El día después: la evaluación de los resultados municipales
Oscar A.Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

OSCAR A. BOTTINELLI:
La de ayer fue una elección muy complicada, que nos permitió dar inmediatamente cinco resultados y dos casi enseguida. Más tarde hicimos un mapa donde pudimos adelantar 15 -uno más había sido adelantado antes por un colega-, de los cuales en 11 adelantamos el intendente y, en los otros cuatro, sólo el partido.

EMILIANO COTELO:
Del resultado de la elección de ayer se puede hacer dos grandes análisis: uno por partidos y otro por departamentos. Comencemos por el primero.

OAB - Por partido hay obviamente cuatro escenarios, ya que cada uno de los partidos tuvo un comportamiento diferente. Incluso podríamos hablar de los cinco partidos, porque la Unión Cívica votó muy bien en Montevideo. El porcentaje puede resultar muy esmirriado, pero para lo que venía votando este partido se puede decir que en una elección de esta naturaleza marcó presencia y subsistió, aguantó el desafío.

EC - Estamos hablando de 6.633 votos.

OAB - Vayamos ahora al Nuevo Espacio, que tuvo una votación que puede considerarse extraordinariamente esmirriada. No fue ninguna sorpresa, las encuestas estaban entre que llegaba a 1% y no llegaba. En Canelones y Maldonado vimos un desinfle en relación a las encuestas iniciales. Da la impresión de que el Nuevo Espacio recibió efectos positivos y negativos con la reforma constitucional. La elección preliminar de abril fue un muy mal escenario; también lo fueron las elecciones municipales. El balotaje lo complicó y se podría decir que el de octubre fue un buen escenario. En su momento uno lo veía en relación a las expectativas, quizás porque el Nuevo Espacio no estaba en condiciones de capitalizar mucho más que lo que capitalizó. Pero la elección parlamentaria, cuando la presidencial se corría para el balotaje, a un partido que tiene convocatoria de opinión y figuras de conocimiento nacional, ese esquema le sirvió. Esta elección está marcando lo contrario: un Nuevo Espacio sin una impronta municipal, con una dificultad de competencia en el interior del país.

En definitiva, la situación en todo el país no fue peor que la que tuvo el Frente Amplio en las dos terceras partes del interior. Es decir que no tenía ninguna posibilidad -no la tenía el Frente Amplio en Durazno ni en Treinta y Tres-, lo que quiere decir que hay algo más que la falta de posibilidades, que es estructura o figuras locales de peso y raigambre. En Montevideo, quizás el Nuevo Espacio sufrió la proximidad de su electorado con el candidato frenteamplista; es decir, no la proximidad con el Frente Amplio, sino que la figura de Arana calza muy bien con el discurso y la estructura del Nuevo Espacio. Era muy difícil que ante un Arana con un muy buen nivel de aprobación en la población y entre los nuevoespacistas, cuyo perfil calza perfectamente, el Nuevo Espacio lograra canalizar los votos hacia una opción de Junta Departamental en un partido que no tiene pertenencias sólidas sino gente que renueva puntualmente su adhesión. Es muy bajo el núcleo duro y cerrado del Nuevo Espacio; uno diría que no difiere demasiado del porcentaje de abril del año pasado.

EC - Si comparamos con octubre, el Nuevo Espacio cae a la quinta parte en Montevideo.

OAB - Y, a nivel nacional, más abajo.

EC - Y si comparamos con el 94, la última elección municipal de Montevideo, cae a la sexta parte.


OAB - Pasemos ahora a los tres partidos principales. Comencemos por el Partido Colorado. Habría que tener las cifras de todo el país, cerradas, con porcentajes que no tenemos, para decir si ganó o perdió. Pero a grosso modo da la impresión de que el Partido Colorado sale ahí.

EC - ¿En la comparación con…?

OAB - Con octubre. Lamentablemente, los datos de la Corte vienen en cifras y no en porcentajes, de modo que hay que armar toda una planilla para poder analizar; falta el cierre de Montevideo y Canelones. Lo curioso es que el Partido Colorado gana el "premio mayor", la Intendencia de Canelones, pero por otro lado retrocede territorialmente. Tenía siete intendencias y quedó reducido a cinco. De las cuatro más disputadas (Soriano, Florida, Rocha y Colonia), Soriano nos daba una situación de empate y, al final, un punto arriba el Partido Nacional, que se convirtió en tres o cuatro. En Rocha nos daba una situación de empate: primero dio al Partido Colorado dos puntos arriba, después empate y después terminó unos cuanto puntos arriba el Partido Nacional.

En Florida todo el mundo daba ganador a Amaro. Nosotros hicimos dos encuestas por encargo. Una nos dio que el Partido Colorado estaba ocho puntos por encima del Partido Nacional en el conjunto del departamento. Y la segunda, en la ciudad de Florida solamente, nos dio un cambio de situación que si lo proyectábamos a todo el departamento, sin cambiar las cifras del interior, nos daba un virtual empate, lo que nos sugería la posibilidad del triunfo del Partido Nacional y (Andrés) Arocena ganándole a (Cono) Brescia por muy poco, que creo que fue lo que ocurrió.

En Colonia hicimos una única encuesta. Allí los colegas venían dando antes una muy cómoda ventaja a Jorge Sanguinetti. A nosotros el 30 de abril nos dio una ventaja mucho más apretada de Sanguinetti. Y haciendo un juego no del todo correcto, porque estamos mezclando encuestas de Cifra, Interconsult y Factum, nos da una línea en que la distancia Sanguinetti-Moreira se va achicando hasta 15 días antes, que fue cuando nosotros realizamos la encuesta. Es posible inferir que el proceso se dio de ese modo y que en esos 15 días (Carlos) Moreira revirtió. Además coincide con la sensación térmica de los finos observadores de Colonia, sobre todo con los que cuando salió nuestra encuesta dijeron que ésta coincidía con el olfato que tenían de que la distancia con Sanguinetti se había achicado.

EC - Tú decías que el Partido Colorado bajó de siete a cinco y te detenías en las intendencias más disputadas.

OAB - Primero estaba mezclando por qué estas intendencias se transformaban en disputadas. Acá hay una cosa que nos llamó la atención: en los cuatro lugares las intendencias se transformaron en disputadas porque todo el mundo consideraba que el Partido Colorado ganaba en Soriano, en Florida y en Rocha, y las perdió.

EC - Dos de ellas eran coloradas y dejaron de serlo.

OAB - Las otras dos pasaron a ser blancas y habían sido blancas. Lo otro interesante en el Partido Colorado es que el Foro gana cuatro de las cinco intendencias que gana el Partido y la 15 solamente una intendencia, que es casi propiedad privada del candidato que ganó, independientemente del grupo que apoye.

EC - Estás hablando de Río Negro; el único intendente colorado quincista pasa a ser Mario Carminatti, que es un recién llegado a la 15.

OAB - Es un señor feudal que estuvo con (Enrique) Tarigo. Cuando se fusionaron Tarigo y (Julio María) Sanguinetti formando el Foro Batllista, pasó al Foro. Y últimamente, después de haber sido el candidato único a intendente de Montevideo por el Partido Colorado como hombre del Foro, rompió con el Foro y se fue con la 15. Es un triunfo de Carminatti, sin perjuicio de que es una intendencia de la 15.

EC - Tú apuntabas a que en cuanto a intendentes el Foro tiene amplia mayoría, teniendo en cuenta que una de las intendencias foristas es la de Canelones.

OAB - Aparece una situación complicada en el Partido Colorado: el presidente de la República es Jorge Batlle, líder de la 15, todos sabemos que el Partido Colorado tiene una situación tensa, el presidente está en el tope de su popularidad. El promedio nacional está por encima del 52% de aprobación, el Indice Factum es muchísimo más alto, en un nivel de muy bueno, con un 58% de aprobación en Canelones, otro tanto -puntos más, puntos menos- en Colonia y en Maldonado. El Foro está un poco malherido por algunas actitudes del gobierno, pero tiene más diputados, la misma cantidad de senadores y cuatro de las cinco intendencias. Uno nunca sabe si tener más intendentes es símbolo de mayor fuerza o mayor debilidad...

EC - ¿Por qué?

OAB - Porque salvo la Intendencia de Montevideo -que tiene un poderío económico, más allá de las dificultades financieras, porque tiene un presupuesto fenomenal- y la de Maldonado -que es la única importadora neta de impuestos, al departamento y al país-, las intendencias viven en un "tour de force" constante con el gobierno. Yo diría que el PIT-CNT tiene menos problemas de negociación con el gobierno que las intendencias: que les descuentan del pago del Imesi sistitutivo del impuesto del 3% a la enajenación de semovientes, que no, que el mes que viene, que la deuda con UTE, que qué pasa con el alumbrado, que no se pagan los aguinaldos...

EC - Dos de estas intendencias coloradas, ahora a cargo de foristas, están en muy serias dificultades: Artigas y Rivera.

OAB - Sí, el Partido Nacional acaba de ganarle dos intendencias al Partido Colorado. A Irineu Riet y a Andrés Arocena en algún momento se les termina la alegría del festejo, porque saben la que se les viene con problemas en las finanzas municipales.

EC - Pero tú decías que no sabías si el hecho de que el Foro tuviera más intendencias que la 15 era bueno o malo.

OAB - Vamos a decirlo de esta otra manera: le da un poder al Foro y le da una necesidad de negociación permanente con la conducción económica, como se la da al Partido Nacional. El Partido Nacional por un lado va a tener un reclamo de 13 intendencias y, por otro, la necesidad de plantarse firme permanentemente desde la bancada, haciendo jugar a la coalición.

Para situarnos en el Partido Colorado digamos que éste tiene estas lecturas: una situación interna que al reperfilar municipalmente al Foro Batllista puede generar elementos de mayor tensión interna, sin duda en un momento en que el Foro aparece atacado desde distintos ángulos a través de la gestión de sus anteriores ministros en algunas áreas, a través de conductas del gobierno contradictorias con las de Sanguinetti, del presidente con el presidente anterior, aparece aquí ganador en una competencia interna. Por otro lado aparece achicado territorialmente, pero con el premio mayor del interior: tener Canelones.

Pasemos al Partido Nacional. Aquí la situación es extremadamente complicada y da lugar a dos niveles de análisis. El primero es el que obviamente le gusta a un montón de actores políticos y que en principio da para el empate. Se puede hacer una gran lista de argumentos por los cuales sale fortalecida la conducción del Partido Nacional, que de octubre a hoy logró revertir su situación.

EC - Recordemos que el resultado es que mantiene las 11 intendencias que tenía y agrega dos.

OAB - Pero en relación a octubre pega una recuperación fenomenal, siendo un partido que gana votos, que se reposiciona en departamentos donde había salido segundo o tercero. La otra lectura es la que dice que esto es producto de que la presentación electoral de mayo fue distinta a la de octubre. Uno saca conslusiones según de donde parta el análisis; en definitiva es muy difícil llegar a una conclusión neutra, porque uno parte del análisis previo diciendo que acá jugó favor o en contra la candidatura presidencial, su ausencia o su presencia. La conclusión está en el punto de partida. Pero el problema que aparece en el Partido Nacional es que es un partido extremadamente fuerte en el plano municipal y extraordinariamente débil -para ser un partido tradicional- en el plano nacional. Está apareciendo un partido que tiene una bancada relativamente reducida -no olvidemos que las cifras de representación parlamentaria del Partido Nacional equivalen a las que tiene el Frente Amplio en su segundo tramo, en 1984-1989-, de tercer partido, de socio menor en una coalición de gobierno, y por otro lado titular de 13 intendencias con señoríos departamentales, con fuertes figuras analizadas geográficamente.

Sin duda no hay una sola figura en Maldonado, sino un conjunto de figuras de una gran envergadura: (Enrique) Antía, (Ricardo) Alcorta y Ambrosio Rodríguez, este último un hombre de la conducción partidaria. En Rocha, Irineu Riet y José Carlos Cardoso; (Alvaro Lamas) en Paysandú; Gustavo Lapaz en Soriano; Carlos Moreira en Colonia; Juan Chiruchi en San José; Carmelo Vidalín en Durazno; la dupla Chiesa-Da Rosa en Tacuarembó... ¿Qué pasa con este partido en que aparecen las figuras departamentales con una fuerza propia, independiente y hasta mayor que la que les puede dar el partido, sintiendo que hay una competencia a nivel departamental que se juega por afuera de la competencia nacional?

No es el caso colorado. Las figuras nacionales del Partido Colorado estuvieron presentes. Sin ninguna duda en el triunfo de Canelones influye, además de todo, un líder político como Julio María Sanguinetti, que recorrió Canelones como si estuviera haciendo su primera campaña electoral para ser diputado.

EC - Quizás estaba haciendo su primera campaña electoral para el 2004. Lo tomó de esa manera, incluso esto quedó claro en los comentarios que hizo en el día de ayer, recordando la importancia que Vázquez le había atribuido a la elección en Canelones. Vázquez decía que si el Encuentro Progresista ganaba en Canelones estaría consolidando la posibilidad de ser gobierno nacional en el 2004. Ese argumento ha sido tomado ahora por Sanguinetti para decir que el Frente no ganará en el 2004.

OAB - Sanguinetti, que es un hombre de pensamiento estratégico, ajedrecístico, de una forma florentina de hacer política, tenía muy clara la importancia geopolítica de Canelones en su estrategia electoral. El veía que ahí se estaba librando la primera batalla para él y para el Foro -y también para el Partido Colorado-, de las elecciones del 2004. Incluso con una visión que podía ser un poco fuerte consideraba que las elecciones de las próximas décadas se empezaban a definir con esta elección de Canelones.

EC - Tú estabas diciendo que el Partido Nacional presenta una relación diferente entre liderazgos nacionales y departamentales que la que presenta el Partido Colorado.

OAB - El Partido Colorado sale con este esquema de liderazgos nacionales.

EC - En resumen, tú dices que el Partido Colorado tiene fuertes liderazgos nacionales y al mismo tiempo líderes locales.

OAB - Exacto. El Partido Colorado queda articulado a una usanza más tradicional o más clásica, de un partido de liderazgos nacionales que a su vez tiene liderazgos departamentales de impronta departamental. En cambio, el Partido Nacional está quedando por un lado con una política de líderes nacionales y por otro con una política de señoríos departamentales, de caudillos departamentales, de fuerza departamental. El tema es cómo se articula esto. Este es el desafío que tiene el Partido Nacional.

EC - Se podría agregar otro detalle: el Partido Nacional tiene fuerza a nivel municipal, gana 13 intendencias, pero ninguna de ellas es Montevideo o Canelones. Es decir que su poder está afuera del área metropolitana, y en Montevideo y Canelones está muy débil.

OAB - Sí. Un partido que aspira a competir en el plano nacional tiene un techo, así como se decía que el Frente Amplio no podía competir a escala nacional mientras fuera un partido que tuviera una presencia del 10%-12% en el interior. Hoy se ve al revés: el Partido Nacional no puede competir a escala nacional si tiene el 12% en Montevideo. Entre otras cosas, porque tampoco le sirve a un partido ganar dividiendo al país geográficamente, suponiendo que el Partido Nacional ganara porque conquistara todo lo que pudiese el interior, casi nada en Canelones y poquito y nada en Montevideo. En Canelones no sabemos cuánto tiene el Partido Nacional, si 13 o 21, según las lecturas que hagamos de octubre o de mayo. Cualquiera sea el número que se tome, con esas cifras tampoco se va a una elección presidencial.

El Partido Nacional tiene otro desafío: su reinserción en el país metropolitano, en Canelones y sobre todo en el área metropolitana y en Montevideo, que han sido la gran debilidad de octubre. Es claro que los blancos no tienen la fuerza suficiente en Canelones como para ser un partido que impulse una disputa presidencial si no se reinserta.

EC - Vamos ahora al análisis del Encuentro Progresista.

OAB - Faltan números para decir si el Encuentro Progresista se mantuvo o retrocedió. Lo cierto es que, desde que se forma, el Frente Amplio crece, de 1971 a 1984, de 1984 a 1989, de 1989 a 1994, de 1994 a 1999, e incluso en 1989 se puede decir que se mantuvo igual, pero se había partido en dos.

EC - La de 1989 fue la primera elección posterior al alejamiento del PGP y el PDC.

OAB - Exacto. Lo que representaba electoralmente la mitad del Frente se va y forma el Nuevo Espacio. Quedó un Frente partido en dos mitades y una de sus partes retiene la totalidad del electorado.

EC - Por eso decías que eso es crecimiento.

OAB - Eso es crecimiento, algo se llevaron los del Nuevo Espacio. Esta es la primera vez que no crece, ése es un primer dato. Habría que ver cómo quedaron las cifras finales.

EC - Que no crece en comparación con octubre.

OAB - Claro: elección tras elección, ésta es la primera en que no crece. Analicemos esto por adentro: nunca dejó de crecer en Montevideo, aún en 1989-1994 no sólo tiene esa ruptura sino que además el Frente Amplio como tal también aumenta la votación y gana la Intendencia.

EC - En esta oportunidad vuelve a darse el crecimiento en Montevideo.

OAB - Vuelve a darse el crecimiento de mayo en relación a octubre.

EC - Un crecimiento de siete puntos, por lo menos. Del orden del 51% al 58%.

OAB - Se podría decir que es un voto coyuntural de Arana, pero entonces también se puede decir que el de octubre fue un voto coyuntural a Tabaré (Vázquez), el que hubo en Maldonado o en Paysandú. Vamos a analizar cifras y no lo que hay adentro. Si no, discutimos cada una de las cifras de cada uno de los partidos de cada una de las elecciones. En cifras, el Frente Amplio crece sistemáticamente en Montevideo, no hay elección en que haya dejado de crecer. En Canelones, en cambio, fue lo mismo excepto el no crecimiento de mayo a octubre e incluso en esta elección hay una paridad con respecto a octubre.

EC - En el mes de octubre el Encuentro Progresista obtuvo en Canelones 106.000 votos y ahora, faltando los observados, está en 104.000.

OAB - Está más o menos en lo mismo que en el mes de octubre. Por supuesto que en ningún caso estamos considerando la votación a Vázquez en el balotaje. En el interior-interior ha sido más espasmódico el comportamiento del Frente. En 1989 cae en relación a 1984 y ahora cae en relación a octubre, es decir que el comportamiento del Encuentro Progresista no es parejo. Ese es un primer dato que hay que analizar. Donde más crece es en Montevideo; Canelones se solidifica; el interior-interior ya es una realidad múltiple.

Lo segundo que hay que ver es cómo lo están afectando al Frente Amplio los distintos escenarios. Sin duda, el escenario de octubre lo favoreció y el de mayo lo perjudicó prácticamente en todos lados menos en Montevideo y Canelones. Estamos analizando votos, no resultados.

EC - ¿Por qué lo benefició el escenario de octubre?

OAB - Acá el Partido Nacional tiene su buena responsabilidad, pero también la tiene el Partido Colorado: no hubo una confrontación entre un Frente Amplio que en gran medida son liderazgos nacionales, con poco liderazgo departamental, y un Partido Nacional en que muy buena parte de los liderazgos departamentales no estuvo corriendo en octubre. En el Partido Colorado la figura de Carminatti corrió en mayo como no había corrido en octubre. No hubo esa confrontación que había en el viejo sistema, todo el peso de uno contra todo el peso de otro, como que el Frente Amplio pudo soltarse y captar gente cuya lealtad local no necesariamente la llevaba a votar al Frente Amplio, pero pudo dividir en el tiempo las lealtades, seguir al Frente en lo nacional en octubre y a un referente departamental en mayo. Esto mismo que lo benefició en octubre tendió a perjudicarlo en mayo.

EC - ¿Por qué? ¿Hay que entender que el Frente no tiene liderazgos locales que le permitan aprovechar la coyuntura de una elección municipal?

OAB - Vamos a lo tercero. Si analizamos todas las candidaturas de todos los partidos encontramos dos cosas: primero, que casi todas las candidaturas de los partidos tradicionales se conocían mucho antes de abril del año pasado, eran candidaturas naturales. Segundo, en los partidos tradicionales -salvo en Montevideo- se disputó la Intendencia en abril del año pasado. Ahí compitieron Antía, Alcorta, Ambrosio Rodríguez y (José) Hualde en el Partido Nacional en Maldonado; Benito Stern, (Wilson) Sanabria y (Conrado) Bonilla en el Partido Colorado, también en Maldonado. Ya hubo una apelación al electorado en abril de 1999, de la cual surgieron las Convenciones Departamentales. Por supuesto que ese resultado dejó candidatos por el camino y llevó a acuerdos políticos para otros. No todos los candidatos de los partidos tradicionales fueron naturales y no todos emergieron de la elección de abril, pero la mayoría y los más importantes sí.

En el Frente Amplio, como candidato natural de abril, con absoluta claridad salió uno solo, en Maldonado, que es Darío Pérez, además de Mariano Arana en Montevideo, que era el candidato natural, entre otras cosas porque los intendentes que pueden ser reelectos son candidatos naturales. Yo diría que salió un segundo candidato natural en Soriano en la elección de octubre, que fue Roque Arregui. Los demás fueron producto de un proceso interno de negociación y decisión, proceso complicado, porque fue hecho por un lado en el Encuentro Progresista y por otro en el Frente Amplio. Este no es un juego de palabras; son dos mecanismos de decisión, algunos de ellos extremadamente traumáticos como el de Colonia, pero algunos no menos ríspidos como Canelones y Paysandú. Resulta que, de las cinco intendencias que el Frente se aprestaba a disputar en el interior, en dos tenía candidatos naturales -Maldonado y Soriano-, en dos tuvo procesos ríspidos y en una un proceso extremadamente duro, como fue el caso de Colonia.

C - ¿Hay que entender que esos diferendos que había que resolver para los candidatos únicos del Frente en los departamentos del interior fueron laudados desde Montevideo de alguna manera, o por lo menos con influencia muy fuerte de la dirigencia nacional del Frente y el Encuentro Progresista?

OAB - Es muy difícil responderlo en la medida en que, con la excepción de Maldonado y de Florida, no hay grupos de impronta local en el Frente. En todos los departamentos son los mismos grupos nacionales, son grupos estructurados, no quiere decir que respondan a las directivas de Montevideo... Habría que verlo; hoy los grupos no tienen el nivel de disciplina que tenían antes y a nivel local juegan sus partidos a veces sin el apoyo pleno o sin que les guste la estrategia de las autoridades nacionales. Si fue laudado en Montevideo, no sé; por supuesto jugaron los intereses sectoriales en todos lados. Juegan en todos los partidos, pero una cosa es cuando se lauda más naturalmente y es más fácil y otra es cuando es ríspido.

Tampoco hay una lógica muy clara en el Frente en cuanto a que un mecanismo de resolución que corresponde a determinadas normas que se trazó el Frente sea aceptado con naturalidad, porque las rispideces se dan porque uno quiere imponer pero también porque el otro no quiere aceptar. Quizás el Encuentro Progresista pagó el precio de ir con candidatos únicos en todo el país. Este no era un tema de principios, porque en la elección pasada fue con doble candidatura en dos departamentos, por lo tanto si ya fue con doble candidatura es que el tema no era de principios, podía haberlo hecho ahora. Mi opinión es que en Paysandú y en Canelones el Encuentro Progresista podía haber mejorado su oferta, sobre todo por amplitud, por llegar a otros sectores, lo que a un candidato único -cualquier candidato único, de cualquier partido- le cuesta; siempre dos candidatos tienen más llegada que uno.

EC - De todos modos, en esa hipótesis hubiese estado postergando el problema, porque dentro de cinco años va a haber que ir con candidato único.

OAB - Pero lo iba a postergar mucho menos que los partidos tradicionales. El del año 2004 es un problema fenomenal para todos. Se vio la dificultad de los partidos a escala nacional -Partido Colorado y Partido Nacional- para resolver el tema; el Partido Colorado lo resolvió rápidamente bien, el Partido Nacional no. El Partido Colorado siguió con el drama que tiene todo partido que tiene la Presidencia de la República, que es cómo resuelve el sector del presidente la sucesión presidencial, pero luego no tuvo problemas para resolver la fórmula presidencial. El Partido Nacional tuvo una interna extraordinariamente ríspida y cuyo resultado en cierto modo no fue aceptado plenamente por los derrotados. ¿Qué va a pasar cuando tengamos 19 internas de candidato único, sobre todo cuando veamos la virulencia que hubo en estas elecciones municipales en algunos departamentos? En algunos la virulencia mayor fue entre los candidatos del mismo partido, no entre partidos.

EC - Hoy van a asumir como intendentes algunos candidatos que fueron severamente torpedeados desde sus propios partidos; por citar dos ejemplos cercanos, Hackenbruch en Canelones y Antía en Maldonado.

OAB - Para seguir rodeando Montevideo tenemos a Chiruchi en San José; la pelea de San José no fue nada suave. ¿Qué va a pasar cuando venga la elección del candidato único? De aquí al 2004 correrá mucha agua bajo el puente; hablaremos en su momento.

EC - Vamos ahora al análisis por departamentos. Arrancamos por Montevideo.

OAB - En Montevideo, primero, Arana o el Encuentro Progresista-Frente Amplio vota muchísimo mejor que en octubre y mejor que lo que había votado Vázquez en noviembre, por debajo de las posibilidades de votación que tenía; claramente tenía un espacio.

EC - Recordemos que las propias encuestas de Factum mostraban a Arana por arriba del 60%.

OAB - Sí, era muy claro que había un electorado colorado y blanco que prefería a Arana y tenía la intención de votarlo. Significativamente no lo votó en la medida en que Long prácticamente repite la votación del Partido Nacional y que Magurno está muy cerca de la votación del Partido Colorado. Hubo algunos blancos y un poco más de colorados que votaron a Arana, igual que casi todos los nuevoespacistas. Esto coincide con lo que venían dando las encuestas.

¿Qué puede haber incidido? Vamos a trazar algunas hipótesis. En primer lugar, creo que se dio uno de los efectos de las encuestas, que no siempre benefician al que va ganando. Creo que esto fue percibido muy hábilmente por la Lista 15, que hizo una propaganda no ya diciendo "vote a Magurno" o "vote al Partido Colorado", sino "el intendente ya fue elegido, cuidado con darle demasiado poder". Pienso que esto debe haber influido, las apelaciones partidarias: si Arana ya ganó, ¿por qué usted, que es blanco, no va a votar al Partido Nacional? Si Arana ya ganó, usted, que es colorado, ¿por qué no va a votar ediles de la 15 o de la 2000? Creo que esto funcionó también. Me parece que el Frente Amplio hizo esfuerzos hasta el final, incluso se diría que esfuerzos desmedidos, porque uno lo veía haciendo actividades que requieren muchísimo esfuerzo en Montevideo que no se hacían en Canelones. Uno decía: "donde ya tiene el triunfo asegurado hace estas movilizaciones y donde está peleando la Intendencia no las hace"; para mí fue una sorpresa.

Tabaré Vázquez hizo una caminata fenomenal en Montevideo; no recorrió Canelones de la misma manera. Si bien hizo eso, por otro lado dio demasiada sensación de triunfalismo en el momento final, lo que tampoco es una buena señal. Puede haber temor al exceso de triunfo... Algunos dicen que el Partido Nacional sacó un mayor porcentaje de votos en San José que el Frente en Montevideo; sí, pero era una competencia entre dos. Acá no era "yo quiero votar a Arana contra Fulano o a Fulano contra Arana" dentro del Frente, era un voto a Arana para respaldarlo a él. Creo que esto puede haber jugado en contra. En última instancia, porque Canelones y Montevideo revelan que en general las votaciones siguieron mucho las pertenencias partidarias con estos cambios: blancos que apoyan al Partido Colorado en Canelones, nuevoespacistas que, por supuesto, sin seguir ninguna directiva -el Nuevo Espacio peleó desesperadamente para que lo votaran- votaron al Frente Amplio. Incluso hubo alguna actitud de (Juan) Young cuestionando la forma de la campaña, en la cual no decía cosas que no fueran bastante obvias: que no se había discutido mucho, que no había habido discusiones programáticas a fondo en Montevideo, que más bien se había jugado todo al tema de las posibilidades. Pero apeló a eso sin éxito, entre otras cosas porque quizás el Nuevo Espacio quiso apelar -y no pudo- a lo que apeló la 15, a parlamentarizar la elección: "señores, se terminó la Intendencia, ahora se vota sólo ediles". Eso podía llegar más fácilmente a un electorado con un sentido de pertenencia como el colorado que al del Nuevo Espacio.

Creo que Montevideo no da para más análisis que éste, salvo que hay que ver, vista la tendencia histórica del Frente, si estamos en presencia solamente de un voto a Arana o de un voto que quedó en la frontera. Si en noviembre el Frente saca el 51%, si Tabaré Vázquez saca el 55% y Mariano Arana el 58%, vamos a dejar el margen de dudas acerca de si el Frente no quedó con media caña de pescar tirada entre el 51% y el 58%.

EC - Vamos ahora a Canelones.

OAB - Decíamos que Montevideo quedó con un área de captura entre el 51% y el 58%; Canelones da la impresión de que el Frente no logró ampliar el área de captura, no logró acercar a la votación de la Intendencia a la gente que votó a Vázquez en noviembre. Eso es importante.

EC - Vamos a recordar rápidamente los números de Canelones: el Partido Colorado se impone con el 44%, segundo el Encuentro Progresista casi en el 39%, el Partido Nacional está entre 12% y 13% y el Nuevo Espacio en 1%.

OAB - Acá hay que averiguar un dato: dónde fueron a parar los votos del Nuevo Espacio. Al Frente no fueron; si fueron, el Frente recibió los votos del Nuevo Espacio y perdió otros. En lo que importa numéricamente, no fueron ahí. Tampoco fueron al Partido Nacional... ¿a dónde fueron?

EC - ¿Fueron a la 15, a apoyar a (Eduardo) Chiesa, y terminaron apoyando a Hackenbruch?

OAB - Aparentemente fueron al Partido Colorado. En segundo lugar, ¿cómo se lee el resultado del Partido Nacional? Es probable que también pase lo que pasa en el plano nacional: acá se ve cómo un candidato único no abarca a todo el partido. El Partido Nacional no presentó un candidato único, presentó dos. Incluso no sé cómo quedó resuelto el tema jurídicamente, después quiero averiguarlo bien en la Corte, porque hay todo un proceso, una Convención elige y un buen día se registra uno solo de los candidatos. ¿Qué pasó con esa decisión de la Convención que eligió un titular y cuatro suplentes?

EC - Recordemos que el Partido Nacional en Canelones había elegido dos candidatos.

OAB - El Partido Nacional eligió dos candidatos, uno de los cuales siguió hasta el final. El otro se retiró diciendo: "Señores, quienes me impulsaron no me están apoyando". Uno de los que lo apoyó públicamente hizo campaña por el Partido Colorado; otro montón de los que lo apoyaron hizo campaña silenciosa por el Partido Colorado y otros no hicieron campaña por nadie y se quedaron en la casa. ¿Cómo se lee el resultado de Julia Pou? Hay dos: uno a favor de ella y otro en contra. Algunos dicen que el Partido Nacional en octubre sacó el 21% y ahora está cerca del 13%, que con esta candidata perdió ocho puntos. Pero hay otra lectura: Julia Pou sacó el 9% en octubre y ahora sacó el 13%, logró retener todos sus votos y crecer media vez, llegó auna vez y media su votación de octubre, sola contra el mundo, mientras el resto de los dirigentes estaba en su casa o trabajando para el Partido Colorado. Son las dos lecturas y los dos van a polemizar hasta el cansancio haciéndose valer.

Por cierto que la lectura que no vale es decir que el Partido Nacional llevó un candidato único. Llevó dos, pero uno no se presentó. Ahí viene un problema de estrategia del Partido Colorado y el Partido Nacional. Acá no hubo una decisión orgánica y formal del Partido Nacional de acompañar al Partido Colorado, sino que hubo un problema interno en el Partido Nacional y una alianza de un montón de gente de ese partido con el Partido Colorado.

EC - Además, es una alianza que se produce por vías: Hackenbruch termina ganando gracias a votos provenientes del Partido Nacional, pero no todos para él. Hubo algunos que eran votos del Partido Nacional para Chiesa, que a su vez estaba fuertemente enfrentado con Hackenbruch.

OAB - Eso lleva a que yo me rectifique: no hubo una alianza sino dos, una con Chiesa y otra con Hackenbruch.

EC - Las dos terminaron conduciendo al triunfo de Hackenbruch.

OAB - Sin duda que, en la medida en que el voto blanco al Partido Colorado fue ostensible en términos de números, no se puede hablar de crecimiento del Partido Colorado, de la misma manera que no se puede hablar de crecimiento del Partido Nacional en San José. Pueden haber crecido o no, pero hubo colorados que votaron a Chiruchi, hubo actos de este candidato tapados de banderas coloradas.

EC - Esta votación del Partido Colorado tiene votos prestados.

OAB - Tiene votos acordados; no diría que son prestados, no es exactamente así. Hay un juego político de por medio que determina esto. Claramente el Partido Colorado se impone con un debilitamiento del Partido Nacional. Hay una duda que se presenta: si no hubiera habido ningún acuerdo con el Partido Colorado, ¿el Partido Nacional tenía capacidad de retención o al final también se producía un balotaje? Esa es otra de las dudas que quedan en el camino.

EC - Vamos ahora a los otros 17 departamentos.

OAB - Vamos a empezar por la que yo llamo la diagonal blanca. Esa diagonal tuvo una división en dos: en cuatro departamentos la elección fue tan interna al Partido Nacional que debilitó a los otros partidos. El caso extremo fue el de San José, donde uno diría que el Partido Colorado se retiró de la elección.

EC - El Partido Colorado terminó teniendo un 6%.

OAB - Es lo que nos daban las encuestas. Recordemos la reacción airada de algún dirigente colorado que siguió con la bandera colorada hasta al final cuando salió nuestra primera encuesta. Efectivamente, parecía ridículo que el Partido Colorado pudiera tener el 6% en algún departamento. Primero, hubo dirigentes de la talla de (Francisco) Zunino orgánicamente trabajando para Chiruchi, pero además era una elección interna: o (Jorge) Cerdeña o Chiruchi. Uno dos veces intendente, el otro el último intendente postulado a la reelección, los dos con formidable aprobación.

En San José el Partido Nacional tiene un 72%, en Flores 80%, en Tacuarembó 71%, en Cerro Largo 68%. En San José, Flores y Tacuarembó estamos en elecciones con las mismas características: el intendente saliente que se postula a la reelección contra el intendente anterior que había estado diez años.

EC - ¿Qué le agregamos a esta diagonal blanca?

OAB - Le agregamos Durazno, un departamento tradicionalmente blanco, donde el Partido Nacional logró transformar la elección municipal en una elección interna, más allá de que fue muy poco pareja, muy desnivelada, entre un diputado y un ex diputado, y no entre dos intendentes. En Treinta y Tres la elección se transformó en una elección interna entre la figura de Wilson Elso Goñi y todos los demás; se había juntado el grupo del diputado Ortiz, el actual intendente Campanella… Recordemos que Wilson Elso es otro de los ex intendentes que junto con Carminatti, Chiruchi y Riet Correa está retornando a la gestión municipal.

EC - Recordemos cómo se da el triunfo del Partido Nacional en esos dos departamentos.

OAB - En Treinta y Tres el Partido Nacional obtuvo el 57% y en Durazno el 64%.

EC - Pasemos a otra región.

OAB - Tenemos dos departamentos en que el Partido Colorado se manejó cómodamente, donde a veces ha tenido momentos disputados pero son departamentos que se han "coloradizado" muchísimo: Artigas y Río Negro. Artigas, con una disputa interna que parecía muy pareja pero que (Carlos) Signorelli, el intendente que se postuló a la reelección, terminó ganando con mucha comodidad. En Río Negro ya hablamos de la figura de Mario Carminatti retornando a su tercer período municipal.

EC - Aquí por supuesto se ven afectados otros partidos, en la medida en que quedó muy concentrada la votación en el Partido Colorado. Luego podemos ver una tercera región constituida por tres departamentos en que el Partido Nacional tuvo ese fenomenal repunte, de tercero lejos a disputar y ganar la Intendencia.

OAB - O sea, donde salió tercero lejos en octubre.

EC - Pasó a ganar en Maldonado, Paysandú y Soriano. En Maldonado y Paysandú había ganado el Frente Amplio en un empate con el Partido Colorado, y lo curioso es que realmente termina disputando el Partido Nacional con el Frente, o sea que el Partido Colorado se va retrasando a lo largo del tiempo: empezó primero, quedó segundo y las últimas encuestas ya lo marcaban tercero. El Partido Nacional rápidamente pasó del segundo al primer lugar y se posicionó con mayor o menor holgura hasta el final.

En el caso de Paysandú el Partido Nacional arrancó primero en las encuestas, terminó primero, siempre compitió con el Frente Amplio, y el Partido Colorado estuvo un poco fuera de competencia. En los dos -Paysandú y Maldonado- la característica era que había ganado el Frente Amplio contra un Partido Nacional cuyas principales opciones no habían acompañado la fórmula presidencial. En el caso de Maldonado prácticamente habían tenido una especie de ausencia en octubre. En ambos casos eran intendencias de muy fuerte aprobación, tanta que la gestión de los cinco años de Maldonado promedialmente es la primera del país, según el juicio de su población; la de Paysandú es la segunda y la de Montevideo es la tercera. Si será importante el juicio que tenían y cómo rindió para retener la Intendencia.

En el caso de Soriano, en octubre aparecía el Partido Colorado primero, el Frente Amplio segundo y el Partido Nacional tercero. En un momento fue una competencia tripartita; algunos recordarán una encuesta que nos daba muy parejo. Luego el Frente Amplio queda fuera de la competencia y en ese cabeza a cabeza, desde atrás, muy personalizado en una figura muy polémica como Gustavo Lapaz, el Partido Nacional se terminó imponiendo en base a una Intendencia que también tiene un muy alto nivel de aprobación de su población. Creo que la evaluación que la gente hace de su gestión es un determinante de muchas elecciones en que el intendente o un viejo intendente se está postulando a la elección. Parece un tema singularmente importante.

EC - Finalmente nos quedan las intendencias de Lavalleja, Florida, Colonia, Rivera, Rocha y Salto.

OAB - La de Salto era una intendencia que uno no sabía cómo clasificar. Originalmente uno diría que era colorada, pero el Partido Nacional, que también aquí había salido tercero, le plantea una competencia al Partido Colorado que termina bastante apretada, con cuatro o cinco puntos de ventaja para el Partido Colorado. Era una intendencia muy bien vista por la opinión pública, donde tenemos la impresión de que el Partido Colorado se confió en que iba a ser casi un trámite administrativo y cuando quiso acordar se encontró con que tenía un rival enfrente.

En el caso de Colonia, el Partido Colorado y la 15 apostaron una carta extraordinariamente fuerte, el compañero de fórmula de Jorge Batlle en la elección de 1989, ministro de Transporte y Obras Públicas, un hombre del entorno presidencial, una figura empresaria de gran porte contra el intendente. Terminó triunfando el intendente. No vamos a hacer un análisis exhaustivo de Colonia, sí vamos a decir que se repite que la Intendencia es una buena carta si tiene buena aprobación de la población para seguir en el cargo. Y además, que por mucho o por poco ya hace larguísimo tiempo que el Partido Colorado no logra poner pie en el gobierno departamental de Colonia. Colonia no integra la diagonal blanca porque las elecciones son muy disputadas, pero por antigüedad en la Intendencia tendría que ser una zona blanca del país.

El departamento de Florida tiene algunas características parecidas a las de Salto, más allá de que la Intendencia estaba más conflictuada que en Salto y tenía algunos niveles mayores de críticas y desaprobación. Venía la idea de que el Partido Colorado estaba cómodo y al final da la impresión de que jugó muy bien el Partido Nacional por un lado y muy mal la estrategia del Partido Colorado, particularmente la de (Juan Justo) Amaro, que compitió prácticamente solo. (Augusto) Montesdeoca obtuvo un número muy bajo de votos.

En Lavalleja el Partido Nacional jugó a retener la Intendencia frente a un aluvión colorado importante. Aquí, si bien el Partido Nacional no había salido tercero, había salido segundo. Sobre todo se dudó de la fuerza del Partido Nacional cuando la figura de Gallinal no había estado en la carrera. Sin embargo en la pelea entre el intendente saliente, (Alejandro) Giorello, y el representante del grupo de Gallinal, que es (Hernán) Vergara, el Partido Nacional logró una competencia cabeza a cabeza o al menos con gran incertidumbre que lo llevó al triunfo sobre un Partido Colorado al que inicialmente se le daba más posibilidades.

En Rivera la duda era la Intendencia del Partido Colorado, que es una de las peores según el juicio de la población. Tiene una dificultad financiera fenomenal, tiene un intendente que fue electo como suplente, ya que el titular renunció al cargo a poco de asumir. Además, el Partido Nacional presentaba una dupla interesante, con una figura muy fuerte, como Martín Padern, ex intendente y con un muy buen juicio sobre su gestión, y Ariel Pereira, que es una figura tradicional de gran peso. Sin embargo, Tabaré Viera, una figura joven, presidente de Antel, diputado, director de OSE, logró realmente revertir lo que era una situación adversa para el Partido Colorado. Sobre todo, logró una cosa que era la base de poder ganar o no: deslindar al Partido Colorado de la Intendencia. Y lo logró; a partir de ahí pudo ganar. Decía: "Esta no fue una Intendencia colorada", "el Partido Colorado retoma una Intendencia que había perdido porque este señor no nos representaba y ahora vamos a tener que reflotar esto, que es un clavo ardiente".

La de Rocha era también una Intendencia que se veía para el Partido Colorado. Estoy hablando de los dirigentes, de los observadores. Las primeras encuestas dieron un nivel de paridad que sorprendió a muchos y se vio que había un desgaste muy significativo de la Intendencia. La evaluación de la Intendencia de Rocha por la población rochense no era buena. Eso ya fue una carta para el Partido Nacional. Además compitió con una dupla muy interesante: Irineu Riet Correa, que además de convocar al Partido Nacional convocaba a votantes frenteamplistas, y José Carlos Cardoso, que además de convocar a otra parte del Partido Nacional -el Herrerismo, el lacallismo- también convocaba a votantes colorados, más bien afines a la 15, que no querían dar su voto indirecto, por interpósita persona, a Adauto Puñales. Esto, que podía ser la debilidad y el desplome del Partido Nacional, pudo ser su fuerza y lo llevó a ganar.

Estos son los escenarios distintos que convergen en esta elección. Vamos a resumirlo en algunas cifras. De 13 intendentes que se postularon a la reelección fueron reelegidos nueve: uno del Frente Amplio, tres del Partido Colorado y seis del Partido Nacional. Pierden intendencias dos colorados y dos blancos. De los nuevos, cuatro son anteriores intendentes, uno colorado y tres blancos; de los otros seis nuevos, tres colorados y tres blancos, solamente uno proviene inmediatamente de la titularidad de una banca de diputado, que es Carmelo Vidalín; los otros no tienen actividad oficial y Tabaré Viera tiene un periplo donde el Parlamento le queda muy lejos y últimamente estuvo en la administración descentralizada.

EC - El otro resumen que se puede hacer es que el Partido Nacional mantiene las 11 intendencias que gobernaba y agrega dos, el Partido Colorado baja de siete a cinco comunas y el Encuentro Progresista mantiene la de Montevideo, que era la que venía controlando.

OAB - Podemos resumir diciendo que después de todo esto sólo cambiaron dos intendencias en Uruguay.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
mayo 15 - 2000