Interior, Montevideo
y descentralización
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
En estos días, la semana pasada, uno de los puntos ríspidos en el tablero político uruguayo fue la puesta en funcionamiento de la Comisión de Descentralización creada por la reforma constitucional. Se generó un fuerte conflicto entre la coalición de gobierno y el Frente Amplio a raíz de la forma como terminó integrándose ese grupo. La relación Montevideo-interior y su vinculación con el tema descentralización es lo que propone para hoy el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, en el habitual espacio de los jueves.

OSCAR BOTTINELLI:
Con respecto al tema de la descentralización, creemos que primero hay que hacer una aclaración. En nuestro sistema jurídico aparecen dos tipos de descentralización. Una es la clásica, la descentralización administrativa, que es cuando determinadas funciones dejan de ser cumplidas por el centro gubernamental y pasan a ser descentralizadas. Esta descentralización puede ser territorial, es decir, del plano nacional pasa a un plano regional que es, en el caso uruguayo, los gobiernos departamentales, que son una descentralización territorial. O puede ser una descentralización funcional, es decir, dentro del mismo plano de la administración nacional, funciones que dejan de ser cumplidas por la administración central y pasan a ser cumplidas por la administración descentralizada, como el puerto, como OSE, como UTE, como ANCAP, el Banco de Previsión Social, etc.. Ese es un concepto de descentralización.

Ahora surge otro, desde el punto de vista jurídico. La reforma constitucional dice que "el Estado impulsará políticas de descentralización de modo de promover el desarrollo regional y el bienestar general". Acá se está hablando de descentralización ya no en un concepto jurídico de cuáles son las competencias del Estado, sino que se está hablando desde el punto de vista de la estructura socio-económica y productiva de un país en que la centralización es un fenómeno natural al mismo. De hecho, es un país centralizado y macrocefálico, es decir, es un país que tiene una cabeza muy grande. Montevideo y su entorno metropolitano son casi la mitad de la población de todo el país y eso lleva a una alta centralización de un país que surge esencialmente como un país-puerto. Eso determina comunicaciones, actividades económicas, fabriles, centradas en Montevideo, y la descentralización vista entonces como un tema de desarrollo regional.

Desde el punto de vista político, analizando exclusivamente el tema desde el ángulo Montevideo-interior, al integrarse la Comisión de Descentralización, -que, recordemos, se integra con delegados del Poder Ejecutivo, es decir ministros, y delegados del Congreso de Intendentes-, cuando se va a discutir la designación de los delegados del Congreso de Intendentes, uno de los planos de discusión es si esa delegación la integra o no Montevideo, porque hay que nombrar cinco delegados de 19 intendentes de 19 departamentos. Uno de los ejes de discusión es qué quiere decir esta descentralización. La interpretación de la mayoría del Partido Nacional, la interpretación del Directorio, la interpretación llevada adelante por Manos a la Obra y acompañada por el Herrerismo, es que la descentralización apunta al desarrollo regional. Y desarrollo regional quiere decir desarrollo del interior, salir del centro que es Montevideo.

La interpretación del Frente Amplio es que descentralización quiere decir salir de las decisiones tomadas centralmente a escala nacional, y descentralizar es trasladar las decisiones y las políticas a planos de segundo nivel, más cercanos a la gente, que serían los gobiernos departamentales. Y en este corte horizontal, Montevideo también es parte de esas políticas de descentralización.

Así llegamos a las raíces del conflicto estrictamente desde el punto de vista Montevideo-interior, dónde están y cuáles son las visiones encontradas en el tema.

Seguimos por una aclaración, porque en algún momento se ha hablado de que excluir a Montevideo de la delegación a la Comisión de Descentralización viola la Constitución en el fondo y en la forma, y nos parece que esta interpretación es errónea. No hay ninguna violación a la Constitución, ni en el espíritu ni en la forma, aún en una de las dos interpretaciones de descentralización nada impide que Montevideo esté representado por otros intendentes, porque no están los 19 departamentos.

Esto hace más bien a un tema que algún día vamos a analizar más en profundidad, que es que últimamente hay una tendencia, cuando se habla de corrupción para fundamentar que algo es éticamente incorrecto, a buscar que sea delito. Cuando algo es políticamente cuestionable se busca que sea inconstitucional o ilegal. Las cosas pueden ser muy inconvenientes y ser perfectamente legales y constitucionales. Son dos planos totalmente distintos y en política, o en la vida social, muchas veces, las cosas se cuestionan no porque sean ilegales sino sencillamente porque uno está en contra de lo que se hace, o está a favor de lo que se hace y por eso las apoya. No es solamente por un problema de juridicidad.

El otro tema que interesa es hubo una exclusión porque se discutió si se incluía o no a alguien y ese alguien no fue incluido. ¿Quién fue excluido? Porque acá se presenta una duda muy grande: ¿fue excluido Montevideo o fue excluido el Frente Amplio?

¿Por qué uno plantea esto? Aclaro que no tengo ninguna otra información que la de prensa, en este tema no hice otras indagaciones, porque cuando uno analiza la prensa y la discusión previa al interior de los partidos de la coalición y esencialmente el Partido Nacional, uno encuentra que había dos posturas. Una postura sostenía que debían ir tres intendentes blancos y dos intendentes colorados, y otra sostenía que debían ir dos intendentes blancos, dos intendentes colorados y el del Frente Amplio.

En ningún momento vi en la discusión que se dijera "tiene que ir uno del norte, uno del sur, uno del este y dos del litoral", y otro dijera "no, dos del litoral y Montevideo", o "departamentos agrícolas, departamentos ganaderos, departamentos turísticos, departamentos de alta urbanización". No; no hubo ejes que tuvieran que ver con la característica de los departamentos, ni la discusión transcurría claramente en el plano de si descentralización implicaba un problema de jerarquía nacional departamental o era un problema del Montevideo-medio-país, del país macrocefálico o del desarrollo del interior.

La impresión del debate que hubo es que fue un debate exclusivamente político y no de políticas territoriales sino de políticas partidarias, si lo integraban los tres partidos que en Uruguay tienen titularidad en intendencias o lo integraban sólo dos de esos tres partidos. Entonces, si es así (y la impresión que tenemos es esa), más que un tema que tenga que ver con Montevideo-interior, más que un tema que tenga que ver con la descentralización, estamos es en presencia de un nuevo eje de conflictos entre el Partido Colorado y el Partido Nacional de un lado y el Frente Amplio del otro. De un Frente Amplio que aparece muy fuertemente identificado para sí mismo y para los demás con Montevideo y un Partido Nacional que está acentuando su identificación con el interior.

De aquí, entonces, surgen dos temas para análisis posteriores: el del eje de confrontación Montevideo-interior, como un eje global, general del país y muy antiguo, y uno muy actual, que es el conjunto de enfrentamientos entre el Partido Colorado y el Partido Nacional por un lado, y el Frente Amplio por otro.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
Abril 17 - 1997