Una visión sobre las encuestas
 

¿En qué grado inciden en la opinión pública las encuestas?

El voto es un proceso racional y psicológico complejo y prolongado. Los elementos básicos que llevan a una persona a decidir el voto son estructurales a su personalidad, su formación y su entorno; a ello hay que agregar que la persona va tomando posición sobre los partidos a lo largo de su vida, y valora a los actores políticos por sus actos a lo largo de la vida pública del actor político. Por ello lo que puede definirse como voto estructural es muy elevado, y el voto realmente volátil es extremadamente bajo. La volatilidad entre familias políticas en Uruguay nunca superó el 11% del total del electorado de una elección a otra.
A partir de esto hay que acotar el efecto de las campañas electorales: sirven para reafirmar convencimientos o dudas pre-existentes de los electores, y volcar a ese pequeño sector de electorado volátil. En esta dimensión, las encuestas son un elemento más en una campaña electoral, como la publicidad, los discursos y las declaraciones de los candidatos; todo esto es de bajo impacto cuantitativo, aunque pudiera resultar decisivo si ese pequeño sector volátil realmente define para dónde se inclina la balanza. Hay que cuidarse de simplificaciones como que la gente vota a ganador.
Estas consideraciones son válidas para un país como Uruguay, de larga tradición en elecciones legitimadas con un sistema de partidos sólido.


¿Qué metodología utiliza para recoger la información?

Encuesta de hogares mediante cuestionario semi-estructurado con una duración máxima de 20-22 minutos para un individuo de comprensión media, con muestra pluri-estratificada que represente el 100% del electorado nacional, residente tanto en zonas urbanas como en áreas rurales.

En una encuesta de carácter nacional, ¿qué número de personas interviene y cuál es el grado de formación de las mismas?
Los entrevistadores son estudiantes avanzados universitarios, preferentemente de sociología, ciencia política, psicología o ciencias de la comunicación, y también egresados jóvenes de dichas disciplinas.


¿Los resultados de encuestas en temas políticos se publican tal cual son recogidos, o en algunos casos son analizados y acotados teniendo en cuenta otros factores? (Si los hay, especificar esos factores).

En la Ficha Técnica expuesta en Factum Digital (www.factum.com.uy) se detallan minuciosamente las preguntas y los factores de ponderación. Por ejemplo en materia de inclinación política (lo que muchas veces se le llama “voto”) se obtiene un abanico de resultados, producto de combinar diversas preguntas. Uno de esos resultados es el que se presenta como inclinación política actual. Por ejemplo a nivel de partidos, el abanico comprende varias escalones: voto duro, voto decidido al 31 de octubre, voto decidido más dudoso por partido, voto decidido más dudoso por partido más voto exclusivamente por candidato (este es el dato que se presenta como inclinación actual) y finalmente inclinación actual más simpatía. A ello hay que agregar dos datos más: el rango de proyección presente de las personas sin inclinación partidaria y el techo al que puede alcanzar un partido si se vuelca en su favor todo lo captable por ese partido. Para explorar las perspectivas de voto se utiliza una batería de entre 23 y 25 preguntas. Es fundamental que la sucesión de preguntas, así como las preguntas de otro tipo, eviten sesgar al entrevistado; en particular Factum considera que es altamente inconveniente mezclar preguntas de mercado o publicidad en una encuesta de opinión pública.


¿Existe algún grado de influencia -directa o indirecta- por parte del cliente en el resultado de una encuesta de opinión pública en temas políticos?

Hay suscriptores muy respetuosos y otros que pretenden influir. Para evitar perder la equidistancia y neutralidad hay tener un abanico de suscriptores que abarque todos los partidos y dentro de los mismos más de un sector. Es bueno además para uno mismo, para oír todas las campanas, entender a todos y estar vigilante de no perder la neutralidad.

Cuando los responsables de las empresas encuestadoras comparan sus números con la realidad, la interpretación difícilmente arroja errores. ¿Qué grado de autocrítica hay respecto al tema, teniendo en cuenta que no siempre las cifras son coincidentes con esa realidad?

Es muy simplista hablar de comparación de las encuestas con la realidad. Es extremadamente difícil efectuar esa comparación y los trabajos hechos a nivel periodístico - e inclusive a nivel de colegas - son muy elementales y con fuertes deficiencias metodológicas. Hasta ahora lo que se ha hecho es comparar el último dato en bruto con el resultado, sin tener en cuenta la evolución anterior ni el margen de aproximación estadístico, ni establecer modelos de proyección de los indefinidos, ni tomar en cuenta las advertencias de los encuestadores. Hay una fuerte tendencia a ver las encuestas como una competencia de pronósticos turfísticos y eso disminuye el valor que tiene como herramienta para los actores políticos, para los observadores y para la sociedad.
En Factum se aplican diversos modelos de análisis sobre la evolución de nuestras encuestas y los resultados electorales, somos fuertemente autocríticos y ello lleva a constantes afinamientos metodológicos.


¿Considera conveniente que se realicen auditorías en las empresas encuestadoras?

Es un tema difícil que plantea varios problemas problemas: Uno, la realización de los estudios supone una formidable inversión en desarrollo de know-how y éste podría ser apropiado por el auditor. Dos, el auditor debe tener credenciales en el país iguales o mayores a los auditados en cuanto a capacidad en el tema, no solo teórica sino práctica. Tres, debe ser inequívoca la imparcialidad política del auditor, por tanto debe tratarse de personas que se abstengan de toda participación política o ideológica directa o indirecta. Cuatro, debe protegerse el anonimato de los encuestados, que a su vez es una norma de ética y una exigencia de la ley del Sistema Estadístico Nacional.
Parece conveniente antes de llegar a ello que todos cumplan (y la mayoría no lo hace) con el código internacional de ética de Wapor y Esomar, que exige publicar como mínimo: Por quién fue encargada o para quién fue realizada. Método de recolección de información. Universo. Muestra (cantidad de casos y lista completa de todas las localidades o barrios donde se efectuaron las entrevistas, forma de selección del individuo). Consistencia numérica. Margen de error para una hipótesis de p.q=0.5 en un nivel de confianza de 2 sigmas. Periodo de relevamiento. Texto completo de todas las preguntas y de las respectivas opciones de respuesta presentadas a los entrevistados. Variables de clasificación (ejemplo: sexo, edad, profesión, nivel de estudios, área geográfica, nivel de urbanización). Presentación de los datos directos de la encuesta para el caso que se hagan proyecciones o interpolaciones.

Reportaje de Crónicas
octubre 8 - 2004