El juicio de los uruguayos sobre el desempeño del presidente de la República
Oscar A. Bottinelli. 
Versión no corregida por el expositor

EMILIANO COTELO:
El presidente Tabaré Vázquez lleva cumplida exactamente la cuarta parte de su período de gobierno, 15 meses de los 60 para los cuales fue elegido.

¿Cuál es el juicio de la gente sobre el desempeño del presidente y qué opinan los uruguayos sobre la gestión del gobierno en general?

El politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, responde estas preguntas al presentar y analizar los datos de la última Encuesta Nacional Factum. El título: “El juicio de los uruguayos sobre el desempeño del presidente de la República”.

***

Oscar, vamos a recordar las características técnicas de esta encuesta.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Esta es la Encuesta Nacional Factum, representativa de todo el país, tanto urbano como rural y de los 19 departamentos, y los datos corresponden al segundo trimestre del año o al promediar el segundo trimestre del segundo año de gobierno, este 2006.

La pregunta que se hizo fue la clásica “¿Usted aprueba o desaprueba la actuación de Tabaré Vázquez como presidente de la República?”. Es una pregunta que hacemos desde hace unos 15 años, una pregunta muy estándar, que hacen otras encuestadoras. En general, obviamente variando nombres y a veces cargos, es bastante estándar en el mundo para medir la gestión de los jefes de Estado y de gobierno.

EC - Los resultados son los siguientes:

- Aprueba (la gestión de Tabaré Vázquez como presidente): 57%
- Ni aprueba ni desaprueba: 22%
- Desaprueba: 18%
- No opina: 3%

OAB - Dos elementos. Esta vez hicimos tres abordajes en la encuesta sobre el desempeño de Vázquez; este, que normalmente va sobre el final junto con el desempeño del intendente del departamento; otro al promediar la encuesta que tiene que ver con el desempeño de los ministros, preguntamos sobre el desempeño de los ministros, del secretario de la Presidencia, del vicepresidente y ahí preguntamos otra vez sobre el presidente; y al empezar se presentó una pregunta que no era la misma, era sobre simpatía o antipatía con respecto a distintos gobernantes o presidentes, por ejemplo Kirchner, Lula, Zapatero, Chávez, Evo Morales, Bush, Fidel Castro, y ahí incluimos a Tabaré Vázquez. Es decir que tenemos tres datos.

Siempre que se pregunta sobre un tema con tres abordajes distintos se espera que haya variaciones más o menos grandes o pequeñas que demuestren la firmeza o no del juicio. En este caso los dos juicios de desempeño nos dieron exactamente el mismo porcentaje, 57%, y el de simpatía un poquito más, 58%. Esto nos da como conclusión un dato que podemos llamar duro.

EC - ¿Cómo se ubica ese 57% en la historia de aprobación de la gestión de Vázquez desde que asumió?

OAB - Previo a asumir la expectativa positiva estaba en el 77%; rápidamente, en el mes de mayo se produjo una caída importante –que se difundió aquí En Perspectiva en junio–, de 15 puntos, Vázquez había caído de una expectativa del 77 a una aprobación real del 62. Fue el fenómeno inverso al que se dio con Jorge Batlle, que contaba con una expectativa inferior a la aprobación que recogía en mayo o junio de su primer año de mandato. Desde entonces por un año Vázquez estuvo entre el 62% y el 63%, y ahora, al quinto trimestre de gestión, cae a 57%, una caída de 5 o 6 puntos en la aprobación real de gestión.

A la inversa –este dato es importante–, la expectativa negativa era de sólo un 4%, en estos doce meses osciló entre el 9% y el 12% y ahora la desaprobación es del 18%. Ha caído, primero cayó la expectativa, pero luego también cayó algo, no demasiado, 5 puntos, la aprobación. Pero la desaprobación ha crecido fuerte. Obviamente 57% está muy por encima de la mayoría absoluta del país.

***

EC - Recién vimos los datos sobre la aprobación del desempeño del presidente Tabaré Vázquez. ¿El juicio es el mismo a propósito de la gestión del gobierno? Seguramente no, son dos cosas distintas.

OAB - Tomemos dos ejemplos en sentidos opuestos. Tanto el propio Vázquez como Mariano Arana en sus dos períodos como intendentes municipales siempre tuvieron –dos intendentes muy carismáticos– un juicio sobre su desempeño muy por encima del desempeño de la gestión concreta de la Intendencia. La Intendencia a veces tenía niveles con muy bajos pero el intendente siempre tuvo niveles muy altos y a veces extraordinariamente altos. La inversa se dio en la segunda Presidencia de Sanguinetti, gobierno de coalición, que tuvo una aprobación de la gestión del gobierno muy por encima de la aprobación del presidente, en gran medida porque los blancos, que integraban la coalición, opinaban bien sobre el gobierno pero no tanto sobre el presidente, que era colorado. Pueden darse los dos casos.

La pregunta que se hace es “¿Qué opinión tiene usted del desempeño del gobierno nacional?”.

EC - Los datos son los siguientes:

- Positivo: 41%
- Más o menos: 36%
- Negativo: 20%
- No opina: 3%

OAB - Aquí vemos una variación muy importante. Mientras el juicio positivo sobre la persona o el presidente Tabaré Vázquez es del 57%, sobre el gobierno es del 41%, uno está bastante cómodo por encima de la mayoría absoluta y el otro está muy por debajo de la mitad.

Comparemos con la votación, Vázquez fue elegido con el voto del 50 y medio de todo el electorado nacional y, como ahora estamos haciendo las encuestas con personas de 15 y más años de edad porque ya vamos midiendo lo que votarían en 2009, si tomamos el electorado de 15 años en el momento de la votación, habría crecido prácticamente a 52 el voto a Vázquez, porque en principio la izquierda crece –después se verá, con la gestión de gobierno– en el segmento más joven. Vázquez está claramente por encima de todo lo que lo votó o lo habría votado en octubre de 2004, y el gobierno está claramente muy por debajo de todo lo que lo votó, 10 u 11 puntos por debajo. El juicio negativo está más o menos en el mismo nivel, pero crece un poquito, la desaprobación de Vázquez es un 18% y la del gobierno sube a 20%.

Hay un juicio claramente positivo, que deja muy sólido a Vázquez, pero no tan claro hacia el gobierno.

EC - ¿Qué elementos podemos agregar a estos números?

OAB - El primero lo que acabo de decir, la diferencia entre el atractivo personal y el juicio del gobierno es un tema que seguramente tiene que dar lugar a mucha atención, por un lado porque esto implica que Tabaré Vázquez tiene una fuerza por encima de la que tiene el gobierno, lo cual le da un margen para manejar su presidencia e imponer su autoridad, pero por otro lado tiene que cuidarse de la posibilidad de que un juicio no tan positivo del gobierno en algún momento también lo afecte.

Segundo, lo que está pesando del lado positivo del gobierno son las políticas sociales y la política exterior. Sobre todo pesan las políticas sociales, se ve un gobierno con mucha vocación por las políticas sociales, haciendo políticas sociales y de alguna manera el Plan de Emergencia, que fue aquella nave insignia, que empezó con muchos tropiezos, hoy se está viendo como un plan que está solucionando muchos problemas a través de distintos programas, como el subsidio que se va a dar a los planes de salud o de documentación de la gente, que están dando resultados a muchos miles y decenas de miles de personas, y están impactando favorablemente. Y también la política exterior en un momento de confrontación internacional, algo a lo que Uruguay no estaba acostumbrado.

El contrapeso, lo que lleva a la gente a juicios no tan buenos sobre el gobierno es, primero, la política económica, que está en un nivel claramente controversial a nivel de la población en general y a nivel de los frenteamplistas en particular. Pero más que la política económica, más aun la política de seguridad pública.

La política económica, con un presidente que en su segundo año de gobierno tiene los niveles más altos de aprobación que se han registrado desde que medimos, desde la posdictadura a la fecha, tiene un nivel de aprobación similar al que tuvo en el segundo período de Sanguinetti –no hablamos del de Batlle porque fue muy variante–, y los frenteamplistas en particular tienen un juicio no muy favorable.

El caso extraordinario es el de política de seguridad pública, porque si hubo un tema que siempre tuvo una visión muy positiva, con mucho apoyo de la población en los gobiernos anteriores, fue el de seguridad pública. Los ministros del Interior generalmente tuvieron el primero o el segundo lugar en la aprobación pública; cito a los que estuvieron de un año en adelante, como Ramírez, Opertti, Hierro –que no llegó propiamente al año–, Stirling; incluso tres ministros fueron catapultados a la aspiración a la candidatura presidencial, Ramírez, Hierro y Stirling.

EC - Toda una curiosidad de la política uruguaya.

OAB - Una curiosidad porque por un lado no bajaba el juicio sobre la seguridad pública, la gente no sentía que había más seguridad, sino a veces lo contrario, pero consideraba que había una buena política de seguridad y un buen ministro, no jugaban los resultados sino intenciones, propósitos y líneas políticas.

Aquí la política de seguridad pública tiene de la población en general, pero más aun de los frenteamplistas, un juicio francamente negativo, que es quizás el elemento más fuerte de desgaste que tiene este gobierno, seguido en un plano un poco menor por la política económica; aparecen ambos como los dos puntos débiles del gobierno.

EC - ¿Conclusiones?

OAB - Muy bien Tabaré Vázquez, no tanto el gobierno; esta dicotomía da para un buen juego del presidente de la República, que tiene que jugar con mucha prudencia. La situación del gobierno con un 41% de aprobación tiene que operar como una señal de alarma. Y claramente dos talones de Aquiles, la política económica –además las disconformidades aparecieron muy ruidosamente en la calle– y la política de seguridad pública –también con ruidosas disconformidades expresadas en la calle– son dos grandes áreas del gobierno con las que la población está poco satisfecha o francamente insatisfecha.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
junio 23 - 2006