El Partido Nacional ante el nudo gordiano
Oscar A.Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
El Partido Nacional es el que, después de las elecciones del 25 de abril, aparece como el que presenta mayor complejidad interna de los tres partidos principales. De allí que, para su análisis político de hoy, el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, nos propone "El Partido Nacional ante el nudo gordiano". Te propongo, Oscar, ubicar a los blancos en el contexto de los demás partidos políticos.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Bien. Primero, digamos que complejidades van a tener todos los partidos políticos, particularmente los dos tradicionales, con el estreno de los dos sistemas de candidatura presidencial única. Lo que vemos ahora, lo que veremos en el balotaje y lo que veremos en las elecciones municipales, como lo que ya vimos el 25 de abril, es todo un nuevo sistema de cambio en las reglas de juego, cambio en las conductas de los actores políticos, cambio en las conductas de los ciudadanos, los votantes, y eso implica un reacomodamiento que no se procesa con facilidad, y que recién va entrar en la normalidad en el proceso electoral del período 2004-2005.

Dentro de este esquema de complejidades y dificultades extendidas a todos los partidos políticos, y que van a seguir apareciendo algunas que todavía no lo han hecho, vemos sí que el Partido Colorado, un partido polarizado en dos candidaturas que absorbieron la casi totalidad de los votos, la misma noche del 25 de abril, ya había dado una muy fuerte señal a la ciudadanía con la definición del candidato presidencial por el aspirante más votado (con el 55%) y el segundo (con el 45%) como candidato a la Vicepresidencia. Lo sellaron esa misma noche, con el abrazo entre Batlle y Hierro, y dieron una señal que -más allá de algunos problemas que pueden ir apareciendo, particularmente los más fuertes fueron en Canelones- el Partido Colorado tiene una situación muy resuelta para el comienzo de la campaña electoral que se espera que arranque en el mes de julio.

Al Encuentro Progresista - Frente Amplio le pasó lo mismo, con la próxima formalización de la candidatura de Rodolfo Nin Novoa a la Vicepresidencia.

Y el Nuevo Espacio acaba de completar su fórmula presidencial, más allá de que, para lo que era la estructura de este partido político, ahora ha aparecido un nivel de complejidades que nunca había tenido hasta el 25 de abril inclusive, con la apertura de dos listas a la Cámara de Representantes por el departamento de Montevideo.

Ahora bien: el Partido Nacional tiene por un lado un contexto de dificultades externas, que deberá ser un centro de preocupación hacia el lanzamiento de la campaña electoral. La imagen de Luis Alberto Lacalle fue afectada internamente con las fuertes denuncias formuladas por su principal contrincante por la postulación, Juan Andrés Ramírez, denuncias realizadas en forma personal y muy poco antes de la primera vuelta electoral, y que no eran de carácter político sino de carácter personal. Por otro lado los planteos judiciales, por otro lado la intención de voto con que aparece el partido, y por último (la encuesta que divulgamos el martes) la percepción que tiene la opinión pública sobre cuál podría ser el resultado de las elecciones de octubre y noviembre.

Todas ellas crean un cuadro de fuertes dificultades para el Partido Nacional. Algunas de ellas, como los planteos judiciales, ya empiezan a diluirse en la medida en que -por ejemplo- en una de las fuertes denuncias que afectaron al entorno del candidato presidencial y eventualmente a él mismo, como las de Jacinto Debali contra Daniel Cambón, Lacalle y su esposa, la Justicia resuelve su archivo. Por allí comienza a allanarse alguno de los caminos. Pero el contexto global externo es básico en el encare de la campaña electoral.

Y luego viene un inventario de dificultades internas en el Partido Nacional. En titulares:
a) La elección del candidato a vicepresidente.
b) El encabezamiento de la lista principal al Senado y la neutralidad de la figura presidencial.
c) La elección del Directorio.
d) La situación del ramirismo como grupo.
e) La situación de los dos sectores menores: Manos a la Obra y Propuesta Nacional.
f) Episodios geográficamente puntuales, como el de San José.

EC - Veamos ahora el primero de esos puntos: la elección del candidato a vicepresidente.

OAB - Las informaciones indican que está a punto de resolverse. Sin embargo, no se resuelve en la forma nítida, clara en que lo hizo el Partido Colorado, como un acuerdo político que resume en la fórmula de manera inequívoca lo que fue la confrontación previa: los que el 25 de abril votan a uno y los que votan a otro encuentran esa noche que ambos integran la fórmula presidencial en el orden que resultó de la elección.

El Partido Nacional tampoco lo resuelve, aunque no sea a nivel de figuras, a nivel de grupos políticos, de modo que se diga: "Este grupo, oficialmente, a través de esta persona que apareció como un referente en las elecciones aunque no hubiera sido el candidato presidencial, es el candidato a la Vicepresidencia". Por lo tanto, es una solución que no da automáticamente la imagen de una recomposición partidaria plena, como sí la presenta el Partido Colorado.

EC - Mencionabas como segundo punto la neutralidad del doctor Lacalle en cuanto a las listas al Senado.

OAB - Es un tema complicado en todos los partidos políticos. El Encuentro Progresista - Frente Amplio es hasta ahora el único que ha tenido candidato único a la Presidencia de la República, y ha resuelto que el candidato presidencial no figurara en ninguna lista al Senado.

En el caso del Partido Colorado, el doctor Batlle ha anunciado que no encabezaría una lista al Senado, más allá de que es notorio que tiene un grupo político atrás y Sanguinetti tiene otro, y se especula con que el actual presidente pueda encabezar la lista al Senado de su propio sector.

El problema es que el Herrerismo podría quedar disminuido si Lacalle no encabeza la lista al Senado, ya que todos pueden capitalizar la figura del candidato a la Presidencia (se puede votar a Lacalle y a cualquier lista al Senado), y por el otro lado los otros sectores pueden sentir que toda una campaña publicitaria a favor de un candidato presidencial, que además encabeza una lista al Senado, puede disminuir las posibilidades de los sectores aliados. Entonces: por un lado se reclama neutralidad (lo que puede ir en perjuicio del Herrerismo) y por otro lado la sectorización del candidato puede ir en perjuicio de los otros sectores. Se resuelva como se resuelva, no lo será en forma neutra.

EC - El tercer punto de tu inventario era la elección del Directorio del Partido Nacional.

OAB - Está planteando dos o tres tipos de situaciones. La primera es que el ramirismo, que orgánicamente resolvió no integrar la fórmula presidencial, por otro lado sí estaría dispuesto a integrar una lista común al Directorio que encabezaría el propio Lacalle. Si esto se produce, aunque aparezca como contradictorio, daría una señal de recomposición: quizá no con la fuerza de la fórmula presidencial, pero sí una señal importante de recomposición que el Partido Nacional está necesitando.

El tema es que hay dificultades para que esta señal sea completa: que los cuatro sectores acuerden una lista única al Directorio, y que dé la imagen de un partido totalmente recompuesto. La posibilidad de una lucha interna parecería difícil de soslayar. Sin embargo, lo más importante -independientemente de que haya lucha interna- es si ramiristas y lacallistas aparecen en una misma lista de candidatos, señal extremadamente fuerte que daría el Partido Nacional en el camino de la recomposición interna.

EC - Pasamos ahora al siguiente punto: la situación del ramirismo.

OAB - El ramirismo tiene una primera situación que podemos llamar externa, más allá de que las causales sean internas y externas simultáneamente. Una encuesta que divulgamos hace una semana demostró que el ramirismo se veía ante una gran dificultad para la retención de su propio electorado. La incompatibilidad generada entre el ramirismo y la candidatura de Lacalle provocó que buena parte de los votantes, la mayoría de los votantes de Ramírez en abril -por lo menos inicialmente- son refractarios a votar dentro del Partido Nacional. De esa manera se genera una afectación al partido en su conjunto y, dentro del partido, a su propio sector, que aparece muy disminuido en sus chances electorales en relación a la votación del propio 25 de abril.

Otro problema es cómo termina de configurarse (ya se va despejando bastante la situación) una lista al Senado que todo indica que van a encabezar Larrañaga, Pereira, Gonzalo Aguirre y el diputado Alvaro Alonso. Pero es un ramirismo sin Ramírez, que no aparece como opción electoral. La variante que podría atenuar algo esto es si Ramírez fuera el primer "ramirista" en la lista al Directorio, o que encabezara una lista al Directorio por separado, sin ser lista única, pero que integrara ese Directorio. Si no lo integrara, aparecería con más intensidad la imagen de un ramirismo sin Ramírez, y eso sí sería una señal de debilitamiento del sector.

Es decir que el ramirismo no sólo tiene un problema de recomposición dentro del Partido Nacional, hacia el lacallismo o hacia el resto del partido, sino un problema de recomposición interna, entre una concepción más dura, más tajantemente opositora a Lacalle, y una línea de mayor acento en la recomposición partidaria. Pero tiene un problema de identidad para retener los votos que lo apoyaron el 25 de abril.

EC - Habías apuntado la situación de Manos a la Obra por un lado, y Propuesta Nacional por otro.

OAB - Lo que tienen estos sectores en este momento es un problema de ubicación política, la necesidad de un reposicionamiento, y además las especulaciones sobre si estos dos sectores, tal cual están y ambos, se presentan como tales con listas senatoriales en octubre, o hay distintos procesos de recomposición que o bien simplifican las opciones senatoriales (que sean menos de cuatro) o bien se producen recambios internos.

La situación de ambos sectores, en cuanto a su continuidad y a la forma de continuidad, son dos temas en debate y dos incógnitas importantes para la forma en que se presenta el Partido Nacional el 31 de octubre.

EC - Tú hablabas también de episodios concentrados en algunos lugares del país, por ejemplo San José.

OAB - Yo diría que hay distintos tipos de episodios. Uno es el caso de San José, donde hay una muy fuerte polarización con miras a la Intendencia, que de alguna manera cruza por la polarización a escala nacional, y que llevó a algunas rispideces que el propio Directorio está tratando de amortiguar.

Por otro lado está el nerviosismo (lo que pasa en todos los partidos) generado por los resultados a nivel de listas en cada departamento, y algunas situaciones que podrían ser más explosivas en el Partido Nacional, como la de Maldonado, donde hay prácticamente tres candidatos con igual fuerza. Se había anunciado que la nueva Constitución sólo habilitaba dos candidatos por partido...

EC - Según lo que resolvió la Corte Electoral, podrá haber tres.

OAB - Si se mantiene esa interpretación de la Corte Electoral, muy peculiar, por la cual... (recordemos que toda la campaña de 1996 a favor de la reforma constitucional se hizo sobre la base de que ahora se reducía a dos candidatos a intendente por partido, y ahora aparece que son tres); bueno: si se mantiene esta tesis, se resuelve esa situación de Maldonado. Esta resolución de la Corte, sin duda, será tema de comentario un poco más adelante; es un tema muy importante sobre una interpretación que cambia en mucho el sentido de la reforma constitucional. Pero a los efectos del análisis que estamos haciendo hoy, tiende a resolver algunos problemas planteados en el Partido Nacional, uno de los cuales el que se venía planteando con mucha fuerza en el departamento de Maldonado.

EC - Y llegamos entonces al "nudo gordiano".

OAB - No vamos a recordar ahora la historia del nudo gordiano, pero refiere a aquellas situaciones en que el enmarañamiento de las cuerdas y los piolines es tal que impide desatar un nudo por el procedimiento normal de sacar una por una todas las cuerdas. La forma de deshacer el nudo gordiano fue cortándolo. Da la impresión de que el Partido Nacional va camino a esto, y es la única forma que tiene de un reposicionamiento ante la ciudadanía.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
junio 15 - 1999