Señales en política exterior
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Ya el miércoles Oscar A. Bottinelli había hecho un análisis político especial sobre la trasmisión del mando, sobre los actos del 1 de marzo que estuvieron tan cargados de acontecimientos. Hoy agrega un nuevo capítulo con el énfasis puesto en las señales en política exterior.

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EC - ¿Cómo se interpretan las señales?

OSCAR A. BOTTINELLI:
En política en general, pero mucho más en materia diplomática internacional, a veces hay palabras explícitas, documentos, y por otra parte hechos o señales que se van leyendo e interpretando para componer un cuadro. En general la política exterior de un país es una cosa muy compleja, nunca hay un vector único que va a un solo lado, siempre hay señales hacia distintos lugares y con distintos énfasis.

EC - Hubo un capítulo en política exterior en el acuerdo de todos los partidos políticos.

OAB - Fue uno de los tres acuerdos básicos, que eran política exterior, política educativa y economía. Con la voluntad declarada, el objetivo declarado, de ir hacia una política exterior de Estado o reconstruir una política exterior de Estado, entendido esto como las políticas que no cambian con los cambios de gobierno sino que en líneas generales y sin perjuicio de algunos énfasis distintos, atraviesan los gobiernos y les dan una certeza y una claridad a la política exterior de un país, más aun de un país chico.

Luego hubo en el discurso presidencial ante la Asamblea General, lo que nosotros llamamos el discurso de Estado, un énfasis muy grande en política exterior, marcando algunos elementos, que ya están contenidos en el documento, que tienen mucho que ver con volver a una tradición del país o mantener una tradición –según los casos– de una adhesión más plena al derecho internacional, la solución pacífica de controversias, el respeto a la soberanía de Estado, a la autodeterminación de los pueblos, donde entre otras cosas se agrega un énfasis muy fuerte en todo el tema promoción de Derechos Humanos en materia de relaciones exteriores y política exterior.

Queremos aclarar que una cosa es la política exterior y otra otros temas del Ministerio de Relaciones Exteriores, que aunque son parte de ese ministerio son temas al interior del país, como todo el asunto de los uruguayos en el exterior, de la diáspora, que vamos a analizar en otro momento por separado porque es un tema de tremenda importancia para Uruguay, como que afecta a uno de cada ocho uruguayos que componen ese “país peregrino”, como dijo el presidente de la República.

En materia de señales las tenemos de dos tipos, las del candidato presidencial y las del presidente de la República, es decir las que hubo en campaña electoral y las que hubo después de ser electo, incluso en el momento de asumir.

En general en política exterior hemos tenido señales más bien de tipo presidencial, ya que la cancillería recién empieza a actuar. Recordemos por ejemplo que en el período que terminó las señales de la cancillería y las del presidente muchas veces no fueron coincidentes; ahora vamos a ver qué pasa, pensamos que va a ser lo contrario, que, como es la tradición del país, va a haber una única señal, venga de donde venga.

En materia de política exterior también tenemos que diferenciar lo siguiente. Hay una política exterior diplomática que pasa por la cancillería, una política exterior macroeconómica que en general en Uruguay lleva el Ministerio de Economía (MEF) –la relación con los organismos financieros internacionales es parte de una política exterior, sólo que tradicionalmente la lleva el MEF–, y está la política comercial, con temas que a veces pasan por Economía, otros que pasan por la cancillería y hace mucho tiempo que hay una acción concurrente y a veces no del todo coordinada entre las dos áreas; va a ser un tema interesante a explorar.

Yendo ahora a las señales nítidas, en el discurso de Estado fue muy claro el énfasis en el gran vector de esta Presidencia en materia de política exterior, compartido por los demás partidos políticos, que es el énfasis en la región. Hay una frase muy clara del presidente de la República diciendo “más y mejor Mercosur, profundización del Mercosur y ampliación del Mercosur”. Luego acelerar las relaciones de ese Mercosur con la Unión Europea y un mensaje de una política hacia todos los demás países latinoamericanos. Más o menos por acá vienen los anuncios de vectores.

EC - Y ninguna referencia al ALCA.

OAB - No, absolutamente ninguna referencia al ALCA; incluso podría entenderse la lejanía con el ALCA al establecer buenas relaciones con los otros bloques, cuando delinea el mapa: “Estamos en el Mercosur, este Mercosur se asociará con la Unión Europea, vamos a tener buena relación con el resto de los países latinoamericanos”, y después habla de otros bloques. Es muy claro que Estados Unidos está fuera del área de asociación de Uruguay.

EC - Tú hablabas de tener en cuenta también señales que se habían emitido en la campaña electoral.

OAB - En la campaña electoral hubo dos tipos de señales bastante congruentes con este mapa que acabo de diseñar, sobre todo con el primero. ¿Adónde va Vázquez? Va a la región, va a Argentina, a Brasil, a Chile, y va a España y Alemania –dos países con gobiernos pertenecientes a la Internacional Socialista, a la cual en Uruguay pertenecen el Partido Socialista y el Nuevo Espacio–; entonces lo que encontramos es un énfasis claro en la región chica, la región inmediata, nuestros dos vecinos y Chile, y una proyección hacia la Unión Europea.

En cuanto a las señales que aparecen en la trasmisión del mando, las hubo de dos tipos; se han confundido un poco algunos elementos de política exterior.

EC - ¿Por qué?

OAB - Los anuncios previos sobre el 1 de marzo –anuncios que tenemos la percepción de que condicionaron el nivel de algunas de las delegaciones– marcaban una presencia extraordinariamente fuerte de Fidel Castro y Chávez en la asunción del mando. Recordemos que en los programas iniciales estaban previstas en determinado momento la entrada de Fidel Castro a Casa de Gobierno y la firma ahí del acuerdo energético con Venezuela.

EC - ¿Tú dices que eso pudo llevar a que bajaran de nivel algunas de las delegaciones?

OAB - Sí, si observamos que finalmente jefes de Estado vinieron los de los tres países miembros plenos del Mercosur –Argentina, Brasil y Paraguay– y los de los cuatro asociados –Venezuela, Perú, Chile y Bolivia–, no hubo países de fuera del Mercosur que vinieran con nivel de jefatura de Estado. Más allá de que cada uno tiene una explicación puntual de por qué no vino el hecho es éste, cuando se esperaba una mayor cantidad de jefes de Estado. Lo contradictorio es que por otro lado es la trasmisión del mando que en principio, según los datos, tuvo la mayor cantidad de delegaciones y más numerosas; es decir que no fue cuantitativamente la más alta en jefes de Estado, pero sí la más alta en delegaciones.

El papel de Cuba y Venezuela, con Fidel en Casa de Gobierno y la firma del acuerdo energético, luego cambia. La no venida de Fidel baja bastante el nivel del papel de Cuba en la asunción del mando y el hecho de que la firma con Chávez se haya hecho al otro día, junto con la firma con Kirchner del acuerdo sobre derechos humanos con Argentina y luego el viaje con Lula de alguna manera ponen más disperso el énfasis que inicialmente iba a tener ese gran protagonismo de Chávez y Cuba en la trasmisión del mando.

EC - Se corrió el eje, digamos.

OAB - Teníamos: primer eje, campaña electoral muy Mercosur, el Mercosur clásico más Chile, y Europa; segundo eje, una especie de alineación fuerte Cuba-Venezuela; pero el eje real aparece un poco más intermedio y diluido, sin perjuicio del papel protagónico que tuvo Cuba en la misma jornada y en medio de los mismos actos de la propia asunción del mando.

EC - ¿Un último aspecto en cuanto a las señales en política exterior?

OAB - Digamos que desde el punto de vista de la política exterior Uruguay envió una serie de señales, que están siendo bastante decodificadas en las distintas cancillerías, que dejan –lo vemos en la prensa internacional– algunas dudas sobre hacia dónde va exactamente, si va a centrarse muy en el Mercosur y sus prolongaciones o se lo ve muy cerca de un eje con Chávez y Fidel Castro. Yo diría que ése es de los temas de Uruguay en materia de política exterior que van a ser muy importantes y sobre los cuales hay mucha expectativa en todos los que en el mundo internacional van siguiendo el manejo de nuestro país.

Hay otro tema a hablar, que daría para otro análisis de muchos minutos, res cuál es la relación de los frenteamplistas sobre el tema Cuba, el tema Venezuela, el tema Fidel, el tema Chavez y el tema Lula. Si uno se imaginaba hace pocas semanas o pocos meses cómo sería la trasmisión del mando, se imaginaba un papel muy fuerte de Lula, y sin embargo quedó bastante opacado y prácticamente el gran destaque de la presencia de Lula terminó siendo el viaje a Paysandú. En los actos del 1 de marzo Lula fue una figura no digo secundaria, pero que no tuvo el destaque que tuvieron por ejemplo lo de Cuba o lo de Chávez.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
marzo 4 - 2005