Elecciones internas el 26 de mayo:
la competencia dentro del Frente Amplio
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Dentro de una semana y dos días se celebran las elecciones internas del Frente Amplio (FA), de las cuales surgirán el Plenario Nacional y la Mesa Política para los próximos años. A propósito de estos comicios el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone como análisis de hoy: "Elecciones internas el 26 de mayo: la competencia por el poder dentro del Frente Amplio".

Comenzamos por antecedentes de estas elecciones.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Sí, más bien una contextualización. Primero, dónde se produce la toma de decisiones en el FA. Este tiene una respuesta en el plano nacional, otra en lo departamental y posiblemente otra en la eventualidad de un FA gobernando el país.

Hasta ahora vemos que lo que está pesando es el FA y no el Encuentro Progresista (EP). Quedó muy claro en el tema Ancap que la decisión es tomada en la estructura formal del FA, se vota allí; esas decisiones fueron las que marcaron el rumbo de toda la fuerza política. Incluso es lo que termina definiendo la propia decisión personal de Tabaré Vázquez.

El EP a su vez -es otro tema de análisis- está en una forma de dilución bastante fuerte. El paso grande se da con el ingreso de Confluencia Frenteamplista (Confa) al FA, su reconocimiento como sector. La Confa vota con el número 738, el de toda la alianza de Confa, PDC y Nin Novoa, que fue la que llevó a Nin Novoa al Senado, y se sabe que el propio Nin personalmente y su gente están incitando a votar en las elecciones internas del FA por la lista 738. Además, el futuro del EP está un poco en duda en la medida en que lo más probable es que se constituya por algo más grande que éste con la incorporación del Nuevo Espacio (NE) de Rafael Michelini. Lo que hoy aparece como un elemento central es el FA, con la estructura que ha recogido el 90% de los votos de todo el lema.

En el plano municipal se observa que las decisiones o los conflictos que pasan por la Junta Departamental son a su vez tomados, revalidados o resueltos en la estructura del FA; en cambio la Intendencia, el nivel ejecutivo, se mueve con mucha autonomía. Esto deja muchas dudas en cuanto al futuro en la eventualidad de un gobierno nacional.

Pero hoy, en el plano político nacional, las decisiones, lo que se vota en el Parlamento, es decidido por las autoridades del FA, ya sea el Plenario Nacional o la Mesa Política. Por lo tanto, independientemente de la correlación de fuerzas entre los sectores a nivel del Parlamento como resultado de las elecciones nacionales, es decisiva para la toma de decisiones del FA -por lo menos por ahora- la correlación de fuerzas que se da en la estructura interna, que es producto de estas elecciones internas del 26 de mayo.

EC - ¿Qué plazo de vigencia tienen esas autoridades?

OAB - Muy buena pregunta. El estatuto dice 30 meses, pero después establece que las elecciones internas no se pueden hacer en año de elecciones; como los 30 meses se cumplirían en noviembre de 2004, esas elecciones no podrán hacerse en ese año. Si no hay reforma constitucional tampoco podrán hacerse en 2005, de modo que estamos hablando de 2006, por lo menos. La instalación del próximo gobierno, gane quien gane, va a tener a estas autoridades, que serán las que tomen las decisiones en relación a ese nuevo gobierno.

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EC - ¿Por qué no vemos cuál es la estructura interna del FA?

OAB - El FA tiene un Congreso que se reúne cada dos años y medio, que adopta decisiones generales. Su función más importante es la elección del presidente y el vicepresidente de la fuerza política. Como autoridades regulares de funcionamiento permanente tiene un órgano más chico, la Mesa Política, y el Plenario, que es el órgano de máxima autoridad de funcionamiento permanente.

Veamos cómo se compone y se elige ahora el Plenario Nacional. Se compone de 150 miembros, de los cuales seis están fuera de la elección: el presidente y el vicepresidente del FA, Tabaré Vázquez y Jorge Brovetto en este momento, que fueron electos por el Congreso; y los otros cuatro son elegidos por el propio Plenario como personalidades por encima de grupos políticos (hoy son Mariano Arana, Víctor Licandro, José D'Elía y Liber Seregni).

Se elige a 72 delegados de base -en realidad base son todos porque son los mismos votantes que votan a todos- en forma personalizada, en 36 distritos: uno en cada departamento del interior y uno en cada una de las 18 zonas o coordinadoras de Montevideo. De esas 36 zonas surgen los 72 miembros llamados delegados de base. La mayoría de las zonas eligen uno algunas eligen dos y pueden llegar, como en el caso de Canelones, a un tope de siete miembros. Esta elección es personalizada, es lo que se llama mayoritaria, es decir que la gente marca con cruces; tiene varios votos según la cantidad de cargos que a elegir, y los que tienen más cantidad de votos son los finalmente electos, lo cual ayuda a los grupos que tienen mayor militancia.

Los otros 72 cargos son electos por listas. Acá es donde los distintos sectores y grupos del FA se agrupan y presentan sus opciones por listas. Esto se adjudica en un esquema poco original de proporcionalidad, que no sigue ninguno de los métodos clásicos del mundo: le otorga un mínimo de un miembro del Plenario a cada sector.

Aquí corresponde hacer una pequeñísima diferencia: los sectores del FA son aquellos a los que formalmente ha admitido como tales, que no necesariamente coinciden con los reales. Hay sectores de muy escasa presencia, como Pregón, la Unión Popular, el Movimiento Popular Frenteamplista, que fueron importantes mucho tiempo atrás. Pregón y la Unión Popular ni siquiera se presentan a las elecciones, pero igual tienen asegurado un miembro en el Plenario.

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EC - Pasemos a otros detalles, por ejemplo las listas y los sectores.

OAB - Se presentan 12 listas. La lista 90 agrupa al Partido Socialista, el Movimiento Socialista y la Corriente Popular; la Vertiente Artiguista como tal no es un sector desde el punto de vista de la estructura del FA, sino los que la originaron, la vieja IDI y el viejo Artiguismo y Unidad, que es el grupo demócrata cristiano que quedó en el FA cuando el PDC se fue, hace más de 10 años. (Esto para ubicar la diferencia entre sectores y listas.)

Las listas son más o menos las mismas que se presentaron a las elecciones nacionales, con algunos cambios. Están la 77, la 90, la 609 del MPP, la 738 de Confa -que llevó a Nin al Senado-, la 1001, la 2121 de Asamblea Uruguay, y aparecen además la 326 del 26 de Marzo -que en las elecciones nacionales votó con el MPP-, la 871 del Partido Obrero Revolucionario, la 1813 de la Liga Federal -el grupo que tiene como elemento central al diputado de Maldonado Darío Pérez y el diputado Mattos, de Florida-, la Unión Frenteamplista y el PVP -a la que antes perteneció la Liga Federal-, la lista 567, la Corriente de Izquierda y la CUF -el viejo grupo fundado por José Germán Araújo-. Estas son las 12 opciones electorales.

Es importante tener en cuenta cuánta gente va a votar; es muy difícil estimarlo. En 1997 votaron unas 140 mil personas; es probable que hoy ande por ahí o quizás un poco más, pero razonablemente va a estar en torno a la cuarta o la quinta parte del electorado real o global del FA. Si hubiera elecciones el EP-FA estaría en torno al 43% del electorado nacional, lo que significa alrededor de un millón de votos; de modo que la cantidad de votantes estaría en torno a la quinta parte.

EC - ¿Qué relación se da entre el peso electoral de los distintos sectores y el peso interno en la estructura del FA?

OAB - Cuanta menos gente vota, cambia la estructura de la gente que vota. No todo el electorado es igual: hay un electorado de adhesión más fuerte, más firme, un electorado más informado, que sigue permanentemente y tiene una actitud más militante, otro más lejano, y otro que es un simple votante. Eso cambia toda la visión que se tiene de los grupos, de la interna e incluso de los compromisos políticos.

Hay algunos grupos que en general tienen más o menos la misma adhesión en todos los círculos, como es el caso de la 90. Hay otros como Asamblea Uruguay, que hasta ahora han demostrado tener más peso cuanto más electorado global hay y menos cuanto más se reduce ese electorado, es decir cuando vota una mayor proporción de militantes. Por ejemplo, en la elección pasada, la lista 2121 (Asamblea Uruguay más el Movimiento Popular Frenteamplista, teniendo algunos votos de Confa) obtuvo un poco menos del 10% del total de los votos, cuando en la elección anterior había obtenido el 40% de los votos del FA y en la siguiente estuvo muy por encima del 20%. Es decir que Asamblea Uruguay cayó muchísimo en relación a la votación de 1997 en relación a lo que sería una votación nacional. A la inversa, la 1001 obtuvo alrededor del 15% de los votos pero su participación en las elecciones nacionales es prácticamente la mitad: obtiene el doble en la proporción de votos cuando el electorado es más chico y militante que cuando se dirige al electorado nacional. Esto es lo que provoca que precisamente la correlación actual del Plenario Nacional y posiblemente la futura sean muy diferentes a la correlación de fuerzas entre los sectores que se da en la bancada parlamentaria.

EC - ¿Alguna conclusión?

Cuanta menos gente concurra a votar el 26 de mayo, más se van a beneficiar los sectores de más estructura militante. Y cuanta más gente vote seguramente se benefician más los sectores con mayor llegada a la opinión pública.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 17 - 2002