación al lunes pasado, no es un pronóstico de cómo se votará el otro domingo. Recordemos que el voto es voluntario, es un tema bastante complicado porque puede ir más gente, puede ir menos, ahí ya no depende tanto de que la gente diga si va a ir o no, sino si pasa del deseo al hecho, a veces influye el clima, influyen muchas cosas. Esto lleva a que trabajemos con cuatro escenarios posibles de concurrencia porque la concurrencia no quiere decir sólo que va el 50 o el 55 o el 60% y son todos los mismos, de repente ese día se levantaron con más ganas los del FA o se levantaron con más ganas de ir los del PN, por ejemplo. Entonces no necesariamente es homogéneo que la concurrencia mayor o menor afecte a todos los partidos por igual.

Entonces trabajamos con cuatro escenarios y formamos un rango tomando el dato mínimo y el dato máximo de cada uno de los escenarios por partido o por candidato.

Las preguntas base son tres: “El próximo 28 de junio se realizan las elecciones internas para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República, ¿usted piensa ir a votar? Luego: “El próximo 28, ¿a qué partido político piensa votar?”, y finalmente “¿A quién se inclinaría a votar para presidente de la República?”

EC – Un primer punto: ¿cuánta gente irá a votar el 28 de junio?

OAB – Hagamos un historial. Hace tres meses presentamos una cifra sobre el total de personas que viven en el país, pero como se ha acostumbrado a analizar la concurrencia sobre el total de habilitados para votar, sobre lo que vulgarmente se llama el padrón, vamos a presentar los porcentajes sobre el padrón. Recordemos que hay poquito más de una décima parte del padrón que está fuera del país que normalmente no vota.

En 1999, primeras elecciones internas, votó el 54%: 1.272.000 en cifras redondas. En ese momento los tres partidos estaban prácticamente igualados en las encuestas en abril del 99 y uno -que era el FA- tenía una competencia muy nominal entre Vázquez y Astori, el resultado era obvio, no había interés en ir a votar. En cambio, sí era muy fuerte la competencia tanto en el PN como en el PC; dos tercios del país o 60% del país estaba interesado, y votó el 54% del electorado.

En 2004 fue la menos interesante para el conjunto del país porque se concentró todo dentro del PN. El PC tenía un candidato dominante y el FA candidato único. Votó el 44%: 1.076.000 personas.

Ahora en 2009 se da la competencia más interesante de todas cuantitativamente. Dejando de lado el PC –en el que hay un candidato dominante aunque no sea jurídicamente hegemónico como fue Stirling-, hay competencia con relativos márgenes de incertidumbre en el FA y en el PN que sumados son el 90% del país. Nunca hubo una competencia donde un espacio tan grande del país fuera el que tiene incógnitas sobre la elección. En principio, según lo que contestó la gente, el lunes estaría yendo a votar alrededor del 57% del padrón: 1.335.000 personas.

EC – O sea que sería la mayor participación en estas tres experiencias.

OAB – Sería la mayor, es lógico, por la mayor competencia. También el padrón es un poquito más grande, digamos que probablemente va a andar en 1.300.000, unos 50.000 votantes más 50.000 menos, pero el número de votantes va a andar en el eje de 1.300.000.


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EC – Antes de ingresar a los tres principales partidos y cómo viene la intención de voto por sus precandidatos presidenciales, vamos a hablar de la intención de votos por los partidos, ¿con qué precisiones, con qué puntualizaciones?

OAB – La puntualización básica es esta: no estamos presentando qué votaría la gente en octubre. Recordemos que nosotros fuimos muy claros en que nunca hemos presentado escenarios hacia octubre de 2009. Hasta marzo nosotros presentamos los escenarios de partidos, dentro de los partidos, sobre elecciones hoy: “Imagine que haya elecciones el próximo domingo” era la pregunta. Desde abril estamos presentando lo que tiene que ver con el 28 de junio, es decir que aquí es lo que la gente manifiesta como intención de voto para las elecciones internas, para las elecciones preliminares, para las elecciones del 28 de junio.

Entre otros detalles, la participación de los partidos puede ser mayor o menor no sólo porque tenga mayor o menor adhesión de la gente sino porque la gente considere que es más atractiva la competencia interna, le resulte más importante ir a votar o le resulte menos importante y quedarse en casa o salir a pasear. A veces la competencia no tiene que ver con la fuerza de los partidos. Recordemos que en las internas pasadas el FA y el PN casi empataron -1,5%- y eso no tiene que ver con la potencia de los partidos, ya que se demostró en octubre que el FA tenía una distancia muy grande con el PN pero tenía que ver sí con el interés en ir a votar. Esto es muy importante tenerlo en cuenta.

Además, en una elección de voto voluntario el indeciso en general, el que está indeciso entre partidos, directamente no va a votar; en cambio en octubre el que está indeciso hasta último momento estará pensando qué hace pero va.

La experiencia que tenemos de las dos elecciones internas anteriores es que la gente que vota a los otros partidos fuera de los tres partidos más importantes del país, más los que votan en blanco, más los que votan anulado, andan cerca del 2% del electorado y probablemente vaya a ocurrir lo mismo.

EC – Con todas esas precisiones que tú hacías ahora sí podemos pasar a los números. ¿Cómo es la intención de voto a los partidos con vistas a la elección interna? FA 49 a 51%, PN 38 a 39%, PC 8%, otros e indecisos de 3 a 5%.

OAB – Los ‘otros’ son los otros partidos, que tienen en común que ya tienen definido el candidato a presidente de la República y no tienen ninguna competencia: ni en el Partido Independiente ni en Asamblea Popular ni en el Partido de los Trabajadores ni Comuna ni Cuatro Puntos Cardinales. También están incluido en los ‘otros’ la gente que va a votar en blanco o anulado y los ‘indecisos’, que son gente que va a votar pero todavía no sabe a qué partido.

Es una incógnita si el FA y el PN votarán mejor o peor en octubre de lo que votaron hace cinco años. Pero lo más probable, sobre todo frente a algunas afirmaciones que hubo últimamente sobre que no es probable que el FA inicie peor que hace cinco años, es que el FA inicie mejor que hace cinco años, entre otras cosas porque hace cinco años apenas superó el 40% en las elecciones internas.

Hay gente que pregunta si esto quiere decir que va a haber balotaje. Esto no tiene nada que ver con las elecciones del 28 de junio, los resultados de junio son de junio y tiene que ver con la adhesión a un partido en función del interés, por supuesto de las preferencia global que tienen los partidos pero también del interés para definir el candidato de cada partido.

De todos los estudios surge que la gente no vota el mejor candidato en el sentido de que vote a alguien porque tiene más posibilidades de sacar más votos que el otro, sino que ya está votando presidente. En definitiva la gente lo que hace es votar un presidente de la República en tres etapas, en “sistema eliminatorio”.


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EC – Pasamos a los tres principales partidos. Empezamos por el lado del FA. La intención de voto por Mujica: 49 a 51%; la intención de voto por Astori: 37 a 39%; por Carámbula: 9 a 10%; indefinidos: 1 a 3%. ¿El análisis...?

OAB – Lo que vemos, analizando los últimos meses, es que en el caso de Mujica hay una fuerte estabilidad en estos rangos, estuvo en abril entre el 46-49% y después se ha movido en esta banda. Lo mismo Astori, ha estado un puntito más arriba, un puntito más abajo, pero ha estado en esta banda que anda más o menos del 36 al 39%, ahora de 37 a 39%. Carámbula tuvo un período un poco más arriba del 10%, ahora está entre el 10% y un poquito más abajo, pero se movió en ese eje. Pero uno ve tres líneas muy estables, una especie de 5-4-1, reduciendo a escalones de deciles la situación en el FA.

Desde que se cerró la encuesta al 28 de junio son 13 días donde los candidatos van a hacer campaña, la gente sigue reflexionando, pero el panorama desde abril al 13 de junio da estos niveles de estabilidad.

EC – Pasamos al PN: por Lacalle la intención de voto es 60 a 63%, por Larrañaga 34 a 35%, e indefinidos 2 a 6%.

OAB – Lo que observamos es que de abril a la fecha hay una línea de crecimiento de Lacalle, estuvo de 48 a 52%, después estiró su máximo a 56% a mediados de mayo, levantó su piso, y ahora tiene un nuevo levante. Larrañaga ha tenido una línea en sentido contrario, se ha ampliado la brecha entre los dos. Lo que hay que ver es que el que uno caiga relativamente en materia de porcentaje no quiere decir que necesariamente perdió votos.

EC – ¿Cómo es esto?, conviene aclararlo, lo hemos comentado otras veces.

OAB – Estamos manejando porcentajes dentro de los partidos, eso es un problema que confunde mucho porque el porcentaje es una proporción respecto a un total, pero resulta que el total acá no es el total de votantes, ese partido puede crecer o no. Si uno tiene un 20% del 20 tiene el 4 y si tiene el 20% del 50 está en el 10. Entonces el porcentaje dice “usted está estabilizado” y resulta que multiplicó 2.5 pero 2.5 también subió todo su partido, para decirlo muy groseramente.

EC – De todos modos, lo cierto es que el candidato presidencial se resuelve con base en porcentajes en la interna.

OAB – Claro pero lo que importa al ver los movimientos es que hay un crecimiento del PN, ha crecido en votos en gran medida porque la gente que va a ir en junio hacia el voto del PN o, dicho de otra manera, la gente que prefiere al nacionalismo y ha decidido ir a votar, es más ahora que lo que era hace un mes, y eso ha determinado que ese crecimiento del PN haya ido hacia Lacalle. Ha habido también un pequeño transvasamiento de votos que originalmente iban a Larrañaga y ahora están yendo a Lacalle; después irán o no, para eso están los 13 días de campaña, pero lo cierto es que se ha ido abriendo la brecha. En estos 13 días se verá qué hace la gente, si confirma esta tendencia o si la cambia, para eso está la campaña electoral.

EC – Sí pero lo cierto es que la distancia Lacalle-Larrañaga está en su máximo, es casi de 2 a 1 la proporción.

OAB – Depende si se toma el máximo o el mínimo, no necesariamente es así. Además hay movimiento dentro del PN, puede esperarse tanto que continúe este movimiento de ampliarse la banda como que empiece un movimiento contrario. Hay que esperar a ver qué ocurre en estos 13 días, sobre todo porque a nivel del PN estarán ocurriendo algunos hechos fuertes, como que por actores políticos o no políticos se están generando algunos impactos de búsqueda de afectación de candidatos y hay que ver si eso tiene o no que ver después con la afectación de la intención de voto.

EC – Finalmente vemos en el PC a quién votarían el 28 de junio como candidato presidencial. Las respuestas son: Bordaberry 76 a 79%, Amorín 10% o algo menos, Hierro algo menos de 10%, Lamas más Etchegaray bastante menos que 10%, e indecisos también bastante menos que 10%.

OAB – Primero la aclaración de siempre: el problema que tiene el PC es que hablar de un porcentaje interno de un partido que está entorno al 8% del electorado es hablar de cifras muy pequeñas donde la precisión es inexistente.

Es claro que Bordaberry tiene las tres cuartas partes del PC, puede ser un poco más puede ser un poco menos, pero decir si alguien tiene el 10, el 11, el 8, el 4, o el 2%, es prácticamente imposible. Por eso estamos manejando que Amorín está en el 10% o un poquito menos, Hierro aparece con un poquito menos del 10%, no necesariamente quiere decir que esté atrás de Amorín porque la imprecisión de las cifras acá son los límites que tienen las estadísticas. Lo que es claro es que Lamas y Etchegaray consistentemente aparecen mucho más abajo y que el nivel de indecisos es mucho más bajo.

Cuando al hablar de cada partido se dice “tanto por ciento de indecisos” hay que especificar qué quiere decir ‘indecisos’. Son personas que están decididas a ir a votar, ahí hay una primera decisión llamémosle positiva, piensan ir a votar. También tienen una segunda decisión positiva: piensan votar un partido determinado. ¿Dónde está su indecisión? Que decidiendo ir a votar y decidiendo el partido no tienen claro dentro de ese partido a quién va a votar, eso es lo que quiere decir ‘indeciso’ dentro de un partido.


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EC – ¿Algún comentario adicional?


OAB – El jueves que viene vamos a hacer la actualización final de datos.

EC – Queda adelantado entonces que hay una encuesta más, como es costumbre, el jueves previo a las elecciones.

OAB – Sí, en general tiende a ser más firme la encuesta anterior que la última. No sé por qué en la última hay mucho movimiento en el electorado, así que es más que nada para ver cómo se mantienen o si hay reversión de la tendencia. La última encuesta siempre tiene el problema de que se divulga muy cerca de la elección, habiéndose hecho relativamente separada de la elección, porque se divulga normalmente tres días antes pero se hizo siete días antes y no recoge los movimientos finales del electorado. Lo que se presenta es lo que hay como estado de opinión pública.

Esta va a ser una elección que va a dar para muchísimo análisis porque como no es la elección donde se termina todo, sino más bien la elección donde empieza todo, viene el tema de cómo quedan dentro de cada partido posicionadas las distintas corrientes y cómo se arman las fórmulas presidenciales. Eso va a determinar cómo arranca la gran carrera entre los partidos, donde lo que importa ya es la competencia partido contra partido hacia el 25 de octubre.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
junio 19 - 2009