La comunicación y el valor de la certidumbre
Oscar A. Bottinelli.

EMILIANO COTELO:
Este gobierno ha propiciado la imagen de un gobierno transformador que pretende hacer muchos cambios en el país. A raíz de esto, el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, nos propone hoy este análisis: La comunicación y el valor de la certidumbre.

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Oscar, ¿por dónde empezamos?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero vamos a aclarar que de los últimos cuatro espacios dedicamos tres al tema militares y derechos humanos, y el gobierno es polifacético y hay que encarar también otras áreas.

El tema de hoy tiene que ver, entre otras cosas que le dan actualidad, con algún párrafo del informe del Fondo Monetario Internacional. En la campaña electoral para esta elección, a diferencia de la anterior, la izquierda se caracterizó por una comunicación centrada en marcar grandes objetivos, principios, valores y una total ausencia de medidas concretas, lo cual le daba una gran flexibilidad y un no atarse las manos.

En general se puede decir que hay dos grandes formas en que un gobierno puede comunicar, cuando comunica como propaganda y cuando comunica como información. Es decir, una cuando lo que comunica es para conseguir estados y apoyos de opinión pública, y otra cuando comunica con la finalidad de que haya una información de datos y de hechos.

En general las dos cosas no son incompatibles, cuando se hace una comunicación con una finalidad de propaganda, que es lo que más se le ha visto a este gobierno, lo que se busca es la obtención o el mantenimiento de un apoyo permanente de la opinión pública, en lo cual ha sido muy eficaz y ha obtenido muchos resultados. Se ha visto cómo se han transformado algunas páginas de Internet que antes eran meramente informativas y ahora tienen una búsqueda de destaque permanente de la acción del gobierno, es decir una acción con una finalidad más bien propagandística.

EC - ¿Qué ves si observás más específicamente algunos ejemplos de la comunicación en estos meses?

OAB - Hay una parte de la comunicación en que la información es insoslayable, el tema propaganda no alcanza: cuando va dirigida a actores sociales y económicos, es decir personas que tienen que tomar decisiones basadas en información. Básicamente es lo que podemos llamar una línea que se basa mucho en los anuncios genéricos y sin un correlato de explicación específica, especialmente cuando se hacen anuncios de grandes cambios en algo con mucha anterioridad y no hay una explicación específica.

Un caso es el de la reforma del sistema de salud. Ha habido mucha información en las últimas semanas a los actores considerados directos, que realmente pueden tener que ver en el tema de la salud, o lateralmente, como los distintos ámbitos universitarios. Sin embargo hay otro conjunto de actores para los cuales la reforma de la salud puede resultar importante que no está precisamente identificados; la sociedad en su conjunto, a la que le importa el tema. Lo que se ha visto es que en la propia salida de un nivel ministerial, sea la ministra, el viceministro, más bien siguen hablando de los objetivos, la equidad, el derecho del paciente, la asistencia, el financiamiento, y no hay una clarificación de ese cambio tan grande que se pretende hacer, de cuál es ese cambio. El que tiene acceso a las cosas que se están informando en ámbitos intermedios puede saberlo, pero el grueso de la opinión pública y otro tipo de actores, y esto está generando una gran incertidumbre.

El otro caso que fue señalado días atrás en un seminario económico por el economista Gabriel Oddone, del Cinve, es el de la reforma impositiva, particularmente el impuesto a la renta de las personas físicas. Se habla de un cambio, de una imposición de la renta de las personas físicas, pero no hay lineamientos de esa reforma, lo cual lleva a los actores económicos a tener muchas prevenciones acerca de con qué reglas de juego van a trabajar dentro de muy poco tiempo. Sin ninguna duda hay volando muchos temores: ¿qué va a pasar con la tributación del agro? ¿Qué va a pasar con la tributación de las rentas financieras, las colocaciones en los bancos, del ahorro? ¿Qué pasa con los alquileres? ¿Van a tener que pagar impuesto, lo que se llama las rentas de capital puro en general?

Y esto se suma a otros temas que han impactado sobre la Impositiva, el impuesto al patrimonio, que si bien venía de antes, ha sido tomado como algo que implantó este gobierno. Si algo estaba dormido, no se aplicaba, y un buen día se sale con todo a aplicarlo, se ve al gobierno creando de hecho un impuesto nuevo.

Lo mismo el tema del combate a la evasión y del informalismo, hace pocos días en otro seminario se habló de este tema, de cuáles son las reglas de juego. Desde el equipo económico se habló de que hay que definir entre todos dónde se le quiere pegar al informalismo, si se puede pegar exactamente al lado de lo blanco cuando hay una mancha negra, o se puede pegar donde está casi todo negro y apenas haya una mancha blanca. Lo que se dice es que toda esta andanada de la DGI y el BPS sigue afectando no al informalismo en un sentido total, sino a lo gris, al formalismo con algunas formas de cosas en negro o de evasión, pero cuando está todo en negro sigue siendo tolerado por la DGI y el BPS. La gente de la DGI y el BPS dice que no es así, pero lo concreto es que es otra señal de dudas en las reglas de juego, particularmente por parte de los actores de tipo empresario; y cuando se habla de empresarios no son sólo las grandes empresas, este nerviosismo se nota en pequeñas y medianas empresas que están un poco temerosas de las reglas de juego que van a aceptar, y sostienen desde este ángulo que hay una contención ante la inversión, no se invierte porque se teme a las reglas de juego y hay incertidumbre. Si hay inversión o no es un tema de economistas, yo no analizo la economía, analizo la sensación que trasmiten estos sectores que sienten que frenan las inversiones porque no tienen reglas de juego.

EC - ¿Cuáles son las señales que invocan a esos efectos?

OAB - Además de éstas que mencionamos, gran reforma impositiva pero falta saber cuál es, grandes cambios en el sistema de salud pero no se sabe exactamente cuáles son, están manejando el tema del alcance del derecho de huelga y las ocupaciones de los lugares de trabajo, temas que dieron lugar al famoso conflicto entre la Cámara de Comercio y el funcionamiento de los consejos de salario. El tema de los consejos de salarios, las recategorizaciones, los ajustes sucesivos, el miedo al incremento de costos es un tema que entra a despejarse en la medida que ya hubo muchos acuerdos en muchos sectores importantes. La llamada ley de fuero sindical desde el ángulo empresario –cosa que parece no controvertible– plantea una casi inamovilidad de los asalariados privados, lo cual para unos es muy bueno y es temido por otros. Sobre todo no queda claro qué va a pasar con esta ley, ha sido frenada en el Senado por el propio oficialismo, hay un embate del PIT-CNT empujando su aprobación, hay conflictos dentro del oficialismo.

Otro tema que viene marcado sobre todo desde el sector exportador y desde el sector rural es el precio del dólar. Estos sectores consideran que hay una reevaluación, un atraso cambiario. Claramente en el último año la moneda se revaluó; si hay un atraso cambiario o el cambio actual es el justo y correcto es toda otra discusión. Lo cierto es que analizando dólar contra aumento del costo de vida se está en un nivel bastante similar al previo a la gran devaluación, al de abril-mayo de 2002. Esto es considerado por exportadores y productores rurales como una señal de incertidumbre, qué va a hacer el equipo económico con el dólar; ellos consideran que las señales que se habían dado, sobre todo en la transición, apuntaban a otro lado.

Otra señal que también se considera que deja mucha incertidumbre es la que tiene que ver con el conjunto de medidas que desde el punto de vista legislativo en los hechos estarían acotando, limitando muchísimo las tercerizaciones.

EC - ¿En conclusión entonces, para ir cerrando?

OAB - La conclusión es la siguiente: no importa cuán fundamentados están o no los temores que existen, si están fundamentados por medidas que el gobierno va a tomar o si las mismas tienen el efecto que se les atribuye, lo que se está observando es que en determinadas áreas hay un clima de incertidumbre que está basado en una modalidad de muy temprana comunicación de grandes cambios y un largo período en que no se aterriza información suficiente sobre cómo son esos cambios a los efectos de que se puedan medir con exactitud los efectos para que no queden en una especie de nebulosa donde los temores siempre son mayores a los efectos reales que puedan ocurrir.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
agosto 19
- 2005