El primer gabinete del tercer partido histórico
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Al comenzar la sexta semana del período de transición Tabaré Vázquez casi completó la designación de su gabinete. ¿Por qué digo casi? Ya verán. ¿Qué señales deja esta nominación? “El primer gabinete del tercer partido histórico” es el tema que analiza hoy el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum.

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Oscar, ¿cuál es el concepto de gabinete? Empecemos por ahí.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero, no hay ninguna definición jurídica de la palabra gabinete, pero si nos atenemos al concepto tradicional en el país y a las sesiones del Consejo de Ministros, al protocolo de los rangos ministeriales, el gabinete es el presidente de la República, el vicepresidente, los ministros secretarios de Estado y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, que no se ha nombrado todavía.

EC - Se sabe que va a ser el economista Carlos Viera, pero oficialmente no ha sido designado.

OAB - Es un dato casi confirmado, entre otras cosas por su presencia en las reuniones con el Fondo Monetario Internacional, pero no ha sido oficialmente confirmado, por lo tanto el gabinete todavía no está completo.

Y segundo, no son miembros del gabinete los subsecretarios. Los subsecretarios suplen a los ministros cuando éstos no ejercen el cargo, pero como gabinete históricamente se llamó siempre al Consejo de Ministros; los subsecretarios no integran el Consejo de Ministros.

EC - Se ha tendido a incluir a los subsecretarios porque parece evidente que el doctor Vázquez armó el equipo como un paquete, ministros y subsecretarios, entre otras cosas para abarcar especializaciones y equilibrios políticos. De eso vamos a hablar contigo precisamente.

OAB - Primero digamos lo que no fue. No fue una cuotificación política matemática, eso es bastante claro. Si tomamos lo matemático hay muchas sub representaciones, ni hablar la más estruendosa, la del Espacio 609 y la de todo el sublema Para Ganar, Gobernar y Cambiar (integrado por el Especio 609 y el Nuevo Espacio de Rafael Michelini), ya que tiene dos ministros y dos subsecretarios, contando un subsecretario de la 99000.

En el caso del Partido Socialista (PS) es muy difícil hacer la cuenta, pero si uno toma el PS como propuesta partidaria tiene un ministro. Y la 1001 está fuera del gabinete completamente. Este sublema aparece ultra sub representado.

EC - El del PS y la 1001.

OAB – Sí, el sublema Unidad y Pluralismo Frenteamplista.

Aparecería sobrerrepresentado el sublema Todos por el Cambio. En particular es difícil hacer la cuenta, pero uno diría que la 738 tiene el vicepresidente, el ministro de Turismo y el ministro de Transporte, uno de cada uno de los tres elementos componentes de esa Alianza Progresista que aparece extremadamente fortalecida.

Tampoco fue el extremo opuesto a la cuotificación política que sería el brain trust, esa especie de tour de cerebros entre tecnocráticos e intelectuales que en algunos países les ha gustado a muchos presidentes. No es eso.

Tampoco es el gabinete de las personas de relacionamiento de confianza personal con el presidente electo exclusivamente.

EC - Hay muchos que lo son y otros que no.

OAB - Queda claro que no es ninguna de las tres cosas, hay de las tres.

EC - ¿Y en cuanto a líderes y sectores?

OAB - Es un gabinete con una muy fuerte presencia clave de personas del presidente. No sólo el secretario Gonzalo Fernández, el ministro del Interior, José Díaz, y la ministra de Defensa, Azucena Berrutti. Podría incluirse allí a la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz. Sin ser del entorno, una persona que llega por una vía muy personal al presidente es el ministro de Industria, Jorge Lepra. También la presencia clave de dirigentes políticos de alta referencia, ya que de las siete listas representadas en el Parlamento del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría (EP-FA-NM) cinco tienen a su primer titular al Senado en el gabinete, ya sea el vicepresidente o los ministros, como Danilo Astori, Mariano Arana, José Mujica y Reinaldo Gargano.

Junto con la presencia de líderes hay que marcar la ausencia de líderes.

EC - ¿Por ejemplo?

OAB - No están Rafael Michelini ni Marina Arismendi. La 99000, el Nuevo Espacio, no está en el gabinete, está en una subsecretaría, que no es la misma cosa. Y la 1001 no está en el gabinete, ni aun en este concepto que incluye la primera y la segunda fila.

EC - A la senadora Marina Arismendi se le asigna la responsabilidad de dirigir el Plan de Emergencia Social.

OAB - Sí, perfecto, cargos de confianza va a haber cientos. Están los entes autónomos, los servicios descentralizados, vienen todas las direcciones de ministerios, vienen todos los cargos y todos los programas que dependen de la Presidencia y de Planeamiento. Pero en la reunión del Consejo de Ministros no están.

En un momento de luna de miel como es éste, con un presidente con una alta expectativa, por lo menos igual a la que tuvo Batlle antes de ingresar. Esta una cosa que mucha gente olvida: Batlle tuvo una caída muy fuerte después de la mitad del mandato y mucha gente olvida cuál era la expectativa que había en general con respecto a él a esta altura del año cinco años atrás.

Los errores que se cometen en esta etapa tienden a no verse, no los ven quienes los cometen, ni los que los rodean. No la oposición que los deja pasar. Aparecen en la opinión pública, en el debate político cuando se sale de la luna de miel y empiezan las debilidades estructurales de un gobierno que son absolutamente inevitables, un gobierno tiene que desgastarse si no, no realiza; y si no se desgasta por no realizar. En ese momento los errores pueden acumularse.

No estoy hablando de Marina Arismendi, pero hay una importante militancia comunista a nivel sindical, hay una importante militancia comunista a nivel estudiantil y universitario y uno no sabe si en momentos de dificultades esa militancia no termina sintiendo que en ese gabinete no está.

EC - Otra lectura a propósito del gabinete es cómo se da el corte entre quienes puede llamarse moderados y radicales. ¿Cómo ves este aspecto?

OAB - En ese corte, que es muy entreverado, que uno prefiere no usar estas palabras pero a veces son las más fáciles para simplificar, es un gabinete en el que hay una fuerte apuesta a que se vea como moderado o particularmente pragmático. En lo pragmático entra casi todo el gabinete. Pero cuando analicemos las áreas vamos a ver que no todos sintonizan de la misma manera y que las señales son diferentes hacia distintos tipos de público.

Hay que señalar un tema que yo marcaría del mismo modo que la ausencia del Partido Comunista en el gabinete, como un punto que en el algún momento va a saltar como debilidad. No sé si saltará de la oposición política –las primeras reacciones siguen demostrando que desde hace 15 años que ni el Partido Nacional (PN) ni el Partido Colorado (PC) han logrado la forma de hacer oposición a Tabaré Vázquez ni al FA–, pero va a salir de la oposición de izquierda, de sindicatos o una cosa así, que es el hecho que entre las primeras designaciones aparece el hermano del presidente nombrado en un cargo. Esto en algún momento va a saltar como diciendo: “¿Cómo?, ¿no era que venía otra forma de hacer política?”. Yo lo noto como esas debilidades que quedan en el tablero que más adelante alguien puede hacer jugar como debilidad. Hoy si alguien las hace jugar va a quedar haciéndolo prematuramente y va a perder.

EC - Para cerrar este primer enfoque podríamos hablar de la cuotificación de género, que también ha estado en consideración.

OAB - En cuanto a la cuotificación de género vamos a hacer esta historia. Hasta la interrupción institucional en Uruguay había habido una sola ministra por un plazo de aproximadamente 40 días que había sido Alba Roballo. Después Adela Reta estuvo todo el período de la primera administración Julio María Sanguinetti, y la segunda administración Sanguinetti también arranca con una ministra. Ni Batlle ni Lacalle tuvieron una mujer en forma permanente durante los cinco años en el gabinete. Desde ese punto de vista es la administración que arranca con más mujeres, dos en lugar de una.

Por otro lado, la segunda administración Sanguinetti fue la que terminó con más ministras sentadas juntas, que fueron tres: Primavera Garbarino en Industria, Beatriz Martínez Areosa en Vivienda y Ana Lía Piñeyrúa en Trabajo y Seguridad Social, esta última estuvo prácticamente los cinco años, dejó unos días antes.

Lo esperado se aproximaba un poco más a la cuota de género que venía reclamando un grupo de mujeres muy combativas en esto. Nos encontramos con dos cosas. Lo primero que nos sorprendió fue que hubo una combatividad tremenda para buscar aprobar una ley de efecto casi nulo, porque por las peculiaridades del sistema electoral las cuotas en listas, una cuota de un tercio produce un resultado que puede ser una décima, por lo tanto es más simbólico que real y así fue manejado. Recuerdo que aquí En Perspectiva en una entrevista una de las impulsoras dijo esta palabra.

Aquí los resultados en las designaciones directas no son simbólicos, si tiene que haber tres son tres, si tiene que haber cuatro son cuatro. No hubo presiones, yo no sentí ese reclamo público. Obviamente se estaría entre cuatro o cinco a nivel de titulares de gabinete si se llevaba la cuota de género, y cuatro a nivel de subsecretarías, lo cual está implicando que el cambio en el terreno de cuota de género va más lento de lo que se esperaba, incluso de lo que podía augurar alguna colega nuestra que sostenía que en este período venía el gran cambio en la presencia de la mujer.

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EC - Los primeros fueron enfoques globales. ¿Vamos al análisis cartera por cartera?

OAB - Área por área, una especie de minititulares.

Economía y equipo económico. La primera señal fue dada en julio con la designación de Astori, una señal muy clara a los organismos internacionales, a los mercados, a los inversores, a las grandes empresas, sobre todo multinacionales y nacionales, de esperar una calma en los cambios o en la transición económica en el país. Esto queda ratificado cuando aparecen nombres como el de Walter Cancela para el Banco Central –no es oficial– y el de Carlos Viera –que tampoco es oficial, los dos son semioficiales, están trabajando–. El tema es que la economía no se termina con el llamado equipo económico. En primer lugar aparece Industria y aquí hay una clara señal hacia el gran empresariado tanto nacional como multinacional…

EC - El nombramiento de Jorge Lepra, ex gerente general de Texaco.

OAB - Exacto. Además el nombramiento de Martín Ponce, por lo que siempre ha sido su discurso y en general el de la Vertiente Artiguista…

EC - Ponce es el subsecretario.

OAB - Martín Ponce de León, subsecretario de Industria, aparece también como una señal de que habría alguna apuesta a un fuerte impulso a la innovación, la tecnología y la producción nacional en esas áreas. Ponce ha estado en esas áreas y en la Vertiente hay mucho empresario vinculado a lo que podemos llamar las nuevas tecnologías.

EC - Pero la economía también se extiende a otras áreas: Trabajo; Ganadería, Agricultura y Pesca…

OAB - Se extiende al MPP, es decir al Espacio 609. Por un lado el Ministerio de Trabajo, que es lo más importante porque tiene impactos globales en la economía. ¿Cuál va a ser el rol del Ministerio de Trabajo? Las últimas administraciones se habían acostumbrado a un ministro de Trabajo que aparece como una figura subordinada al ministro de Economía y al equipo económico. Aquí da la impresión, por el perfil del ministro, por la designación política, de que no va a ser así.

EC - Se trata de Eduardo Bonomi, del MPP.

OAB - El equipo de Eduardo Bonomi y Jorge Bruni da algunas señales muy fuertes. Una posición muy fuertemente contraria a las empresas unipersonales o (una posición favorable) al acotamiento al máximo de las empresas unipersonales.

EC - Recordemos que Bruni era asesor en el equipo de representantes de los trabajadores en el directorio del Banco de Previsión Social.

OAB - Miembro del equipo, uno de los miembros clave, un hombre de mucha trayectoria en seguridad social. Seguramente va a estar más en Seguridad Social que en Trabajo, pero hay temas que se superponen, uno de ellos es la concepción sobre esto. Lo mismo una muy fuerte concepción contra las tercerizaciones. Estas posturas impactan en la economía, sobre todo en que el gobierno pueda aparecer con señales buenas hacia las grandes empresas y las multinacionales y señales que pueden dejar con cierto nerviosismo a empresas pequeñas y medianas en cuanto a cuál va a ser la política en la medida que tanto las empresas unipersonales como las tercerizaciones han sido uno de los grandes focos de expansión de las empresas pequeñas y medianas formales.

En las informales es claro, hay un discurso explícito del gobierno de que eso no se toca, es decir que en lo que es absolutamente informal va a haber cierta libertad y no va a haber controles, como no ha habido en estos gobiernos.

El otro tema importante de trabajo que impacta en la economía es la convocatoria a los consejos de salarios. Si bien hay una línea general dada por el futuro ministro de Trabajo: no esperen salariazos, la misma línea del presidente y del ministro de Economía, no hay ningún rechine ahí en el gabinete. ¿Cómo va a ser el tema consejos de salarios? Uruguay ha perdido la rutina de estas experiencias, dentro de poco va a hacer trece años que no funcionan los consejos de salarios ni la homologación de convenios obligatorios por rama, y generalmente el consejo de salarios siempre plantea una lucha entre grandes y pequeñas empresas cuyos intereses divergen completamente y a veces las grandes empresas coinciden mucho más rápidamente con los sindicatos que las pequeñas y medianas.

EC - ¿Y en cuanto al Ministerio de Ganadería?

OAB - En el Ministerio de Ganadería hay muchísimas interrogantes. Está claro que el equipo tiene una muy fuerte preocupación uno diría por la mayoría de los productores, es decir los pequeños productores, que cuantitativamente son la mayoría pero no son la mayor parte de la producción como tal. Ahí faltan muchas señales. No se esperan conflictos, no se esperan rechines. Se apuesta a que sea un ministerio cuya señal más grande hasta ahora es que pretende ser un ministerio productivo de fuerte impacto social más que de impacto económico propiamente dicho.

EC - Otra rama económica es la de Transporte y Obras Públicas.

OAB - A Transporte e infraestructura uno no lo ve por muchas razones –antecedentes políticos, etcétera– como subordinado al equipo económico.

EC - Estamos hablando de Víctor Rossi.

OAB - Víctor Rossi, uno de los pesos pesados del gabinete, un hombre de una muy fuerte influencia sobre el presidente electo de la República, un hombre de gran confianza…

EC - Fue un peso pesado en la Intendencia de Montevideo cuando el intendente fue Vázquez.

OAB - Fue el director ejecutivo de la Intendencia. La primera administración frenteamplista de la Intendencia de Montevideo se manejó con tres personas básicamente: Azucena Berruti como secretaria general, cuidado de lo jurídico; Ariel Álvarez al cuidado de todo lo financiero y Víctor Rossi fue el gran director, el gerente general o director ejecutivo. Este peso determina que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, un ministerio volcado a las infraestructuras del país, va a tener un peso muy importante. Tiene muchos temas candentes en materia de concesiones de obra pública, de puertos, de espejos de aguas y dragados. Uno lo ve como un ministerio que seguramente va a tener un gran protagonismo con señales que no aparecen como preocupantes para los grandes inversores en estas áreas.

EC - En definitiva si hablamos de temas económicos hay que incluir Turismo, que fue de las designaciones de último momento, con muchas idas y venidas.

OAB - Sí. En general es un ministerio relativamente reducido, donde hay una acción muy personal del ministro. Yo me imagino lo siguiente: que el ministro de Turismo en lo que es la gestión va a ser el subsecretario.

EC - Estamos hablando de Alberto Prandi, el presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este.

OAB - Exacto. Y que Héctor Lescano va a ser lo que en otros esquemas de gabinete, como en Europa, sería el ministro sin cartera, es decir un ministro político, que cumple el rol de ministro político, un volante que tenga el presidente de la República, que es el papel que ha cumplido en esta transición, en la campaña electoral, previamente en la función de coordinador de programa, que pueda resolver problemas entre carteras y sobre todo un ministro de relaciones del gobierno hacia muchas áreas del país.

Lo veo en una función que históricamente cumplía el ministro del Interior antes de que el crecimiento de los problemas de seguridad lo transformara en lo que ha sido en los últimos tres gobiernos y va a ser en éste también, el ministro de la seguridad pública o de la seguridad ciudadana. Antes el ministro del Interior era un ministro esencialmente político; el último quizás fue Marchesano, que era más ministro político que de seguridad. Lescano va a ser un ministro volante, un ministro político, de relacionamiento. Es decir hay un desdoblamiento en la cartera, quizás haya dos ministerios, el despacho del ministro y el del subsecretario.

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EC - Difícil abarcar todo el gabinete en esta recorrida, o todas las áreas del gabinete. Redondeamos con algunas señales más.

OAB - Sí. Primero, hay temas que merecen un análisis particularizado, uno es el de Defensa, que va más allá del tema de defensa, todo el relacionamiento izquierda - Fuerzas Armadas. El tema seguridad pública también tiene muchísimas aristas, el tema de la marginalidad, el tema de la Policía, el tema de la inseguridad, todos temas bastante complejos. La política exterior también es un tema bastante complicado, sobre todo la relación que hay entre la política exterior que sigue Relaciones Exteriores por un lado y la que sigue el Ministerio de Economía por otro.

EC - Sobre esos capítulos vamos a volver en análisis próximos.

OAB - Vamos a volver en análisis particularizados.

Nos importa ver ahora dos puntos. Uno: educación. En educación como tal la señal vendrá cuando vengan los nombres para el Codicen o para todo el paquete incluyendo Primaria, Secundaria y UTU.

EC - No va a ser el Ministerio de Educación y Cultura quien mande ahí.

OAB - El Ministerio de Educación y Cultura tiene que ver esencialmente con educación terciaria.

EC - ¿Y en esa materia?

OAB - En esa materia hay dos señales contradictorias. Una señal que fue la reunión del presidente electo de la República cuando todavía no era presidente electo con el Consejo de Rectores de las Universidades Privadas. Se dijo que son fundamentales para el desarrollo, la investigación en el país y el desarrollo educativo superior. Después está la señal de una designación como la de Brovetto, que ha causado algún escozor considerando que puede representar la visión de la Universidad de la República, una concepción monopólica de la enseñanza superior en momentos en que la Universidad de la República avanza en una línea de crear exclusiones en la docencia o la investigación entre la universidad pública y las universidades privadas y en una línea muy dura permanentemente combatiendo la habilitación de nuevas carreras o la renovación de nuevas carreras en enseñanza pública. Ahí se ve a Brovetto como el que pueda producir un cambio frenando ese desarrollo. Hay una contradicción entre el discurso presidencial y la imagen de Brovetto.

EC - ¿Y en el tema políticas sociales?

OAB - En políticas sociales el tema es el siguiente. Quedan muchas dudas acerca de si el nuevo gobierno va a cumplir su propósito de hacer más eficientes las políticas sociales mirando una coordinación de las mismas o si va a haber una dispersión. La duda es si empieza o no a haber en el Ministerio de Vivienda una concentración mayor de políticas sociales, como es una de las líneas que se están manejando. Ya se sabe que el Plan de Emergencia va a ser un programa aparte y nuevo sumado a todos los otros planes que hay. Ahí la señal es de confusión, de que un gobierno en el que uno daba casi como un hecho que iba hacer una concentración y coordinación máxima de las políticas sociales ha dado hasta ahora señales confusas. Esto es muy importante en un ministerio que tiene un área de vivienda que sabemos que no es un problema de buenas intenciones sino de recursos, pero que es clave. Hay una señal esperada, se van a necesitar las designaciones en el Banco Hipotecario, de que viene algún tipo de renacer del cooperativismo de vivienda en Uruguay. La figura de Arana apunta mucho a eso.

Y luego hay un tema que importa mucho en grandes empresas que es qué va a pasar con la política medioambiental. Ahí estarían faltando señales.

Falta entonces, falta análisis de estas áreas, faltan más explicitaciones. Cuando se nombre el tercer nivel, direcciones de las distintas divisiones ministeriales, puede haber señales mucho más claras de orientaciones, y cuando empiecen los anuncios. No olvidemos que falta toda la formidable cantidad de cargos de confianza que dependen del Poder Ejecutivo, más los entes autónomos y servicios descentralizados. Eso termina de dar todas las señales de hacia dónde va el gobierno en el terreno de ejecuciones concretas.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
diciembre 10 - 2004