Pinceladas desde Alemania y el financiamiento de los partidos

Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Esta semana el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, se encuentra de gira por Alemania invitado por la embajada de ese país en Uruguay y también por el Instituto Goethe.

Pinceladas desde Alemania y en particular cómo se desarrolla allí el financiamiento del los partidos políticos. Ese es el tema que nos propone para el contacto que ya iniciamos desde la ciudad de Dusseldorf.


***


EC - ¿Por qué no ubicamos a la ciudad de Dusseldorf, donde te encuentras en este momento?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Dusseldorf es la capital de Renania del Norte-Westfalia, sobre el Rhin. Una ciudad muy antigua y muy moderna fundada en 1135. Estamos alojados a una hora de viaje de aquí, en la ciudad de Bonn, que la podemos definir de dos maneras: desde el punto de vista cultural fue la ciudad de Beethoven, y desde el punto de vista político fue la capital de la República Federal Alemana hasta la unificación en el 90, sede de gobierno hasta el 99 y hoy seguramente podría llamarse la segunda ciudad administrativa del gobierno federal ya que hay sedes de oficinas de casi prácticamente todos los ministerios.

EC – Es una ciudad que está pasando por una reconversión muy importante, porque el traslado de la capital a Berlín en su momento la afectó ¿no?

OB – Por supuesto, además toda estructura administrativa supone gente trabajando ahí, familias viviendo. Recordemos la experiencia más antigua, que fue la complicación del traslado de la capital de Río de Janeiro a Brasilia.

EC – ¿Y cómo es el tiempo por estos días en Alemania?

OB – Hoy estamos en un día soleado espléndido.

EC – Vayamos con algún detalle más a propósito del motivo de tu viaje. ¿Qué estás haciendo en Alemania?

OB – Básicamente hemos tenido un panorama en tres áreas. Primero, el sistema político, que como saben es mi especialización a nivel universitario. Recordemos que hay cierto parentesco [con Uruguay] en un aspecto; el régimen alemán tiende a ser un régimen de proporcionalidad bastante pura, pese a que tiene lo que se llama “cláusula barrera” del 5%. Los partidos con menos de 5% quedan fuera del Parlamento federal, del Bundestag, pero se asimila bastante a un régimen como el nuestro que es uno de los de proporcionalidad absolutamente pura en el mundo. Diferencia clara frente a un régimen parlamentario puro como el alemán y un régimen semi parlamentario semi presidencial como el nuestro.

Segundo, el tema del federalismo que desde nuestro punto de vista puede tener dos tipos de interés: uno, pensar cómo funciona el federalismo en función de proyectos futuros de construcciones multinacionales; las famosas idas y vueltas del Mercosur, donde tenemos por un lado la experiencia de esta estructura media confederal o media original que es la Unión Europea y por otro lado lo que es un país federal con las dificultades y las ventajas del federalismo, y cuál puede ser el futuro de un país como el nuestro en un proceso de integración. Desde el otro ángulo, algo que está discutiéndose hoy en Uruguay, la descentralización a niveles más bajos de los existentes actualmente.

El tercer tema sobre el cual queremos dar algunas pinceladas es un tema de candente actualidad en Uruguay, el financiamiento de los partidos políticos.


***


EC – De esos temas que mencionabas elegimos uno. El financiamiento de los partidos, quizás porque tiene mucha actualidad. Más de una vez se ha discutido esto en Uruguay, se ha tratado de legislar -se ha legislado pero se ha quedado a mitad de camino- y ahora se viene la campaña electoral que siempre da motivo para discutir sobre financiamiento, en este caso financiamiento de las campañas ¿no?

OB – Sí, además a nivel de la Cámara de Senadores está funcionando la Comisión Especial para la ley de partidos políticos, que está centrada en la discusión de la ley de financiamiento en este momento.

Acá es interesante lo siguiente. Primero, existe un financiamiento de campañas electorales relativamente similar a Uruguay, variando los montos por voto. Además hay tres tipos de financiamiento a los partidos que podemos considerar globalmente. Un financiamiento estatal del funcionamiento permanente de los partidos en tanto tales. El cálculo nos da que el balance del 2007 da un reparto de 2 euros con 80 centavos por voto, lo que significa un poquito más de 4 dólares por voto obtenido como presupuesto del año para cubrir el financiamiento de cada partido en el año.

Segundo tema: aparte del financiamiento de los partidos está el financiamiento estatal de las bancadas parlamentarias. Aquí se llaman “facciones”, como en Argentina se llama “bloque” y en Italia “gruppo”. De alguna manera es un financiamiento que nosotros también tenemos por distintas vías diferentes, pero puede considerarse similar.


Tercero, el financiamiento estatal de las fundaciones políticas. Hay labores paralelas a los partidos políticos que tienen que ver con cursos, investigaciones, con el desarrollo del pensamiento estratégico, que realizan las fundaciones políticas. En Uruguay tenemos experiencias de las fundaciones alemanas. Tenemos la Fundación Friedrich Ebert ligada al Partido Social Demócrata -en Uruguay conocida como Fesur-; la Fundación Friedrich Naumann del Partido Liberal -Fesur primero colaboró con el Partido Colorado, después con el partido Por el Gobierno del Pueblo y ahora está en una intensa colaboración con el Frente Amplio-; la fundación Friedrich Naumann vinculada al Partido Liberal que colabora con el Partido Nacional; y la fundación Konrad Adenauer de la Unión Cristiano Democrática que ha colaborado en Uruguay con distintas instituciones y sigue participando en diversos proyectos.

Una fundación no puede dar dinero para la campaña electoral ni para el financiamiento permanente de los partidos, pero cubre una parte muy importante de la acción política, yo diría la acción de fondo, de pensamiento, de investigación, de diagnóstico.

Este es un tema que sería muy interesante pensar en Uruguay: si en materia de partidos políticos no conviene esta separación de financiamiento, ya que en Uruguay existe una serie de instituciones paralelas a los partidos que podrían asimilarse a las fundaciones. Ya tenemos separados el financiamiento del gasto de campaña, del financiamiento del funcionamiento permanente; un financiamiento permanente mucho más intelectual, de pensamiento profundo, mucho menos ligado a la acción cotidiana de la vida política.

Me parece que este es uno de los temas realmente interesantes, y ya que estamos moldeando una ley de financiamiento de partidos no estaría mal repensarlo.

EC – Resumiendo: en el caso de Alemania tenemos financiamiento estatal para el funcionamiento cotidiano de los partidos y en particular para las campañas electorales. Por otro lado hay financiamiento estatal de las bancadas parlamentarias, y por último financiamiento estatal de las fundaciones políticas.

¿Se admite también el financiamiento privado?

OB – Sí, por supuesto. Hay algunas cosas interesantes. Primero, esta ley recuerda el tema de la acción protectiva de partidos políticos a través del financiamiento.

Hay una acción de obligación de transparencia con una normativa sobre como deben registrarse los aportes y el carácter nominal de aportes que superen determinadas cifras –cifras bajas-. Pero lo importante es que implica transparencia, no limitación de los aportes. Este es un tema interesante porque una de las grandes discusiones que hay es si debe o no limitarse los aportes. Alemania ha optado por no limitar. Sencillamente dicen: “usted da lo que quiere pero se va a saber lo que dio”.

Prohíbe determinando tipo de contribuciones, fundamentalmente estados extranjeros y determinado tipo de instituciones que entran en la prohibición normal de las leyes de financiamiento que se han dictado en distintas partes del mundo.

Por supuesto obliga a la transparencia del gasto, no limita el gasto -esto es muy interesante-. Obliga a que ese gasto esté perfectamente documentado y pueda ser controlado. El control no es sólo estatal, puede ser controlados por ONGs, es decir que hay un control ciudadano sobre el gasto y el financiamiento de los partidos políticos.

Una cosa que me parece muy importante es uno de los temas sobre los que nosotros hemos insistido mucho: no existe la judicialización del contralor de los partidos políticos.

EC – ¿Qué quiere decir eso?

OB – En el proyecto que está en este momento a consideración en la Cámara hay una intervención judicial sobre el financiamiento de los partidos políticos. En nuestro informe a la Cámara de Senadores señalamos muchas veces los peligros que implican estos procesos de judicialización; siempre está presente el caso italiano, donde lo que empieza siendo un contralor puede terminar siendo un desborde de poder, así cayó la primera república italiana. Uruguay está muy lejos de eso pero siempre hay que prever el comienzo de procesos.

Aquí hay un control que está fundamentado en el propio contralor de quienes distribuyen los fondos y en un método de transparencia que permite el control ciudadano. Por lo tanto es un método muy transparente sin que necesariamente termine en la derivación de causas judiciales con los riesgos que en los sistemas políticos genera esto.

Y por último, no hay limitación ni del gasto ni del aporte. Lo que se gasta y lo que se aporta está perfectamente documentado y se puede ver de dónde viene y adónde va.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
Setiembre 26 - 2008