Las diferencias políticas que despertó la aftosa
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:

La epidemia de aftosa no sólo invadió departamento por departamento -que fueron cayendo como fichas de dominó-, sino que, como todo tema con efectos económicos, despertó también diferencias políticas. En estos últimos días han surgido comentarios de dirigentes partidarios y gremiales que marcan posturas enfrentadas sobre el combate a la aftosa y sobre las medidas económicas que debería tomar el gobierno.

A propósito de esto, el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, nos propone como tema para el análisis de hoy "Las diferencias políticas que despertó la aftosa".

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EC - Empezamos deteniéndonos en las visiones que se han generado a propósito de cómo actuó el gobierno en esta coyuntura.

OSCAR A. BOTTINELLI:

El tema de la aftosa supone el surgimiento de visiones distintas, algunas que tienen que ver con posturas políticas y otras que tienen que ver con posturas corporativas que tienen los sectores sobre la situación presente por el tema de la aftosa o global en general.

Podemos resumir la visión positiva en cuatro aspectos; nos referimos tanto a una visión que puede estar enfocada sobre el presidente, sobre el gobierno o sobre la actuación concreta del ministro González o del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Los cuatro aspectos serían: la celeridad y firmeza en la adopción de decisiones, tanto en ocasión del brote en Artigas del año pasado como en el actual, que se tomó con muchísima rapidez; en término de pocas horas el gobierno ya había tomado las decisiones más trascendentes. La imagen de seriedad presidencial por un lado, seriedad de gobierno, y por otro seriedad de país, emitidas ante la comunidad internacional. El pragmatismo, en una situación sanitaria y política determinada como la del año pasado, de la adopción del rifle sanitario y luego, en una situación sanitaria y política diferente, ir adoptando otras decisiones. Primero, la vacunación parcial y finalmente la vacunación masiva y, finalmente, cómo este episodio levantó el protagonismo de los socios de la coalición de gobierno y la solidificó, la aparición de Batlle, Lacalle y Sanguinetti como tres cogobernantes, diría que desde que Batlle es presidente es la primera vez que aparece este nivel, los socios de la coalición de gobierno unidos muy firmemente en la defensa de la política de gobierno y en la búsqueda consensual de soluciones, no sólo es el gobierno el que propone y los otros contraproponen, sino la búsqueda consensual de medidas a tomar ante la situación de emergencia nacional.

EC - ¿Y las visiones negativas?

OAB - Tenemos que hacer una puntualización: a diferencia de las visiones positivas -que el bloque que las tiene es homogéneo y sobre todos los temas-, cuando hablamos de visiones negativas tenemos una colección de críticas no todas compatibles entre sí. Se trata de críticas que salen del ámbito político, básicamente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, en particular de su líder, Tabaré Vázquez, que salen del ámbito gremial-sindical, que han surgido de dirigentes sindicales o del PIT-CNT, y que surgen de dirigentes gremiales vinculados al agro, no necesariamente coincidentes y muchas veces opuestas a las críticas surgidas desde el ángulo sindical o de la izquierda.

Las visiones negativas se pueden resumir en: considerar que el gobierno ha actuado con muchas dudas y contradicciones ante la aparición de los primeros focos; una crítica que surge de sectores más bien partidarios del gobierno, de debilidad ante las presiones corporativas, que consideran que el gobierno no tuvo firmeza en relación a las protestas de los productores rurales, sobre todo a los cortes de rutas; pero por otro lado esta misma debilidad es señalada desde ángulos sindicales aludida como algo positivo. El gobierno es débil frente a las presiones corporativas; lo demostraron los productores rurales y por lo tanto por ese camino deben transitar los sindicatos o los trabajadores.

Un tercer elemento, surgido sobre todo del ámbito rural, es considerar que ha habido una falta de previsión del gobierno que se evidencia en las dudas y contradicciones al extenderse el foco de aftosa. Al principio se suponía que había una decisión de aplicar el rifle sanitario, pero quedó evidenciado que no estaba definido hasta cuándo se lo aplicaría, si en casos aislados, en pocos focos o hasta un determinado número de focos, a partir de cuándo se vacunaba y evidentemente no había una previsión de que podía llegar un momento en que Uruguay tuviera que adoptar la decisión de la vacunación total, ya que no había una previsión en cuanto a dónde proveerse de vacunas, y ahora ha salido en una situación de emergencia a ver dónde las consigue.

Lo que se ha visto desde el exterior es considerar que Uruguay ha tenido una sobreestimación de la capacidad defensiva del país. Esa idea predomina mucho entre los uruguayos: nos consideramos un caso especial en muchas situaciones. En este caso, en el aspecto sanitario, al país no entraron el cólera ni el dengue. En algunos medios exteriores se ha señalado como una especie de soberbia nacional considerar que por su propia forma de actuar Uruguay tiene más posibilidades de defenderse de fenómenos naturales que otros países.

EC - Sigamos enumerando las visiones negativas.

OAB - Otra visión negativa que ha aparecido en varios ambientes es considerar la debilidad del gobierno ante Argentina cuando surgieron, en noviembre, los indicios de aftosa en dicho país. Esos dichos fueron negados por el gobierno argentino, oficialmente fueron negados aquí por el embajador argentino, y no hubo de parte de Uruguay planteos firmes ante Argentina o ante el Mercosur: "Tenemos la más absoluta convicción de que hay focos. ¿Qué medida va a tomar Argentina?". Uruguay se contentó con la respuesta oficial. Esta crítica se ha notado en algunos medios rurales.

Otra crítica tiene que ver con una sobrevaloración del turismo. Se pregunta por qué se dijo que no se podía tomar medidas más estrictas cuando venía la Semana de Turismo y el ingreso masivo no podía ser evitado porque era un daño al turismo, contrastando con la actitud del Reino Unido, por ejemplo, que cortó muchísimo turismo en la campaña contra la aftosa que está a punto de culminar en dicho país.

EC - Este es un resumen de la visión positiva a propósito de cómo se ha actuado ante esta crisis, y por otro lado distintas visiones negativas. ¿Qué podemos concluir?

OAB - La aftosa ha despertado -porque no surge a partir de la misma- las contradicciones políticas y sociales ante una nueva crisis económica del país. La aftosa desata una situación crítica en el plano económico que va más allá del aspecto estrictamente sanitario. Vemos que aparecen contradicciones que no son estrictamente gobierno-oposición. Por un lado está el tema de todos los paquetes de ayuda a los productores, al campo en general, a los productores rurales en general o a los productores afectados por la aftosa en particular. Aquí se plantea la línea de los productores por un lado y por otro, como contraposición, por qué no hay una ayuda a los desocupados en general, a los niños afectados por el plomo, a las personas que viven en asentamientos, y en cambio un sector tradicionalmente poderoso, como los sectores agropecuarios, van a recibir una ayuda en esta situación que no recibe gente que está en dificultades económicas de más largo tiempo.

Esta crítica ha aparecido tanto desde el lado de Tabaré Vázquez como de algunos dirigentes sindicales. Aparece globalmente en estos planteos una contradicción entre el mundo urbano y el mundo rural, el mundo de los trabajadores y el mundo agropecuario, que fue una contradicción clásica en Uruguay hace 30 años o más, pero que había desaparecido últimamente.

Vemos que aquí hay una situación especial del Encuentro Progresista-Frente Amplio en su relación con el agro. El 13 de abril de 1999 fue la famosa protesta rural, aquella venida de tractores a Montevideo, el paro agropecuario, etcétera. Sin duda ése puede marcarse como el momento de mayor aproximación entre el sector agropecuario y las gremiales rurales con el Encuentro Progresista-Frente Amplio en cuanto a coincidencia de planteos sobre la política económica del país, sobre la visión del país y sobre los reclamos de las medidas que se debía tomar.

Sin embargo, en el año 2001 se está viendo episodios que marcan confrontaciones. El primero fue en el mes de febrero, cuando a raíz del prerreferéndum sobre la Ley de Urgencia I aparece un sector agropecuario que defiende las reformas en Conaprole en el sector lechero, mientras el Frente Amplio llamaba a votar en contra de esas reformas. Ahora, con este discurso estaría apareciendo una contraposición entre las medidas de alivio para los productores y el reclamo en cuanto a no tomar medidas sólo para ese sector cuando hay otros que deberían ser atendidos, con una situación crítica más antigua o permanente que ésta que surge de la crisis sanitaria.

O sea que no sólo han aparecido visiones distintas sobre cómo ha actuado el gobierno en el momento presente o desde que apareció el riesgo en Argentina o el primer brote en Artigas, sino que también surgen dos visiones distintas en las medidas a tomar que de alguna manera están marcando con mucha mayor nitidez una línea entre gobierno y oposición, una coalición que tiende a solidificarse y un Encuentro Progresista-Frente Amplio que tiende a marcar una línea opositora mucho más firme y más dura a partir de esta situación. También aparecen posiciones contrapuestas entre las gremiales rurales o agropecuarias por un lado y los planteos sindicales por otro.

 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 5 - 2001