Tomografías de los tres grandes partidos
I
I: Partido
Colorado
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
El viernes pasado aquí En Perspectiva iniciamos un miniciclo al que hemos llamado "Tomografías de los tres grandes partidos". La semana pasada analizamos el caso del Partido Nacional; en un orden de menor a mayor hoy presentamos la situación del Partido Colorado. El volumen de la adhesión que logra el Partido Colorado y el estado de la competencia interna en el nivel presidencial son los puntos principales en este segundo de los tres espacios que ha programado el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum.


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EMILIANO COTELO
- ¿Dónde está parado el Partido Colorado?

OSCAR A. BOTTINELLI:
- Recordemos las votaciones de 1999. Tomando los porcentajes siempre sobre el mismo electorado, sobre el conjunto de personas habilitadas para votar residentes en Uruguay, porque recordemos que en las municipales hubo más gente que no concurrió a las urnas, es decir, hubo un menor número de votantes. Emparejando los porcentajes sobre el mismo universo electoral, en octubre el Partido Colorado obtuvo el 31,9% sobre el total de votantes. En mayo de 2000, en las municipales, obtuvo el 29,5%.
¿Cómo está en las encuestas desde julio del año pasado a junio de este año, en 12 meses de encuestas a nivel de intención de voto? Ahora está en el 23%, que a su vez es el mínimo que ha registrado en estos 12 meses. El máximo que ha registrado es 30%.

EC - Pasemos a ver ahora la situación externa del Partido Colorado.

OAB - Primero veamos cómo es la situación actual respecto al período anterior. En el período anterior el Partido Colorado osciló entre un mínimo de 21% y un máximo de 29% a nivel de encuestas. Luego dio el empujón final con la captación de indecisos y trepó a ese casi 32%.

EC - Eso fue en el período anterior, 1995-1999.

OAB- Esto quiere decir que el nivel que tiene hoy es más o menos el nivel medio que tuvo a lo largo de 1996 y 1997. Ahora bien, el Partido Colorado tiene un problema fundamental que no es sólo lo que registra en sí mismo sino cuál es su relación con el Partido Nacional. Hoy por hoy hay la imagen en la opinión pública de la existencia de un duelo bipolar donde uno de los polos es el Encuentro Progresista-Frente Amplio y el otro polo termina expresado electoralmente, en la competencia final, por el Partido Colorado. Desde este punto de vista el Partido Colorado tiene una primera competencia que no es el Encuentro Progresista sino el Partido Nacional, por cuál de los dos encabeza este polo. Dicho en términos de balotaje, como ocurrió en 1999, cuál de los dos es el que va a disputar con el Encuentro Progresista-Frente Amplio el balotaje. El rival del Partido Colorado es el Partido Nacional, al que le va la vida en crear la incógnita de cuál de los dos partidos tradicionales es el que va a sacar el pasaje para el balotaje. Hoy el Partido Colorado está visto por la opinión pública como el que tiene ese pasaje ya conseguido.

Tenemos los problemas de competencia interna del partido para la Presidencia de la República, y hay un problema de carácter general, que son los problemas que tiene el partido que tiene la titularidad de la Presidencia de la República. No es lo mismo para los demás partidos, donde todas las figuras políticas son presidenciables, que para el que tiene el presidente de la República, que aparece como el líder del partido en ese momento. Podrá serlo más o menos, pero ocurrió en el Partido Nacional con Lacalle, ocurrió en los dos períodos con Sanguinetti y ocurre ahora nuevamente con Batlle en el Partido Colorado.

En el período 1990-1993, cuando se definían las candidaturas, el Partido Nacional tenía muchas dificultades para expresar las candidaturas porque había algunas figuras visibles -el líder histórico del Movimiento de Rocha, Carlos Julio Pereyra, el vicepresidente de la República Gonzalo Aguirre-, pero no aparecían continuadores natos de Luis Alberto Lacalle. Precisamente, las encuestas cambiaron radicalmente en el momento en que se anunció la candidatura oficial de Lacalle y la otra candidatura, que fue la de Volonté, respaldada por un conjunto importante de operadores políticos.

La situación del Foro Batllista en el período 1995-1999 fue similar. Hubo una dominancia de Sanguinetti en el Partido Colorado, la no reelección de Sanguinetti y luego un conjunto de figuras que aparecían con más o menos fuerza mientras por otro lado, aparecía despegando fuera del Foro Batllista y captando electorado la figura de Batlle. Hasta que el Foro no definió la candidatura el escenario no quedó completo.

De alguna manera esto es lo que vuelve a repercutir sobre el Partido Colorado y parece una norma que siempre le va a ocurrir al partido del presidente de la República. La situación es menos clara siempre que la de los partidos que no tienen la titularidad de la Presidencia.

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EC - Ahora que hemos ingresado en la competencia interna del Partido Colorado te propongo ver los números, tanto en cuanto a posibles candidatos presidenciales como en cuanto sectores.

OAB - Primero quiero hacer una advertencia en cuanto a que siempre hay problemas cuando se comparan encuestas. Como ya ha habido otra encuesta de otra consultora sobre figuras del Partido Colorado hay que tener cuidado con lo siguiente. Primero, no es lo mismo una encuesta de intención de voto o de preferencia, donde se dice "yo prefiero a fulano, es a quien quiero de presidente o de líder", que una encuesta donde se pregunta quiénes son las personas más influyentes o los principales dirigentes de un partido. En este caso es un registro, cuando una persona nombra a alguien no está diciendo que la prefiere, está señalando quién le parece que tiene más influencia, es un hecho externo.

Segundo, no es lo mismo cuando se pide elegir uno que cuando se pide mencionar tres. Cuando se mencionan tres hay muchos nombres que tienden a emparejarse porque hay personas que prefieren primero a fulano y segundo a mengano; si se suman los porcentajes de uno y otro sin establecer esa distinción entre primero y segundo se van a ir emparejando. Entonces hay que tener mucho cuidado cuando se comparan encuestas, hay que saber si se está hablando de lo mismo y tomando los datos de la misma manera.

EC - Vayamos a los números.

OAB - En este caso tengamos claro que nosotros preguntamos como si la gente estuviera votando, cuando se vota a una sola persona y normalmente se elige al que gusta más dentro de una oferta concreta.

EC - ¿Cuál es el ranking que resulta?

OAB - Primero Julio María Sanguinetti, que obtiene la adhesión del 29% de los que hoy se pronuncian por el Partido Colorado. Sanguinetti ha oscilado entre un mínimo de 21% y un máximo de 39%, oscilación que en parte es producida por el aumento o la baja del nivel de indecisos dentro del Partido Colorado o hacia una opción por el Partido Colorado.

En segundo lugar aparece el vicepresidente de la República, Luis Hierro López, con un 21%. En estos 12 meses Hierro se ha movido entre un piso del 11% y un techo del 21% -actualmente está en el techo- y está más o menos por encima del 16% desde diciembre a la fecha.

En tercer lugar aparece el ministro del Interior, Guillermo Stirling, con un 7%, muy estable en este lugar y más o menos con este porcentaje desde hace seis o siete meses.

En cuarto lugar está el senador Pablo Millor, con un 6%, también muy estable en todos estos meses en el puesto y el porcentaje.

Luego están apareciendo también muy estables en torno al 4% -un poquito más o un poquito menos según los meses- dos figuras que fueron preprecandidatas en el período anterior, que son el canciller Didier Opertti y el exsenador y actual embajador en Estados Unidos Hugo Fernández Faingold.

Por debajo de éstos aparecen últimamente seis nombres con alguna consistencia: dos claramente del Foro Batllista -Washington Abdala, ex presidente de la Cámara de Diputados, actual diputado por Montevideo y el ministro de Defensa Nacional, Luis Brezzo-, tres de la lista 15 -Alejandro Atchugarry, primer senador del Partido Colorado; Lucio Cáceres, ministro de Transporte y Obras Públicas, y el presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti- y una sexta figura, no fácil de clasificar, la del ex ministro de Economía del gobierno anterior, Luis Mosca.

El Partido Colorado tiene un nivel de indefinición alto en cuanto a figuras presidenciables que oscila bastante, pero que en algunos momentos puede estar en el 15%, el 20% y a veces un poco menos.

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EC - Veamos ahora qué pasa en materia de sectores.

OAB - Acabamos de ver una curiosidad: los seis primeros nombres pertenecen todos al Foro Batllista. El Partido Colorado se presentó a la elección pasada con dos grandes sectores que prácticamente empataron en la elección de octubre, que son la 15 y el Foro. Cuando se ve la adhesión de la gente a sectores políticos surge prácticamente un panorama en tres partes más o menos iguales: la 15 y el Foro exactamente iguales en un 35% y un 30% compuesto por los indefinidos y las adhesiones a otros sectores menores. Los dos grandes, que sumados son el 70%, están muy parejos entre sí.

La situación del Partido Colorado, tanto ahora como en el período anterior, tiene mucho que ver con los orígenes de la situación partidaria. Recordemos que tanto la 15 como el Foro, sus liderazgos, sus principales dirigentes, ambos emanan del mismo tronco político, el que gana las elecciones de 1984 llamado Batllismo Unido. Este origen común sin duda ha estado presente en las convocatorias al electorado y permitió esos vasos comunicantes y esas fronteras imprecisas entre sectores que llevaron a que siendo dominante el Foro Batllista en el período anterior llegado el momento de ir viendo candidaturas presidenciales gente del Foro, alineada con Julio María Sanguinetti, fuera viendo entre los posibles candidatos a Jorge Batlle y terminara siendo captada por éste. Se traspasó esa frontera entre la 15 y el Foro que a nivel de electorado parecería que son fronteras muy delgadas, muy débiles, como parte de ese tronco común.

Ahora aparece lo mismo, en la medida en que la 15 como tal recoge un 35% de adhesiones y en cambio ninguna figura quincista aparece en los seis primeros lugares del ranking presidencial. Esto está demostrando que esas figuras del Foro Batllista no resultan ajenas para el electorado quincista.

Aquí encontramos que el candidato que en primer lugar está recibiendo apoyo del electorado quincista es el vicepresidente de la República, Luis Hierro López. Ese apoyo aparece también en otras figuras del electorado quincista, de otro modo no se puede explicar este ranking con estos porcentajes.

Hay un dato significativo. Por un lado Julio María Sanguinetti no ha dicho que vaya a ser candidato presidencial, a diferencia de Luis Alberto Lacalle que sí lo dice explícitamente. Sin embargo para la opinión pública esa candidatura está instalada y es implícita. Uno diría que no es noticia que se anuncie su candidatura; sería noticia si se anunciara que no va a ser candidato. Este nos parece un dato bastante claro que hay que tener en cuenta.

El otro dato claro es que para la gente la candidatura del vicepresidente de la República - con Luis Hierro y siempre, más allá de la persona- es una candidatura natural, considera que el vicepresidente es un candidato bastante obvio a la Presidencia de la República. Pero con el vicepresidente hay que considerar algunos aspectos en particular.

¿Cuál es el rol que está cumpliendo? En este sentido aparecen dos roles muy diferenciados. Uno fue el que cumplió Tarigo, un rol muy claro de verse como el segundo hombre en la estructura política: el uno era el presidente y el dos el vicepresidente. Distintos fueron los casos de Gonzalo Aguirre y de Hugo Batalla, que quedaron muy claramente como cabezas de sectores distintos al del presidente de la República, aliados pero no del mismo sector y por lo tanto no fueron tan claramente la figura número dos políticamente. Una cosa es ser el número dos institucional del Estado y otra ser el número dos político.

EC - ¿Cuál sería el caso de Hierro?

OAB - Hierro se está aproximando; está más en el rol de número dos político. Batlle lo está presentando de esa manera. Batlle está dando muchas señales -no verbales, no está diciendo explícitamente- de dar un cierto apoyo a la candidatura del vicepresidente de la República.

Aun así hay que hacer siempre una advertencia: hay una tendencia natural de los votantes del presidente de la República a transferir automáticamente su voto al vicepresidente. Esto por un lado puede engañar sobre el volumen de apoyo, darlo más alto del que podría ser real, pero por otro lado hay que tener en cuenta que hay ese porcentaje de gente dispuesta a señalar su apoyo, por lo tanto es una cantera importante si un candidato quiere trabajarla para afirmarse en la misma.

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EC - Vayamos, después del análisis, a marcar algunas conclusiones.

OAB - Primero, la situación del Partido Colorado aparece extremadamente fluida, donde no hay una correspondencia entre adhesiones a personas y sectores políticos. Es muy fluida la frontera entre los sectores en las apoyaturas a la candidatura presidencial y seguramente son clave los niveles de apoyo que reciba el expresidente Sanguinetti por un lado, y por otro, la decisión que adopte en cuanto a su candidatura o no, y la decisión que adopten el presidente de la República y la lista 15 en cuanto a si impulsar una figura de su cerno, de su propio grupo, o a una figura originariamente externa, como podría ser alguien originario del Foro Batllista o independiente de los dos sectores.

  

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
julio 27  - 2001