Una revolución educativa: el Plan Ceibal

Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor


EMILIANO COTELO:

El año pasado se lanzó el Plan Ceibal, también llamado "una computadora, un niño", con la inauguración de la experiencia en la localidad de Cardal, en el departamento de Florida. Este año comenzó la expansión del plan, que debería llegar con una computadora a cada escolar de aquí al año próximo. El politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, nos propone hoy analizar este tema. El título: "Una revolución educativa: el Plan Ceibal".

¿Por qué el Plan Ceibal en el análisis político?

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OSCAR A. BOTTINELLI:

Vemos al final cómo entra el cruce político.

EC - ¿Por dónde empezamos?

OAB - Hay un tema planteado desde el punto de vista educativo, cultural, que es lo que algunos han denominado el analfabetismo del siglo XXI. Así como en el siglo XIX había una barrera muy importante que separaba al que sabía leer y escribir del que no, a fines del siglo XX y plenamente en el siglo XXI aparece la barrera entre los que manejan lo que algunos denominan la "cultura de los botones", la capacidad de moverse con equipos con los cuales se interactúa y se cumplen desde algunas funciones relativamente simples, como operar los cajeros automáticos, hasta cosas cada vez más complejas, o sea todo lo que implica la computación, y los que no. No sé cómo incluir los celulares, porque hay desde algunos bastante sencillos de manejar hasta otros que requieren un curso.


Para marcar la importancia del tema recordemos lo siguiente. Hace poco menos de cuatro años el Parlamento votó una ley, que promulgó el anterior Poder Ejecutivo, que prohibía los cajeros automáticos para el pago de pasividades en los locales del Banco de Previsión Social, porque se entendía que los jubilados no estaban en condiciones de cobrar a través de una máquina con botones o con el uso de la palma de la mano. Fue una gran discusión.

Esto marca un tema crucial: ya se venía dando como un elemento de segmentación social no solo un corte de edades entre la gente más joven, que más rápidamente accede a todo esto, y la gente de más edad, que en líneas generales tiene más dificultades, sino también entre los niños, entre los que porque van a colegios privados, tienen cursos complementarios o tienen computadora en su casa y acceden a una cultura y los niños de los niveles más bajos, más ajenos a la computación, que no se pagan cursos privados y acceden o no dependiendo de si tienen alguna institución que se lo brinde.

El Plan Ceibal aparece con la idea de llegar con una computadora para cada niño, está pensado originalmente para cada escolar y como etapa final para cada liceal. La posibilidad de llegar por lo menos a todos los liceales con una computadora, puede implicar una verdadera revolución educativa, que para algunos es negativa. Algunos docentes se han opuesto al Plan Ceibal o a la forma de enseñanza del Plan Ceibal.

Un elemento políticamente curioso es que el plan no apareció como un elemento de relevancia en los debates educativos que se dieron en el comienzo de este gobierno. No se vio a los sectores sociales ni a los sectores ligados a la educación dándole gran importancia a este proyecto, el propio gobierno en el área educativa no trasmitió la centralidad de este plan. Apareció desde otras áreas del gobierno.

EC - Apareció como algo descolgado.

OAB - Apareció como algo descolgado, como una decisión del gobierno y del presidente de la República de otorgar los fondos para esto, que es una inversión muy grande. Llegar a cada niño con una computadora que está en torno a los 200 dólares, es una inversión muy grande. Es una computadora con una red de conexión a internet y de interconexión entre ellas con centro en las escuelas.

La experiencia de Cardal ha generado muchas conclusiones. Una es el cambio que se puede producir (con los efectos entre los niños y los maestros, entre los niños y los padres), porque los niños llevan a la casa un elemento y en muchos hogares les enseñan a los padres el manejo. Esto para algunos puede ser molesto y para otros no. Se extiende el acceso a internet, porque a través de las computadoras de los niños hay más hogares conectados, tanto los niños como los padres, entonces la computación llega a más hogares, más hogares acceden a navegar por internet. Buscar información, enterarse, documentarse a través de internet pasa a ser un elemento nuevo en la vida, es de esos clics de cambios culturales.

EC - El plan es un verdadero shock en ese sentido.

OAB - Por lo menos la experiencia en Cardal. Hay que tener en cuenta que la de Cardal es una población de nivel medio, por lo tanto dificultades que allí no aparecieron podrían aparecer en otros lugares. Pero es un shock, una verdadera revolución de tipo cultural, como a otra escala lo fue el acceso a la computación y hace poco más de diez años el acceso a internet, cosas que nos cambiaron la vida. No hace tanto que existen los mails, de los cuales dependemos fenomenalmente.

EC - Veamos el plan en general y sus derivaciones.

OAB - Este no es un espacio técnico sino de análisis político, por lo tanto, lo que importa desde ese punto de vista es que el plan se va a ir a las escuelas por departamento. En diciembre del año pasado se empezaron a entregar computadoras y luego se siguió y aparecieron algunos conflictos, que es lo que nos interesa desde el punto de vista del análisis político.

Por un lado, se planteó el tema sobre qué pasaría con este plan entre escuelas públicas y escuelas privadas. En el caso de las escuelas privadas el Estado pondría a disposición que entraran en el paquete de compras, para que los niños pudieran adquirir las computadoras al mismo precio que las compra el Estado en una adquisición masiva. Pero implica que alguien las tiene que comprar, normalmente los padres.

Entonces surgió la preocupación de algunos colegios que atienden poblaciones de muy bajos recursos, la mayoría de ellos colegios religiosos, que están en un medio en el que los padres no pueden hacer esa inversión. Habrá que ver cómo se soluciona, no aparece como conflicto propiamente pero sí como una dificultad a resolver.

Por otro lado, aparecieron (con más fuerza al principio y ahora no tanto), áreas de resistencia en algunos sectores docentes. Hace unos meses aparecieron algunas manifestaciones contra el Plan Ceibal en general, contra su instrumentación o contra la aparición de las computadoras en las aulas.

EC - Surgieron después críticas y preocupaciones cuando se habló de la extensión del Plan Ceibal a los liceos, sobre todo a los docentes.

OAB - Aparecieron las voces de protesta, sobre todo del lado de docentes de secundaria. No decimos ni de los docentes en general, ni de los docentes de secundaria en general, sino que algunos docentes salieron con estas manifestaciones.

EC - ¿Cómo has visto el debate político en torno al Plan Ceibal?

OAB - El Plan Ceibal avanzó en silencio, inicialmente con más repercusión en el exterior que aquí. El año pasado hubo notas de cadenas televisivas internacionales antes de que tuviera gran difusión en Uruguay lo que se estaba haciendo en Cardal.

EC - Desde el punto de vista internacional lo impactante del caso uruguayo es que en un par de años el plan va a abarcar a todo el país, va a haber todo un país cubierto por este plan una computadora por niño a escala de las escuelas públicas. Por las dimensiones de Uruguay se puede hacer, y no se había podido hacer hasta ahora en ninguna otra parte.

OAB - La impresión es que en otros países no había habido la intención de hacer esto tan masivamente, se habían empezado a hacer macroexperiencias piloto, de repente en toda una localidad. Lo que llamó la atención en el mundo fue la fuerza con que un país entero y un gobierno se comprometieron en este salto desde el punto de vista educativo y de la informática. Fue realmente objeto de atención.

Pero eso sucedió no porque los medios uruguayos hubieran estado dormidos, sino porque el Plan Ceibal arrancó con mucho silencio; con menos dificultades en la medida en que estuvo fuera de las candilejas, pero rápidamente apareció el eje político.

Por un lado, nunca se sabe cómo toma la gente estas cosas, se podría decir "qué bueno este plan, qué bueno que lo hizo el gobierno, esto me hace tener una expectativa favorable al gobierno"... cosas que cuando se derraman, por sí solas provocan un impacto. Pero el gobierno muy tempranamente, desde la propia figura del presidente salió a decir: "miren lo que estamos haciendo", con lo que le puso un sello político al tema.

Del otro lado empezaron a aparecer críticas parciales al plan, en el departamento de Colonia hubo problemas, las máquinas tenían no sé qué defecto, no encendían y tenían que ir los técnicos, había que hacer un cambio para que funcionaran. Después estaba el inconveniente de que si las máquinas quedaban desconectadas 30 días se bloqueaban y había que desbloquearlas. Surgieron algunos problemas de programación, cosas que fueron criticadas desde la oposición, lo que desde el gobierno empezó a tomarse como embestidas contra el Plan Ceibal.

Y luego lo que apareció últimamente: los niños a través de las computadoras del Plan Ceibal pueden acceder a pornografía en internet. La discusión que se puede plantear es que si se ingresa a internet, se ingresa; después hay formas de bloqueo o no que pueden hacer los padres o quien sea. Al habilitar el ingreso se puede ingresar a lo bueno, a lo regular y a lo malo. Se empieza a observar una controversia política en torno al plan.

La duda es, primero, cómo va a recibir la población en general al Plan Ceibal una vez que se generalice. Hasta ahora, los resultados de las experiencias iniciales han sido muy positivos en las comunidades donde se ha implantado.

Segundo, si es recibido por la sociedad, cómo es recibido este debate. Si el gobierno se favorece marcando que es una acción de este gobierno, hecha por el gobierno, que antes no se hizo. O si eso molesta, si la gente dice "hace una cosa bien y tiene que batir el parche". Nunca se sabe cómo reacciona la gente.

Pero desde el ángulo de la oposición, el tema es que si la gente percibe positivamente esto y los sectores, los dirigentes o quien sea empiezan a hacer críticas, pueden aparecer como que atacan todo lo que haga el gobierno, no importa qué efecto tenga. En este momento no toda la oposición está en la crítica al Plan Ceibal, ha habido algunas críticas puntuales de algunos dirigentes. Lo planteo como un interrogante.

Y lo otro es si las críticas no pueden llevar a decir: "Esta gente quiere quedarse en el siglo pasado, tiene temor a la informática, temor a internet", y en definitiva sería muy favorable políticamente al gobierno que se creara una división entre los que están en el mundo del siglo XXI y los que se quedaron en el siglo XX en términos de progreso y atraso. Ese puede ser un eje si sigue habiendo algunos embates de la oposición o, por lo menos, si hay algunas figuras de la oposición que atacan el plan y no aparece un apoyo o defensa desde otras figuras más importantes que equilibren, diciendo: "Apoyamos esto, los recursos salen de la sociedad, toda la sociedad lo está haciendo, bien por el gobierno".

El año pasado en una conferencia en ADM dijimos que entre los activos y los pasivos con que llegaba el gobierno a las elecciones próximas, seguramente el impacto del Plan Ceibal iba a estar entre los activos. El año pasado tenía mucho menos ruido y ya se veía como una cosa que podía tener un gran apoyo, si se implementaba bien, en todos los lugares donde se fuera desarrollando.

EC - ¿Algún otro apunte?

OAB - Solamente hacer ver que en este país ha habido grandes discusiones sobre reformas educativas, incluso este gobierno ha hablado mucho, está la ley de educación, que es todo un tema en sí misma, y sin embargo uno tiene la percepción de que lejos del ruido o con el mínimo ruido que está haciendo, está apareciendo un gran cambio educativo desde este ángulo y a través de este plan.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
Mayo 16 - 2008