Los desafíos que este 2003 plantea a los actores políticos
Oscar A. Bottinelli. 

JOSÉ IRAZÁBAL:
El año que se inició este mes plantea un conjunto de desafíos para la población en general, para los trabajadores, los empresarios, las amas de casa. Y también plantea fuertes desafíos a los actores políticos. Estos desafíos constituyen el tema del análisis de hoy del politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Termina enero y estamos en el arranque de un año que va a ser crucial en la vida del país. No olvidemos que ya el año que viene estamos en año electoral, con una gran incógnita: el calendario marca que la primera de las elecciones se realiza el 25 de abril, pero hay negociaciones a nivel parlamentario que no se saben si se terminarán aprobando o no, una ley que postergaría esta primera elección para fines de julio. El calendario por ahora marca para el 25 de abril de 2004 las elecciones preliminares, internas o primarias de los partidos políticos que eligen el candidato único de cada partido, para el 31 de octubre de 2004 las elecciones parlamentarias y primera vuelta presidencial y para el 28 de noviembre el balotaje.

2003 es, sin duda, el año en que los partidos políticos van a perfilar su posicionamiento hacia el año siguiente, y si no se postergan las elecciones de abril ya tienen que quedar definidas las precandidaturas y despejadas las incógnitas. Si hay una rápida postergación de las elecciones puede quedar alguna incógnita a ser despejada en el comienzo de 2004, pero si la elección es en abril, 2003 no puede terminar sin un escenario debidamente diseñado.

Cada partido afronta una situación distinta. El Encuentro Progresista - Frente Amplio (EP-FA) es el que tiene menos complicaciones desde el punto de vista presidencial, ya que tiene la candidatura definida, la del doctor Tabaré Vázquez –no en el plano formal, pero es un dato de la realidad–, y se le presentan incógnitas en tres planos.

En primer lugar, en el plano de las alianzas. Terminar de concretar la conformación de este nuevo bloque político, de esta Nueva Mayoría, como se le está llamando, con el Nuevo Espacio y con la pretensión de incorporación de figuras provenientes de otros espacios, como pueden ser dirigentes de partidos tradicionales del interior. Se está mencionando el caso del contador Ricardo Alcorta, de Maldonado, que fue candidato a intendente y un hombre clave en la intendencia de Burgueño, y aparece la adhesión expresada a fines de diciembre del dirigente arrocero Hugo Manini Ríos.

El segundo desafío que tiene la izquierda es conformar la fórmula presidencial, es decir quién va a ser el candidato a vicepresidente, lo cual es una señal muy importante sobre el gobierno, sobre los pesos en la estructura interna.

El tercer plano es el juego de la correlación de fuerzas dentro de los grupos políticos.

El Partido Colorado (PC) tiene una situación diferente. En primer lugar toda esta crisis interna que ha tenido, sobre todo en cuanto a pérdida de apoyo de opinión pública, ha supuesto que hoy todo el grueso de la adhesión se esté expresando a través del Foro Batllista. La 15 es un grupo que ha caído y ha quedado en dimensiones muy pequeñas. Los candidatos que ve la gente son todos de extracción del Foro: el ex presidente Sanguinetti tiene una adhesión de más o menos la mitad del PC, el vicepresidente Hierro y el ministro del Interior Stirling, en ese orden, están entre el 10 y el 15 por ciento de la intención de voto y luego aparecen varios nombres, todos por debajo del 5 por ciento.

Hay una decisión que es del propio ex presidente Sanguinetti: si se siente el candidato o no. Quizás algo que limita la decisión del PC es que hay una especie de convicción en la opinión pública de que Sanguinetti va a ser candidato si considera que tiene posibilidades, pero que si considera que no las tiene, no. Esto limita la decisión, porque si se confirma, si la opinión pública sigue pensando esto, una no presentación implica un reconocimiento de la disminución de posibilidades del PC, lo cual complica –y mucho– el escenario.

El otro tema es cómo se va a definir, si el PC va a ir a una competencia abierta en abril –o eventualmente en julio, si se posterga– entre el candidato que presente el Foro Batllista y un candidato de la 15, o si habrá un acuerdo previo, si se saltea la elección preliminar sin una competencia de nivel presidencial con una fórmula previamente determinada, y si este acuerdo es posible, en el caso de que el candidato fuera el propio Sanguinetti, si la 15 pacta previamente una fórmula con Sanguinetti como candidato a presidente.

Éstas son las incógnitas desde el punto de vista electoral. Desde el punto de vista político la incógnita mayor en el PC es cómo se reposiciona en 2003, qué discurso, qué nivel de propuestas hace para salir a reconquistar a ese electorado que perdió en el segundo semestre de 2002, particularmente a partir de junio, cuando empezó a perder una tercera parte de la adhesión. Le va la vida en reconquistar rápidamente a ese sector, primero en evitar que lo afirme el FA o que se afirme en posiciones refractarias, contestatarias a toda la actividad política, y luego en reconquistarlo. Primero debe evitar que otro lo afirme o que se afirme en una actitud de rechazo a todo, y luego debe volver a capturarlo. Como punto de partida hacia la elección el PC tiene que terminar el año 2003 necesariamente en el nivel que estaba a comienzos de 2002, tiene que recuperar la pérdida del segundo semestre del año pasado, sin lo cual es prácticamente imposible un remonte.

El Partido Nacional (PN) tiene un tema en lo interno y otro en lo externo. El interno es cómo se termina de rediseñar la geografía partidaria interna. Es muy claro el peso del Herrerismo y el peso del ex presidente Lacalle; el ex presidente Lacalle oscila entre el 45 y el 50 o entre el 40 y el 50 por ciento de la adhesión partidaria, y el Herrerismo sumado en su totalidad está dando un poco más del 50 por ciento.

¿Qué oposición tiene Lacalle dentro del PN? Por un lado aparece un sector opuesto a Lacalle, que estuvo claramente opuesto a la coalición de gobierno, en una línea opositora fuerte al gobierno, encabezado por el senador Jorge Larrañaga.

Por otro lado hay un espectro de grupos fuertemente opuestos a la conducción de Lacalle pero que a su vez discrepan fuertemente con Larrañaga en cuanto fueron partidarios de seguir manteniendo la coalición de gobierno, en una línea de mayor proximidad al gobierno que la que esboza Larrañaga. En este espectro, en este espacio antilacallista pero más progobierno, no hay un sector único ni nombres únicos, aparecen por un lado todo el conjunto complejo de Correntada Wilsonista y por otro Desafío Nacional con el liderazgo de Juan Andrés Ramírez. A su vez Correntada Wilsonista tampoco aparece con un nombre claro, porque por un lado está el senador Francisco Gallinal, una figura emergente que ha crecido mucho en la opinión pública en estos tiempos, por otro ex presidente del Directorio y ex candidato presidencial Alberto Volonté y la figura del ex ministro de Industria Sergio Abreu. Finalmente está el diputado Arturo Heber, que más o menos ha prelanzado su precandidatura presidencial con un sector como Línea Nacional, que estuvo claramente alineado en la ruptura de la coalición de gobierno, que está enfrentado al presidente del PN, pero que tiene una línea política, una visión de país fuertemente diferenciada de la que presenta Jorge Larrañaga.

A nivel de opinión pública, lo que parece fuerte en el PN es esa mitad del partido detrás de Lacalle y en un segundo lugar, bastante claro y diferenciado del resto, Jorge Larrañaga, que oscila entre un 15 y un 25 por ciento, que lleva siempre un mínimo de 10 puntos de ventaja a cualquiera de los seguidores.

Este es el diseño de arranque de la composición de los partidos en un año que va a ser definitorio hacia las elecciones y que sin duda va a impactar mucho sobre los partidos, sobre los sectores, sobre la arquitectura política, por los hechos económicos que ocurran o dejen de ocurrir a lo largo de todo este año 2003.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
enero 31 - 2003