El presidente de la República alinea a su gente y marca el rumbo
Oscar A.
Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

 

EMILIANO COTELO:
En la noche del pasado viernes, a lo largo de 51 minutos, el presidente de la República hizo un balance al llegar a la mitad del tiempo total de su gobierno y comunicó importantes decisiones políticas. El politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone analizar esas decisiones. El título: “El presidente de la República alinea a su gente y marca el rumbo”.

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OSCAR A. BOTTINELLI:
El presidente inició la segunda mitad de su mandato (el tiempo que le queda ya es menor que el que transcurrió) con un balance y una importante toma de decisiones.

El balance daría para todo un análisis. Lo más fuerte fue la recuperación del salario real de estos dos años, la baja de la desocupación, el haber sacado a muchos uruguayos de la pobreza...En definitiva, el éxito de las políticas sociales.

Pero hubo otro ángulo muy importante: las grandes tomas de posición y las decisiones políticas que trasmitió. Lo más importante fue sin duda el respaldo a Astori, a la línea económica, y la asunción de la responsabilidad de la Reforma Tributaria. Ahora no es la reforma de Astori sino la reforma de Vázquez. El éxito o el fracaso ya no van a ir sobre la cabeza del ministro de Economía sino sobre la cabeza del presidente de la República.

Esto fue acompañado, en principio, de la ratificación de la política económica. Puso fin, otra vez, en un área como el equipo económico, a cualquier rumor o especulación sobre cambios o sustituciones. Seis meses atrás, después del discurso del 1 de marzo con que celebró los dos años de Presidencia, puso fin a los rumores sobre la Cancillería. La diferencia fuerte es que en aquel momento los rumores partían del propio entorno presidencial y tenían una gran repercusión periodística; en gran medida también porque hay gran desafecto al canciller en el periodismo nacional. En este caso, los rumores salían más de los otros grupos del Frente Amplio (FA) pero el periodismo no los recogió, en parte porque hay mucha afección hacia el ministro de Economía.

Con esto, el presidente dio una señal muy clara de que el FA se tenía que alinear detrás del ministro de Economía. Esta semana hubo un dato visible: gente que venía muy crítica y muy distante salió ostensiblemente (y para quien quisiera oír) a elogiar el discurso del ministro Astori en la interpelación que le realizara el senador Luis Alberto Heber.

Por otro lado, el ministro de Economía previamente había comenzado a “izquierdizar” su discurso, que hasta entonces había tenido una impronta liberal muy fuerte, hacia las grandes inversiones, hacia las grandes empresas...Que fuera la gran crítica a la política económica y a la reforma tributaria que hiciera la Red de Economistas de Izquierda.

El presidente, fiel a su estilo y uno diría al buen manejo de un liderazgo, no se contentó con darle un sólido respaldo, sino que a la vez que respaldó, generó ajustes y cambios.

EC - ¿A qué ajustes y cambios te refieres?

OAB - Se diría que impulsó su propia política. Días antes el ministro de Economía, de manera enfática, en tono elevado en el Senado había protestado frente a las palabras que se usaron, sosteniendo: “no hay inflación”. Después de la movida presidencial de apoyo al ministro hubo todo un paquete de medidas anti- inflacionarias. Es claro que hubo un giro. Las arcas fiscales deben sufrir algo para frenar la inflación. Sobre todo se nota con mucha claridad que se busca evitar llegar a la marca simbólica de 10%. Ya pasó con creces las expectativas de 5,5%, que era el medio de la banda anunciada, y el techo absoluto del 6,5%. Ahora su busca que no se salga de un dígito y para ello se van a usar todos los recursos que sean necesarios. Se nota que esto es un objetivo inequívoco del presidente de la República.

Otros puntos son la reforma de la salud y la reforma tributaria.

Con respecto a la reforma de la salud, el presidente marcó su impronta, acompañado o apoyado muy fuertemente por el director de la Oficina de Planeamiento, Enrique Rubio, que desde hace seis meses es uno de los actores centrales del gobierno. Más o menos el mandato fue: que haya reforma de la salud, tiene que haberla, tiene que terminarse la discusión interna. Vamos a empezar por aliviar el costo para las familias sin hijos de mayores ingresos, que ganen por encima de 22.500 pesos nominales, que no se les aumente un 100% el gravamen sino la mitad, un 50%.

También hubo un éxito mediático. Porque va a haber un aumento aún para los que no tienen hijos, pero logró que la prensa titulara: “Vázquez rebaja el aporte a la salud para las familias de mayores ingresos”, cuando en realidad rebaja el aumento.

EC - Rebaja el aumento que se había previsto inicialmente en el proyecto...

OAB - Yo digo: “Voy a aumentar el 100%”, le aumento la mitad y se dice: “Se rebajó el aporte”. El aporte aumentó 50%. Logró un éxito comunicacional porque la prensa a la cual Vázquez acusaba de opositora fue la que tituló con más fuerza que rebajaba el aporte a la salud. El gobierno está logrando un clima muy favorable, aún con la prensa con la cual discrepaba muchísimo.

Y en la Reforma Tributaria, después de haber hecho esta defensa, el presidente manifestó comprensión del malestar existente, comprensión del nerviosismo que hay en el gobierno por este y otros temas, que por ejemplo se expresó en la Rural con esa actitud del ministro de Ganadería un poco salida de modales. Eso refleja que el ministro está muy nervioso. El presidente comprende y claramente se empieza a anunciar que la Reforma Tributaria va a ser revisada. Dice: “Dennos tiempo”; ya no: “Esta es la reforma”.

El presidente siempre había dejado la puerta abierta. Decía “todo se puede cambiar”, “no somos rígidos”, “aprendemos”, pero el ministro de Economía decía muy claramente que la Reforma no se tocaba. Ahora se dice que a fin de año se va a empezar a evaluar, que en un año se pueden esperar cambios y se habla incluso de cambios importantes.

Hace un tiempo decíamos en un análisis que se esperaban algunos cambios para cuando se cumpliera la mitad del período de gobierno, que el presidente de la República, que se veía debilitado, saldría fuerte a reasumir el liderazgo. Una posibilidad era que hiciera cambios ministeriales, pero no fue por ese lado. Otra era que ratificara el gabinete, y no hizo cambios en cuanto a personas pero en la medida que ratificó las grandes líneas introdujo una serie de modificaciones y puso el sello de que todo eso es obra del presidente de la República.

EC - Por eso proponías como título: “El presidente de la República alinea a su gente y marca el rumbo”.

OAB - Primero, alineó al Frente. En los últimos siete días no se han visto las discusiones in crescendo que se veían en los días, semanas y hasta meses anteriores. Es un hecho bastante claro. Segundo, a la inversa de eso, se ha visto una unificación del discurso sobre los grandes temas. En tercer lugar, el rumbo es muy claro: hay un cambio que parecía que no podía producirse en el proyecto de reforma de la salud, que iba camino a `sale o no sale´, y hay una modificación, que sale por decisión del presidente de la República, en el medio entre posturas extremas de cambio total o dejar todo como está, como manejaba el ministro de Economía (allí fue muy fuerte el papel del director de Planeamiento, Rubio).

En la Reforma Tributaria es notorio que el presidente está preocupado y anunció que va a tener que ajustarse. Y sobre todo, la señal de asunción de liderazgo con este juego, en un cambio de escenario muy grande (porque ahora sí hay una oposición muy fuerte, que encontró su lugar y sus temas) sale a asumir la cabeza del gobierno con toda claridad, con fuerza y sin duda buscando revertir el semestre anterior en el que se había producido un importante debilitamiento de la figura presidencial.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
setiembre 14  - 2007