El Encuentro Progresista-Frente Amplio.
Una competencia contra sí mismo por superar una barrera
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Estamos a pocas semanas de comenzar el año electoral, los 12 meses que transcurrirán hasta la primera de las tres elecciones que conducirán a un nuevo gobierno y un nuevo Parlamento. Por esa razón, el viernes pasado comenzamos, en el espacio de análisis político, un miniciclo destinado a ubicar el cuadro político-electoral, tomando como base para ello la Encuesta Nacional Factum del mes de marzo. Hoy retomamos ese ciclo, vamos al segundo capítulo de esta serie, para el cual Oscar Bottinelli nos propone como título: “El Encuentro Progresista-Frente Amplio. Una competencia contra sí mismo por superar una barrera”.

Ubicamos los números para situarnos en el tema.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero hay una imagen que explica un poco el título. Se pueden hacer muchos símiles entre una carrera de atletismo, de bicicletas, de autos... Imaginemos una carrera de 100 metros llanos con todos los competidores alineados, corriendo para ver quién saca ventaja y llega adelante.

En general lo que se ve es esa imagen; por eso dije una competencia del Encuentro Progresista - Frente Amplio (EP-FA) contra sí mismo, por superar una barrera. Uno se imagina más la de salto alto, que en principio es un atleta que está compitiendo consigo mismo porque tiene que saltar una barrera que desde el punto de vista electoral es el 50 por ciento; tiene que superar esa barrera con lo cual es exitoso; y si no llega o la arrasa, cae y pierde.

EC - El año pasado en algunas de las encuestas el FA superaba esa barrera.

OAB - La superaba; vamos a ver lo de ahora y las grandes líneas de evolución. Hoy el EP-FA más el Nuevo Espacio (NE) oficial de Rafael Michelini, que hicieron un preacuerdo en diciembre del año pasado y están avanzando en lo que se considera un hecho, que es la constitución de un nuevo bloque político con un nombre todavía no definido (anda por ahí “Nueva Mayoría”), este bloque entonces hoy está exactamente en el 50 por ciento. Considerando que hay indecisos y que por lo menos un indeciso se puede captar por parte del bloque de izquierda, estaría superando la barrera. El 50 por ciento se compone, ya que el bloque está en proceso de formación y todavía las captaciones son por separado, por un 49 por ciento del EP-FA y un 1 por ciento del NE.

EC - La candidatura de Tabaré Vázquez estaría captando el 50 por ciento.

OAB - Exacto.

EC - ¿Qué pasa con blancos y colorados? Lo vimos el viernes pasado.

OAB - Ahora vemos toda la tabla: candidatura de Tabaré Vázquez 50 por ciento, Partido Nacional 15 por ciento, Partido Colorado 13 por ciento y el resto –indefinidos, refractarios, voto oculto– 22 por ciento.

Si afinamos un poquito más, los partidos tradicionales en realidad están un poco por encima de ese 28 por ciento que da la suma de ambos. Si uno indaga hay un voto oculto de entre 3 y 5 por ciento que llevaría la suma de los partidos tradicionales a un porcentaje de entre 31 y 33 por ciento. Por lo tanto los indefinidos como tales, ya sea indecisos, ya sea gente que todavía hoy está en actitud refractaria –que dice que no vota a ninguno–, estaría entre 17 y 19 por ciento, descontando el voto oculto.

EC – De modo que el EP-FA más el NE estarían en el 50 por ciento, según la Encuesta Factum de marzo. ¿Por qué no vemos cómo ha sido esa competencia contra sí mismo en los últimos tiempos?

OAB - Primero recordemos la elección del 31 de octubre de 1999. En esa oportunidad el EP-FA obtuvo el 39 por ciento de los votos. Hasta ahora se ha dado siempre, desde la fundación del FA, o más exactamente desde 1984, fecha desde la cual hay encuestas confiables, que el voto obtenido por la coalición en cada elección es el piso del cual parte para el período siguiente. Por lo tanto partió de un piso del 39 por ciento; y un mes después, el 28 de noviembre de 1999, en el balotaje, Tabaré Vázquez logró casi el 45 por ciento. Obviamente esto no es atribuible al EP-FA en la medida en que en un balotaje siempre hay votos de gente de otros partidos que eligen puntualmente en una opción entre dos candidatos. Pero acá estuvo marcando una banda de flotación para el EP-FA con un piso y un techo que se podría decir que se mantuvo bastante en el período 2000-2002.

EC - Eso ya en base a las encuestas.

OAB - Sí. Desde julio de 2000 hasta mayo de 2002 la banda más exacta, más normal del EP-FA, sacando algún mes excepcional para arriba y algún otro para abajo, anduvo entre el 41 y el 43 por ciento. A estos porcentajes hay que sumarles 1 o 2 puntos más del NE, no porque el NE diera estas cifras –daba más en aquel momento–, sino calculando que ese fuera, en la hipótesis de una ruptura –que después se dio–, el bloque, el sector que estaba predispuesto a volcarse hacia Tabaré Vázquez, cuando había otro dispuesto a volcarse –como se volcó– en contra.

Este ejercicio es para ver cuál es la banda de flotación de este bloque detrás de la candidatura de Tabaré Vázquez. Entre julio de 2000 y mayo de 2002 anduvo aproximadamente entre el 42 y el 45 por ciento.

EC - Mayo del año pasado ya marcó un quiebre.

OAB – No: mayo es el tope de la banda, 43 por ciento del EP-FA y 2 por ciento de ese NE que ya era pro Tabaré; sumados ambos daban 45 por ciento.

EC - ¿Qué pasó desde entonces?

OAB - Este es el fin de la normalidad anterior. Recordemos que justamente el 20 de junio tuvo lugar el fin de la certeza en materia cambiaria, la devaluación.

EC - La liberación del tipo de cambio.

OAB - La liberación del tipo de cambio; en términos reales fue cuando el peso se devaluó. A partir de ahí vino todo este salto fenomenal.

EC - Y también vino un salto en la intención de voto por el FA más el NE.

OAB - Exacto; y no olvidemos que a fines de julio y principios de agosto tenemos el cierre de los bancos. Los dos hechos van generando un salto, en julio, en agosto, que lleva a setiembre –esa encuesta fue difundida aquí en El Espectador– con 52 por ciento específicamente para el EP-FA y 2 por ciento para el NE de Rafael Michelini, que si bien todavía no había acordado con Tabaré, ya estaban dadas todas las señales hacia ese acuerdo. La suma de lo que iba a respaldar la candidatura de Tabaré Vázquez estaba en setiembre en 54 por ciento, que es el techo.

EC - A partir de ahí se da una caída hasta el 50 por ciento de hoy.

OAB - A partir de ahí se da una caída, de octubre a diciembre, que llevó al 49 más 1 de hoy, que ya se registró en diciembre. En diciembre la candidatura de Tabaré Vázquez registró un 50 por ciento, formado por 49 del EP-FA y 1 del NE. Eso se mantuvo estable, se repitió durante el verano y en marzo. Es decir que de mayo a setiembre se produjo un salto de 9 puntos, de setiembre a diciembre una caída de 4 puntos (ahí se generaba una duda: “¿Qué es esto; está perdiendo todo lo que ganó?”) y a esta altura, pasados ya tres meses de mediciones, la percepción es que la izquierda entró en una estabilidad en ese 50 por ciento, lo cual permite decir que capitalizó la mitad del salto extraordinario que tuvo en medio del shock económico-financiero, que capitalizó la mitad de ese 9 que había captado inicialmente, pero no retuvo la otra mitad y quedó en el nivel de la barrera, del 50 por ciento.

EC - Tú decías que en el caso del EP-FA se trata de una competencia contra sí mismo; entonces importa mucho ver los niveles de firmeza de la intención de voto.

OAB - Exacto. Vamos a discriminar el voto. Hay un 35 por ciento que es el voto que uno diría que es de pertenencia (pertenencia es cuando una persona no dice “voy a votar al Partido Nacional”, “voy a votar al Partido Colorado”, sino que dice “yo soy blanco”, “yo soy colorado”); este voto se discrimina en 32 por ciento que se define frenteamplista, es frenteamplista, 2 por ciento que se define encuentrista y 1 por ciento que se define nuevoespacista. Además hay un 9-10 por ciento de personas que se definen a sí mismas como independientes, que no van a escribir en su cédula de identidad que son frenteamplistas, que se consideran independientes, pero tienen un voto prácticamente firme, tienen también un voto anterior que lleva a que sea cierto su voto hacia 2004. Esto está dando una suma de 44-45 por ciento que uno diría que, salvo huracán, es el piso firme, seguro, consolidado del bloque político que respalda la candidatura de Tabaré Vázquez.

EC - Tú dices que el piso firme es 44-45 por ciento. ¿Y después?

OAB - Y después hay un 5 a 6 por ciento que lleva al 50 por ciento, que son personas independientes que votaron en el balotaje a Jorge Batlle contra Tabaré Vázquez, que votaron a los partidos tradicionales y que hasta mayo de 2002 estaban manifestando una intención de voto por el Partido Nacional o el Partido Colorado. Es lo que la izquierda ha capturado recientemente y por todos estos ingredientes es el voto decisivo que tiene que consolidar. Por eso hablaba de una lucha contra sí mismo: es la lucha por consolidar esto que en principio está orientado hacia sí mismo, que si las elecciones fueran hoy, hoy estaría votando al EP-FA más el NE.

EC - ¿En definitiva?

OAB - La consolidación de ese 44 a 45 por ciento es un hecho; todo el esfuerzo del EP-FA, del tabarecismo, debe dirigirse a consolidar ese 5 a 6 por ciento. Obviamente, todo el esfuerzo de los partidos tradicionales irá seguramente a debilitar y recapturar ese 5 a 6 por ciento que está siendo decisivo en la definición de la elección nacional.

***

EC - Seguimos el próximo viernes con este miniciclo. ¿Cuál será el título en la próxima oportunidad?

OAB - El título será: “La otra competencia frenteamplista: la disputa interna de los sectores políticos”.

EC - O sea que vamos a ver al FA por dentro.

OAB - Exacto. Aprovecho para decir que el domingo salió una encuesta atribuida a Factum sobre este tema; las cifras que aparecieron ahí no son correctas. Además se decía que era una encuesta encargada por el Partido Socialista, lo que tampoco es correcto: esta es la Encuesta Nacional Factum, que es solventada por suscriptores de distintos partidos.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 16 - 2003