Una elección un poco exótica: Batlle ganó; Lacalle y Vázquez fortalecidos
Oscar A.Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO
Vamos a encontrarnos con Oscar A. Bottinelli, director de Factum. Tenemos mucho para conversar, pero un primer tema podría ser el de los números, si esta diferencia que se terminó dando, de siete puntos porcentuales, era algo que se podía esperar o no. En general había sorpresa hasta en el propio doctor Batlle.

OSCAR A. BOTTINELLI
Primero hay que hacer una rectificación a una frase muy infeliz de Rodolfo Nin Novoa, quien dijo que las encuestas daban empate técnico. El tendría que haber dicho lo correcto: la encuesta Equipos-Mori, por la cual se estaba guiando oficialmente la conducción del Frente, daba empate técnico. Además, la ilusión de algunos pudo haberlos llevado a ver las encuestas como en realidad no daban. La última encuesta que nosotros publicamos -que no fue la última que hicimos- nos daba 46 a 44. Tú me preguntaste si esas cifras configuraban un empate y te dije que no, que era una situación competitiva, pero que Batlle estaba primero y Vázquez segundo.

EC - Además, la tendencia de las últimas encuestas mostraba a Batlle en crecimiento.

OAB - Primero, porque dos puntos son 44.000 votos. Segundo, porque el margen de error es de 2%; nunca se maneja que sea el máximo margen de error el que se tiene que dar siempre, hay que saber manejarlo. El problema es que el margen de error siempre se maneja para mantener las esperanzas de cada uno -cosa que es legítima-, pero no para hacer un análisis a posteriori. Además, había una tendencia muy nítida a favor de Batlle.

Antes de hablar de la votación, de las tendencias y por qué la votación de Batlle superó los niveles esperados, quisiera pasar un aviso, porque creemos que Uruguay ya terminó definitivamente toda discusión sobre las encuestas, del mismo modo que terminó toda la discusión acerca de si la Tierra gira o no alrededor del Sol. Una vez más se reconoce quién es el ganador por parte del que no gana, el ganador convoca a sus partidarios y la gente sale a festejar por el anuncio hecho por Factum y sus colegas, particularmente Cifra, que desde Canal 4 y Canal 12 anunciamos 20.30 el resultado. En octubre también fue nuestro anuncio el que determinó que se supiera cuál era el resultado, cuáles eran los partidos que iban al balotaje y más o menos la composición parlamentaria. En abril se supo por Factum quiénes habían sido los ganadores de cada uno de los tres partidos importantes que tenían elección competitiva. En el 94 también fue por Factum y Cifra que se supo que había ganado Sanguinetti. Es muy importante que quede claro el papel que estamos cumpliendo.

EC - Vayamos a los números.

OAB - Primer dato: cómo van a terminar siendo las cifras, que será conocido dentro de un par de horas.

EC - Cuando la Corte Electoral dé el resultado oficial.

OAB - Sigo marcando la excelente labor de la Corte Electoral. Felicitaciones; cada día el trabajo se hace mejor. La actuación de casi todos los funcionarios -con la excepción de una delegada sectorial en Montevideo y la jefatura de la oficina electoral departamental de Maldonado- fue excelente. En materia de datos, otra vez la Corte Electoral nos va a dar el resultado oficial primario a muy pocas horas de terminado el acto electoral. Es un avance formidable que se ha dado en Uruguay; el hecho de tener los resultados oficiales circuito por circuito a menos de 18 horas nos hace trabajar a todos con tranquilidad.

Los datos van a terminar siendo aproximadamente: Vázquez tocando el 45% y Batlle superando el 52%. A estos porcentajes que está dando la prensa les están faltando los votos observados, los que deben ser distribuidos.

EC - 52 a 45, los números que por ejemplo Factum y Cifra dieron en la noche de ayer.

OAB - Vázquez empezó con el 44% de la intención de voto al 7 de noviembre. Dimos acá todas las encuestas que se pudo publicar. 44-45,45-44; Vázquez se movió todo el mes en la banda del 45% y terminó en esa cifra. Jorge Batlle empezó en el 37,5 y 10 días después tenía 43. Este es uno de los saltos más grandes que registran las encuestas, pero sólo una vez cada 163 años un partido tradicional apoya al otro.

EC - En el medio había ocurrido el pronunciamiento del Directorio del Partido Nacional.

OAB - Había ocurrido el pronunciamiento unánime del Directorio y de todos los líderes del Partido Nacional. Eso dio una línea ascendente: 43, 45,5 y, cuando cerró la encuesta, 46%. En encuestas posteriores ya se despegó cuatro puntos. La idea que proyectábamos era que esto tenía que terminar entre tres y cinco puntos y así lo hicimos saber a los dirigentes políticos de ambas candidaturas.

EC - Tú te refieres a encuestas que se hicieron después del jueves, el último día que volcamos En Perspectiva los números de Factum.

OAB - Cabe recordar que además de la encuesta semanal estábamos haciendo una encuesta diaria. Hicimos la última encuesta el sábado de tardecita. Habíamos hecho una el viernes de noche, otra el sábado de mañana y otra el sábado de tarde. Seguía habiendo una masa de indecisos y además teníamos el problema de que no hacíamos la encuesta diaria en los medios rurales. Teníamos cifras congeladas de una semana atrás del interior rural y éramos extremadamente prudentes y conservadores en la estimación. No nos animábamos a prever que todos los indecisos se volcarían hacia Batlle. Eso nos daba un margen razonable de ventaja para Batlle no menor a 66.000 votos y un rango de 66.000 a 110.000. El resultado supera en unos 60.000 votos ese margen razonable. Si uno hacía lo que se llama una tendencia lineal, la misma conducía a este resultado, pero era preferible pecar de conservadores, de prudentes en los análisis que se hacía llegar a las dirigencias políticas.

EC - Una de las líneas de análisis que la audiencia, la dirigencia política, etcétera, está demandando desde anoche es la comparación de estos números con los del 31 de octubre.

OAB - Es muy importante. La suma de Partido Colorado y Partido Nacional está en el entorno de 53 y fracción. La suma del Frente Amplio y el Nuevo Espacio no se puede hacer porque el Nuevo Espacio no hizo un acuerdo con el Frente Amplio. Hay que tener mucho cuidado con las interpretaciones, sobre todo por parte de los dirigentes políticos. No es lo mismo el pronunciamiento de un líder que todo un partido orgánico con gente de baja pertenencia, con gente que no nació ni fue toda la vida nuevoespacista, sino que vota a, como una opción que renueva en cada elección. Aún así la suma del Nuevo Espacio y el Frente Amplio estaba dando 43,5%.

EC - ¿Cuál es la conclusión grosera de esta comparación?

OAB - Los blancos votaron a Batlle y buena parte de los nuevoespacistas votó a Vázquez. Como las cifras no cierran y además tenemos los datos de las encuestas, uno de cada 10 blancos o un poquito más votó a Vázquez, cinco de cada ocho nuevoespacistas votaron a Vázquez, tres de cada 10 nuevoespacistas votaron a Batlle y 8,5 o nueve blancos de cada 10 votaron a Batlle. No funcionaron -si vemos la votación de Rocha- los apoyos de dirigentes blancos a Vázquez. La votación que obtiene Vázquez en Rocha, comparada con la de otros departamentos, no tiene un desnivel en que se pudiera ver el peso de Irineu Riet Correa. A la inversa, Vázquez votó mejor, fuera de toda duda, en Paysandú, donde logra una situación de casi empate, cuando pasa del 39% en octubre al 47% en noviembre. Allí no hubo apoyo de dirigentes de envergadura, todo lo contrario.

Ayer hubo una elección presidencial entre dos candidatos. Uno ganó y otro perdió; hay un ganador y un perdedor. Ese es el análisis deportivo: ganó Batlle, perdió Vázquez. Si vamos al análisis político ayer hubo tres ganadores: Batlle, Lacalle y Vázquez.

EC - No en vano el doctor Lacalle habló entre Vázquez y Batlle, y además hizo afirmaciones muy fuertes, como por ejemplo la de "fuimos determinantes en el triunfo del doctor Batlle".

OAB - No se necesita ser demasiado gráficos, ni hacer un pizarrón ni llamar a expertos para demostrarle a cualquiera que era obvio que sin el Partido Nacional este resultado no se producía. El doctor Lacalle tiene todo el fácil derecho de arrogarse su cuota decisiva en esta victoria.

EC - Además, los números fueron los mejores que podía aportar el Partido Nacional a la candidatura de Batlle, porque éste podría haber ganado con menos diferencia, con un menor aporte de los blancos.

OAB - Cuando hablábamos del balotaje en abstracto siempre decíamos que un riesgo fenomenal que tenía el tercer partido era la doble derrota, la de salir tercero en octubre y quedar fuera del balotaje y que luego el candidato al que decidiera acompañar sacara muchos menos votos que la suma de los dos partidos, y entonces se dijera que perdió en octubre y la gente no lo siguió en noviembre. Esto se hubiera dado si, aún ganando, Batlle hubiera terminado en un 49-48. Estos números revelan que una de las disrupciones más difíciles el Partido Nacional tiene una revalidación de su conducción, su dirigencia y su liderazgo. Esto es algo no menor como resultado de esta elección.

El Partido Colorado ganó todas las elecciones desde 1928 hasta el 54. Luego tuvimos dos elecciones de un partido y dos del otro, vino la interrupción institucional y veníamos con uno y uno. Hubo un cambio de sistema; la elección con las mismas reglas de la elección pasada la ganó el Encuentro Progresista, pero en cuanto a Presidencia de la República con cambio de regla de juego es la primera vez desde la interrupción institucional que dos veces el presidente es del mismo partido, que un presidente del Partido Colorado le transmite a otro presidente del Partido Colorado. Este es un dato no menor.

El segundo dato es lo que esto significa para Batlle. Desde el punto de vista genealógico, se sigue dando que cada generación de los Batlle da un presidente de la República al país, y lo que implicó para Jorge Batlle una quinta postulación presidencial, finalmente exitosa, luego de 33 años. Uno tiende a compararlo rápidamente con Luis Alberto de Herrera, que si bien no ganó la Presidencia de la República por un tema institucional -el colegiado- lleva su partido al triunfo después de haber debutado 36 años antes en la candidatura presidencial. Dos grandes figuras de este siglo terminan ganando después de perder reiteradamente. Batlle, además, con algunas derrotas extremadamente fuertes, que hacían vaticinar casi el fin de su carrera política. Dos veces tuvo la capacidad de resurgir de lo que parecía un fin político para llegar a ponerse la banda presidencial.

EC - ¿Qué evaluación se hace del crecimiento del Encuentro Progresista entre octubre y noviembre?

OAB - Hay dos cosas. La primera marca una diferencia muy fuerte entre lo que dijo ayer Vázquez y lo que dice Nin Novoa hoy. Los éxitos y los fracasos a veces dependen de los resultados objetivos y de la actitud. El Frente Amplio en el 94 sufrió mucho más el resultado por una expectativa de haber ganado por un anuncio equivocado y porque no hubo una actitud inmediata de decir "Señores, teníamos el 21, éramos el tercer partido lejos y ahora, partidos tradicionales, nos vemos cara a cara de igual a igual". Lo que era realmente un gran éxito del Frente para mucha gente en lo inmediato fue una derrota por una actitud asumida.

EC - Tú estás hablando del año 94, cuando el Frente llegó al 30%.

OAB - Llegó al 31% de los votos válidos, cuando el Partido Nacional alcanzó el 32% y el Partido Colorado el 33%. En cambio, la actitud de ayer de Vázquez fue de dar rápidamente una señal, de decir "señores, ganó Batlle, ganó en buena ley; hemos tenido un gran resultado, representamos al 45% del país gracias a todo este pueblo que nos apoyó, que es casi medio país". Y dio una señal doble, de lucha hacia delante: "Este esfuerzo valió la pena, sigámoslo; representamos una idea", etcétera y "acá estamos para recomponer el sistema político, cada cual desde nuestras ideas, con las posibilidades de acuerdo y con nuestras divergencias". Fue realmente una gran actitud de liderazgo.

Lo otro que pudo exhibir como líder del Frente Amplio fue decir "señores, el Frente Amplio nació con un 18%, subió al 21% bajo la conducción de Seregni. Bajo la conducción de Seregni subió mi candidatura municipal, mantuvo el 21%, bajo mi candidatura presidencial subió al 30% y ahora, bajo mi conducción, llegamos al 39%. Y mi candidatura, convocando fuera del Frente, llega al 45%". Por supuesto que no ganó, pero exhibe una línea de constante crecimiento, lo cual en términos políticos, de evaluación de liderazgo y de gestión política es decir que también Tabaré Vázquez, pese a haber perdido la Presidencia de la República en el día de ayer -y perderla razonablemente, porque cualquier análisis frío llevaba a que fuera una tarea con las menores probabilidades- tuvo una validación de su liderazgo en términos altamente exitosos.

Parece curioso, pero tenemos que Batlle gana y Lacalle y Vázquez salen fortalecidos. Es una elección un poco exótica, en la cual los grandes liderazgos del país salen fortalecidos. Sanguinetti también sale fortalecido, porque fue muy importante el peso del Foro Batllista en toda esta campaña electoral y porque Sanguinetti y Batlle empataron en los liderazgos el 31 de octubre, prácticamente sacaron la misma cantidad de votos la lista al Senado encabezada por José Luis Batlle y la encabezada por Julio María Sanguinetti.

EC - La pregunta es quién perdió entonces.

OAB - Habría que hacer ese análisis. Hoy y mañana vamos a estar analizando el 28 de noviembre; luego va a tener que venir el momento de reflexión, de analizar el año 1999 en su conjunto. Ayer tuvimos dos tipos de resultados: el de ayer y la decantación final de la sucesión de resultados de las eliminatorias, cuartos de final, semifinal y final. Ahí sí hay ganadores y perdedores dentro de todos los partidos. O, si se quiere, para no ser tan drásticos, hay gente que revalidó su liderazgo, gente que quedó en situación "ni fu ni fa" y gente que quedó en situación delicada y tiene que remontar la pendiente.

EC - Hagamos un apunte final sobre los números de ayer, que tiene que ver con Canelones.

OAB - Esa cosa entre mágica y graciosa que tiene una explicación sociológica

EC - Es asombroso, ¿no?

OAB - Alguien decía: ¿para qué hacer encuestas en boca de urna y proyecciones en todo el país y no hacerla sólo en Canelones, si el que gana allí gana en todo el país y por las mismas cifras?

EC - Eso es lo impresionante.

OAB - Casi 52 a 45, creo que Canelones termina 53 a 44.

EC - Es una encuesta fantástica.

OAB - De ahora en adelante hago la encuesta más barata de todas: encuesto sólo en Canelones. Esto recuerda el dicho norteamericano de que donde va Vermont van los Estados Unidos, porque se daba invariablemente que el que ganaba la elección presidencial en Vermont ganaba en todo el país. Hasta que una vez todos los Estados Unidos votaron al Partido Demócrata y los únicos que votaron a los republicanos fueron Vermont y Maine, de lo que surgió el chascarrillo de los demócratas diciendo que donde va Vermont va Maine, ya no los Estados Unidos.

La explicación sociológica es que Canelones puede considerarse un micro país, un micro Uruguay. Sin exagerar, pero hay un conjunto de estratos, realidades sociales, económicas y urbanísticas en Canelones que constituyen una reproducción a escala del Uruguay. Hay un país metropolitano, un país urbano del interior, un país semi-rural y un país rural. No tenemos la ganadería del basalto, pero las mentalidades que operan políticamente pueden reproducir en general las mentalidades del conjunto del país. No es una cosa casual, por eso hace mucho que estamos hablando de Montevideo, Canelones y el interior. No se puede hablar de Canelones como parte del interior, es una tercera realidad que expresa y resume el conjunto del país.

El otro caso que merece estudio es Paysandú. Ese departamento tiene una realidad parecida a la de Montevideo. Incluso partiendo el Frente Amplio desde más abajo que Montevideo, proporcionalmente votó mejor Paysandú. En Montevideo la candidatura de Vázquez pasó del 51 al 54, mientras que en Paysandú pasó del 39 al 47.

EC - Ya que mencionaste los dos departamentos, ¿cómo se puede evaluar el salto que tuvo Vázquez en Montevideo, que parecería que fue poco?

OAB - Sí, Vázquez votó muy por debajo de las expectativas razonables en Montevideo. Nosotros creíamos que iba a estar en el entorno del 58 a 42, sin tener en cuenta los votos en blanco. Parecería que un resultado más aceptable estaba más en el 60 a 40. Este es un resultado muy escaso. Había una especie de ilusión óptica en Montevideo en los últimos días, parecía que todo Montevideo era frenteamplista. Tanto es así que anoche, cuando uno veía los grandes festejos, incluso toda esa juventud que se vio en Pocitos, se decía que los colorados salieron de abajo de las piedras, porque no se los veía.

Recuerdo una charla que di hace pocos días ante un conjunto de gente. Dije: "Cuidado, que la ilusión óptica se termina cuando aparezca el 60 a 40". Ya no es una ciudad hegemónica con una pequeñísima mayoría, sino que hay una mitad un poco más grande que la otra. En Montevideo se dio lo que pasó en el país, sólo que al revés. Uruguay tiene dos grandes mitades: una más grande, que representa al próximo cogobierno, y una más chica que representa a lo que se nucleó detrás de la candidatura de Vázquez. Y Montevideo tiene dos mitades: una más grande que representa a lo que se nucleó detrás de la candidatura Vázquez y otra más chica que representa al cogobierno a nivel nacional. Las dos están en una relación de 11 a 9 en términos redondos.

EC - ¿Hay alguna interpretación de este escaso crecimiento de Vázquez desde el 31 de octubre hasta el 28 de noviembre en Montevideo?

OAB - La explicación es la misma que a nivel nacional: la alta partidización del voto. Hoy hablábamos de los éxitos de los líderes políticos; uno se pregunta si las familias ideológicas jugaron o no. Primero, esa expresión me resulta demasiado contundente. Diría que en la medida en que los partidos políticos van generando aproximaciones sucesivas a lo largo del tiempo, el Partido Colorado y el Partido Nacional se aproximan en el primer gobierno de Sanguinetti con la gobernabilidad, con Lacalle en la coincidencia, que se afirmó con esta coalición ya muy institucionalizada de estos cinco años. Ya no era un pacto contranatura, sobre todo cuando se apostaba no sólo al apoyo de un candidato a otro con reparto de cargos sino a un cogobierno con un programa.

Si bien no me gusta hablar de familias ideológicas, el Partido Nacional y el Partido Colorado tienen una visión del país un poco más común entre sí que la que tiene cada uno de ellos con el Frente Amplio. En principio era más lógico este pacto, y por lo tanto cuando un dirigente blanco le dice a alguien que hay que votar a Batlle lo que tiene que remover no es el presente sino el pasado. El problema no era Jorge de apellido Batlle sino los Batlle; no era este Partido Colorado que está cogobernando con el Partido Nacional, sino los 150 o 160 años de historia; el tema no era un gobierno presidido por Batlle sino la foto de Basilicio Saravia. Eso era lo que costaba remover, y no son cosas menores. Cuando vi la foto de Aparicio Saravia junto a la de Basilicio, me dije que era como si a un uruguayo le presentaran la de Artigas con la de Sarratea al lado. Sarratea es una calle y un héroe en Argentina; nosotros de chiquitos aprendemos que es la imagen personificada del demonio. Un blanco aprendió de chiquito que Basilicio era el traidor de la familia. Era bravo pedirle votar con los colorados. Hubo que remover cosas no menores, muy profundas en el ser humano, que tienen que ver con lo que uno internaliza desde chiquito, con sus adhesiones, sus pertenencias, sus símbolos, sus cariños, sus odios. Eso tuvo que remover el Partido Nacional, pero no tenía que remover cosas demasiado fuertes del presente.

EC - O sea que no es como se da en otros países cuando llega el balotaje, una coalición circunstancial para frenar a Fulano.

OAB - Podría ser, se puede decir que blancos y colorados se unen para frenar a Vázquez, pero estuvieron gobernando juntos estos cinco años y no lo hicieron para frenar a nadie, era para hacer cosas. Cosas que para una parte del país fueron muy buenas, para otra parte fueron muy malas y para otra habrán sido "ni fu ni fa". Hay un proyecto de gobierno común; no es una alianza electoral, no hicieron un programa de gobierno para revestirlo. El programa de gobierno -escrito o no- se hace en una acción de gobierno. Así como el programa del gobierno municipal del Frente está escrito o no se sabe cuál es porque hace 10 años que está gobernando Montevideo más o menos en una misma línea, el programa nacional del Partido Nacional y del Partido Colorado tiene por lo menos 10 años, para no hablar de 15, y tiene ajustes para los próximos cinco años.

EC - Nos queda por ver el comportamiento electoral de ayer en Paysandú.

OAB - Es un caso que hay que pensar y mirar muy adentro. Paysandú es una realidad aparte del resto del país.

EC - Lo desglosamos del comentario de hoy y queda prometido para otro día. Apuntemos brevemente algo de lo que vamos a desarrollar mañana mirando hacia adelante, qué es lo que anuncia el resultado de ayer en cuanto a gobierno y a las elecciones municipales, que no están tan lejos.

OAB - Para el futuro tenemos dos andariveles simultáneos. Uno es las elecciones municipales. Pasado mañana, miércoles, y el jueves, empiezan en varios departamentos las campañas electorales. Ya hay proclamaciones previstas para el miércoles y jueves.

EC - Que empiezan es un decir; de hecho, ya empezaron. Se largan formalmente.

OAB - Ya hay lanzamientos para crear los impactos necesarios antes de que venga el verano, que en algunos departamentos es una siesta muy profunda. El otro andarivel es el gobierno, en el que a su vez tenemos dos andariveles: el de las políticas de gobierno y el de las políticas de Estado. En cuanto a las políticas de gobierno podemos tener dos ángulos de análisis: el de los temas que van a ser el centro de la agenda del próximo gobierno y el de la forma de operación política. Sobre esto podemos marcar que Uruguay pasó de un gobierno de partido del Partido Colorado, en el cual el Partido Nacional le dio gobernabilidad y el Frente Amplio le dio concertación, que fue el período 1985-1990, en la primera administración Sanguinetti. Luego pasó a la coincidencia nacional, bastante frustrada porque fueron más bien Batlle y Pacheco quienes le dieron ese paso más que la mera gobernabilidad a Lacalle, pero no el Foro, que rompió al año. Luego pasamos a esta coalición a la que quizás exageradamente llamamos coalición a la europea pero que fue una coalición desnivelada, con un peso primordial del Partido Colorado y un peso auxiliar del Partido Nacional, pero ya comprometido en la gestión de gobierno. Y seguramente pasamos al cogobierno, a un gobierno de un presidente de la República que va a liderar un gobierno de dos partidos con igualdad de responsabilidades, con igualdad de compromisos con el gobierno, con igualdad de incidencia y donde seguramente Luis Alberto Lacalle va a cumplir una función extraordinariamente fuerte de una especie de copresidente.

EC - Tú imaginas un cogobierno. Dijiste al pasar que los dos partidos tendrán igualdad de responsabilidades.

OAB - No digo numéricamente, es lo que hay que ver.

EC - Concretamente, ¿cuántos ministerios y qué ministerios tendrá el Partido Nacional?

OAB - Cuando mucha gente habla livianamente del reparto de cargos se saltea las señales fenomenales que implica la distribución de cargos. No es lo mismo como señal que de los 12 ministros sean seis colorados y seis blancos, que sean siete colorados y cinco blancos, ocho colorados y cuatro blancos. Esa señal es un termómetro para medir el cogobierno. En segundo lugar, tenemos el termómetro cualitativo.

EC - Qué ministerios.

OAB - Si el Partido Colorado tiene el Ministerio de Economía, de Industria, de Ganadería y del Interior, y el Partido Nacional tiene Vivienda, Salud, Educación y Trabajo, tenemos un reparto de responsabilidades de gobierno por un lado y colaboración con el gobierno por otro. Si vemos un poco mezclado, una conducción económica con igual responsabilidad, un Ministerio de Ganadería que tenga la importancia que tiene Luis Brezzo en el actual equipo económico y ese ministerio llega a ser del Partido Nacional, es una cosa. Si el ministro de Ganadería tiene la importancia de Ignacio Zorrilla, aunque sea del Partido Nacional, es otra. Lo cualitativo doble, qué ministerio, con qué figura y qué rol tiene. Estos datos son claves para ver qué nivel de cogobierno vamos a tener en el próximo período.

EC - Uno puede preguntarse si puede llegar a darse un cogobierno, una igualdad de responsabilidades, pese a que en octubre hubo una desproporción entre el Partido Colorado y el Partido Nacional, que fue de 33 a 22.

OAB - Para esto hay dos principios. Serán los actores políticos quienes dirimirán el pleito. Uno es el principio cuantitativo y el otro es el cualitativo. El cuantitativo es un método que se aplica mucho cuando se conforma un gobierno parlamentario. Se puede decir "cada cinco votos hubo dos tuyos, tres míos" y eso es lo que democráticamente corresponde como participación. El cualitativo es lo que Duverger marcaba en cuanto a los partidos ejes, que generalmente quedan sobrerrepresentados porque son los fieles de la balanza, como lo fue durante mucho tiempo el Partido Liberal Alemán o los partidos religiosos en Israel o como lo fueron los viejos partidos de centro en la Cuarta República Francesa, diciendo "este partido tendrá menos o será muy chiquito, pero es decisivo". El Partido Nacional ha sido ultradecisivo. Tres a dos en número, tres a tres en peso cualitativo; sin estos dos no quedaban tres a dos, quedaban cero a cero. Serán los actores políticos los que decidan.

Por último nos quedan las políticas de Estado. Uruguay reservó al entendimiento de partidos áreas fundamentales y las institucionalizó a través de la exigencia de dos tercios; hoy por primera vez los dos tercios requieren del Frente. Hasta 1989, período 90-95, los dos tercios los conformaban -y a lo largo de toda la historia moderna- los dos partidos tradicionales. A partir de 1994, período 1995-2000, los dos partidos tradicionales con algún partido chico, que fue el Nuevo Espacio, que les dio los dos tercios en instancias clave como algunos artículos de la Ley de Seguridad Social y reforma constitucional. Ahora es el paso mayor: necesariamente hay dos tercios sólo con el Frente Amplio. Esto implica algunas leyes importantes que requieran dos tercios, designación de miembros de la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, designación "in tótum" de la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas y, por supuesto, en un país que busca las consensualidades, llegar a políticas de Estado. En Uruguay los dos tercios son muy importantes.

Quedaría un último nivel de análisis. En la noche del 28 de noviembre han quedado tres grandes candidatos presidenciales en carrera: Julio María Sanguinetti por su tercera Presidencia, Luis Alberto Lacalle por su segunda Presidencia y Tabaré Vázquez por su tercer intento presidencial. En Uruguay se ha visto que el tercero no es necesariamente el último, que nadie se agota como candidato porque pierda dos veces.

EC - Y si no, que lo diga Batlle.

OAB - Que lo digan Batlle y Luis Alberto de Herrera.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
noviembre 29 - 1999