Las posibilidades de Uruguay en el intercambio con China
Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
Hoy cerramos esta serie de análisis políticos en movimiento que Oscar Bottinelli nos ha traído en estas últimas semanas. Los dos primeros contactos fueron desde Francia, el tercero fue desde el interior de China y hoy ubicamos al director de Factum en Pekín, la capital de China.

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Oscar, ¿cómo estás?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Aquí estamos, medio mojados. Hace un rato cayó un fenomenal chaparrón sobre Pekín.

EC - Vamos a recordar cuál es el motivo de tu presencia allí en China.

OAB - Nosotros participamos en una reunión de una veintena de países en Kung Ming, la capital de la provincia de Yunnan, al sur de China, del Comparative National Institution Project, una comparación de desarrollo institucional y electoral entre países de América, Europa, África y Asia. El año pasado se hizo cerca de Oporto, al norte de Portugal, y que el año próximo va a ser en Europa, probablemente en Italia.

EC - ¿Cuántos días hace que estás en China?

OAB - Llegué el 24 de julio, hace ocho días que estoy aquí.

EC - ¿Cómo han sido las últimas alternativas de la recorrida?

OAB - Las últimas alternativas fueron en el noroeste, en la provincia de Yunnan, en la zona de lo que desde hace unos años por razones turísticas se ha pasado a llamar Shangrilá –tenía otro nombre que me cuesta pronunciar–. Si hubiéramos salido ayer a esta hora me habrían encontrado a 3.350 metros de altura, absolutamente exhausto después de haber subido los 102 escalones hacia un monasterio budista tibetano. Esa parte de Yunnan está muy próxima al Tibet y la población tiene una muy fuerte influencia tibetana.

EC - No sé cómo habría sido la comunicación allí, mejor no haberlo intentado.

OAB - Prácticamente estuve sin comunicación, sobre todo cuando fuimos ascendiendo. Ayer hicimos todo un recorrido al borde del río Yangtse, un río muy famoso y muy importante en la historia de China, pero cuando estábamos a bastante altura creo que perdimos la comunicación.

EC - Sería bueno analizar cómo estás viendo tú, a partir de estos días de presencia en China, las perspectivas de Uruguay con respecto a ese país.

OAB - El tema de las perspectivas surge en parte de lo que uno ve, en parte de lo que uno conversa y en parte de una persona muy importante que tiene Uruguay aquí, que es el doctor Marcelo Magnou, que es embajador, el encargado de negocios, el término formal en la diplomacia, que es el embajador interino, ya hace tres años que está en China, estuvo un par de meses en Japón y que ha estudiado muchísimo la realidad china y las posibilidades de Uruguay en China.

Yo debería analizar varios capítulos. El primero es tener en cuenta lo siguiente: establecer relaciones con China es mucho más que salir a un supermercado a decir “tengo esto para vender”, “tengo tantos kilos de carne, ¿me los quiere comprar hoy o no?” y el año que viene veo qué le vendo o qué le compro. Más bien es un largo proceso de establecimiento de relaciones entre países y entre pueblos cuyo corolario son vínculos de diverso orden entre ellos, vínculos comerciales y económicos. Entonces en primer lugar implica una actividad política sostenida, tanto en la actividad pública –y pública es no sólo el Poder Ejecutivo, pueden ser gobiernos departamentales, universidad, sistema educativo–, como en la actividad privada, empresarios de diversas actividades hacia China, el establecimiento de un vínculo fuerte, importante, sostenido.

No hay que olvidar que es un país de 1.300 millones de habitantes, hoy puede andar en torno al 10% el fuerte sector de consumo, pero en las tasas de crecimiento de China es un segmento de consumo en franca expansión. Estamos hablando de un mercado muy grande en el presente y potencialmente muy grande.

EC - ¿Qué puede ofrecer Uruguay?

OAB - En primer lugar se valora y mucho el concepto de país natural, por lo tanto los productos de tipo natural que pueda ofrecer. La carne, los productos lácteos. En China se está valorando muchísimo la leche como elemento de crecimiento, la carne, la buena alimentación como un elemento de desarrollo del individuo que permite su crecimiento aun en el plano intelectual. La lana, que Uruguay ha tenido en los últimos 20 años un sostenido crecimiento, quizás la diversificación hacia lo textil. En lo textil Uruguay no ha tenido una fuerte presencia en China y en los lácteos no ha habido un vínculo significativo.

Otra cosa que puede ofrecer Uruguay tiene que ver con hacer oferta turística que por razones de distancia Uruguay tiene que combinar con otros países. Pero el exhibir un país natural, un país con grandes campos, grandes paisajes naturales, con un gran mar es algo muy valorado para un pueblo que viaja mucho crecientemente, que genera importantes corrientes turísticas.

En tercer lugar China es un país que valora muchísimo lo educativo y asocia mucho el crecimiento de la persona, el crecimiento social, el crecimiento económico, con el crecimiento educativo. Desde ese punto de vista los intercambios educativos y particularmente los intercambios a nivel universitario son un elemento importantísimo, uruguayos que puedan venir a estudiar a China, chinos que puedan ir a estudiar a Uruguay, sobre todo a nuestra Universidad de la República. Es un campo muy significativo a desarrollar, en este caso desde el Estado y desde el sistema universitario público y privado.

Esto significaría también que Uruguay empezara a virar la cabeza, a ver que el oriente también existe, empezar a mirar hacia Asia, porque como sociedad, incluso como elites intelectuales le ha prestado poca atención a Asia en general –no estamos hablando exclusivamente de China–, incluso en el aprendizaje del idioma. Más allá de que pueda resultar más dificultoso el aprendizaje de los idiomas que habitualmente se aprenden en Uruguay, como el inglés, el francés, el italiano, el portugués o el alemán, este será un poco más complicado, pero aprender un idioma es un primer gran puente. Además un idioma que empieza a transformarse en lo que se llama una lingua franca, un idioma de traducción en el área, no sólo en China sino hacia China. El chino es un idioma de conversión en la zona.

Básicamente por aquí trazaría la línea, poniendo atención al concepto de desarrollo sostenido de las relaciones.

EC - Tú empezabas poniendo el énfasis allí, entonces sería bueno que ahora retomáramos esa idea, ¿por qué tu preocupación por ese factor?

OAB - Porque es un modo de relacionamiento diferente del que se maneja habitualmente en occidente, donde los ciclos económicos, incluso los políticos determinan que las relaciones puedan mejorar o empeorar con mucha facilidad y mucha rapidez. A veces lo político va por un lado y lo económico y lo comercial por otro. Y aquí hay como un entrelazamiento de vínculos entre países y sociedades que tienen como conclusión, como corolario las relaciones comerciales, las relaciones económicas, dentro de lo económico lo turístico y también lo educativo y lo cultural.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
agosto 1 - 2006