El estilo de conducción de Tabaré Vázquez
Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Las declaraciones tan fuertes del doctor Tabaré Vázquez de la semana pasada en relación a la negociación para reprogramar la deuda pública, el giro de la gobernabilidad de mediados del año pasado a la fuerte confrontación este año, estas cuestiones ponen sobre el tapete un tema de fondo: el estilo de conducción de Tabaré Vázquez. A propósito de esto el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone el siguiente análisis para hoy: “El estilo de conducción de Tabaré Vázquez”.

Tú decías que convenía comenzar con una advertencia.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Sí: no confundir estilos de conducción con el contenido de las tomas de posición, que es un tema diferente. La otra advertencia es que cuando se habla de cualquier tema de análisis se hacen comparaciones; con este tema me ocurrió hace seis años, en un análisis, que alguien “saltó” porque yo había hecho una comparación con el estilo Perón. Me decían “Compara a Vázquez con Perón, y Perón era un militar que se basaba en tales y cuales actores económicos”… Cuando uno compara un aspecto técnico, tiene que ver sólo con lo técnico. Ayer se vio en televisión un informe en que se comparaba la toma de Bagdad con la toma de Stalingrado; supongo que nadie estaba sugiriendo que Estados Unidos es lo mismo que la Alemania nazi: lo que se comparaba era un problema militar: cómo se resuelve militarmente y qué efectos militares puede haber. Aquí, cuando uno compara estilos de conducción no tienen nada que ver ni las ideologías ni los soportes políticos, económicos y sociales de quien conduce, sino estrictamente lo técnico.

EC - Hechas esas aclaraciones, pasemos al tema.

OAB - Cuando se analiza una conducción se debe partir de lo conducido. En el caso de una fuerza política y de un movimiento político, se conduce básicamente dos grandes cosas, que son las estructuras políticas, las organizaciones, y por otro lado la gente, entendida en algún momento como gente que se moviliza, dinámica, que milita, y en otro escalón como la gente pasiva, opinante y votante, que es lo que groseramente se denomina “opinión pública”.

En el caso particular de la conducción en la izquierda, en el Frente Amplio (FA), es básico tener en cuenta la evolución que ha tenido el FA.

EC - ¿Cómo es eso?

OAB - Claro, se forma: una alianza política de movimientos preexistentes al Frente, cada uno con su autonomía, con su forma de conducción, con estilos que iban desde los muy institucionalizados, muy orgánicos, como el Partido Comunista o el Partido Socialista, a estilos muy personalizados, muy inorgánicos, como la lista 99 de Zelmar Michelini o el Movimiento Blanco Popular y Progresista de Francisco Rodríguez Camusso.

Por lo tanto es una alianza de fuerzas políticas que elige a un presidente; ese presidente primero es alguien que modera reuniones en que deciden esos grupos políticos, que es el general Seregni; luego va asumiendo un papel lideral que cumple siempre basándose en esa alianza de partidos o de movimientos donde va jugando con el tiempo una actitud dual entre un rol articulador de los intereses de los distintos grupos y de esos grupos, combinándolo con un rol de liderazgo, de una persona que siente que representa al conjunto y sobre todo al conjunto de la gente que sigue a esa fuerza política, y que trata de imponer e impone por sí mismo la conducción, el objetivo y la línea. El caso más típico de liderazgo de Seregni fue la forma en que se posiciona el FA en la salida institucional del país, el camino de la concertación con las otras fuerzas políticas y particularmente de negociación con las Fuerzas Armadas. Se puede decir que la ida al Club Naval es un acto de liderazgo de él que luego arrastra al resto de la fuerza política.

El FA va cambiando con los años, las fuerzas políticas originarias se van diluyendo en ese poder tan autónomo y tan independiente. A su vez los adherentes al Frente van adquiriendo la calidad de adherentes a un partido, a una única fuerza política: deja de ser aquella vieja suma de gente que es exclusivamente comunista, socialista, democratacristiana, seguidora de esto, de aquello, y que adhiere a un FA para ser gente frenteamplista. Al adherir al Frente, luego, dentro del Frente, elige un sector o una corriente política. Es un proceso similar al que se produce en los partidos tradicionales, donde la gente es colorada o blanca y luego, dentro del coloradismo elige estar con la 15 o con el Foro, y dentro de los blancos puede ser herrerista o no.

EC - ¿Cómo repercute esto en el tema del liderazgo?

OAB - Repercute muy fuertemente, porque no es lo mismo conducir una alianza de fuerzas donde la propia pertenencia de la gente está dividida (es gente que es comunista, socialista o democratacristiana y hoy está aliada con nosotros y no sabemos si mañana lo va a estar), que una fuerza donde la gente se siente frenteamplista, es parte de eso y de ahí no se va a ir; por lo tanto la adhesión a la corriente es una cosa de segundo nivel, a posteriori de la adhesión al FA. Esto implica que la conducción tiene más fuerza.

Pero además esto se mezcla con un papel de Tabaré Vázquez que ha ido creciendo en un rol que se puede decir caudillesco: un individuo que directamente concita la adhesión directa y primaria de una parte muy importante del electorado, de los seguidores de esa fuerza política. Hay gente que es frenteamplista porque está Tabaré Vázquez, que es “tabarecista”. Otros serán frenteamplistas igual, antes y después de Tabaré Vázquez, pero toman a Tabaré como un líder, un caudillo en forma directa, sin intermediación en ese liderazgo, como los blancos seguidores de Wilson, que seguían al caudillo, al líder, en lo que hiciera.

El gran problema que tiene Tabaré en este juego entre una opinión pública que es más fácil para él y una articulación de sectores, es que no hay un sector propiamente “tabarecista”, como hay un Foro Batllista que integran los seguidores de Sanguinetti por definición, o una lista 15 que integran los seguidores de Jorge Batlle por definición. Es un poco impensable decir “Yo estoy con el Foro Batllista pero no me gusta Sanguinetti y no lo votaría nunca”, sería una incongruencia.

Por otro lado, Tabaré Vázquez se fortalece cuando logra que los sectores políticos sientan –y esto tiene mucho que ver con el grado de debilidad o fortaleza que tenga Vázquez en relación a la opinión pública– que quieren estar lo más pegados posible a él, por lo tanto ejercer el menor grado posible de disidencia, salvo que se posicionen en la disidencia. El caso de Asamblea Uruguay es el posicionamiento clásico del sector que en una fuerza política juega el papel de distinción y diferenciación con el líder central: históricamente el papel que cumplió el Nacionalismo Independiente en relación a Luis Alberto de Herrera, por ejemplo, en la colectividad blanca.

La conducción también implica diferentes estilos. Hay un estilo de conducción que es el estilo de la búsqueda de la síntesis de lo que un líder representa. En toda fuerza política (no sólo en el FA por ser de origen federativo) hay un abanico muy grande de corrientes, de fracciones articuladas a nivel de grupos políticos, pero además a nivel de gente que tiene matices muy grandes y que entre una punta y otra tiene poca coincidencia. Cuando se representa, como están representando el FA y Tabaré Vázquez, a medio país, es evidente que sobre los más distintos temas y hasta sobre la valoración del país y de la sociedad, hay formas distintas de ver las cosas. Entonces un líder puede posicionarse como el que busca siempre la síntesis. ¿A qué se le llama la síntesis? A que en lo que dice y en lo que hace siempre haya para todos algún elemento en común, aunque eso implique que esté buscando un poco el promedio matemático de las posturas de ese grupo político.

EC - Ese es un estilo posible.

OAB - Ese es el estilo que más bien llevó adelante Seregni, por supuesto respondiendo a una concepción y a una estructura del FA de la época. También se puede decir que es el estilo de conducción de Sanguinetti, por ejemplo, el hombre que busca dentro de su espacio político ser la síntesis de las distintas posturas.

EC - ¿Otra alternativa?

OAB - Hay muchas, pero la otra en grandes trazos es ya no este papel de síntesis, que también está asociada a moderador, árbitro, sino la de péndulo. Esta definición de péndulo la hace Juan Domingo Perón –por eso la advertencia a la comparación– en una obra que escribió que es el resumen de 10 lecciones políticas, de 1946, que se llama “La conducción política”. Ahí define cómo su papel es ir oscilando en el abanico de lo que representa, del peronismo, de tal manera que en un momento determinado toda una corriente se vea reflejada en él; luego la va abandonando y se mueve hacia el otro extremo, pero en cada momento hay alguien que se ve reflejado y cuando deja de verse reflejado espera el momento en que el péndulo vuelva a coincidir con su propia postura.

EC - ¿Tú dices que ese es el estilo de Vázquez?

OAB - Es básicamente el estilo de Vázquez, que más allá de aspectos personales y temperamentales que explican también los estilos de cada uno, tiene mucho que ver con esas oscilaciones de Vázquez que hemos estudiado en otras oportunidades. Puede ser un estilo razonado o espontáneo, los estilos nunca son producto de elaboraciones de laboratorio. Es un estilo que le permite en determinado momento encontrar que hay un sector político que se siente reflejado.

Por ejemplo, en noviembre del año pasado, cuando Asamblea Uruguay venía en una larga línea de discrepancias, se encuentra con un documento que presenta Vázquez en el Plenario Nacional que satisface plenamente su posición y que marca una disidencia y un malestar públicos del Partido Socialista. A partir de enero encontramos que el Partido Socialista y otros sectores se sienten muy reflejados en esta nueva línea que está teniendo Vázquez, que mantiene una fuerte disidencia de Asamblea Uruguay, particularmente de su líder Danilo Astori. En el largo tiempo uno encuentra que termina siendo una síntesis para los seguidores este encontrarse en un momento determinado con el 100 por ciento de coincidencia con su líder político.
 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
abril 4 - 2003