La bicentenaria competencia entre blancos y colorados,
ahora por el segundo puesto
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Faltan 14 meses para que comience el ciclo de tres elecciones que conduce a la designación de un nuevo presidente de la República. Estamos entonces a pocas semanas de entrar en el año propiamente preelectoral.

Teniendo en cuenta esos datos comenzamos un miniciclo de espacios destinados al análisis del cuadro político-electoral en base a la Encuesta Nacional Factum, que dirige el politólogo Oscar Bottinelli. El tema de hoy: “La bicentenaria competencia entre blancos y colorados, ahora por el segundo puesto”. Una nueva etapa en una competencia histórica.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Una competencia histórica; además conviene ver las cosas en perspectiva –por algo se llama así el programa– porque a veces se maneja como si fuera un dato de encuesta aislado y no que se van dando ciclos históricos.

EC - ¿Cómo es eso?

OAB - La competencia blanqui-colorada es bicentenaria, pero hay una competencia un poco menor que es la de la historia electoral moderna de participación del grueso de la ciudadanía, primero la ciudadanía masculina y después la totalidad. Esa competencia arranca en 1916 y años 20, si bien con triunfos colorados excepto uno solo, con mucha paridad en los partidos tradicionales.

Después tenemos un ciclo que llega hasta la elección de 1954 inclusive, con una clara y consistente ventaja colorada, hasta que en 1958 se produce la histórica rotación y el Partido Nacional accede al gobierno después de 93 años.

Hay un primer ciclo que es interesante. En el 58 los blancos ganan con una ventaja sobre los colorados de 5 a 4; en 1962 hay una paridad (no paridad total, hay una ventaja blanca, pero desde un esquema de cierto empate: 4,5 y 4,5); en el 66 se termina de invertir y ganan los colorados 5 a 4; vemos ahí un piso de 4 o 40 por ciento para cada una de las dos colectividades y ese 10 por ciento que se va moviendo, primero estuvo en los blancos, después quedó repartido por igual y después se fue a los colorados.

EC - Así que en el 66 la proporción era 5 a 4…

OAB - ...a favor de los colorados. Y la suma de ambos partidos tradicionales andaba en el 90 por ciento.

En el 71 tenemos una nueva paridad, triunfan los colorados pero en una situación muy pareja, de 4 a 4. Es decir que tenemos la primera caída del conjunto de los partidos tradicionales.

Viene la ruptura institucional, viene la restauración democrática y triunfa el Partido Colorado; no hay una ventaja clara ni es un empate, es un 4 a 3,5.

Luego se da un ciclo bastante parecido al que hubo antes, pero en un nivel más bajo: ventaja blanca 4 a 3…

EC - En 1989.

OAB - En el 94, paridad en 3. Y en 1999 ventaja colorada 3 a 2.

Es decir que los movimientos que se dan en la relación blanqui-colorada se dan, primero: en definitiva en 1989, 1994 y 1999 el Partido Colorado no se mueve, saca siempre en torno al 30 por ciento. En cifras muy redondas, saca 40 en 1989, 30 en 1994 y 20 en 1999. Lo que da, primero, que todo eso se fue fugando hacia la izquierda, que el conjunto de partidos tradicionales, que era 90 por ciento hasta el 66, 80 en el 71 y un poquito menos en el 84, después es el 70 por ciento en el 89, 60 por ciento en el 94 y un poco más pero redondeando el 50 por ciento en el 99.

Así que vemos dos fenómenos muy importantes: una constante caída del conjunto de los partidos tradicionales, que es exactamente el 55 por ciento…

EC - ¿Cuándo?

OAB - En 1999; como venía redondeando aclaré que en el 89 fue exactamente el 55 por ciento. En términos de décimos, para redondear más, era 0,9, 0,8, 0,6, 0,5, lo cual está marcando algo más que buscar explicaciones en el mes de mayo, en el mes de junio de un año, del otro, de cómo se van dando los cambios del electorado.

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EC - Después de ese proceso que historiabas, ¿cómo dan los números hoy en base a encuestas?

OAB - Reiteremos que se venía de un proceso de caída de los partidos tradicionales de largo tiempo y en magnitud mucho más allá de lo que podía ser la renovación generacional del electorado, por lo tanto no era solamente un proceso en que muere la gente de los partidos tradicionales y todos los nuevos son de izquierda, sino que se va produciendo en distintas generaciones cambios en la orientación política.

¿Qué pasa ahora? Veamos primero el estado de situación al cierre de marzo de 2003 entre los partidos tradicionales.

El Partido Nacional da una intención de voto del 15 por ciento y el Partido Colorado del 13 por ciento. Después de haber sacado el 21,7 por ciento del total de votantes en la elección de octubre del 99, cuando empiezan las mediciones (nosotros empezamos esta serie en julio de 2000, cuando terminó el ciclo de elecciones; recordemos que en mayo de 2000 hubo elecciones municipales), de julio de 2000 hasta ahora el Partido Nacional se movió en una banda muy estable, cuyo piso fue el 14 por ciento y el techo el 17. El promedio del año 2000 fue 16 por ciento, el promedio de 2001 fue 16 por ciento, en mayo de 2002, momento clave en el desarrollo político y económico del país, estaba en 16 por ciento, pero cuando empiezan todos los sucesos de gran conmoción, el Partido Nacional lo sufre y tiene 15 por ciento en junio, 14 en julio, 14 en agosto, 15 en setiembre, 14 en octubre y queda plantado en 15 desde noviembre hasta ahora.

EC – El Partido Nacional, entonces, en 15 por ciento.

OAB - Pero además es muy importante ver esta estabilidad que implica que salió inmune de esta crisis; no fue particularmente golpeado por los acontecimientos de 2002.

EC - El Partido Colorado está en 13 por ciento. ¿Cómo venía?

OAB - Primero tenemos que remarcar un hecho: el Partido Colorado quedó tercero, detrás del Partido Nacional.

El Partido Colorado había sacado el 32 por ciento del total de votantes en la elección de octubre; en las encuestas siempre da un poco menos que en la votación porque hay gente que vota y luego se refugia en un nivel de indecisión, eso es lo normal siempre. Efectivamente, el promedio del año 2000 fue de 27 por ciento; en 2001 ya había promediado 23, había tenido una pequeña baja, pero fue muy estable, tanto que llega a mayo de 2002 con 22 por ciento. Recordemos que en junio comienzan los acontecimientos: las declaraciones del presidente a la cadena Bloomberg sobre Argentina y los argentinos, que impactaron muchísimo en la opinión pública, el 20 de junio tenemos la devaluación y en los últimos dos días de julio y la primera semana de agosto el cierre de la crisis bancaria con la suspensión de cuatro bancos. En mayo en estaba en 22, en junio 21, en julio 20 y en agosto 17; acá vemos al Partido Colorado directamente afectado por los hechos que van ocurriendo y en forma sincrónica, la reacción de la opinión pública en el momento. En setiembre decanta al 15 por ciento, octubre 15, noviembre 14. Destacamos que en setiembre se produce el primer empate entre el Partido Colorado y el Partido Nacional (no empataban en encuestas desde principios de 1998); se mantiene el empate al mes siguiente y en noviembre se da el 15 a 14 a favor del Partido Nacional, la primera vez desde 1997 en que el Partido Nacional está por delante del Partido Colorado en encuestas, cinco años después.

EC - Y ahora llegó a 13.

OAB - Ahora sacó una pequeña luz de 15 a 13 por ciento.

EC - O sea que el Partido Colorado llega a su piso.

OAB - Es el menor registro en encuestas sobre intención de voto para el Partido Colorado. En el período 1995-99 había registrado 21, 20 por ciento; después en la elección llegó a casi el 32, pero en el momento más duro de la presidencia de Sanguinetti había estado en 20, 21 excepcionalmente; normalmente estaba en 22, 23. El Partido Nacional lo mismo. Que el Partido Colorado haya bajado de 20 por ciento recién por primera vez en agosto de 2002 y que luego registre todos los guarismos hacia abajo, obviamente fue la primera vez en la historia que se producía.

EC - Así que en el mes de marzo Partido Nacional 15 por ciento, Partido Colorado 13 por ciento. ¿Cuánto hay de indefinidos y no contesta?

OAB - Este va a ser un capítulo específico de este miniciclo. Da toda un área de 22 por ciento de varias categorías. Están los propiamente indecisos, hay una conducta bastante nueva en Uruguay, que es la que se dio en Argentina el año pasado: los refractarios, los que dicen “Ninguno; yo no voto a nadie”. Y hay también un voto oculto, no es del todo fácil marcar los porcentajes en este momento; este voto oculto podría llevar a mejorar un poco la situación de los partidos tradicionales, este 15 a 13, que en total da 28, podría estar llegando a 31 a 33 por ciento en función del voto oculto. Voto oculto son las personas que no es que estén indecisas sino que tienen una propensión a un partido político y la oculta. Normalmente esto favoreció al Partido Colorado; en este momento es probable, hay muchos indicios de que hay mucha gente que siente cierto pudor en dar su adhesión a los partidos tradicionales (están en su momento más negativo) y además este voto oculto se da parejo entre ambos partidos. Por lo cual este 15 a 13 en realidad podría estar más cerca de un 17 a 15 (17 para el Partido Nacional y 15 para el Partido Colorado), si vemos que hay una rápida ganancia, una rápida contabilización de 2 puntos a favor de cada uno.

EC - Por ahora no estamos dando la intención de voto por el FA.

OAB - La del FA la vemos el viernes que viene. Está en alrededor de la mitad del electorado, en el 50 por ciento, pero vamos a ver todos los matices de lo que está por encima y por debajo de eso. Pero sí, la izquierda –sale además por resto– totaliza el 50 por ciento.

EC – Ya tenemos el título de ese próximo capítulo de la serie: “El Encuentro Progresista – Frente Amplio, una competencia contra sí mismo por superar una barrera”.

OAB – Lo vamos a explicar el viernes.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 9 - 2003