Canelones en conflicto
Entrevista con el politólogo Oscar A. Bottinelli. 

EMILIANO COTELO:

El análisis político de hoy se ocupa de la Intendencia de Canelones, que ha quedado en primer plano del debate en estas últimas semanas a raíz de varios hechos políticos o con derivaciones de este tipo. Uno de ellos, que atrapó los titulares de la semana pasada, estuvo relacionado con la tercerización del servicio de guardavidas en las playas canarias. El otro, que estalló casi inmediatamente, tuvo como escenario principal el enfrentamiento entre el Foro Batllista y la Lista 15, en torno al presupuesto municipal de Canelones, y más específicamente a la Contribución Inmobiliaria en zonas de la Ciudad de la Costa. 

Empecemos por algunas claves para desentrañar este conflicto en Canelones; hay varios capítulos que deberíamos ir abordando por partes. 

OSCAR A. BOTTINELLI:

Sí, con algunas claves que podríamos denominar de carácter genérico, que no están específicamente relacionadas con estos temas puntuales, pero que son el contexto para explicar buena parte de esta conflictividad. 

Uno de estos aspectos es un tema crecientemente complicado para el departamento de Canelones. Este ha tenido, en las últimas décadas, un profundo cambio demográfico, que llevó a que dejara de ser un departamento del interior para pasar a tener características metropolitanas. Es decir, un departamento en que buena parte de la actividad económica, laboral y social de la gente está relacionada con el departamento de Montevideo, y cuya vida no es autónoma, como la del que puede vivir en Durazno o en Paysandú, sino que más bien se parece al que vive en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires en relación a la capital federal. No nos olvidemos que hoy los dos tercios de la población de Canelones vive en lo que se puede considerar como área metropolitana; el tercio restante vive en lo que se puede denominar Canelones clásico, del interior, y la Costa de Oro, que es más o menos la mitad del área metropolitana, o un poco menos, es uno de los conjuntos urbanos de más desarrollo demográfico, es decir que ha tenido el mayor impacto en crecimiento poblacional de América. 

En un país en el que prácticamente la población no crece, la Costa de Oro ha tenido un desarrollo explosivo. Esto ha significado un cambio muy fuerte, que ha tenido repercusiones en lo político, con un cambio en cómo se relaciona la dirigencia política con la gente y cómo la gente se expresa a través de los dirigentes políticos. Y aquí hay un conflicto que atraviesa todos los partidos: las viejas dirigencias de Canelones, las que durante varias décadas se han ido formando en ese departamento, no logran una buena empatía, un buen ensamble con la población más nueva. Hay un cierto rechine que no es particular de dirigentes de un solo partido, atraviesa horizontalmente todos los partidos, en todos las viejas dirigencias tienen una situación problemática con el área metropolitana nueva, con la costa, y sus habitantes tienen un problema con esas dirigencias políticas. El otro ángulo es que Canelones siempre fue un departamento tradicionalmente colorado, un puntal del Partido Colorado en todo el país. Sin embargo, el resultado de las últimas elecciones de abril mostró un cambio, el Frente Amplio pasó a ser la primera fuerza política con una ventaja considerable sobre el Partido Colorado que quedó como la segunda fuerza. Y el Partido Nacional ocupó un tercer lugar pero con una presencia significativa. 

EC - Y en ese cambio, ¿la población de la Costa de Oro jugó un papel determinante?

OAB - La Ciudad de la Costa fue muy importante, no es que el cambio se haya debido a ésta porque el Frente Amplio ganó en Santa Lucía, en buena parte del área metropolitana más vieja, la ligada a la Ruta 5: La Paz, Las Piedras, Progreso, pero en la zona de la costa es donde hay una predominancia neta, una hegemonía frenteamplista, y sin duda es el elemento desnivelante, donde el Partido Colorado tiene mucho menos peso. Aquí también aparece un tema de relaciones. 

Otro ángulo de análisis tiene que ver con la relación entre los intendentes. El presidente de la República puede ser reelegido siempre que pase un período en el medio. Los intendentes pueden ocupar el cargo dos períodos consecutivos: pasar 10 años, estar fuera del cargo cinco y volver. Esta continuidad obviamente les da mucha fuerza, pero el intervalo deja riesgos sobre la posibilidad de volver. Ser elegido tres veces es una hazaña que pocos en este país han logrado. Tabaré Hackenbruch es uno de esos pocos que logran ser intendente por tercera vez. Cuando un intendente llega por tercera vez puede tener una tendencia -como pasa con los presidentes reelectos, en los países en que hay reelección- ya en ese último período a tener un estilo muy personalizado, digamos que puede sentir una tentación imperial de manejo del poder. Hackenbruch fue intendente de la administración Sanguinetti, 85-90, los cinco años siguientes estuvo fuera porque perdió la Intendencia, la mitad de ese período estuvo como senador, y luego volvió a la Intendencia en el período anterior, y volvió a ser elegido en éste. 

Otro ángulo de análisis daría para un comentario mucho más largo, y es cómo está jugando el doble voto simultáneo en estas elecciones municipales separadas, en las que, por un lado, hay más de un candidato por partido, y, por otro, cada departamento es una realidad separada, y no necesariamente las dirigencias políticas actúan uniformemente en defensa de sus respectivos partidos. Concretamente, casi toda la dirigencia colorada se retira en la elección de San José y se pliega a apoyar a uno o a otro del Partido Nacional. En el caso de Canelones el Partido Nacional se retiró de la competencia, dejó sólo al otro medio partido con la candidatura Pou, y sin duda apoyó -en algunos casos explícitamente, en otros con acuerdos políticos- ya sea a Hackenbruch, ya sea a Chiesa. 

EC - Cuando entre estos dos se dio, ya en la campaña electoral, una división muy tajante. 

OAB - Exacto. Los intendentes resultan elegidos casi como un hecho individual, porque quedó separada la elección nacional y el doble voto operó casi como un mecanismo en el que se suman los votos de uno y otro candidato, donde el partido, como elemento primario de votación, no tiene la importancia clara que sí tiene en la elección nacional. El intendente llega entonces en una situación complicada, porque gana porque sus votos se sumaron a los de Chiesa, esos votos son colorados más buena parte de votos blancos, y, con todo ese conjunto político electoral es que le gana a Spinoglio, del Encuentro Progresista - Frente Amplio. Y además de llegar de esa manera, que le deja algunas debilidades de peso político, se suma que por sí mismo no obtiene la mayoría en la Junta Departamental; la tiene el Partido Colorado, pero no el intendente, por lo que debe depender de los intendentes de su aliado, de la Lista 15. 

EC - Los 16 votos que le corresponden al Partido Colorado en la Junta Departamental surgen de sumar ediles foristas, directamente leales a Hackenbruch, con ediles quincistas. 

OAB - Exacto, con ediles que responden, dentro de la 15, a distintos sectores. El propio Chiesa al grupo de origen pachequista, la Unión Colorada y Batllista, que en caso de Canelones está liderada por Sánchez Padilla, y al senador Brause, un hombre de implantación canelonense. Y recordemos por último que el partido ahora tiene pocas intendencias; la de Canelones es la de mayor peso, y además es uno de los lugares hoy de la administración nacional de más importancia para el Foro Batllista, es "su coto de caza". Estas cosas están explicando no sólo estos conflictos, sino también algunos que puedan venir más adelante.

EC - Quizás a estos aspectos genéricos que están detrás de los conflictos de estos días podríamos agregar que Canelones va a ser, en vista de las próximas elecciones, el gran escenario de disputa. 

OAB - Sí, por supuesto, ya lo fue, sin duda, en las elecciones nacionales últimas, cuando se produjo ese cambio histórico, y lo fue en las municipales de mayo en las cuales el Frente Amplio, tras haber sido primero en octubre, pierde la Intendencia. Tanto para la Intendencia de mayo del 2005, como la elección presidencial y parlamentaria de octubre del 2004, sin duda que Canelones será la pieza mayor, entre otras cosas porque el Frente Amplio tiene un nivel tan amplio de crecimiento en Montevideo que sólo puede aumentarlo saliendo de la capital, y en primer lugar en Canelones. 

EC - Da la impresión de que los tres grandes partidos van a poner toda la carne en el asador en Canelones, con vistas a las próximas elecciones. 

OAB - Para el Partido Nacional es vital. Este es un partido que ha quedado muy fuerte en el interior puro, está muy debilitado en Montevideo, donde va a tener que repuntar si aspira a competir, y donde tiene más posibilidades de tener una mejor situación es en Canelones, por lo que este departamento le resulta clave. 

EC - Ni que hablar, entonces, de las otras dos actitudes, la del Partido Colorado y la del Frente Amplio, por las razones que recién mencionabas, todo eso da la pauta de que de alguna manera la campaña electoral en Canelones ya empezó. 

OAB - Si tú ves la conflictividad en el Partido Nacional, por dónde se rompió la línea, de alguna manera -no es exactamente igual, se plantean algunas excepciones- se puede decir que el medio Partido Nacional que quedó con Julia Pou, y el otro medio, mucho tienen que ver con esta división socio-demográfica de Canelones, de dos Canelones con características muy diferentes. 

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EC - Vayamos ahora a los aspectos puntuales, por lo menos a algunos de ellos. 

OAB - Hay un tema que se repite en muchos departamentos y que es la cortedad de las finanzas municipales: varias Intendencias llegan a al elección de mayo del 2000, como dice, "boqueando", apelando a sus últimos recursos para no demostrar, ante las elecciones, sus problemas financieros. Entonces cuando viene el post mayo, la asunción de los nuevos intendentes, se encuentran que tienen que afrontar esa situación difícil, esos grandes agujeros fiscales. El problema se agrava en Canelones como en Montevideo porque el intendente se sucede a sí mismo, en otros departamentos el intendente tiene el aire suficiente que le da el echarle la culpa a la administración anterior. Esto ya genera una situación mucho más tensa. Un intendente que tenga que salir a recortar gastos, o a aumentar las fuentes de recursos -según las posibilidades estén de un lado o del otro- y que no tiene la facilidad de decir "aguanten, yo no tengo la culpa, esto viene de la administración anterior", implica que va camino a problemas.

Esto se suma a que el intendente Hackenbruch está desarrollando un estilo muy particular, ya lo hizo en el período anterior, pero en éste está en una línea muy fuertemente personalizada de su gestión, en la línea de "éste es mi camino, y yo lo hago", sin diplomacia, que algún resultado le ha dado, porque fue reelecto, pero que en éste, que es su último período como intendente, por lo menos consecutivo, está planteando algunos temas de manera muy ríspida. 

Recordemos, por ejemplo, el tema de la velocidad en la Avenida Giannattasio, que pareció una forma muy dura de enfrentar a todos los vehículos que traspasaban durante 15 kilómetros del departamento de Canelones, en general de paso de Montevideo a Maldonado, o viceversa, lo que generó cierta rispidez, particularmente con la Intendencia de Maldonado. Pero en la búsqueda de mayores recursos, también lo que significó la guerra de las patentes en la que el departamento de Canelones fue pionero en esta última etapa, no sé si la trigésimoquinta edición de la guerra de las patentes. Pero en esta última, esa forma dura en que se lanzó la Intendencia de Canelones, con el apoyo del Ministerio del Interior, de detener a los conductores que salían estrictamente de la Avenida Giannatassio, de pedirles recibos de Antel y de UTE para ver si vivían en el departamento de Canelones, de conminarlos al cambio de matrícula... Tuvo algún resultado, por supuesto, hay que ver el balance final. Cuando uno da cuenta de todas las patentes que se trasladaron de Montevideo a Canelones, y luego, en la contraofensiva de Montevideo, todas las matrículas que se trasladaron de Canelones a Montevideo, hay que ver el balance de esta guerra, si alguien ganó algo o fue un empate. 

EC - No está saldado todavía, no conozco números de ese saldo. 

OAB - Tampoco se van a conocer porque son provisionales. Cuando uno vea que perdió va a hacer una arremetida para tratar de recuperar. 

Por otro lado hay dos temas muy concretos. La Ciudad de la Costa sufrió un fuerte reaforo del Catastro Nacional. Este es un tema ajeno a la Intendencia, pero en la medida en que ésta no mueve las alícuotas para modificar la percepción de la Contribución Inmobiliaria y aplica este reaforo de Catastro, esto significa un aumento formidable de la percepción de la Contribución Inmobiliaria, especialmente en la parte más recostada hacia el Oeste, como puede ser Parque Miramar, Citypark, Shangrilá, lugares donde hubo más movilización de vecinos. 

Por otro lado, tenemos el trasfondo de un conflicto con el Frente Amplio, con la izquierda. Porque en el tema de los guardavidas, que es un servicio municipal que se tercerizó adjudicándoselo a una empresa privada, está el trasfondo de un conflicto gremial pero que tiene ejes políticos, entre una agremiación de guardavidas que, según la Intendencia de Canelones, está muy vinculada a grupos frenteamplistas, contra esta empresa adjudicataria, que tendría, aparentemente, otra postura política. No es sólo un problema de municipalización o tercerización, sino que también habría un trasfondo de posturas políticas de unos y otros.

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EC - Para redondear este análisis, hay un último capítulo, que es el del conflicto Foro Batllista - Lista 15. 

OAB - Puede ser un capítulo aparte de Canelones, o Canelones puede ser un capítulo aparte de este conflicto general Foro-15; se puede dar de las dos maneras. Pero en el caso de Canelones se dan dos componentes. El aspecto puntual de la Contribución Inmobiliaria surge con una actitud que puede ser relativamente independiente de algunos ediles de la 15, tanto es así que en las últimas actitudes la Lista 15 no actuó de forma monolítica, sino que algún edil que responde más al senador Brause tuvo una conducta de acompañamiento a la mayoría, al oficialismo, al intendente, respecto a la mayoría de los ediles quincistas, que más bien responden, o al diputado Eduardo Chiesa, o al dirigente Sánchez Padilla. También hay en esto, aparte de la relación Foro-15, la relación entre los líderes canelonenses, Tabaré Hackenbruch y Eduardo Chiesa, que es altamente ríspida y que terminó en declaraciones muy duras de Hackenbruch contra Chiesa.

EC - Sí, cuando dijo que "no existe", o que lo único que hace es criticar su gestión. 

OAB - Claro. Recordemos que la 15 -pero ya no Chiesa ni Sánchez Padilla, sino Jorge Batlle- antes de la elección interna de abril del 99 fue extremadamente dura con la Intendencia de Canelones.

EC - Sí, esta deteriorada relación entre Hackenbruch y Chiesa fue fogoneada inicialmente por quien es hoy el presidente de la República.

OAB - No olvidemos que Canelones tiene una peculiar importancia para el Foro Batllista. Cuando se produce la dilucidación del candidato presidencial interno del Foro Batllista, para la que tuvo un peso muy grande Canelones, Tabaré Hackenbruch y Orlando Virgili, tanto en aportar los votos que desnivelaran a favor de Luis Hierro López, como el papel de Hackenbruch como uno de los "popes" del Foro Batllista a nivel nacional. Por otro lado, la Lista 2005 del Foro Batllista, llevó a la Cámara de Diputados a dos figuras jóvenes: al hijo de Tabaré Hackenbruch y a Julio Luis Sanguinetti, el hijo de Julio María Sanguinetti, lo cual marca que Canelones se transforma en un lugar importante de expresión política del Foro Batllista, por tanto no es que el conflicto Foro-15 ocurra en un lugar cualquiera, sino en uno que para el Foro no es nada menos. Todo esto lleva a que Jorge Batlle se encuentre en una situación difícil. Por una lado, se siente en la necesidad de actuar hacia el gobierno forista de Canelones, en la forma paralela que el Foro actúa, y él le pide que lo haga, en relación a su gobierno. Ese es un primer tema. Un segundo es que, la forma en que se ha conducido la Intendencia de Canelones, en cuanto al manejo de las finanzas públicas y la política municipal, no coincide mucho con la línea de Jorge Batlle, lo cual llevó precisamente a esas críticas previas a abril del 99 en cuanto a lo que se puede llamar austeridad o el manejo de ciertas políticas que, desde el ángulo de la 15, y de la oposición blanca y frenteamplista, se le atribuye a la Intendencia como actitudes clientelistas. Jorge Batlle se ve, por un lado, en una postura diferente a la que lleva Hackenbruch en la conducción de la Intendencia, de un modo distinto al que el presidente pide a todas las Intendencias, por lo que la de Canelones no entra dentro de la línea de comportamiento que el presidente solicita, y, por otro lado, tiene la necesidad de que su gente no haga oposición. Pero, también en medio de esto, hasta ahora se ha visto que el gobierno -el presidente, la 15- no ha dejado escapar ninguna oportunidad, y otras las ha creado, en pos del desgaste de Sanguinetti. Por lo tanto, que jueguen, en el caso de Canelones, como búsqueda del desgaste global del Foro, con una persona tan fuertemente vinculada a Canelones como es el intendente Hackenbruch, es una oportunidad que tampoco dejan pasar.

En estas idas y venidas es que también hay que visualizar estos conflictos entre el Foro y la Lista 15 en Canelones. 

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EC - Alguna conclusión para el final de este análisis. 

OAB - Podemos hacer dos conclusiones, una general y otra particular. La general es que en este nuevo período de gobierno estamos viendo que todos los temas municipales están siendo extremadamente ríspidos y difíciles, lo cual en parte se explica cuando el dinero escasea. Lo otro es que, la forma en que el Partido Colorado maneje Canelones, la conflictividad Foro-15 allí, va a ser un tema no menor para el desgaste que tenga ese partido a escala nacional. Porque es probable que en Canelones se potencie conflictos que se trate de amortiguar en lo nacional, y por otro lado que se amplifique conflictos que estén un poco asordinados. Todo hace parecer que es más fácil resolver los conflictos a nivel nacional que a nivel de Canelones. Puede ser un elemento muy importante de desgaste el que estos conflictos continúen siendo recurrentes. 

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
febrero 9 - 2001