La tercera vía en el Frente Amplio
Oscar A.
Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor



JOSÉ IRAZÁBAL:
En el Frente Amplio (FA) se está discutiendo actualmente la posibilidad de una tercera candidatura que rompa la polarización Astori-Mujica.

Los nombres del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, y del ministro de Industria, Daniel Martínez, son los dos posibles para ese papel.

El politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, analiza hoy la situación aquí en En Perspectiva bajo el título: “La tercera vía en el Frente Amplio”.


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JI – Arranquemos con esto del tercer polo o la tercera vía.

OSCAR A. BOTTINELLI:
La tercera vía, tercer polo, tercera candidatura. El último año hubo un dato obvio del panorama electoral, que era la existencia de sólo dos candidatos en el FA y por tanto la disputa binaria entre Astori y Mujica. Luego, hacia fin de año, hubo una serie de hechos que señalaron la posibilidad de un cambio. El 23 de noviembre, el 46 Congreso del Partido Socialista proclamó un tercer candidato: Daniel Martínez. Días después, el Plenario Nacional del FA elevó cinco nombres al Congreso del FA: los tres candidatos que estaban oficialmente en carrera -Astori, Daniel Martínez y Mujica-, más los nombres del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, y del director de la Oficina de Planeamiento y Prespupuesto, Enrique Rubio.

Pero realmente el gran cambio en el panorama electoral nacional lo provocó el Congreso del FA el 14 de diciembre, porque proclamó a Mujica con el 71% de los votos, pero colocó como segunda preferencia a Marcos Carámbula con el 43% y desplazó a un lejano tercer lugar a Astori con menos del 24%. Astori quedó apenas dos puntos por encima de Daniel Martínez, que tuvo el 22%, y Rubio obtuvo el 17%. Allí quedó plantada la semilla de una tercera candidatura en la persona de Marcos Carámbula.

Este panorama se está presentando con mucha desinformación en la opinión pública. Uno ve que hay mucha información, muy sesgada, en contra de la tercera candidatura, hay muchas operaciones en marcha respecto a este tema.

Veamos los datos básicos a hoy. Enrique Rubio se retiró; nadie considera aceptable cuatro candidatos, este es un dato sobre el cual se está trabajando. Entonces, o hay un tercer candidato con Marcos Carámbula o un tercer candidato es Daniel Martínez o no hay tercer candidato.

Carámbula contaría con el apoyo de la Vertiente Artiguista (VA), la gran mayoría de la Confluencia Frenteamplista -es decir del segmento de Alianza Progresista encabezada por el ministro de Transporte, Víctor Rossi- más gente independiente y gente de base, particularmente de Canelones.

Carámbula sólo sería candidato si además de estos apoyos suma el del Partido Socialista (PS). Daniel Martínez en principio contaría sólo con el PS.

Hay un primer tema: ¿es posible una tercera candidatura en un escenario polarizado? Esta pregunta está apareciendo estos días en varios lados, pero requiere una pregunta previa: ¿está polarizado el escenario del FA? Entonces conviene ver números, conviene ver cuál es el tamaño del espacio polarizante, es decir, los dos primeros candidatos sumados y el no polarizante, o sea, los demás candidatos y los indecisos.

Pero conviene hacer una comparación y mirar primero al Partido Nacional (PN), con datos al cierre del 2008, en el momento en que todavía estaba Vidalín como precandidato. En el PN en ese entonces el espacio polarizante -es decir la suma de Lacalle y Larrañaga- representaba el 91% del total, y el resto -Vidalín e indecisos- sólo el 9%.

Además, Lacalle y Larrañaga venían muy estables en los últimos seis meses, entre ellos nunca hubo más de un punto de diferencia, y tanto Lacalle como Larrañaga -cada uno- presentan cinco veces más intención de voto que todo lo no polarizado -o sea, Vidalín más los indecisos-. Es muy grande el espacio de cada uno.

Además, ninguno de los dos candidatos se movía demasiado, el rango de movimiento de ninguno de los dos fue mayor al 3%. Entonces ahí se ve una gran firmeza de los dos primeros candidatos, una lucha cabeza a cabeza y una polarización natural del electorado.

Vamos ahora al escenario del FA. La suma Astori-Mujica -lo que podemos llamar el espacio polarizante- no es del 91% como en el PN sino del 79%. El área libre, el área que no se ha polarizado en el PN era el 9%, mientras que en el FA es del 21%, es un espacio muy grande. Tanto Mujica como Astori tienen cada uno apenas el doble que ese espacio no polarizante; en el PN es cinco veces más.

Los dos candidatos del FA tienen adhesiones oscilantes. En los últimos seis meses -repito que dentro del PN ningún candidato osciló más de un 3%-, las oscilaciones en el FA llegan -tanto de Astori como de Mujica- hasta el 7%. La diferencia entre ambos también se mueve mucho: desde un 13% a un 3%; en el PN va de empate a 1% de ventaja de uno o de otro. Es decir que aquí son dos panoramas diferentes.

El piso registrado en el FA por Astori y por Mujica sumados -el mínimo en estos seis meses- es de 72%. Es decir que no sólo hay un 21% que está por otros candidatos o indecisos, sino que hay otro 7% que no está muy firme por Astori o por Mujica, lo cual abre un espacio que se puede llamar espacio no polarizante, espacio libre, del 28%.

Esto entonces responde una pregunta. En el FA hoy no hay un espacio naturalmente polarizado como lo hay en el PN. Incluso cuando uno hace ejercicios y le pregunta a la gente “Mujica, Astori y un tercer candidato” uno veía que Mujica y Astori aparecen afectados, ambos bajan. Baja más Astori ante cualquier tercer candidato, de ahí que es lógico este duro combate que aparece en estos días del “astorismo” contra una tercera candidatura.

Mujica tampoco queda neutro pero es más afectado por la candidatura de Carámbula que por la de Daniel Martínez, pero siempre es menos afectado que Astori.

Cuando se dice que el FA tiene un escenario polarizado, lo tiene porque se ven sólo dos candidatos y se presentan sólo dos candidatos, sólo por eso. Pero no es, como el PN, un escenario que esté naturalmente polarizado.

Los propios dirigentes que rodean a Astori y a Mujica reconocen la falta de polarización cuando preguntan: “¿Y a quién perjudica un tercer candidato?”. Esa pregunta nunca se oyó en el PN, porque un tercer candidato no le hacía perder el sueño a nadie, no se gastaba tinta para demostrar que no había espacio para un tercer candidato porque era un dato obvio, no le quitaba votos a nadie. Por eso Vidalín no encontró espacio, porque en un escenario que naturalmente esté polarizado, que el electorado esté polarizado, un tercer candidato no encuentra ninguna ranura por donde colarse.

En cambio, en el FA un tercer candidato preocupa a los dos grandes porque precisamente aparece un espacio, aunque no cualquier espacio.

Otro tema es cómo es un juego de tres. Acá es muy difícil sostener un juego de tres desde que se arranca hasta las elecciones, lo normal en el mundo es que el tercero se caiga salvo que logre un verdadero juego triangular: poca distancia entre el primero y el tercero, o dicho de otra manera, se cree que cualquiera de los tres puede ganar.

Esto implica que un tercer candidato necesita largar con un piso importante: nunca menos del 10%, llegar muy rápido al 20%, es decir, triangular la elección. Si terminada la semana de Turismo -comenzado mayo- el panorama no está triangulado, ahí se polariza naturalmente el escenario aunque haya tres candidatos.

El tercer tema que queda es si es viable una tercera candidatura. Sólo es viable si cuenta con el apoyo, por lo menos, de dos grandes sectores del FA y además convoca gente independiente, gente de base. En definitiva, y como está el panorama hoy, para que haya un tercer candidato este requiere sí o sí el apoyo del PS y de la VA como mínimo, más, por supuesto, otros grupos menores, más gente independiente, más movimientos de base.

Hoy la Vertiente decidió apoyar exclusivamente a Marcos Carámbula, por lo tanto la única posibilidad de un tercer candidato viable es que el PS también apoye a Carámbula, si la Vertiente no cambia la decisión.

Si la Vertiente no cambia la decisión y el Partido Socialista mantiene la candidatura de Daniel Martínez, ahí Carámbula no es candidato y Daniel Martínez sería un candidato con apoyo limitado.

¿Esto a qué lleva? A que hoy por hoy hay una primera decisión de la Vertiente sobre si mantiene o no esta decisión -que todo indica que es muy firme-, y luego hay una fecha y un momento decisivo –un dead line- que es el 7 de febrero, fecha en que se reúne el Comité Central del PS y decidirá si apoya a Astori, si mantiene la candidatura de Daniel Martínez o si pasa a apoyar a Marcos Carámbula. Si apoya a Astori, se puede decir que ahí ya no hay tercer candidato. Si apoya a Daniel Martínez, Carámbula no va a ser candidato y habrá tres con Daniel Martínez. Si el PS apoya a Carámbula, habrá tres con una tercera candidatura más fuerte, que arranca ya por lo menos con el apoyo del PS, la Vertiente y el grupo del ministro Rossi.

Queda un tema pendiente: cuáles son las reglas de juego para decidir la elección, que será tema de otro análisis porque tampoco esto ha sido claro en el FA, ni hay una decisión segura.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
enero 23  - 2009