Los cambios en la formalización laboral
Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
El último día hábil anterior a Navidad es el comienzo de la feria judicial y, más allá de lo jurídico, es una especie de terminación del año normal de gobierno. Esta vez, la del segundo año de gobierno frenteamplista. Estamos en la hora de los balances que el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, realizará a lo largo de cinco programas hasta fines de enero. El primero de sus balances está en este capítulo: los cambios en la formalización laboral.

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Oscar, es complicado hacer estos balances...

OSCAR A. BOTTINELLI:
SÍ, es muy difícil hacer balances. Realmente el segundo año termina en febrero, pero los uruguayos estamos acostumbrados que un normal que es el año civil termina con las fiestas y hechos extraordinarios que pueden ocurrir en el verano que muchas veces se considera que son la transición hacia el año siguiente. Es decir, o hay algo que vino extraordinario y más bien de afuera o bueno, lo que ocurre es porque ya empezó algo a barajarse en este caso sería el tercer año. Y hacer balances, es tomar luces, sombras de un gobierno y es difícil incluso primero porque esas luces y sombras son luces para unos y sombras para otros, sobre el mismo tema. Y, en segundo lugar, porque es difícil elegir los temas. Siempre se dice por qué no se empezó por tal tema que para tal es importante... Son muchos los temas importantes.

EC – Tú has elegido el campo laboral.

OAB – Hoy elegimos este que es un tema de gran impacto. Si hay un cambio visible, fuerte, que se ha producido en el país, que uno dice que el Uruguay es diferente a fines del 2006 a lo que era en el 2004 para atrás, es lo que ocurre en el campo laboral y previsional donde hay distintos ángulos, lo salarial, lo laboral propiamente dicho, lo previsional, lo recaudatorio. Los cambios se producen a través, por un lado de reactivación de viejos mecanismos que existían pero que no funcionaban, en algunos casos la creación de instrumentos nuevos y en otros casos actitudes administrativas que generan hechos.

EC – ¿Por qué no enumeras algunas acciones concretas?

OAB – En primer lugar es muy claro el cambios en las acciones fiscalizadoras del BPS. Recordemos que a comienzos de este año 2006 se armó gran revuelo sobre algunas acusaciones respecto a lo que se consideraba aplicación exagerada de la Ley de Aportes de la Construcción. El BPS consideró que no era una aplicación exagerada sino que eran exageradas las denuncias. Se generó una polémica. Después a lo largo del año ya no hubo más denuncias, pero estas acciones fiscalizadoras del BPS generaron el hecho de que se puede decir que ahora la cosa va en serio, ¿no?

Esto creó toda una situación donde hay que formalizarse, ahora hay que estar en blanco. Del lado del BPS esto fue complementado y esto creo que fue muy importante. El BPS no solo salió con mano dura a fiscalizar sino que fue generando situaciones para facilitar el blanqueo, partiendo de la base de que en Uruguay había mucho trabajo en negro y que había alguno que era muy difícil de blanquear porque las normas creaban situaciones muy difíciles. Por ejemplo, impulsó una modificación en la Ley de Aportes de la Construcción donde, con un sencillísimo trámite, las obras muy pequeñas, digamos tipo caseras con personal contratado no requieren el pago de los aportes ni todo ese fárrago de declaraciones. Y una cosa muy importante que empezó a regir el 1º de diciembre que solucionó a muchas actividades el problema de gente que contrata personal eventual que trabaja pocos días, que resulta que cuando iba a contratar a alguien por pocos días tenía que ponerlo en planilla pagando la cuota mutual de un mes. El costo para la empresa era varias veces lo que cobraba el trabajador. Ahora empezó a aplicarse que si ya cuando se contrata se sabe que no se va a llegar a los trece jornales ni al salario mínimo, no se paga directamente la cuota mutual lo que permite que se pueda contratar gente y ponerlo en planilla por dos días, por tres días y esto ha generado en muchas actividades la posibilidad de un blanqueo muy grande.

Es decir que el BPS hizo las dos cosas. Por un lado la aplicación rígida de la ley y por otro ir estudiando. Hubo muchos casos -yo te he mencionado dos que fueron de los de más impacto cuantitativo- de entender que había trabajos en negro que no tenían forma de hacerse en blanco si la administración o la legislación no se adecuaba.

EC – ¿Otros ejemplos en este mismo campo?

OAB – El otro campo importantísimo es ya lo que surge del lado de los Consejos de Salarios que uno diría que es casi el único anuncio que hubo en campaña electoral. Se decía que se iba a convocar los Consejos de Salarios. Todo este otro tipo de cosas más bien surgieron con una gran fuerza sin que estuvieran con tanta claridad en la campaña electoral. Era de presumir pero no estaban tan anunciados.

Los Consejos de Salarios por un lado restablecieron categorías, sueldos mínimos por categoría y generaron un gran impulso a la sindicalización. Esto fue un efecto muy grande, los sindicatos crecieron en cantidad de afiliados a los mismos sindicatos o en sindicatos subordinados a otros, empezaron a crearse sindicatos afiliados, federados, por otro lado nuevas ramas que se generaron de sindicalización. Los trabajadores, los asalariados, tienen una sensación de protección que generan los Consejos de Salarios más un gobierno que apoya los sindicatos, que apoya la sindicalización a lo que se suma la ley de fuero sindical y las licencias gremiales por convenios o por laudos. En muchos casos son laudos contra la opinión empresarial, yo creo que fue mayoría en los Consejos de Salarios en que el laudo salió contra el voto empresarial, con la concesión de licencias gremiales en un número muy importante.

Claro que la contra cara de estas acciones es que muchas empresas pequeñas se sienten acosadas, se sienten al borde de la dificultad de actuación. Es decir, hay un sector que tiene todos estos beneficios y otro sectores que sienten que el tema de Consejos de Salarios y de sindicalización, les ha complicado la vida

EC – Estas analizando cambios entonces en el campo laboral y previsional y decías con diferentes ángulos: lo salarial, lo laboral, lo previsional y lo recaudatorio. ¿Puedes mencionar ahí en este último punto algunos resultados concretos?

OAB – En la medida que estamos hablando de lo que tiene que ver con lo laboral y previsional, estamos hablando de lo recaudatorio que se vincula con la formalización laboral. Lo recaudatorio es la formalización laboral básicamente es el Banco de Previsión Social más allá que por el lado del IRP, el Impuesto a las Retribuciones Personales, también esos recursos van a Rentas Generales pero se recaudan vía Banco de Previsión Social.

El aumento de la recaudación del Banco de Previsión Social, según lo que informó en estos días el propio banco, de diciembre de 2004 a octubre del 2006 fue en términos reales del 28%. Es decir que es un crecimiento muy fuerte, que está por encima del crecimiento de la economía, muy por encima del crecimiento de la economía. Incluso es el doble de crecimiento de la recaudación de la propia DGI, que es el suceso más nombrado en los últimos tiempos. Uno diría que la vedette es el resultado la DGI.

EC – Hay como una carrera entre la DGI y el BPS a ver quién muestra mejores performances.

OAB – Sí, sí, hay una carrera. La DGI quizá tiene más prensa, tiene una dirección con más presencia mediática, el BPS además tiene un Directorio colectivo, no tiene una acción tan fuerte en los medios pero aparentemente, por estas, cifras la estaría ganando el BPS la carrera recaudatoria a la DGI.

Lo otro es no solo la recaudación en términos de dinero sino el aumento del número de afiliados. En este momento los afiliados al Banco de Previsión Social son 1.114.000 personas, en octubre del 2006, contra 941.000 en diciembre del 2004, el record que hubo era en el 99 unas 980.000. Es decir que esto es un récord histórico de afiliación al Banco de Previsión Social, hay un crecimiento del 15% en dos años, pero el real ese crecimiento ha sido del 20%. Es decir que en total hay ciento setenta mil personas más hoy que en el mes de diciembre.

Pero también es interesante decir que aumentó no sólo el número de personas afiliadas aumentó sino el número de empresas. Hay 10.000 empresas más registradas en el Banco de Previsión Social, obviamente empresas puede ser una empresa unipersonal de dos personas, pequeñas, pero hay 10.000 empresas más registradas en el Banco de Previsión Social. Esto implica que probablemente no sean 10.000 empresas nuevas en la economía del país, sino 10.000 empresas más en la economía en blanco del país.

EC – ¿Algún apunte final?

OAB – Lo curioso es que se ve en este proceso al Estado haciendo un doble juego porque el Estado recaudador, el Estado fiscalizador es el que busca la formalización, busca que se salga del trabajo negro entiende que hay causas además, que no es solamente un tema inspectivo, que hay que facilitar, que la economía que el crecimiento de la economía también está facilitando eso. Pero el Estado comprador, cuando el Estado compra, el Estado sale a comprar buscando la mayor cantidad de servicios al menor precio posible e incentiva el trabajo en negro e incluso no le preocupa que los oferentes sean empresas que tengan un alto trabajo en negro.

EC – Todo un tema, ¿no?

OAB – Es todo un tema que nos consta que sobre todo al Banco de Previsión Social le ha preocupado. No se ha visto la misma preocupación en otros lados del gobierno. No se ve al Estado cuando compra diciendo bueno vamos a ver que estas empresas cumplan todo, los laudos, que los precios no puedan estar por debajo de los laudos, que sea realmente viable el cumplimiento de los laudos, de todas las obligaciones fiscales. Sino que al revés: "el más barato es este, yo compro, mi obligación es comprar lo más barato posible, hacer rendir los recursos, no es mi problema si esto es en negro". Esta dualidad del Estado que incluso de alguna manera se traduce en las palabras que surgieron del Ministerio de Turismo hace pocos días cuando dijeron que esperan que la DGI afloje un poco la mano en el Este en esta temporada. Esto diciendo que no todo el Estado está tan comprometido con que se trabaje completamente en blanco.

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EC – Oscar, algunas conclusiones...

OAB – La conclusión es que sin ninguna duda esto es un cambio muy fuerte que ha producido este gobierno, que ha sido una voluntad deliberada del gobierno. Los riesgos que se señalan es si toda esta formalización que ha implicado sin ninguna duda aumentos de costos, es sostenible en un esquema en el que baje o desaparezca el crecimiento económico, que puede crear dificultades a muchas empresas pequeñas y llevarlas a una desaparición. Pero la ventaja que ven también muchas empresas no solo trabajadores, es decir: "bueno que todo el mundo trabaje con reglas claras y las reglas claras es que todo el mundo trabaje en blanco sabiendo cuáles son los costos mínimos". Pero el riesgo que no haya una aplicación del Estado con la fuerza suficiente, incluso cuando el propio Estado es comprador, como para que las reglas sean parejas y no haya una categoría de beneficiados desde el propio Estado por el trabajo en negro con los perjudicados por el trabajo en blanco. Esta dualidad es lo que hace a veces que el esfuerzo del Banco de Previsión Social fundamentalmente, pueda no tener el correlato correspondiente; por ahora las cifras de que sin ninguna duda ha tenido un gran éxito en el camino del blanqueo y la formalización laboral.

EC – La formalización laboral era justamente el tema de este primer balance que Oscar A. Botinelli propone en esta serie de análisis a propósito del segundo año del gobierno frenteamplista. Una serie que va a continuar el viernes próximo y después en el de enero.

OAB – Exactamente, bueno ahora nos resta decirle feliz Navidad a todos

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
diciembre 22 - 2006