Pre-referéndum: ni victoria, ni gran derrota
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:
La jornada pre-referéndum del domingo pasado ha sido el hecho político de este mes de febrero. Si bien no se alcanzó el piso de 25% del padrón electoral requerido para habilitar el plebiscito sobre 13 artículos de la primera Ley de Urgencia de este gobierno, el nivel de adhesión, de 20,8%, superó las expectativas más optimistas que se manejaba en los días previos en el ambiente político, incluso entre los promotores de la impugnación.

¿Qué mensajes dejaron las urnas este domingo? ¿Qué consecuencias tendrá este resultado en el accionar del gobierno, en el del Encuentro Progresista, en el de los otros partidos? ¿Qué implica para el movimiento sindical?

Ayer iniciamos el análisis político de este nuevo escenario con el aporte de Daniel Chasquetti y Adolfo Garcé, politólogos e investigadores del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República. Hoy completamos el análisis con nuestro colaborador permanente, el politólogo Oscar A. Bottinelli, que prefirió dejar para hoy, martes, su enfoque, de modo de poder contar, para su comentario, con toda la información oficial de la Corte Electoral y con un primer espectro de reacciones políticas y sindicales.

Oscar, comencemos por los números.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Hay una diferencia de números; yo manejo 20,9% porque distribuyo también los votos observados que, si se computan, son adhesiones. O sea que prácticamente se llegó al 21%, 4,1 menos de la barrera. Ese 20,9% es 1,5 menos de lo obtenido el 17 de junio de 1998, en la segunda convocatoria para la impugnación de la ley que crea el marco regulatorio del sistema eléctrico nacional. Este acto fue el tercero en el "ranking", de mayor a menor, de los siete actos de adhesión habidos. Primero estuvo el exitoso, el que condujo a la existencia del referéndum contra la Ley de Empresas Públicas; el segundo fue el de junio de 1998, que buscaba impugnar el marco regulatorio del sistema eléctrico; y éste fue el tercero de los siete, lo que está marcando un nivel comparativo de resultados. Además, de estos siete actos de adhesión, tres se hicieron en segunda vuelta y cuatro en primera vuelta. De los cuatro de primera vuelta -incluyendo el de la Ley de Empresas Públicas- éste fue el más exitoso, ninguno de los otros actos de adhesión llegó, en la primera vuelta, al 20%. El que tuvo mayor adhesión en la primera vuelta, que estuvo cerca del 20%, fue el de las empresas públicas, el del marco regulatorio estuvo alrededor del 16% y el del artículo 29 (de la Ley de Inversiones) estuvo apenas por encima del 10%.

EC - Recordemos que este intento es el primero que se realiza con la nueva reglamentación, que sólo incluye una vuelta.

OAB - Claro, esto es lo que puede relativizar el éxito; fue el primero, pero se sabía que sería primero y último. En los otros -no tanto el de las empresas públicas, ya que como se estrenaba el sistema no se sabía muy bien cuánta gente iría, la gente no sabía si era el primero o el último- el primer mal resultado se podía atribuir a que la gente pensaba que de todos modos había otra instancia. De todos modos, la comparación importa: éste fue el tercero en el "ranking" general de siete actos de adhesión, el primero en la primera convocatoria.

El resultado, obviamente, no es una victoria porque no se alcanzó el objetivo que perseguían los promotores; desde ese punto de vista, lógicamente perdieron. Para los promotores institucionales, es decir los sectores sindicales y sociales que impulsaban el referéndum, es una derrota clara porque estos sectores no son actores del sistema político, no son actores electorales y por lo tanto la finalidad que persiguen es pura y exclusivamente la que surge del resultado referendario, que fue negativo porque no hay término medio, el resultado se obtiene o no, y no se obtuvo. Estos actores incursionan de una forma más o menos lateral en el terreno electoral: cuando se dan campos desde el punto de vista plebiscitario o referendario.

EC - Tú te estás refiriendo a las instituciones no políticas.

OAB - Hablo de actores institucionales porque formalmente no hubo ninguna institución política en la promoción, en la puesta en marcha del andamiaje, recogiendo las adhesiones primarias -las impresiones digitales, ahora no son firmas- que permitieron convocar a este pre-referéndum.

Para el actor político, la izquierda, es un resultado adverso en la medida en que no se alcanza el objetivo, pero en este caso el análisis es más cinematográfico que fotográfico.

EC - ¿Qué quieres decir?

OAB - En la dinámica del proceso político las ganancias y pérdidas acumulan, hay derrotas temporales que permiten una acumulación para enfrentar situaciones futuras. Desde ese punto de vista el Frente Amplio perdió por puntos -si hablamos en términos boxísticos- y hasta con jurado dividido, no por "knock out": llegó al último "round" y ahí hubo que esperar el conteo de los puntos para conocer el resultado. Desde este punto de vista, el resultado obtenido parece un buen piso para un nuevo desafío, sin las desprolijidades y errores de éste, es decir bien planificado, con una correcta elección del tiempo y el espacio, del momento y el tema. Por ejemplo, sin duda fue un error que este referéndum cayera en febrero, cuando de alguna manera los promotores tienen la llave de la fecha.

EC - Esto se puede calcular.

OAB - Se puede calcular con la presentación de las adhesiones primarias; si en este caso se las hubiera presentado antes del 20 de octubre, cumplidos todos los plazos la convocatoria al pre-referéndum hubiera caído bastante antes de las fiestas y hubiera sido una instancia completamente diferente a la que se dio.

EC - O al revés, se podría haber postergado.

OAB - No, estuvo sobre el filo, en este caso no le quedaba mucho plazo, el único juego posible era hacia atrás. Los plazos marcados por la ley no son tan automáticos, la ley marca los plazos a partir de la presentación de las adhesiones primarias, presentación que a su vez tiene un tope máximo, pero las adhesiones se pueden presentar antes. Es decir que cuando en política se busca objetivos concretos la mayor posibilidad política lleva a buscar el manejo de los tiempos, del cronograma, el "timing", el ritmo, el momento adecuado y los temas adecuados.

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EC - Vamos a un análisis de los números por departamentos, por zonas del país.

OAB - Vamos a un breve análisis, un paneo geográfico. Se destaca algo muy importante: salvo cinco departamentos, hay un abanico cada vez más estrecho en las adhesiones, que se ubica entre el 15% y el 24%. Si nos remontamos muy atrás y vamos a 1992, encontramos a Montevideo en un nivel descollante, el interior muy atrás y, dentro de éste, diferencias extraordinariamente fuertes. Ahora vemos que Montevideo ya no encabeza la tabla de posiciones departamentales, hecho que ya se había dado en 1998.

EC - En esta ocasión se dio, además, ese resultado sorprendente, que quizás merezca un análisis aparte, que es el de Artigas.

OAB - Veamos cuáles son los departamentos que componen un primer bloque: Montevideo con 23%, Río Negro con igual porcentaje y Salto y Paysandú con 22%. Pero por encima de ellos está Artigas; nos parece que aquí habría que ver los efectos aftosa y contrabando mezclados, porque es muy fuerte la reacción de ese departamento. Por otro lado, también Cerro Largo, con un 17%, estaría marcando que el tema contrabando golpea. La excepción es Rivera, donde no se dio. Recordemos que en los departamentos de frontera el contrabando no es un problema de combatir algo irregular, sino que más que de contrabando habría que hablar de una economía de frontera, aceptada tácitamente por las autoridades durante décadas y a veces explícitamente; esa economía de frontera se cortó, hay una inflación muy grande en esos departamentos -que no está siendo medida por el Instituto de Estadísticas- y por lo tanto ha habido una gran pérdida de fuentes de trabajo de gente cuya actividad laboral estaba vinculada a este tipo de actividad.

EC - En Artigas ya se vivía una crisis económica muy fuerte, incluso antes de todos esos factores.

OAB - En el caso de Artigas en particular ya había, desde hacía mucho tiempo, una crisis muy aguda.

EC - El dato de Artigas es particularmente fuerte, porque no sólo fue donde se dio la mayor adhesión -incluso mayor que la de Montevideo-, sino que además se obtuvo 12.660 adhesiones, cuando el Encuentro Progresista en octubre de 1999 obtuvo 10.907 votos. En todos los demás departamentos ocurrió lo contrario. 

OAB - En algunos departamentos la adhesión estuvo muy cerca de la votación de octubre de 1998, como Flores y Durazno, donde las adhesiones fueron malas y la votación del Frente Amplio fue escasa. Los departamentos de alta votación estuvieron en la mitad; Maldonado, por ejemplo, estuvo muy por debajo de la mitad con respecto a octubre.

EC - Tú estabas examinando los departamentos donde se dio la máxima votación.

OAB - Es importante ver que además hay una faja continua: Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, más Montevideo; luego diferenciamos un segundo bloque: Cerro Largo, Tacuarembó -17% y 15% respectivamente-, después todo el Sur -un poquito ampliado-: Soriano, Colonia, San José, Canelones, Florida, Maldonado y Rocha, entre 16% y 19% -muy equilibrado todo ese bloque del Sur, incluso Soriano sale del comportamiento litoraleño, que iría de Artigas a Río Negro, y se vuelca al Sur-; y por último tenemos cinco departamentos fuera de rango, los cinco donde hubo menor cantidad de adhesiones, que son tres típicamente del centro del país: Flores, Durazno y Lavalleja -Flores y Lavalleja con 10% y Durazno con 12%- más Rivera con 9% y Treinta y Tres con 13%.

Si imaginamos un mapa tenemos: Montevideo y el litoral Norte -al Norte del Río Negro- como la alta votación y todo el Sur; del Río Negro para abajo, a la altura de Soriano y trazando una línea casi ruta 14 en un segundo "ranking" de votación, junto con Cerro Largo y Tacuarembó, una diagonal bordeando el Río Negro; y luego el centro, hasta la Laguna Merín, hasta Treinta y Tres, Flores, Durazno, Lavalleja y Treinta y Tres, más Rivera, como el nivel de menor votación. Si uno pinta el mapa quedan zonas prácticamente contiguas de comportamiento electoral.

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EC - Vamos a la interpretación de lo que significa el pronunciamiento de la ciudadanía.

OAB - Primero vamos a interpretar globalmente el resultado. De alguna manera la gente dijo "no estoy de acuerdo con que haya un referéndum sobre estos temas"; también puede haber dicho "no me interesa ir a definir si hay un referéndum sobre estos temas o no" o "no me interesa hacer el esfuerzo para que haya un referéndum". Creo que ésa es la interpretación correcta. Hay que tener cuidado con atribuir a la gente otras cosas. La gente no dijo "estoy de acuerdo con lo propuesto para el sistema ferroviario", "estoy de acuerdo con lo propuesto para Conaprole, la terminal de contenedores, las AFAP, el alumbrado público y el control de los entes autónomos". No sabemos si estuvo de acuerdo, lo que sabemos es que no hubo acuerdo para que hubiera un referéndum para pronunciarse sobre esos temas. Eso puede querer decir que hubo acuerdo con el tema de fondo, que se consideró que ese tema de fondo no tenía interés suficiente para un referéndum o que se podía estar de acuerdo con el referéndum pero no se lo valoraba tanto como para hacer el esfuerzo de ir. Es en estos términos que hay que interpretar las cosas. Hay que tener mucho cuidado con leer la no adhesión como una adhesión a lo contrario; las cosas no son maniqueas como para decir que si usted no fue y no sudó la gota gorda por lo negro es porque es un fanático de lo blanco. No es así, la vida está llena de matices, de otro modo los referéndum tendrían siempre la misma concurrencia y no se explicaría que la adhesión al referéndum para derogar artículos de la Ley de Empresas Públicas no llegara al 20% la primera vez, que pasara el 30% la segunda y que cuando se votó, con voto obligatorio, alcanzara el 70%. Traigo esto a colación porque la noche del 5 de julio de 1992 hubo un error cometido por el director de Planeamiento y Presupuesto del gobierno de Lacalle, quien atribuyó ese resultado a un apoyo a la política del gobierno.

EC - Era el ingeniero Carlos Cat.

OAB - Esa manifestación fue, sin duda, una de las tantas que ayudaron a la convocatoria del 1º de octubre, gente que había estado indiferente a la realización de un referéndum dijo: "¿Cómo? ¿Si no voy estoy votando a favor? De ninguna manera". En junio de 1998 también se pretendió hacer este tipo de lectura por parte de algunos actores, que dijeron que si adhirió el 23% ello quería decir que el restante 77% estaba a favor de la ley. Cuidado con estas lecturas.

EC - ¿Quizás sea ésa una lección que aprendieron el presidente de la República actual y los dirigentes de la Lista 15?

OAB - Sí. Hay que tener cuidado con la soberbia de los dos lados porque, así como hay interpretaciones erróneas de ese lado -lo que en un futuro puede ayudar a motivar a la gente a ir en una instancia posterior para que no la interpreten al revés-, del otro lado se cayó en tratar a la gente de parsimoniosa o irresponsable si no va. De alguna manera, invocaciones que hizo el senador José Mujica por CX 36, refiriéndose a la parsimonia de los uruguayos, "lagarteando en la playa", pueden haber llevado a alguno a pensar "yo trabajo todos los días, éste es el único momento que tengo para descansar; el que trabaja en política es usted y no yo. Usted está trabajando, a mí hoy me toca descansar". Son muchas las interpretaciones. Esas interpretaciones a unos les sirven de acicate y a otros les sirven también de acicate, pero para lo contrario, para decir "así yo no voy, si me vienen a decir que soy un parsimonioso, quédense con mi parsimonia y arréglense ustedes", sobre todo cuando hay mucha gente que considera que todos estos temas son de los actores políticos y no tanto de los ciudadanos. No hay que creer que todo el mundo piensa igual. A veces los dirigentes políticos, que viven en microclimas, piensan que todo el mundo está mañana, tarde y noche ocupado en lo mismo que está ocupado un dirigente político.

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EC - Vamos a detenernos ahora en la interpretación para el gobierno y el Partido Colorado.

OAB - En primer lugar, vemos un gobierno que sale fortalecido, por lo pronto desde el punto de vista de los hechos, fáctico, que puede empezar a hacer las cosas que habilita la primera Ley de Urgente Consideración, como tratar de formar una sociedad con capitales mixtos, del Estado y privados, para la terminal de contenedores. Debemos aclarar que, si este artículo se hubiera derogado, de todos modos el puerto podía concederse totalmente a privados, porque esto viene de la Ley de Puertos, que es anterior. De alguna manera este artículo permite hacer una cosa a mitad de camino. El resultado de la convocatoria también permite hacer las concesiones ferroviarias, cosa que tampoco hubiera cambiado demasiado, porque en este caso hay otra disposición amparada en el Presupuesto que permite hacer concesiones de obra en las vías.

EC - Esa disposición del Presupuesto pasó bastante desapercibida en la maratónica discusión de la ley.

OAB - Pasó inadvertida y me sorprendió que, frente a una línea de ataque que llevaban los promotores del referéndum, particularmente los legisladores frenteamplistas, a propósito de quién iba a invertir en las vías, no apareciera nadie del lado del gobierno diciendo "aquí está el artículo presupuestal que dice que se puede hacer concesiones".

EC - Claro, porque una de las críticas del Encuentro Progresista era que se facilitaba el uso de las vías a trenes privados pero las inversiones seguían corriendo por cuenta del Estado, que se les estaba facilitando las cosas a los privados. Tú destacas que en el Presupuesto hay un artículo en el que se habilita a hacer concesiones de obra.

OAB - Habilita a hacer concesiones de obra, no tiene limitación.

EC - Esto permite pasar a un privado también la inversión en la propia estructura de las vías férreas en determinados lugares.

OAB - En todo lo que sea infraestructura, puede ser de vías, de grúas, de depósitos, en la medida en que esto está orientado básicamente hacia carga. El gobierno puede hacer esto. UTE puede pasar a cobrar la tasa de alumbrado público en las intendencias que tienen una deuda muy grande; se hace la reforma en Conaprole, allí pueden cesar los directores políticos y quedar sólo los electos por los productores. Desde ese punto de vista, el gobierno sale fortalecido, logra el objetivo. De alguna manera, siempre hay un efecto psicológico, una señal hacia el exterior de que el gobierno sale respaldado, si no en términos explícitos, por lo menos en los términos implícitos de que el gobierno puede hacer sin que su acción sea frenada. No es que se diga que la opinión pública estuvo a favor. No importa si lo estuvo, lo que importa es que el gobierno entró por un camino y les está diciendo a los inversores: "Me quisieron frenar y no pudieron; inviertan con tranquilidad". Esta es la primera lectura, entonces el gobierno puede aprovechar para poner el pie en el acelerador y dar un envión en el paquete de reformas del Estado, desmonopolizaciones y desregulaciones. Esa es una primera conclusión.

La segunda conclusión: el gobierno no tiene el campo despejado. Justamente, porque la lectura que no cabe es que el 79% está de acuerdo. Fue el 21%, en un acto muy desprolijo, donde el Frente Amplio dijo que no a la adhesión cuando se impulsó por parte de sectores sindicales, una vez que estuvieron las impresiones digitales que pusieron en marcha el mecanismo dijo que sí, pero ya mucho más adelante, y finalmente le da un envión fuerte. No olvidemos que es el gran tema central del discurso de Tabaré Vázquez el 5 de febrero, en el festejo de los 30 años de la fuerza política en el Velódromo Municipal. De ahí en adelante, Vázquez se compromete y con muchísima fuerza, pero en febrero.

EC - Al mismo tiempo subsistían dirigentes que anunciaban que no iban a ir a votar.

OAB - Sí, y hubo otros que manifestaron, al empezar, el tema AFAP. Un legislador importante como Rubio dijo que el Frente había votado el artículo correspondiente a favor y que una vez derogado presentaría un proyecto de ley para restablecerlo. Son señales muy poco firmes para un electorado.

Con todo esto, el 18 de febrero -¡y qué domingo, el 18 de febrero! Fue un día absolutamente insoportable, pero a su vez muy lindo para playa- fue (a votar) el 21%. Entonces, si bien es verdad que se viene dando que para la izquierda sola es muy difícil remontar el 23% -porque al plebiscito para derogar la Ley de Empresas Públicas, en octubre de 1992, no fue la izquierda sola, hubo muchos dirigentes del Foro Batllista del interior, particularmente del litoral y Maldonado, que trabajaron para adherir a ese referéndum, trabajó activamente la Cruzada 94 y además adhirieron sectores del Partido Nacional y el Partido Colorado-, en estas circunstancias tan adversas llegó al 21, lo cual hace pensar que no es una cosa descabellada ni imposible que en otro tema pueda llegar al 25%, en un mejor contexto, en un mejor momento y con mayor prolijidad.

EC - Ese es un dato que ayer registraba el senador Alejandro Atchugarry, del Batllismo Lista 15, que decía que el resultado dejaba de manifiesto una capacidad latente de bloquear que hay que tener en cuenta.

OAB - La capacidad de bloqueo es la siguiente. Primero hay una señal a inversores: señores, el gobierno superó los obstáculos, pero si mañana Ancel pasa a ser una sociedad anónima con mayoría de capital estatal de Antel, si se llama a un 40% de participación de capital privado, puede haber un anuncio formal de que comienza a ponerse en marcha un proceso referendario que es un freno a la obtención de capitales. Se podrá seguir las negociaciones, la gente podrá trabajar y discutir para ver si la ley queda firme -el plazo es un año- y en ese caso hacer la inversión, pero mientras tanto el tema tiene que procesarse con un ojo puesto en si hay o no bloqueo referendario.

Aquí es importante ver la fuerte diferencia entre las reacciones que se produjeron en la coalición de gobierno, que yo diría que fueron tres. Por un lado tenemos la del Partido Nacional, casi como si el tema no fuera de ellos.

EC - El Directorio había convocado a no adherir.

OAB - Estamos hablando del protagonismo en primer plano. La actitud del Partido Nacional prácticamente se puede resumir en estos puntos: 1) estamos de acuerdo con estas disposiciones y las votamos; 2) por lo tanto apoyamos su mantenimiento y convocamos a la gente a que no adhiera, para que estas normas, que consideramos necesarias, queden firmes; 3) ahí termina nuestro papel.

El Partido Colorado actuó más como una contraparte, de alguna manera transformó en un referéndum binario, de dos actores, lo que fue un acto unilateral de adhesión: polemizó, controló mesas, hizo cómputos y salió como la otra parte a dar el resultado. Pero dentro del Partido Colorado hubo dos actores, no uno: la 15 y el Foro Batllista. Lo del Foro no es un hecho aislado; a esta altura, si se suma una serie de indicios, el Foro Batllista va en camino a una línea de creciente confrontación con el Frente Amplio, diría que paralela a la confrontación que la izquierda política y sindical plantea hacia la figura de Sanguinetti y el Foro y hacia la línea de confrontación que la izquierda tabarecista -porque cuando comenzó el segundo gobierno de Sanguinetti estaban Tabaré y Seregni y Astori en dos líneas distintas- planteó, de confrontación total a Sanguinetti, frente a una línea mucho más dialoguista de Astori y Seregni. Al Foro se lo ve en una línea de clara oposición y confrontación con el Frente y a la 15 marcando una línea muy diferente, de diálogo, de no confrontar, más allá de oponerse unos con otros en temas clave, como que tienen visiones bastante irreconciliables en cuanto al papel del Estado y el manejo de la economía. Si tomamos las declaraciones de dirigentes del Foro y de dirigentes de la 15 del día de ayer vemos claramente expuestas las dos líneas: el Foro manejando una derrota más del Frente, una derrota más de Tabaré Vázquez, "el pueblo estuvo de acuerdo con esto que ocurrió", y una línea de la 15 diciendo "salió bien, pero cuidado con el futuro, hay que tener prudencia, hay que seguir dialogando". Los dos sectores marcan dos caminos claramente opuestos en la relación hacia la izquierda.

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EC - Finalmente vamos a detenernos en el Frente Amplio-Encuentro Progresista.

OAB - En primer lugar cabe destacar el poder de convocatoria: concurrió el 21%. No hemos hecho estudios, pero basándonos en estudios anteriores podemos decir que debe haber un 18% de frenteamplistas. Por ejemplo, el 23 de junio de 1998 daba más o menos un tres y fracción de blancos, colorados y nuevoespacistas.

EC - Es notorio que ha habido adhesiones no frenteamplistas; hemos recibido mails de oyentes que lo confirman. Por otro lado, el caso de Artigas es muy notorio.

OAB - Además siempre ocurre, lo que pasa es que uno se maneja con cifras estadísticamente significativas. No se puede decir que todos los que conformaron el 21% que fue a adherir fueran frenteamplistas; el Frente debe haber andado por el 18% de votantes de octubre de 1999. Esto quiere decir que otro tanto no adhirió.

EC - ¿Cómo se lee eso?

OAB - Muchos actores políticos, del Frente y de fuera del Frente, cometen un error cuando analizan el electorado frenteamplista y reducen todo el comportamiento al estereotipo del militante. Una fuerza que tiene 40% del electorado del país no puede estar constituida por militantes de hierro.

EC - Una cosa era el Frente de 1971, con 20%, y otra muy distinta es este Frente con 40%.

OAB - Exactamente. Primero, porque ha bajado el nivel de militancia político y sindical en el país, es notorio; segundo, porque cuando una fuerza crece lo va haciendo hacia sectores cada vez más lejanos y desinteresados por la actividad política. Si el Frente Amplio tiene 40% del electorado y 40% de los uruguayos no llega a estar interesado en política -el total de interesados en política está en 34%- ya está llegando a gente que toma la política como una cosa muy marginal. El problema es que el Frente Amplio puede tener cierta facilidad de convocatoria de este gran espectro en instancias eleccionarias, pero no es lo mismo que tenerla para instancias plebiscitarias, y mucho menos para actos unilaterales de adhesión que significan transformar una opinión en una actitud. Mucha gente que no fue puede haber estado totalmente de acuerdo con lo que proponía el Frente Amplio en cuanto a derogar estas disposiciones o frenar al gobierno, pero no estaba motivada a ir. Esa es una diferencia muy fuerte, implica transformar una opinión en actitud; cuando hay voto obligatorio la opinión se transforma sola en actitud.

EC - Supongo que también puede darse esta otra hipótesis: gente que vota al Frente Amplio en una elección nacional porque encuentra en ese partido una alternativa para resolver problemas económicos y sociales que entiende que los partidos tradicionales no están resolviendo, pero que quizás no hila tan fino en lo programático como para poder estar de acuerdo con el Frente en esto que tiene que ver con empresas públicas, privatizaciones o desregulaciones.

OAB - Aquí hay otro tema. Este referéndum no es representativo del discurso global del Frente, toma la posición más dura, la de "no a ningún tipo de participación privada", que no es, por ejemplo, la que asume el Frente en la Intendencia de Montevideo. Es la parte sin matices del Frente, que tiene un espectro muy importante de adhesiones y un conjunto de sectores con una línea muy coherente en ese aspecto. Pero hay otros sectores que tienen una línea distinta, para los cuales no toda participación privada es negativa. El propio Vázquez dijo el 2 de enero, a la salida de la entrevista con Batlle, que es bueno alentar la participación de capitales privados y estatales en distintos emprendimientos. Eso no se expresaba en este referéndum, no son mensajes claros.

Quiero hacer algunas puntualizaciones. Para el Encuentro Progresista-Frente Amplio, el resultado es mucho menos grave que la exteriorización que hubo en la noche del domingo, incluso en el día de ayer. Vi a los dirigentes, sobre todo en la noche del domingo, con una expresión de derrota mayor a la que los números dan. Ya ha ocurrido otras veces en el Frente que resultados votacionales que le pueden ser favorables o no negativos son transformados en negativos porque transmiten una sensación de derrota mayor al resultado real.

De aquí surgen cosas mucho más importantes a título de preguntas. ¿Cuál es la estrategia de Tabaré Vázquez y el Encuentro Progresista-Frente Amplio en relación al presidente Batlle, el gobierno y la coalición? ¿Es una estrategia de confrontación y desgaste, como la que Vázquez impulsó desde el mismo momento de la elección contra Sanguinetti, o es una línea que tiene áreas de confrontación, áreas de coincidencia y áreas de diálogo sin coincidencia? Porque de acuerdo a la línea de lluvia de plebiscitos que anunció a fin de año -con respecto a la cual el 2 de enero retrajo el hilo- y la declaración que hizo en la noche del pasado domingo, cuando dijo "vamos a acompañar todos los plebiscitos que se postule", da la sensación de que está diciendo que se va a llevar adelante una línea de confrontación. Se suceden declaraciones hacia una línea de confrontación total y actos y declaraciones de una línea muy matizada. Este juego, que nos despista a todos los analistas políticos, despista también a la gente que lo sigue. No hay mensajes muy claros de hacia dónde se orientan estos juegos. En determinado momento ese juego puede ser limitante para una convocatoria, no es lo mismo que cuando una convocatoria es producto de toda una acción en una misma dirección y un mismo sentido, en que la gente se va convenciendo y motivando hacia ese lugar. No está de más señalar que muy poco antes del discurso de febrero y de este domingo 18 habían estado las declaraciones del 2 de enero, que eran de gran diálogo hacia el gobierno y gran apertura hacia la participación de capitales privados en asociación con el Estado.

Otro tema es cuál es la línea que el Frente Amplio va seguir en materia de actos referendarios. ¿Va a seguir dándose lo que en definitiva se viene dando desde la Ley del Marco Regulatorio, que la iniciativa es sindical, los sindicatos la llevan adelante, el Frente o se opone o vacila y luego, cuando ya la máquina está rodando la toma, a veces más temprano y otras veces más tarde, o el Frente va a definir la estrategia en esa materia? No es un problema de celos, es un problema de ámbitos, cada uno actúa en un ámbito diferente; ¿cuál es el ámbito plebiscitario? ¿El del actor social o el del actor político? Esto daría lugar a todo un tema con mucho de teoría política, pero en todos los sistemas políticos que funcionan es un ámbito de actores políticos, independientemente de que participen actores sociales. De la forma en que el Frente Amplio y el Encuentro Progresista definan esto también se va a estar definiendo la prolijidad de definición de los desafíos, los momentos y las estrategias.

La última pregunta es cuál es la capacidad de bloqueo que pretende ejercer el Frente. ¿Es un bloqueo casi de guerrillas al gobierno, de jugar permanentemente con amenazas de bloqueo, más allá de que no frenen porque no se obtienen los resultados vía referéndum pero donde lo que importa es jugar permanentemente la amenaza? Es una línea políticamente válida. La otra posibilidad es generar, en determinado momento, un quiebre en la política del gobierno, como ocurrió en 1992 con el gobierno del presidente Lacalle. Son dos caminos distintos que exigen definiciones en cuanto a por cuál se va a transitar.

EC - Definiciones que tienen que darse en un contexto en el que el Frente Amplio está actualizándose ideológicamente.

OAB - Exacto. De todos modos lo puede hacer.

EC - El Frente está llevando adelante ese proceso de discusión interna.

OAB - Normalmente, los partidos no dejan de actuar cuando hacen discusiones de fondo, sino que las hacen en paralelo, tratando de ir acompasando esa discusión con la praxis política. Es una definición en sí misma que el Frente diga: "Vamos a acompañar todos los plebiscitos, vamos a hacer una lluvia de plebiscitos, una guerra de plebiscitos" como un objetivo en sí mismo. Cuando se opta por ese camino el bloqueo está dado por la reiteración de la acción. La otra posibilidad es producir un quiebre, con una derrota del gobierno en una instancia referendaria. En ese caso el objetivo y el momento tienen que estar muy bien elegidos, incluso con una ampliación de alianzas sociales o políticas, es decir saliendo del sector sindical y del Frente para tratar de incorporar sectores políticos de partidos tradicionales u otro tipo de sectores sociales que no son de los directamente captables por la izquierda y el Frente Amplio.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
febrero 20 - 2001