Las elecciones de afiliados del FA.
Una parte del poder.
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
El 26 de mayo se realizaron las elecciones internas del Frente Amplio (FA), de las cuales surgen el Plenario Nacional y la Mesa Política. En estas elecciones participaron quienes eran afiliados o se afiliaron en el mismo acto al FA. Los resultados se conocieron recién el miércoles 12 de esta semana, anteayer. A propósito de estos números y del panorama político resultante el politólogo, Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone este análisis - informe de hoy: "Las elecciones de afiliados del Frente Amplio - Una parte del poder".

OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero vamos a un asunto terminológico: en Uruguay la expresión "elecciones internas" pasó a ser confusa a partir del disparate de llamarle "elecciones internas" a la primera vuelta de la elección presidencial, cuando son elecciones generales para elegir candidaturas partidarias. Entonces, cuando se habla de elecciones internas hay que aclarar de qué se está hablando, si de elecciones internas o de aquellas elecciones generales; por eso pusimos "elecciones de afiliados", para saber de qué estamos hablando. Son elecciones de verdad internas, de adentro.

EC - Estas elecciones del FA nada tienen que ver con las que introdujo la reforma de la Constitución.

OAB - No. Veamos qué fue lo que se eligió. Como tú dijiste en la introducción, se eligió a las autoridades nacionales del FA, es decir el Plenario Nacional y la Mesa Política. Se las eligió por dos vías: una es la de competencia partidaria abierta, donde se presentan listas con números que se identifican con las mismas corrientes que compiten en las elecciones nacionales, y que corresponde a más o menos la mitad de la autoridad, 72 de los 144 miembros elegidos del Plenario, y 15 de los 27 miembros elegidos de la Mesa Política. Digo "elegidos" porque hay seis miembros, que son el presidente y el vicepresidente más cuatro personalidades -en este caso Arana, D'Elía, el general Licandro y el general Seregni- a las que no se elige.

Por otro lado se elige a otros 72 miembros del Plenario y a 12 miembros de la Mesa Política, por la vía de lo que en una terminología antigua se llaman delegados de base. En realidad son personas elegidas por los mismos afiliados que eligen por lista, pero que en lugar de una elección por lista y opciones políticas claras son de voto personalizado. Mientras una es proporcional y el resultado tiene que ver con la proporción de votos de cada fuerza, esta otra es mayoritaria: el que tiene más cantidad de votos gana, lo que produce cierta desproporción. La gran mayoría de estos llamados "delegados" tiene una filiación política y un componente político.

EC - La elección anterior había sido en 1997.

OAB - Exactamente, en setiembre de 1997. El primer tema es analizar cuánta gente fue a votar. Nosotros trazamos la existencia de tres grandes círculos, lo que podemos llamar el área de influencia del FA, del EP-FA.

El círculo mayor está integrado por aquellos que hoy están dispuestos a votar al FA. De acuerdo a la última encuesta, hay que estimar que este círculo abarca a unas 965 mil personas, el 43% del electorado real, residente en el país.

El círculo menor es de entre 40.000 y 50.000 personas, es el "círculo de hierro" que coincide con los afiliados permanentes del FA; no con los que se fueron a afiliar para la elección sino con los que votaron sin observar el voto. Coincide con otras estimaciones de militancia, del espectro social y político.

EC - Tú dices que este círculo abarca a entre 40.000 y 50.000 personas.

OAB - Sí, son entre el 5 y el 6% del espacio frenteamplista

Y hay un círculo intermedio de cerca de 200 mil personas, que son los que sin ser afiliados permanentes, teniendo un poco más de distancia de la militancia política, se interesan en incidir y están lo suficientemente cerca como para ir a votar en una elección de autoridades internas.

EC - O sea que el círculo intermedio es el de los que fueron a votar.

OAB - Sí. Veamos cuántos fueron, tomando en cuenta los votos válidos: 196 mil. En 1997 fueron 136 mil.

¿Hubo crecimiento? Analicemos lo siguiente.

EC - Fue un aumento significativo.

OAB - Desde el punto de vista numérico sí. Veamos lo siguiente. En 1997 el FA representaba 675 mil personas, era el 31% del electorado de ese momento, que además era un poco más chico que el actual, porque aunque no se lo crea Uruguay crece demográficamente, poquito pero crece.

EC - Habían votado 136 mil de ese total de 675 mil.

OAB - Exactamente, votó uno de cada cinco frenteamplistas, el 20%. Hoy votan 196 mil de 965 mil, uno de cada cinco, el 20%.

EC - Así que se mantuvo la proporción.

OAB - Se mantuvo la proporción de votantes. Se puede decir que no es que el FA convoque a mayor proporción de frenteamplistas a su elección interna, sino que creció el FA en el país. La proporción de gente convocada internamente en relación a los que votan sigue siendo la misma.

Hay dos situaciones. En 1997 la situación del país era muchísimo más calma, no estábamos en medio de una crisis. Pero el FA sufría una crisis. Recordemos que esa elección se produjo al mes de la renuncia de Tabaré Vázquez a la presidencia del FA, producto de una serie de hechos que tuvo como elemento simbólico o puntual a la adjudicación del Hotel Carrasco. Entonces hubo una gran motivación en torno a esa elección, porque tenía mucho que ver con la reacción frente a la renuncia de Vázquez, de alguna manera con el respaldo o no respaldo a Tabaré Vázquez. Eso motivó un nivel de concurrencia que sin duda fue alto.

La situación de hoy no tenía ninguna motivación interna, que está muy plácida. Desde ese punto de vista se temía que fuera mucho menos gente a votar. Entre otras cosas porque hasta el 11 de mayo las encuestas registraban que sólo el 8% de los frenteamplistas tenía conocimiento de que había elecciones internas, mientras que en 1997, a raíz de la renuncia de Vázquez, durante todo ese mes el tema elecciones internas fue noticia de prensa, de radio, de informativos. Piensen que, con todo lo que pasó esta vez en los últimos 30 días en materia de noticias en este país, la elección interna del FA fue una noticia absolutamente menor y lateral en relación a todo lo que estuvo ocurriendo. De modo que el clima de silencio o de poca importancia daba la impresión de que la convocatoria iba a ser menor. Sin duda la crisis y el nivel de disconformidad que existe en muchos sectores del país con la situación fueron el estímulo para que en muy pocos días se volcara un porcentaje similar al de 1997.

También hay que decir que el hecho de que en una fuerza política de esta magnitud, de dos quintos del país, vote uno de cada cinco de sus votantes, es de los casos más altos del mundo: es un nivel de convocatoria excepcionalísimamente elevado, en un país donde los partidos en general en instancias de tipo electoral, aún internas, tienen un muy elevado nivel de confianza.

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EC - Vamos a los resultados por listas, a la competencia entre sectores.

OAB - Tú das los porcentajes y luego vemos el nivel de representación en la Mesa Política.

EC - La lista 609 tiene el 28,8%;
la 90, 26,6%;
la 1001, 10,6%;
Asamblea Uruguay, 9,9%;
Vertiente Artiguista, 8,3%;
la lista 738 5,2%;
la lista 326 3,5%;
otros 7,1%.

OAB - Los "otros" son varios grupos: la Corriente de Izquierda propiamente dicha, la Liga Federal Frenteamplista cuyo centro es el diputado por Maldonado Darío Pérez, la Unión Frenteamplista que tiene al otro diputado por Maldonado y el PVP, el Partido Obrero Revolucionario Trotskista Posadistas y la Corriente de Unidad Frenteamplista.

Veamos primero el tema de representación. Es difícil comparar con 1997 por algunos problemas. La 609 hoy es el MPP como grupo político, yo diría que es el "mujiquismo", y las dos listas que en la elección pasada votaron a Mujica: el MPP propiamente dicho e Izquierda Abierta, que en su lista votó a Mujica al Senado. En 1997 esto se expresó a través de la lista CI, que era la Corriente de Izquierda; aquella Corriente de Izquierda era lo que hoy es la Corriente de Izquierda encabezada por Sarthou, el actual MPP y estaba también el movimiento 26 de Marzo, que hoy votó por separado en la lista 326.

En la opción de 1997, la suma de MPP, Corriente de Izquierda e Izquierda Abierta tenía cuatro cargos en la Mesa Política; hoy la suma de esos componentes tiene cinco miembros: hay un crecimiento de un punto. Lo que ocurre es que, de los cinco, cuatro quedan hoy concentrados en el MPP.

EC - El MPP como tal tiene cuatro cargos en la Mesa Política.

OAB - Y tenía uno, producto de que los otros estaban repartidos uno en Izquierda Abierta, otro en MPP y otro en el 26 de Marzo. Quiere decir que hay un crecimiento de este conjunto, que también se expresó en una misma lista parlamentaria MPP-26 de Marzo, aunque ahora hayan votado separados.

La 90 pasa de cinco a cuatro, pierde uno. Casi se puede decir que ahí hay un trasvasamiento.

La 1001 queda igual con dos, Asamblea Uruguay queda igual con dos, la Vertiente tenía dos y pasa a tener uno, y la 738, el grupo de Nin Novoa, el PDC y la CONFA, que formalmente votaron a través de CONFA, pero fue notorio que toda la Alianza Progresista participó y votó a través de la 738. De alguna manera con esta elección quedó diluida toda frontera entre el EP y el FA.

EC - Estaban votando dentro del FA dirigentes que en teoría no pertenecen al FA.

OAB - Los dirigentes propiamente no votaron, pero hicieron campaña por votar. A esta altura está claro que la autoridad del FA es la del EP.

El 26 de Marzo sacó un voto y ninguno de los otros obtuvo representación.

Es importante tener en cuenta algunos aspectos para no sacar conclusiones equivocadas. Por un lado, hay un resultado de la elección interna que no coincide, como es lógico, con el resultado de la elección nacional si fuera hoy, ni con la elección nacional pasada. La explicación es muy sencilla: hoy votó el 20%, que no es una muestra del 20% del electorado, no es como si fuera una encuesta. Es un 20% peculiar, es un 20% muy cercano, que se siente perteneciente al FA, que quiere participar de sus decisiones, que tiene "la camiseta" muy bien puesta. Estos son cerca de 200 mil; los otros 750 mil tienen un perfil distinto, son más lejanos, se guían más por la opinión, están menos en los círculos militantes.

Hay grupos políticos que tienen un atractivo más o menos uniforme, como es el caso de la 90. Esta hubiera votado 26, 20, 23% si votaban 40.000 o 50.000 militantes, si votan 200 mil afiliados o si vota casi un millón de ciudadanos. Tiene una participación más o menos homogénea.

La 1001, en cambio, crece en porcentaje cuanta menos gente vota. En la opinión pública la 1001 hubiera obtenido un 7% del electorado frenteamplista si hubiera habido una elección general, muy cerca de lo que obtuvo en la elección pasada. Aquí obtiene un 11%.

El caso inverso es el de Asamblea Uruguay y la Vertiente. Si hoy hubiera elecciones nos encontraríamos con que la Vertiente estaría en torno a un 18% de los votos frenteamplistas, habiendo además un 19% de indefinidos -otros 200 mil frenteamplistas-, que son los más lejanos de todos, tan lejanos que ni siquiera tienen una simpatía, una inclinación interna, a nivel de sectores, votan al candidato a presidente, al FA y nada más. Sin estos 200 mil la Vertiente tendría un 18%. Y obtuvo un 8%.

Asamblea Uruguay tendría un 13% en una elección nacional, y aquí obtuvo un 10%.

La 738 está más o menos igual, con un 4% en las encuestas nacionales y obtuvo un 5% en la interna.

De los otros, prácticamente votó todo su electorado.

Hay grupos como Asamblea Uruguay y la Vertiente que, en caso de elecciones nacionales, tienen un porcentaje mucho mayor porque tienen un electorado mucho más de opinión que un electorado cercano. La 1001 es al revés.

Y el MPP dio un salto muy grande. Para las elecciones nacionales tiene una intención de voto de 16%, que puede crecer un poco con los indecisos, pero obtuvo prácticamente el 29%. Esto está marcando que en este electorado, que además tiene un perfil bastante joven -el que se acercó a las urnas el 26 de mayo-, hay una llegada de Mujica y del MPP -digo de Mujica porque allí hay un fenómeno altamente personalizado...

EC - Hay toda una discusión a propósito de esto. Dirigentes del MPP y del MLN hablan del resultado de una acumulación, del trabajo...

OAB - Desde el punto de vista de los sondeos de opinión pública es categórico: no hay ninguna acumulación del MPP. No surge ninguna adhesión al MLN ni al MPP del electorado mayoritario que vota a Mujica. El MPP o el MLN como tal no tienen una adhesión al 8% de todo el electorado frenteamplista. Eso es muy consistente en estudios de los últimos dos años. Hay un fenómeno personal, guste o no guste; yo no me estoy pronunciando: estoy diciendo lo que piensa la gente. Sobre eso no hay discusión ninguna. Es un fenómeno muy personalizado, de una figura que tiene un discurso por un lado muy desestructurado, muy informal, por otro lado muy profundo en sus reflexiones, que genera un atractivo muy grande que ha atravesado niveles socioeconómicos. Hay que ver la votación que tuvo este 26 de mayo la 609 en Punta Carretas, Pocitos, Malvín, Carrasco, que fue muy elevada. Esto está marcando que no es solamente un tema de mayor ideologización.

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EC - Veamos algunas conclusiones.

OAB - Primera cosa, lo que explica el título, una parte del poder. Obviamente se va a manejar como que ahora el FA tiene esta estructura de poder. En primer lugar, desde afuera del FA se va a querer magnificar el resultado de las elecciones para decir que el FA está dominado por los tupamaros, para dañarlo, porque en un electorado mesurado eso puede crear algún temor. Dentro del FA aquellos a los que les fue muy bien van a magnificar el resultado, y aquellos a los que les fue mal van a minimizarlo. Pero no hay que magnificar ni minimizar ese resultado porque el FA o la izquierda, tiene cuatro tipos de poder.

En primer lugar tiene un liderazgo fuerte, que cuando es ejercido va más allá de las correlaciones sectoriales internas, que es el liderazgo de Tabaré Vázquez. Las veces que Tabaré Vázquez decide o considera que es conveniente, que tiene fuerza en ese momento para imponer su liderazgo, impone el camino. Eso es una fuerza en sí misma, independientemente de este resultado.

El segundo tipo es la correlación de fuerzas que surgió de esta elección, que se va a expresar en el Plenario y en la Mesa Política a través de las votaciones, y que sin duda, en esos términos un poco imprecisos, implica un poderío un poco más radical que moderado.

Tercero, sigue estando la correlación de fuerzas entre los sectores que se expresa en la representación parlamentaria, que surgió de las elecciones nacionales, que va tomando buena parte de las decisiones políticas cotidianamente en las votaciones en el Parlamento. Ahí tenemos que la 90 tiene 18 legisladores en ambas cámaras, Asamblea Uruguay tiene 10, el MPP con el 26 de Marzo suman ocho, la Vertiente seis -hay algunos sectores difíciles de clasificar-, la 738 seis, y otros cuatro -dos de la 1001, uno de la Liga Federal y uno de la Unión Frenteamplista.

Tenemos dos correlaciones distintas, y en ambas la 90 tiene un peso singular, groseramente no varía demasiado su peso. Es significativo que en uno es la primera fuerza cómoda y en el otro es apenas la segunda, desplazada por otra, no es la primera.

El cuarto tipo de poder, que nunca debe dejarse de lado, es la correlación de fuerzas que se expresa en la vida social, particularmente en la sindical, donde se generan hechos y decisiones en la izquierda.

Lo que se resolvió el 26 de mayo es una parte del poder que se expresa en el juego formal de la estructura, que compite con los otros poderes: el que surge de la representación parlamentaria, el del liderazgo de Tabaré Vázquez y el de la correlación de fuerzas del plano sindical o social en general.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
junio 14 - 2002