Un breve balance del año del pivote
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Se termina el año 2003 y llega la hora del balance. En este caso el balance político que nos propone el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum. El título: “Un breve balance del año del pivote”.

¿El fácil hacer este balance político de 2003?

ÓSCAR A. BOTTINELLI:
No, no es fácil. Primero, por los pocos minutos, pero más que nada porque los balances requieren normalmente una mayor distancia en el tiempo de los acontecimientos de la que tenemos cuando estamos cerrando el año y a la vez pretendiendo un balance.

De todos modos, hay algunos acontecimientos fuertes o algunas conclusiones más relevantes que permiten ver el año.

EC - Vamos entonces a un “adelanto a cuenta” de un análisis más profundo.

OAB – Primero, lo del título: con “pivote” nos referimos a ese extremo puntiagudo que permite que las piezas giren, roten, que pivoten, como dicen: se consolida en las urnas el giro del comportamiento político de la sociedad. En realidad el giro de la sociedad se produjo el año pasado, en 2002, pero recordemos que en mayo tenuemente y sobre todo de junio a setiembre, se produjo esa importante rotación, ese importante giro en el comportamiento político que registran las encuestas, en parte como crecimiento de la izquierda, pero mucho más fuerte como caída de los partidos tradicionales y surgimiento de una zona muy fuerte de indecisión y de actitud refractaria, de rechazo o desencanto con el sistema político.

EC - ¿Qué ocurre este año?

OAB - Este año ocurre que eso se da en las urnas. ¿Cuál es la diferencia? De la encuesta a la elección existe la distancia que va del decir al hacer. Esto es muy importante. La encuesta fue registrando actitudes verbalizadas de la sociedad, de la gente, que para muchos planteaban la duda: “La gente dice esto, la gente está enojada, está shockeada, ha sufrido un golpe muy grande, hay un traumatismo en la sociedad, pero hay que ver el momento en que esto se traduzca en un acto, en una actitud, que la gente vote”.

La gente votó, lo tradujo en una actitud y confirmó que del decir pasó al hacer, es decir se consolida el giro, se efectúa la rotación anunciada desde el año pasado. Se podía haber producido el año pasado si hubiera habido el referéndum sobre Antel, que no lo hubo porque la ley se derogó precisamente para evitarlo.

Lo cierto es que la rotación, el giro, se produjo este año con este referéndum, y es un dato importante. Las encuestas preanunciaban lo que se vino a producir un año y medio después, el 7 de diciembre.

Esto parece un dato histórico fundamental. Independientemente de en qué termine la elección del año que viene, está preanunciando que se producirá un giro importante o, si se quiere, que se termina de consolidar o de acentuar un largo giro que tenuemente se inició hace casi 40 años en el mapa político del país.

EC - ¿Qué supone esto?

OAB - Supone muchas cosas. Por un lado que, como todo cambio –esto no es un juicio particular sobre los actores–, lo primero que genera son incertidumbres, porque se sale de lo más o menos conocido para entrar en el área de lo desconocido. Eso desconocido para muchos puede ser esperanza, para otros puede ser angustia, para otros temor y para otros dudas; hay incertidumbres. Nos queda pendiente un análisis de la larga lista de incertidumbres que genera el cambio político para la gente y para el propio funcionamiento del sistema político.

Además genera, como todo cambio, la necesidad de reacomodamiento a esos cambios. Los actores políticos que –en términos informáticos– vienen “programados” para funcionar sobre un esquema determinado tendrán que adaptar rápidamente su forma de actuar, su mentalidad, las reglas de juego, a una realidad que se insinúa diferente.

EC - ¿Qué implica en particular sobre los partidos políticos?

OAB - Hay que ver cómo se reacomodan los partidos políticos. Uno de los hechos que trajo la votación del 7 de diciembre fue la vuelta al esquema binario, al esquema polarizado, al esquema de dos, esquema que persistió en Uruguay hasta mediados de 2002. Nosotros tenemos la tesis de que una de las tantas razones que llevaron al Partido Nacional (PN) a abandonar la coalición de gobierno fue que estaba desapareciendo desde el punto de vista de la imagen pública, que el sistema político estaba siendo visto como un sistema con una izquierda liderada por el Encuentro Progresista - Frente Amplio (EP-FA) de un lado y un bloque de gobierno que tenía como referente más visible al partido que está en la Presidencia de la República, el Partido Colorado (PC); el PN aparecía como una pieza subsidiaria o asociada dentro de ese bloque de gobierno.

La salida de la coalición le da al PN la posibilidad, y lo juega expresamente de esa manera, de recrear un juego de tres partidos, donde ya no es tan predecible quién vota con quién. De hecho, a lo largo del segundo semestre de 2002 y de este año 2003 se dieron varias votaciones del PN y el EP-FA contra el PC, por ejemplo; el juego empieza a cambiar.

Pero ¿qué ocurre?: un referéndum, como una opción binaria –se está de un lado o del otro–, simplifica, reduce, y al obligar a ese juego polarizado tanto al PN como a los partidos menores –particularmente el Partido Independiente, que es el que tiene representación parlamentaria y estuvo a favor de la ley porque participó en su elaboración–, los ahogó, los dejó sin espacio político, los dejó muy bloqueados –en el sentido de ser parte de un bloque– y ahora ambos tienen la necesidad de salir de este esquema para recrear un sistema más plural, lo cual es toda una tarea en sí misma bastante complicada. Desde este punto de vista, para estos actores, se perdió lo logrado en un año y medio.

***

EC - Decías que no se trata de un balance exhaustivo de este año 2003, sino de repasar algunas conclusiones fuertes. ¿Una más, por ejemplo?

OAB - Una más puede ser la aparición, la consolidación o llegada al primer plano de un nuevo actor político en un proceso que también es lento, que comenzó a insinuarse hace unos ocho años, que parte del sistema judicial, particularmente en el plano político-penal: los juicios penales que tienen connotación política y en el plano ambiental, en el que ya ha habido un par de casos.

Cuando decimos sistema judicial nos referimos al sistema en su conjunto, ya sea los magistrados, el Poder Judicial propiamente dicho, o el Ministerio Público, es decir las fiscalías.

A través del sistema judicial está apareciendo la creación de hechos que impactan fuertemente sobre el accionar político global de la sociedad, de los actores políticos y de la sociedad. Este año apareció un conjunto de hechos desde el plano judicial que impactan sobre las propias acciones de gobierno. Esto está ligado a un tema mucho más complicado, más profundo, que puede verse como la aparición de nuevas doctrinas judiciales donde se ve al juez como algo más que un mero aplacador de la ley que a partir de ciertas interpretaciones llega a una especie de creación de derecho; esto lleva también a un activismo judicial, a la autoasignación de roles por parte de la magistratura o del Ministerio Público. No es un tema nuevo en el mundo, es un tema que particularmente en Italia y España ha tenido una expresión muy importante, sobre todo en el caso de Italia, con mucho impacto sobre el sistema político.

Además es un tema de particular interés para un eventual gobierno de izquierda, ya que ese eventual gobierno de izquierda tendría una complicación diferente con el juego de los actores corporativos, particularmente con la acción de los sindicatos que juegan con mucha fuerza a crear hechos políticos y a condicionar a la fuerza política mediante esa generación de hechos; en parte el referéndum de Ancap es algo de esa naturaleza, más allá de que también puede verse como un juego entre sectores políticos que se expresa desde el plano sindical primero y desde el plano partidario después. Lo cierto es que hay siempre ese juego no resuelto entre actores sociales o actores sindicales y fuerza política.

Ahora se suma también la creación de hechos desde el ángulo judicial, que también puede ser un elemento de juego sobre la acción de gobierno, y de condicionamiento de la acción propiamente política o propiamente político-partidaria y político-gubernativa.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
diciembre 26  - 2003