La guerra santa contra los autos infieles
Entrevista con
el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
El intendente municipal de Florida resolvió que la baja un automóvil empadronado en ese departamento sólo operará cuando haya sido aprobado por el propio titular de la comuna. La resolución fue adoptada por la gran cantidad de contribuyentes que, ante los controles que ha desplegado la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) en estos días, "han optado por reempadronar sus vehículos en la capital, en lugar de hacer la acreditación que justifica la legitimidad de su empadronamiento en Florida", dijo Arocena cuando lo entrevistamos esta mañana En Perspectiva. El de Florida no es el primer municipio que adopta este criterio, ya en días precedente hicieron lo mismo los intendentes de Soriano y Flores. Un capítulo más, ya no sé qué número de la guerra de las patentes.

El politólogo Oscar A. Bottinelli nos propone su análisis de hoy en torno a la cuestión de fondo que está detrás de todos estos "tiroteos".

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OSCAR A. BOTTINELLI:
Tenemos la duda de si es una guerra santa o una cruzada. No cabe duda de que es de un fundamentalismo religioso fenomenal.

Recordemos que no se sabe qué capítulo es éste. Para empezar, tiene décadas; pero en los últimos años recrudece. El año pasado la IMM hizo una ofensiva similar a esta, luego Hackenbruch hizo otra en Canelones bastante grande, y ahora tenemos, desde estas resoluciones que acabas de mencionar, hasta alguna amenaza de algún otro intendente de cobrar tasa de circulación a los vehículos que circulen en su departamento y estén matriculados en otro. En algún departamento uruguayo, porque los que se van a salvar de la guerra de las patentes son los que tengan matrícula extranjera. Así que los que vienen de Argentina o Brasil pueden circular libremente: el problema es si es de un departamento uruguayo en otro.

Es un tema que tiene muchísimas facetas, daría para todo un ciclo de análisis, pero voy a dejar planteada una serie de preguntas. Es importante para la dirigencia frenteamplista, para el propio Tabaré Vázquez. Se analiza: 1) cuánto puede afectar al Frente Amplio en su lucha por crecer en el interior esta imagen de fuerza montevideana intransigente que combate a brazo partido a todo vehículo que huela a interior; 2) cuánto puede costar a una fuerza política que apuesta a presentarse como moderada, para captar el centro -todo quiere ganar el centro para poder ganar la Presidencia- este despliegue que tiene visos autoritarios.

EC - Vamos al fondo de la cuestión. ¿Por qué ocurre esta guerra; cuál es el problema?

OAB - En definitiva, las finanzas municipales están en una situación de escasez por un lado, y por otro ha habido un gran incremento del número de funcionarios en las intendencias. Y en las que no lo hubo, como en Montevideo, se produjo un aumento muy grande de las retribuciones de sus funcionarios. Como sea, porque aumenta el número de funcionarios o porque aumentan las retribuciones, lo cierto es que los presupuestos municipales en los últimos años se inflaron mucho, y esto ha llevado a que sean muy escasas las intendencias saneadas, equilibradas. Todo parte de una cierta angustia financiera de las intendencias.

Esto queda ligado con una escasez de recursos municipales desde el punto de vista legal, constitucional. Básicamente, las intendencias se financian con la contribución inmobiliaria urbana y rural, el impuesto a los comercios, oficinas, publicidad, tasa de bromatología, todo eso que tiene que ver con la actividad económica y que es una recaudación más o menos importante pero no de las más grandes, y en el interior el impuesto a la compraventa de semovientes, una parte que se recauda directamente y otra compensada por el Poder Ejecutivo. El tema es que tienen algunas tasas ya fijadas: por ejemplo, la contribución inmobiliaria rural se fija nacionalmente aunque la cobran las intendencias; o hay un límite natural, a partir del cual si siguen aumentado la contribución inmobiliaria la morosidad se torna insostenible, incontrolable. Es muy difícil perseguir la morosidad, y además ahí los intendentes agreden muy directamente a los ciudadanos que los tendrían que votar. Pero además, para una intendencia perseguir la morosidad significa hacer juicios, embargos y ejecuciones. Podrá ejecutar alguna vez alguna propiedad para cobrar la contribución inmobiliaria, pero si la morosidad es muy alta y hace una red de ejecuciones... No es lo mismo ejecutar un caso que 5.000: la conmoción social que se puede crear en el departamento puede llegar a ser insostenible para un intendente.

EC - En suma, escasez de recursos para las intendencias.

OAB - Exacto, y entonces aparece el automóvil como un recurso relativamente fácil. Primero, el cobro es más compulsivo, es más fácil multar y trancar la circulación de un vehículo que estar ejecutando una propiedad. Además el automóvil aparece como menos sagrado para el individuo que la vivienda, que es su hogar: todavía queda en Uruguay la idea de que el automóvil es algo medio lujoso. Por otro lado está la situación que da origen a todo esto que es el recurso móvil. La propiedad no hay alguna duda de si está en Montevideo, en Maldonado, en Florida o Rocha, pero con un vehículo empieza la discusión de a qué departamento pertenece. Es una prenda de lucha entre las intendencias.

Lo interesante es que el recurso de la patente es fijo en todo el país, y la cantidad de autos de todo el país es una sola. Por lo tanto no es que todas las intendencias puedan incrementar sus ingresos registrando los autos en su departamento, sino que una se los va a sacar a otra; siempre hay ganancias y pérdidas entre las intendencias. Es una disputa entre barones feudales por un botín que es único y está ahí.

Se trata de una disputa entre sí de los 19 intendentes -a veces no entran todos-, de las intendencias, por un recurso fijo determinado. Esto demuestra que no están planteando la disputa entre ellos. En definitiva no combaten entre sí, sino que cada uno dirige toda su fuerza contra el ciudadano, a quien acosan, amenazan y persiguen; es la víctima de esa lucha.

Por ejemplo un auto matriculado en Florida es perseguido como forma de quitarle recursos a esa Intendencia. El ciudadano no hizo otra cosa que pagar lo que debía en algún lugar legal. Luego viene la discusión de cuál es el lugar en el que debió pagar, pero no hizo ningún acto ilegal: no es contrabando, no introdujo al país nada fuera de la legalidad. Cumplió con todas las normas acorde a un departamento, y hay otro que considera que está en una especie de situación delictiva. En definitiva se persigue que ese recurso vaya a Florida o a Rocha y no a Montevideo.

EC - Es una disputa que no va a cesar si se logra unificar el valor de la patente.

OAB - Parecería que no. Primero, porque a veces se puede unificar la patente y no otro tipo de beneficios. Supongamos que se puede unificar todo y que haya realmente una forma que a nadie beneficie económicamente de ninguna manera; igual la gente va a empadronar en un departamento u otro por criterios que puede tener, desde razones afectivas por el departamento, de razones políticas a favor de una intendente o en contra de otro -"no doy mi dinero a una intendencia de tal partido", o "yo sí apoyo a esta intendencia"- o porque el individuo considera que está más vinculado a un departamento que a otro, porque trabaja más en uno que en otro, duerme más noches en uno que en otro o por las razones que fuere. El tema siempre va a estar planteado porque siempre es un recurso fácil. No olvidemos que esta guerra da resultados. La primera guerra de la IMM, la del año pasado y comienzos de éste le quitó a Maldonado alrededor de 11.000 vehículos caros, de alta patente, lo que afectó en más de 10% al presupuesto de Maldonado. La guerra de Hackenbruch le costó a Montevideo aproximadamente 3.000 vehículos. Es decir que cada vez que los intendentes hacen este juego obtienen resultado. Eso es un estímulo a que estas guerras se realicen.

La primera conclusión entonces es que, para que sea un tema de disputa entre intendencias y no entre las intendencias y la gente, la solución tiene que ver con que el ciudadano pague lo que tenga que pagar, como lo está haciendo, en algún lugar, gobierno nacional o Congreso Nacional de Intendentes, y que luego los 19 intendentes disputen entre sí por el reparto del botín, lo hagan todos contra todos, jueguen eliminatorias, pero que la pelota no sea el ciudadano. Ese es el primer cambio que se tiene que producir.

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EC - Te propongo que veamos cuál es el sentido de la patente, cuál es su verdadera naturaleza.

OAB - Este es un gran misterio, más allá de que este tema es bastante generalizado en el mundo.

Normalmente es un impuesto, como en el caso uruguayo, de carácter municipal o departamental, que se paga en función del valor del vehículo: tiene que ver con el tipo de auto y el año. En principio hay tres grandes tipos de impuestos: a lo que se tiene -impuesto de tipo patrimonial-, al dinero que se gana -tipo renta- o a lo que se gasta -como el IVA-. Aparte existen las tasas por contraprestación de un servicio.

Entonces ¿qué es esto? Porque si varía según el modelo del vehículo, si el vehículo muy caro paga dos, tres, cuatro veces más que otro más barato, si uno nuevo paga más que uno más viejo, evidentemente se está gravando la tenencia de un bien; es un impuesto de tipo patrimonial, independiente del servicio que se le preste a ese vehículo. Porque un vehículo caro y uno barato usan lo mismo la calle: no es un peaje de circulación. Cuando uno va por la Interbalnearia, en el peaje paga lo mismo sea un auto de 1955 y medio destartalado o un auto caro, poderoso, último modelo; el peaje vale $ 50, tiene que ver con la circulación.

En cambio, con la patente es distinto: hay una confusión en cuanto a lo que se está gravando.

Además está la característica de la patente. ¿Por qué está asociada al domicilio o al lugar de trabajo? ¿Por qué razón alguien tiene que pagar en Montevideo porque trabaja en Montevideo, o en Florida, o al revés? Daría la impresión de que es una presunción de circulación. Acá vienen los problemas: si es una presunción de circulación, ¿qué tiene que ver el domicilio, más allá de que muchas veces es muy difícil saber cuál es el domicilio de mucha gente? Se puede trabajar en un lugar y dormir en otro, se puede dormir muchas noches en un lado y otras en otro, o una parte del año en un lugar y otra parte en otro. Cuando una persona se va un mes entero a una playa en Maldonado o Canelones, ¿dónde vive: en Montevideo o en ese lugar? Además, si es una presunción de circulación, ¿qué pasa si una persona vive en un departamento pero realmente circula con el vehículo más que nada en otro, porque donde está anda a pie, o circula todo el mes de verano en Maldonado y no en Montevideo, pero está pagando la patente en Montevideo? ¿Y qué pasa cuando se circula en rutas nacionales, porque la Interbalnearia y las rutas 1 y 5 tienen peaje pero otras no? ¿De dónde sale el recurso de la circulación del vehículo por la ruta nacional que no corresponde a ninguna de las 19 intendencias?

Cuando se está poniendo un gravamen a un vehículo habría que aclarar cuál es el sentido: si es un impuesto al patrimonio, porque el que tiene más tiene que pagar más y el que tiene menos pagar menos (concepto muy razonable desde el punto de vista impositivo), o tiene que ver con la circulación? De aquí podría salir con más claridad una solución: si tiene que ver con la circulación, el gravamen debe estar relacionado con algo que tenga que ver con la circulación, tipo peaje o impuesto incluido en el consumo de los combustibles, algo que esté asociado a usar el vehículo. Y si tiene que ver con el patrimonio se está hablando de otra cosa que no tiene que ver con la circulación, por lo que por dónde anda el vehículo no tendría ninguna importancia, sino que el lugar en que radique el impuesto respondería a otro tipo de ejes y causas.

EC - ¿Qué conclusiones primarias podemos sacar?

OAB - Primero que hay una indefinición de la naturaleza del tema, que es absolutamente esencial.

Segundo, hay una necesidad de que los intendentes. Pero si van a pelear por estos recursos como lo están haciendo, que peleen directamente entre sí y que no lo hagan tomando como pelota de juego a los ciudadanos.

Tercero, parece que alguien -no sé si el gobierno nacional- debe intervenir para que los ciudadanos no sean víctimas y rehenes de luchas entre las intendencias que están afectando derechos individuales muy importantes.

Uruguay es un país unitario, no es federal ni una confederación de estados, como para que un ciudadano uruguayo tenga problemas para estar en otro departamento como si fuera un extranjero indeseable, como está ocurriendo ahora a todo el interior cuando pisa Montevideo. Estos son los temas que hay que atender, que no son menores porque en definitiva están afectando derechos fuertes de la gente.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
noviembre 16  - 2001