China: primeras impresiones sobre un gigante en crecimiento
Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
¿Dónde te hemos encontrado?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Son las 19.33 aquí en China, 8.33 ahí. Once horas de diferencia. Estamos prácticamente en las antípodas. Si uno pone una aguja acá en la provincia de Yunnan debe salir cerca de Montevideo. Estamos con un calor espeluznante, en medio de una gran humedad. No hay que olvidar que estamos muy cerca de Vietnam, Tailandia, Laos, estamos bien en el sur de China, prácticamente es el trópico.

EC - ¿Y qué estás haciendo en la China?

OAB - En este momento caminando por una zona rural, viendo una comunidad rural. Estaba participando en una reunión de una reunión Comparative National Institution Conference, una reunión que el año pasado se hizo en Portugal. Son 20 países que comparamos funcionamiento político e institucional. La reunión de este año se realizó, está terminando hoy, en la ciudad de Kunming, capital de la provincia de Yunnan.

EC - ¿Cuándo llegaste a China?

OAB - Llegué a Beijing el lunes y seguimos en Beijing hasta el martes al mediodía. Esperemos el lunes salir por la radio desde la capital de China adelantando la salida de la semana que viene.

EC - Cuéntanos tus primeras impresiones. ¿Habías estado en China antes?

OAB – No. Es la primera vez que estoy en Asia, y naturalmente en China. Voy a tener que ser prudente. No puedo cometer el error de aquel que una vez estuvo una hora en el aeropuerto y después escribió una tesis sobre la historia del país. Lo que puedo dar son algunos pantallazos, algunas ideas muy generales de lo que veo en el país.

Lo primero que impacta es el fenomenal crecimiento económico, el dinamismo y la modernización. Salvo diferencias claramente físicas entre las personas y las diferencias de alfabeto, uno encuentra una ciudad con una modernidad similar a la de las grandes ciudades occidentales. Con algunas cosas, como el caos en el tránsito, que es algo espectacular. Y con algunos precios de la modernidad, como que las grandes ciudades están con problemas bastante serios de contaminación. No es el caso de Kunming, que está con un crecimiento que ha ido controlando bastante bien el evitar la contaminación.

Por otro lado, una sociedad que se moderniza. Pero llama la atención (anoche estuvimos caminando por unos parques que están en unas islas sobre el lago que bordea Kunming) la absoluta seguridad con la que uno puede estar caminando a medianoche sin ningún miedo a que la pueda ocurrir nada, sin ningún riesgo. Es una de las cosas que más comenta, por ejemplo, gente uruguaya: la seguridad con que uno se puede mover en China.

EC - Al mismo tiempo pinceladas de atraso en el caso del mundo rural, supongo.

OAB - Contrasta con el mundo rural lo de la modernidad. Ahora que estoy en las zonas rurales de Yunnan. Uno encuentra escenas dignas de siglos pasados: cosechar los granos con herramientas manuales, con azadas, con guadañas. Personas con un palo al hombro y dos cestos, uno delante y otro atrás, que es muy común, muy típico de ver en las películas. Escenas que uno no se imagina cuando está en la ciudad que las va a ver. Y además personas que uno ve con una gran pobreza...Personas fumando unas pipas rarísimas, una especie de caño de desagüe donde en un extremo está el tabaco y por el otro sale el humo. Eso lo acabamos de ver hace un rato acá en un pueblo rural.

EC - Por otro lado, me imagino que también está entre los temas de atención el cambio económico por el que está atravesando China.

OAB - Hay dos observaciones fundamentales. Una sobre lo político- económico, sobre el modelo. Y otra desde lo político institucional. Desde el punto de vista político económico, uno ve un país que avanza a pasos agigantados hacia la clásica sociedad capitalista. Por ejemplo, en los precios. Uno va a comprar una bebida o va a un cibercafé, que son privados, o salones de té que abundan. No hay esquina en la que no haya un lugar donde se pueda tomar té, privado. Por otro lado, uno de los más grandes centros comerciales de Kunming son las tiendas Walmart norteamericanas. Desde ese punto de vista, hay una gran inversión extranjera. Es un capitalismo relativo en algunos aspectos, la propiedad rural sigue siendo del Estado. Tiene un régimen de concesión tipo arrendamiento a 99 años...Hay distintos regímenes.

EC - Eso en cuanto a la propiedad rural.

OAB - No hay una privatización de la tierra como en una sociedad clásicamente capitalista, como en Uruguay. Eso en el aspecto político- económico. En lo político institucional es un régimen que en principio no tiene grandes cambios: un régimen de partido único, gobierno central. Se están haciendo algunas experiencias en el plano rural (en lo que se llaman los pueblos rurales, las villas, que son el 17% de la población de la República Popular China). Se están haciendo experiencias de elecciones pero sin partidos políticos, en las que compiten candidatos. No hay una competencia de partidos que pueda cambiar un régimen o cambiar un sistema o derrocar o cambiar un gobierno. Puede cambiar una administración local. Esa es la experiencia de cambio político que puede verse en China Popular dentro de un régimen que en general en lo político no ha cambiado.

Pero hay un dato importante: los analistas coinciden en que hay una alta aceptación del régimen político por parte de la población china. Recordemos que nunca tuvo una democracia al estilo occidental. Por lo tanto, ha pasado de monarquía a distintos regímenes, de militarismo fuerte, socialista-comunista, y el gobierno central aparece como un gran padre. La población común lo ve desde un punto de vista paternal como en la tradición china la figura del jefe de una gran familia, el jefe clánico. Como que el partido vendría a sustituir esa figura y eso hace que no sea –hablando del grueso de la población, no de sectores intelectuales, no de sectores de pensamiento político–, que lo vean como algo que no le rechina a la gente.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
julio 27 - 2006