Un tema quemante en campaña electoral: la despenalización del aborto
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
La semana pasada comenzó a discutirse en el Senado de la República el proyecto de ley que establece la despenalización del aborto en ciertas circunstancias. El proyecto que ya tiene "media sanción" en la Cámara de Representantes comenzó a discutirse en el Senado pero el debate no se completó y por supuesto aún no se votó. El tratamiento del tema continuará el mes próximo, en mayo.



Mientras tanto, se habla de impulsar una reforma constitucional que habilite un plebiscito para que en definitiva sea la población la que resuelva, no el Parlamento, donde no parece haber votos, por lo menos para aprobar esta iniciativa. Pero también la idea de la reforma constitucional ha ido diluyéndose con los días.



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El politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, analiza la posición de los partidos en este tema y presenta la última actualización de la Encuesta Nacional Factum sobre el aborto. El título que tú nos propones es: "Un tema quemante en campaña electoral: la despenalización del aborto". ¿Por qué "quemante"?



OSCAR A. BOTTINELLI:
Porque notoriamente no se ve a los partidos políticos en general –con alguna excepción– con muchas ganas de aparecer en el debate de este tema. Vamos a verlo entre otras cosas cuando veamos qué pasa con la opinión pública.



EC - Comencemos recordando la votación de este proyecto de ley cuando fue tratado en Diputados, en diciembre de 2002.



OAB - El 10 de diciembre de 2002 se votó en Diputados.



En ese momento, la izquierda tuvo una posición casi monolítica pero no del todo: el 90 por ciento votó a favor de la ley, prácticamente todo el Frente Amplio (FA), con la excepción de una diputada suplente de Asamblea Uruguay, y los encuentristas no frenteamplistas, la gente de Nin Novoa y del PDC, votaron en contra de la ley.



De los colorados, la mitad votó en contra, una cuarta parte a favor y una cuarta parte se abstuvo.



De los blancos, más del 80 por ciento votó en contra de la ley, hubo un diputado a favor y tres se ausentaron.



En el Partido Independiente dos votaron en contra y uno a favor. El único diputado del Nuevo Espacio votó a favor.



Primer dato: todos los partidos (salvo obviamente el que tiene un solo diputado), votaron divididos, y muchísimos sectores también votaron divididos.



EC - Recordemos también la posición de los líderes partidarios.



OAB - En cuanto a los líderes partidarios y aquellos que a esta altura están figurando ya como personas dispuestas a encabezar listas senatoriales, tenemos lo siguiente. El FA como Frente, no como EP, tiene posición del Congreso desde hace mucho tiempo a favor de la despenalización del aborto, pero su líder y presidente, el doctor Tabaré Vázquez, tiene una posición personal en contra.



El Herrerismo tiene una posición claramente en contra y su líder, Luis Alberto Lacalle, también; es un grupo que tiene una posición muy sólida en la posición contraria. En el caso de Alianza Nacional hay de todo: los nuevos aliados de Larrañaga están en general todos en contra de la ley, pero en el grupo de Larrañaga hubo todas las posiciones, hubo un diputado que votó a favor, uno que votó en contra y dos que se fueron de sala; y el propio líder Larrañaga el año pasado había dado algunas señales de estar a favor de la ley.



En el caso del Partido Colorado (PC), de allí surgió el proyecto de ley, que fue presentado por la diputada Roldán, y Alejandro Atchugarry, quien va a ser la cabeza de la Lista 15 desde el punto de vista electoral, había impulsado un proyecto de despenalización del aborto en el año 1994. En el Foro hay gente fuertemente decidida a favor de la ley, gente en contra y una gran mayoría que no quiere pronunciarse. Y esto también tiene que ver con qué está pasando con la opinión pública.



EC - Sería bueno que nos introdujéramos en la Encuesta Factum.



OAB - En primer lugar se nota que éste es de los temas que van más allá, no quiere decir que la opinión pública sea estática, pero no es un tema de coyuntura en que la gente tome partido después de ver qué dicen los partidos políticos y los líderes o que primero tenga que informarse para tomar posición.



EC - Ustedes en Factum vienen haciendo encuestas sobre el aborto desde hace años.



OAB - Desde 1993.



EC - Y perciben una relativa estabilidad.



OAB - Hay una relativa estabilidad, pero sobre todo un fuerte conocimiento del tema. Si bien es un gran tema político en la medida que se resuelve a través de leyes, es un tema de carácter personal y familiar que se discute habitualmente en todos los hogares y con respecto al cual se toman posiciones a favor y en contra en los hechos en la vida real, se acepta o se condena, está mucho más allá de una mera posición política, Uno diría que se discute como se discute el divorcio o cosas relativas al matrimonio, a la pareja, ante los cuales las posiciones son prepolíticas, se toman antes y con independencia de la posición de los grupos políticos.



La última encuesta es del último trimestre de 2003, es decir de octubre a diciembre del año pasado, es una sucesión de encuestas que como siempre son representativas del 100 por ciento del país y hechas puerta a puerta.



EC - ¿Qué se preguntaba?



OAB - Se preguntaba la posición sobre esta ley concreta que mantiene las posiciones que ya están despenalizadas en el caso de la madre en riesgo de vida, y agrega lo que realmente promueve todo el debate, que es la posibilidad de optar libremente por el aborto dentro de las primeros 90 días de embarazo, o sea dentro las primeras 12 semanas. Se le expone la ley a la gente y se le pregunta su posición a favor o en contra de ella.



EC - Y la gente contesta:



- A favor: 63%
- En contra: 29%
- No opina: 8%



OAB - Veamos las variaciones.



Por el sí:



- Hace 10 años: 55%
- Hace cuatro años: 56%
- Año 2002 (contemporáneamente a la discusión de la ley en Diputados): 58%
- Año 2003: 63%



Es probable que el resultado del año 2003 obedezca también a que ese año se vivió, junto con el referéndum de Ancap, uno de los climas de mayor "izquierdización" en el país, lo que podría haber contribuido a que la gente se sintiera a favor de posiciones más de izquierda o más liberales, como la despenalización del aborto.



El no ha evolucionado en un sentido contrario:



- Hace 10 años: 38%
- Hace cuatro años: 38%
- Año 2002: 35%
- Año 2003: 29%



No opina:



- Ha oscilado entre 7% y 8%



Lo claro de todo esto es que la posición a favor puede tener un piso del 55 por ciento, ninguna encuesta ha bajado de esto y puede llegar hasta más del 60, mientras que la oposición a la ley se mueve entre el 29 y el 38 por ciento. Es decir que hay una relación de 5 a 4 o de 6 a 4, según el momento, a favor de la misma. O sea que hay una predominancia de la posición favorable a la despenalización del aborto en un país fuertemente dividido.



EC - ¿Qué ocurre si ustedes cruzan estas opiniones a favor y en contra del proyecto de ley con las simpatías políticas de los encuestados?



OAB - No nos da unanimidad, pero es interesante ver que no aparece la posición férrea que se ve en algunas dirigencias. En el FA predomina el apoyo a la despenalización del aborto en una relación de 7 a 2 entre los votantes. En el Partido Nacional, que está muy fuertemente en contra de la ley, donde las voces a favor han sido muy aisladas y ha habido mucha prudencia por parte de algunas personas que podrían estar a favor en no querer pronunciarse en año electoral, sin embargo los votantes están mucho más divididos: predomina la oposición pero en una relación de 5 a 3 o de 6 a 4, están más cerca del promedio de todo el país. El PC, la mitad de la gente está a favor y mitad en contra, situación que viene de larga data también. Y entre la gente que no se define partidariamente hay una posición mayor a favor del aborto que en contra, en una relación de 7 a 3.



EC - ¿Algún dato más que valga la pena agregar?



OAB - Con estas cifras uno se preguntaría por qué hay tanta prudencia o tanto temor en las dirigencias políticas a pronunciarse en medio de un año electoral, por qué lo consideran un tema quemante. Esto se ha visto no tanto en la discusión en el Senado como en los pasillos del Senado y los ambientes políticos.



Es claro que si bien hay militancia de ambos lados a favor y en contra de la ley, la minoría, que en este caso los opositores a la despenalización del aborto, tiene una actitud muy fuertemente militante con posiciones basadas en principios éticos que consideran absolutamente inaceptable la despenalización, y en temas descalificantes hacia la defensa de la ley, realizando una fuerte presión.



Entre esta militancia está la propia Iglesia Católica, medios vinculados a la religión católica, que toman el tema con una fuerza trascendental, sin que del otro lado aparezca una militancia con el mismo peso en sentido contrario. Hay sectores, sobre todo feministas, que tienen una actitud militante, pero que no logran el mismo peso ni la misma influencia, el mismo impacto en la toma de decisiones.



En Uruguay estamos más acostumbrados a estos fenómenos de que una minoría militante muy fuerte opere contra –llamémosle– una mayoría silenciosa, pero al revés, siendo la minoría tradicionalmente de izquierda y la mayoría más conservadora, más de centro o más moderada que se ve presionada por una minoría que milita muy fuertemente. Eso es lo tradicional pero este es el caso opuesto; esa minoría ejerce con extraordinaria fuerza sus argumentos y logra esta situación: pudiendo estar los partidos, sobre todo algunos de ellos, respaldados por una opinión pública relativamente favorable o dividida, sin embargo cuesta dar el paso a transformar esta posición en ley.



EC - ¿Alguna conclusión para terminar?



OAB - La conclusión es que a Uruguay le está costando muchísimo resolver este tema, no se resuelve para un lado ni para el otro, porque tampoco queda resuelto diciendo vamos a dejar todo como está. Siguen los empujes a favor de la despenalización, que no terminan nunca en la aprobación definitiva de la ley, los partidarios de la ley siguen considerándolo un tema pendiente y nadie encuentra cómo desbloquearlo, sobre todo no hay mucho atractivo en resolverlo en medio de una campaña electoral.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
abril 23 - 2004