Un primer balance-resumen del 8 de mayo
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Durante el fin de semana terminó el escrutinio definitivo de las elecciones del 8 de mayo. Ya con los datos finales y con la perspectiva que da una semana entera de distancia, este parece un buen momento para un balance y resumen de las señales políticas que surgen de las elecciones municipales.

El politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, reanuda entonces su espacio de Análisis político y lo hace desmenuzando algunos números con este primer balance.

***

Oscar, ¿cuántos balances se pueden hacer de estas elecciones municipales?

OSCAR A. BOTTINELLI:
En general da para hacer tres áreas de balances: los partidos, las internas de los partidos –donde hay que atender el 8 de mayo, el 31 de octubre y todos los componentes que surgen de las internas- y luego los departamentos o los principales departamentos.

EC - ¿Por dónde empezamos?

OAB – Ya habíamos dicho el lunes pasado e incluso antes de las elecciones que se puede analizar el país como un todo y hay otro ángulo que es de otro tipo que es el análisis en cada uno de los departamentos. El país como un todo admite la contabilización de ganancias y pérdidas, ver la calidad de ganancias y pérdidas de los departamentos y ver cómo se comportaron los votos a nivel de porcentajes o de cantidad de votos en el conjunto del país.

Las ganancias y pérdidas es sobre lo que más se habló, nosotros dedicamos un espacio bastante importante el lunes pasado. Ahora queda completamente confirmado: 10 intendencias para el Partido Nacional, ocho para el Frente Amplio y una para el Partido Colorado. El Partido Nacional mantiene la mayoría del Congreso Nacional de Intendentes, con una pérdida de tres intendencias, el Frente Amplio tiene una ganancia de siete y al Partido Colorado una pérdida de cuatro.

En cuanto a la calidad, también lo habíamos manifestado, de los seis departamentos más poblados y de mayor renta del país, la izquierda gana cinco; el Partido Nacional, uno y el Partido Colorado, ninguno. Esto implica que siendo más la cantidad de intendencias nacionalistas, es mayor la cantidad de intendencias de más calidad que quedan en manos de la izquierda.

EC – ¿Otra lectura posible?

OAB – Otra lectura en la que nos vamos a detener es la del tema de los votos. Empecemos por la diferencia de los votos mayo-octubre. Si tomamos como 100 el total de votos contabilizados el 31 de octubre, lo consideramos un poco el electorado real, vemos que el crecimiento del voto marginal o automarginal –es decir los que se marginan de decidir- fue de más de 22.000 votos. Hubo 22.000 votos en blanco más que en octubre. Hubo alrededor de 4.500 votos con contenido anulado -ese voto anulado provocado por el votante-. En total hubo 26.500 personas más que dijeron yo voto afuera de la decisión. Es decir, que hubo un incremento respecto a octubre.

Segundo, la abstención. Hubo 80.000 personas que votaron en octubre y no fueron a votar en mayo. La quinta parte y quizás hasta la cuarta puede corresponder al voto que vino desde el exterior, el voto Buquebús es la quinta parte de esto, se puede agregar algunos votos más.

EC – Lo cierto es que aumentó la abstención

OAB – La abstención fue de 80.000 personas.

EC – Entonces, lo que tu llamabas como voto marginal o automarginado, ¿en cuánto crece?

OAB – Aumentó en 107.000. Si agregamos lo que votó en blanco y anulado en octubre, hubo 160.000 personas, el 7,2% de todo el conjunto electoral real, que no votaron a ningún partido. Se quedó en la casa, votó en blanco o votó anulado.

Es decir que la mitad de 7,2%, el 3,6%, no votó. El otro 3,6 se dividió en dos tercios que votó en blanco y un tercio que votó anulado.

EC – Todo un tema para considerar en algún momento.

OAB – Es un tema no menor. Si uno lo tradujera en bancas, si se hubiera elegido Parlamento, acá hay dos senadores y siete diputados. Es una cifra muy importante.

EC – Pasemos a otro enfoque más.

OAB – Pasemos a ver cómo se comportan los bloques políticos en relación a octubre. Hasta ahora los análisis que hemos hecho, que ha hecho todo el mundo es basándose en porcentajes que no se toma en cuenta la gente que se queda en la casa. En votos, la izquierda en mayo perdió 81.000 votos en relación a octubre. Es una cifra muy importante y representa las tres cuartas partes del voto que se marginó de las decisiones. La gente que decidió marginarse entre octubre y mayo. Dejemos estable la cantidad de votos blancos o anulados de octubre. De los que en octubre votaron a un partido, las tres cuartas partes de los que dejaron de votar hoy corresponde a la izquierda y la cuarta parte a los partidos tradicionales y demás partidos, que perdieron 26.000 votos en conjunto en relación a octubre.

En los partidos tradicionales, si vemos a Uruguay en dos grandes bloques, de un lado la izquierda y del otro los partidos tradicionales y los otros partidos, habiendo en el medio un gran deslizamiento, el saldo neto es que hay un gran trasvasamiento. El Partido Nacional perdió 120.000 votos y el Partido Colorado ganó 130.000. Los otros partidos perdieron 34.000. En definitiva, el Partido Colorado ganó del Partido Nacional y de otros partidos y quedaron 26.000 como pérdida neta, real, de este bloque.

EC – Bloque que podemos llamar de los partidos tradicionales.

OAB – Bloque tradicional, llamémosle.

EC – Es decir que entre octubre y mayo el bloque de los partidos tradicionales pierde 26.000 votos.

OAB – Mientras que la izquierda pierde 81.000 votos. Esto es un tema que merece un detenimiento porque si uno trabaja con las cifras de lo que votó, sin tomar en cuenta el que no fue a votar, el que votó en blanco o el que votó anulado, tiene resultados que son válidos para los cargos que se generan pero no si uno lo que quiere es tomar la temperatura de la sociedad, de qué señales da, esto se puede interpretar de muchas maneras. Se puede decir que este es un voto municipal y no nacional, que hubo muchos departamentos en los que un segmento importante de votantes frenteamplistas de octubre trasladaron su voto al Partido Nacional porque les gustaba el intendente, como el caso de San José, porque la lucha interna se había canalizado dentro del Partido Nacional, como en Flores, en Tacuarembó, en Lavalleja. Hay explicaciones. En Montevideo la izquierda pierde muchos votos, es donde más votos pierde, porque no resultó convincente ni atractivo el candidato. Hay muchas explicaciones.

Lo mismo todas las explicaciones que pueden existir del trasvasamiento de votos del Partido Nacional al Partido Colorado.

Lo cierto es que de ambos lados se pierden, esos votos no pueden considerarse seguros ni para los partidos ni para los bloques. Es gente cuya convocatoria tiene que ser revalidada en cada oportunidad.

Lo otro es que vemos un resultado parecido al de octubre: un país dividido bastante exactamente en dos partes más o menos iguales.

EC - ¿Cómo son esos números?

OAB – Ninguna de las dos está cerca de ser mayoritaria. La izquierda, con los votos de mayo, tiene el 46,8%. El otro bloque, el tradicional, el 46,0%. Y los neutros: 7,2%. Si redondeamos, la izquierda el 47; los tradiconales el 46% y neutros 7. Es un país muy parejo entre las dos partes y además ninguno es más de la mitad. Esto no es la sensación que se percibe particularmente en Montevideo y Canelones donde hay una sensación de que el país todo giró a izquierda y hoy está volcado hacia la izquierda. Eso es una sensación térmica que hay en la calle. Difiere bastante la temperatura real aún en Montevideo y Canelones donde la izquierda tomando en cuenta los votos de octubre, es decir tomando en cuenta los que se quedaron en la casa, en ninguno de los departamentos llegó al 60%. Por lo tanto hay que tener en cuenta que también Montevideo y Canelones están bastante divididos en dos partes, quizás ni iguales como el conjunto del país pero sí que de cada cinco personas, tres son de izquierda y dos están del otro lado.

Creo que es importante que se reflexione sobre la diferencia entre la temperatura real y la sensación térmica porque de alguna manera en la lectura global que se hace de las elecciones municipales, implica que la izquierda no registra en el país un crecimiento en relación a octubre sino una caída. La gente que vota a la izquierda hoy es mucho menor que la que la votó en octubre.

El fenómeno de Canelones por un lado y la ganancia de departamentos por otro, permite una lectura diferente. La izquierda ganó en poder. Haber ganado siete departamentos, entre ellos Canelones y Maldonado y también Salto y Paysandú es que ganó en poder, ganó en territorio, ganó en fuerza. Pero si lo que se quiere es la lectura de la sociedad, es importante atender que la izquierda retrocede en 81.000 votos entre octubre y mayo. Retrocede en conjunto pero por cada cuatro votos que se van de una opción, tres dejaron de votar a la izquierda y uno al bloque tradicional.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 16 - 2005