Una luz se enciende en el tablero de la izquierda
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Desde hace dos años se considera como lo más probable el triunfo electoral del Encuentro Progresista - Frente Amplio (EP-FA) porque esa fuerza política ha estado en las encuestas en todo ese tiempo en torno al 50 por ciento. Y además con una holgada distancia con ambos partidos tradicionales sumados.

Para su análisis de hoy el politólogo Oscar Bottinelli nos propone ver los cambios que se han dado en ese escenario con los datos de la última Encuesta Nacional Factum. El título: "Una luz se enciende en el tablero de la izquierda". Empecemos por los antecedentes.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Vamos a ver cómo se dio esta línea de intención de voto desde las elecciones pasadas. Recordemos que en la elección pasada el EP-FA más el Nuevo Espacio (NE) obtuvieron el 44 por ciento, el Partido Colorado (PC) el 32 y el Partido Nacional (PN) el 22, en números redondos.

La encuesta empieza a mediados de 2000 con el EP-FA con 41 por ciento; durante todo el resto del tiempo, todo el segundo semestre de 2000, todo 2001 y toda la primera mitad de 2002 promedia el 45 por ciento, muy estable, oscilando poco.

A mediados de 2002 tenemos la famosa sucesión de hechos que tienen como dos centros clave la devaluación en julio y la crisis del feriado bancario de fines de julio - principios de agosto en medio de retiros bancarios, aumento de desocupación, etcétera. En el segundo semestre la izquierda pasó del 45 al 51 por ciento, EP-FA más NE. Eso de promedio: llegó a tocar el 54 por ciento en un mes. Manejándonos con promedios, que es lo más estable, estuvo en 51.

En el primer semestre de 2003 promedió 50 por ciento y en el segundo semestre 48.

Es decir que estuvo muy estable hasta febrero de 2002, saltó enseguida de todos esos sucesos y luego cae un puntito en el primer semestre y otros dos en el segundo semestre. Fue una variación mes a mes, porque en el segundo semestre de 2003 tenemos el referéndum de Ancap y efectivamente la izquierda de 47 por ciento que fue el piso que tocó en la primavera, empezó a subir, subir, a raíz de todo el envión del referéndum de Ancap. Y así llegó a febrero de este año tocando casi el techo; había estado una vez en 54 enseguida del desplome bancario y en febrero toca el 53.

EC - ¿En qué punto se encuentra ahora?

OAB - De 53 bajó a 50 y ahora -esta encuesta es la última de abril- está en 48 por ciento.

EC - 48 por ciento es la intención de voto por el EP-FA, según los datos de la última encuesta Factum.

OAB - El PC empezó con el 30 por ciento, luego tuvo una caída sistemática, que enseguida de la devaluación y de la crisis bancaria lo llevó al 16 por ciento, luego se movió en 2003 entre el 14 y el 15, en 2004 sigue moviéndose entre el 14 y el 15 y hoy está en el 15 por ciento.

EC - ¿El PN?

OAB - Recordemos que el PN votó bastante mal, con el 22 por ciento, estuvo prácticamente planchado hasta mediados de 2003 en el 16 por ciento y ahí inició una fase de levante: 18 por ciento en el segundo semestre de 2003, lo mismo en febrero de este año y en marzo y abril ya está en el nivel de 23 por ciento.

EC - En resumen: los datos actuales de la última encuesta Factum:

- EP-FA: 48%
- PC: 15%
- PN: 23%

OAB - Aquí ya tenemos un primer cambio interesante: mientras a mediados de 2002-2003, la relación era una izquierda en torno al 50 por ciento y los partidos tradicionales sumados en torno al 30 (50 a 30, una diferencia categórica), esa diferencia se redujo a la mitad, la suma de los partidos tradicionales da 38 contra 48. Ya es un escenario distinto, no hay esa diferencia abismal que además pareció confirmada en el referéndum de Ancap, cuando la diferencia del Sí sobre el No fue de 59,5 contra 34.

EC - Ese es un primer apunte a realizar en cuanto al análisis de estos números.

OAB - Otra cosa interesante es ver cómo se mueven los números si los analizamos un poco más en profundidad.

Estos números son producto de la pregunta: "Imagine que haya elecciones hoy"; pero hoy no hay elecciones, las elecciones nacionales son el 31 de octubre. Hay un segmento muy fuerte del electorado, realmente muy importante, que ya tiene el decidido el voto a octubre, incluso hay una parte alta que tiene decidido el voto desde hace cuatro o cinco años, porque corresponde a pertenencia. Pero hay un segmento del electorado que dice "Si hoy hay elecciones voto a este partido o a este candidato", pero por otro lado dice "Si el escenario es así y están fulano y mengano de candidatos, en lugar de votar acá voto a este otro, y si el escenario es tal otro prefiero votar a este otro". Es decir que tiene decisiones que podemos llamar primarias hacia lo que dice que vota hoy, es una decisión un poco preliminar: "En principio voto a A, pero capaz que voto a B". Esto nos da que hay gente con dudas en el EP-FA para irse, y gente de los partidos tradicionales que duda de irse al FA; y lo mismo pasa entre los otros partidos.

Si la izquierda tiene el 48 por ciento y llega a ganar todo lo que está en duda en blancos y colorados diciendo "Capaz que voto a Vázquez", crecería hasta el 54 por ciento, ahí el escenario es holgado. Si no gana nada y a su vez todos los que están en duda se van -en los últimos dos meses la gente que empezó a dudar se fue-, baja al 43 por ciento.

EC - Así que la intención de voto del EP está entre un mínimo de 43 y un máximo del 54.

OAB - Al día de hoy. Esto no es un pronóstico, sino que si hubiera elecciones hoy, tomando en cuenta las dudas de la gente, está entre un 43 y un 54.

EC - ¿Qué pasa con el PC y el PN en ese mismo sentido?

OAB - El PC si pierde todo, pierde muy poco, porque lo que tiene en duda es una franja chiquitita: baja del 15 al 13. En cambio hay mucha gente, tanto en el FA como en el PN, que está teniendo como segunda opción al PC, básicamente a Stirling, y si captara todo lo que está en duda a su favor del 15 salta al 24 por ciento.

EC - Así que el PC tiene un mínimo de 13 y un máximo de 24.

OAB - Exacto. Y el PN tiene también una franja alta, pero acá hacia ambas puntas; hay mucha gente mirando hacia el PN: mucha gente en la izquierda que hoy votaría a Vázquez pero dice que no sabe si no cambia el voto hacia Larrañaga, y gente en el PC que está diciendo que duda si no votar a Lacalle. Básicamente estas son las dos grandes dudas e indecisos que están mirando a uno y otro.

EC - ¿Entre qué márgenes se mueve entonces el PN?

OAB - Si capta todo, del 23 salta al 30, y en cambio, si pierde todo lo que tiene en duda, gente que está diciendo que vota a uno u otro de los candidatos, pero que tiene una segunda opción fuera del partido, del 23 puede caer al 15. El PN tiene el elástico más grande, que va del 15 al 30.

***

EC - ¿Qué ocurre con el resto, ese 16% que no declara su voto a ninguno de esos tres partidos?

OAB - El resto son indecisos y más o menos un 1 por ciento estarían sumando todos los demás partidos, básicamente el Partido Independiente, la Unión Cívica y está apareciendo algo el Partido Liberal.

EC - ¿Qué da el juego de bloques?

OAB - El juego de bloques da lo siguiente: si sumamos las cifras queda claro que la izquierda es el 48 por ciento -no tiene con quién sumar- y los partidos tradicionales -PC y PN- suman 38, lo que se sintetiza en 48 a 38.

Veamos cómo da el juego de máximos y mínimos, porque obviamente cuando los blancos y los colorados pierden, pueden perder hacia la izquierda o entre sí, lo cual en la suma de los dos es neutro, y lo mismo cuando ganan, cuando uno pierde hacia el otro el bloque conjunto no gana nada, pero puede ganar de la izquierda. En definitiva el juego es el desplazamiento entre la izquierda y partidos tradicionales.

Ya habíamos dicho que la izquierda se mueve entre un mínimo del 43 y un máximo del 54. Los partidos tradicionales sumados, que hoy tienen un 38, si pierden todo lo que está en duda hoy están en el 35, y este 35 -este es un dato muy importante- es mucho más alto que todo lo que daban sumados a mediados de 2001 y aún más de lo que daban sumados a fin de año. Y el máximo de los partidos tradicionales pasa a ser 47. Es decir que si los partidos tradicionales no pierden nada y ganan todo lo que tienen en duda, saltan del 38 al 47.

EC - ¿En definitiva?

OAB - En definitiva se da un escenario interesante: primero, la izquierda está con una distancia clara sobre los partidos tradicionales en un escenario móvil, que no está congelado, de 48 a 38. Obviamente la izquierda tiene un margen de crecimiento y puede ampliar esa distancia, pero puede caer, y si cae a su mínimo, 43 por ciento, está claramente por debajo del máximo de los partidos tradicionales, que es el 47. Y, atención: esto no ocurría desde mayo de 2002, desde antes de la devaluación.

EC - Por eso tú hablas de una luz de alarma.

OAB - Y sí. Ya no es el escenario en que plácidamente y con el mero paso del tiempo era absolutamente inexorable que el 1º de marzo se sentara Tabaré Vázquez en casa de gobierno.

Sigue habiendo las mayores probabilidades en función de estas cifras, pero evidentemente hay algunos cambios importantes que podemos resumir en tres o cuatro cosas: primero, estas cifras que presenta hoy la izquierda de intención de voto son las que tenía en la primavera de 2003, es decir que llega al otoño de 2004 como si en el medio no hubiera existido el referéndum de Ancap: pierde todo lo que capitalizó de una manera impresionante con el referéndum, que además dio la sensación -así lo analizamos- de que tenía grandes posibilidades de capitalizarlo para tener un escenario definido para las elecciones. Perdió todo el plus que tuvo en el referéndum de Ancap, primer dato importante.

EC - ¿Qué más?

OAB - El segundo dato es que los promedios que está obteniendo hacen que esté en una baja constante: al promedio del segundo semestre de 2002 no lo repite en el primer semestre de 2003 no repite, aunque sea un solo punto de diferencia; al promedio del primer semestre de 2003 no lo repite en el segundo semestre (aún con el referéndum de Ancap ya está por debajo) y ahora está en una línea de caída; en los últimos dos meses ha ido pérdida tras pérdida de electorado. Va a haber que ver en la encuesta que estamos haciendo ahora si esta línea de caída se detiene, continúa o se revierte, pero es un tema importante de alarma.

En tercer lugar el PN está creciendo fuerte, hoy la intención de voto del PN -es un dato muy importante- ya superó toda su votación en octubre de 1999, es decir es un partido que está ya por encima de lo que tuvo hace cinco años, está captando electorado nuevo y tiene potencialidad de crecimiento; no sería de extrañar que la encuesta de mayo diera al PN cifras más altas que las de abril, que es de 23 por ciento.

Estamos viendo un escenario en el cual la izquierda tiene una serie de señales de alarma. Esto no quiere decir que le haya cambiado radicalmente el escenario, no se quedó sin nafta, por eso decimos que una luz se enciende en el tablero, quiere decir que tiene que tener cuidado; yo no puedo seguir 40 quilómetros en el auto porque se me queda: tengo que tener la idea de que si se encendió la luz de la nafta me quedo sin nafta y si fuera el aceite me falta aceite. Es una luz de atención, no de alarma pero sí de atención.

EC - ¿No hay interpretación de estos cambios, aunque sea brevemente?

OAB - Dos o tres apuntes muy rápidos. Primero: el PN, que no supo manejarse en la elección de 1999, con una competencia interna extremadamente desprolija, pese a que hay cosas que se pueden señalar, errores que se están cometiendo, es el partido más prolijo de todos.

Segundo, el PC no ha despegado y entre las tantas cosas por las que se puede señalar que no ha despegado es que tiene muchísimos problemas internos, donde prácticamente hay un candidato único y tres campañas, la del candidato presidencial, la de la 15 y la del Foro, con hechos políticos que crean enfrentamientos permanentes entre sí. El caso Peri Valdez y el tema Canelones son dos escenarios de fuerte enfrentamiento.

Y en tercer lugar la izquierda viene con una sucesión de hechos (ya habíamos hecho un análisis sobre sus errores), que están marcando lo que lleva a la caída de esta izquierda que sigue reproduciendo errores. Cuando parecía que todo más o menos se había acomodado, está esta sesión del Senado donde hay un enfrentamiento a propósito del tema de la propiedad de la tierra y la y las sociedades anónimas con acciones innominadas, donde Astori aparece con una línea y Gargano y el resto de los senadores con otra, protagonizando un enfrentamiento. La izquierda no ha logrado consolidar un bloque central, una estrategia central y los errores que ha cometido le han costado todo esto. Para el electorado de izquierda tiene que resultar preocupante ver que no aparece esta asunción de que está en peligro y tiene que pegar un golpe de timón, al igual que el PC, que son los dos que están dando señales de que no están haciendo bien las cosas.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 14 - 2004