Un debate ausente:
¿cuál debe ser el papel de la televisión estatal?
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
Una vez más, el canal estatal de televisión ha vuelto a ser noticia. La nueva controversia en torno a Canal 5, o Tveo, está relacionada con la televisación del Campeonato Mundial de Fútbol a disputarse dentro de menos de dos meses.

A propósito de este episodio el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum nos propone como análisis político de hoy el siguiente título: Un debate ausente: ¿cuál debe ser el papel de la televisión estatal?

OSCAR A. BOTTINELLI:
Una vez más vemos debates que aparecen por ángulos laterales y que esconden, por supuesto, temas de fondo. En un país donde se está debatiendo poco, se discute, y a veces mucho, a partir de hechos puntuales, con acusaciones y recusaciones: pero hay poco debate de fondo sobre modelos, sobre lo que se quiere hacer, sobre los caminos. A veces, cuando no hay precisamente controversias con intereses o hechos políticos de por medio. No se ha hecho un debate central sobre el papel de la televisión estatal, pese a que hace más de un año que hubo tiempo para hacerlo.

Se ha polemizado con mucha sonoridad sobre el Consejo Directivo del Sodre, el director nacional de Televisión, sobre los intereses privados, honestidad y corrupción de funcionarios de las anteriores administraciones, sobre la ópera Aída... Pero no sobre el tema de fondo: ¿cuál es el objeto de que exista una televisión estatal? En consecuencia, ¿qué debe hacer?, ¿dirigida a quiénes?, ¿con qué recursos? Parece que esto es parte de una característica de los últimos tiempos en Uruguay, donde no se debaten los temas de fondo, sino que hay formidables tormentas sobre lo puntual, a veces incluso sobre lo accesorio.

EC - Si vamos al tema de fondo, a propósito de televisión estatal hay varios modelos posibles.

OAB - A grosso modo se puede ver cuatro tipos. Uno, la televisión de gobierno, de régimen, es decir aquella que tiene como finalidad sustancial trasmitir la obra del gobierno, el pensamiento, la ideología del gobierno. En esencia es un medio-propaganda. Este puede haber sido el papel de Canal 5 en el período militar.

Dos, un medio audiovisual que se utiliza como una especie de soporte para emitir programas que son producidos o elaborados en forma privada, es decir una suerte de alquiler de espacio, una pensión de espacio. De alguna manera éste fue el modelo que utilizó Canal 5 en algunos períodos bastante recientes. Es un modelo bastante utilizado por algunas viejas emisoras de AM, que no tenían programación propia y únicamente se trataba de alquilar a distintas organizaciones sus espacios.

Tres, el modelo de televisión cultural y educativa, un medio que incursiona en terrenos poco propicios para la actividad privada, y se especializa en la difusión de la cultura, de espectáculos artísticos, cine de calidad, educación, información en profundidad. Algo así fue Canal 5 en su primera etapa. Tenemos ejemplos en el cable, como Discovery Channel, History Channel, un poco más liviano People & Art y buena parte de la programación que se ve aquí de RAI International.

Cuatro, el modelo de un canal que compite en el mismo terreno que los canales privados. En definitiva es un canal privado de propiedad estatal. Es el papel que ha cumplido Argentina Televisora Color en Buenos Aires. Como ocurre con toda competencia, la competencia que puede hacer es con una programación igual a la de los otros canales, o una programación diferente y competir por la diversidad. De alguna manera por aquí estuvo el proyecto de la anterior dirección de Canal 5, Tveo, del ingeniero Doyenart.

EC - Esos son cuatro de los modelos posibles.

OAB - Sí, a grosso modo.

EC - Pero hay otros ángulos de debate.

OAB - Esto se mezcla con otro ángulo de debate, que también está muy fuerte, especialmente en este momento, a raíz de los contratos para el Campeonato Mundial de Fútbol, que es el de los conflictos de interés: los juegos entre intereses distintos. Hay que tener cuidado, porque los juegos no siempre son binarios o bipolares: siempre son un poco más complicados.

Por un lado tradicionalmente en Uruguay se dio la existencia de grandes multimedios nacionales, encabezados por los tres grandes canales privados de Montevideo, y por otro lado un conjunto de medios a los que se llamó independientes, en cuanto están ajenos a los grandes multimedios.

Desde hace un par de años aparece un tercer actor en juego, que son los grandes consorcios internacionales de la comunicación, propietarios de paquetes multimedios en distintas partes del mundo, que en este caso viene a ser DirecTV.

En medio de este juego aparece Canal 5, por eso definir esto está muy asociado a la definición primaria, qué se quiere con el canal. En función de lo que se quiera viene la definición de qué se hace con este juego de intereses, si se mantiene completamente al margen porque entiende que su papel no tiene nada que ver con el negocio de los medios de comunicación, o si es parte del negocio de los medios y compite. Si compite, cómo y con quiénes.

De alguna manera en este conflicto está apareciendo una definición: por lo menos en el tema fútbol, Canal 5 aparece en la conversación, en el juego del negocio de la televisación del fútbol, no permanece al margen. Esta sería una constante de la dirección anterior y de la actual. En cuanto a lo segundo, con quién se alía, aparece claramente el camino de aliarse con las grandes empresas nacionales privadas, que aparentemente es el que se está recorriendo en este momento, o si se alía con los consorcios multinacionales, que parecería que fue la propuesta anterior.

En cuanto a la alianza con los consorcios multinacionales hay que ver si es un negocio estrictamente puntual o si es una vía usada por esos consorcios para lograr penetrar en la televisión nacional abierta a través de una fuerte alianza con el canal estatal, y que por razones de poderío ese canal estatal pueda ser el vehículo de esa multinacional.

En definitiva tenemos que la discusión debería ser primero, antes del juego exacto de qué hacer con el Campeonato Mundial -como antes con otros episodios-, qué se quiere de la televisión estatal, independientemente de DirecTV y de los canales privados. Es decir, qué se quiere, para qué existen el Sodre, Canal 5 y la televisión estatal en abstracto, para muchos años por delante. Y a partir de ahí posicionar el relacionamiento de Canal 5 en cualquiera de las opciones, una vez definida la misma. En ese caso podrá aliarse con multinacionales, con canales privados nacionales, podrá jugarse a la competencia sin alianza con medio alguno o directamente podrá marginarse de la competencia por entender que el camino es completamente distinto.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
abril 5 - 2002