El EP-FA obtendría entre 53% y 56% de los votos

Vázquez se encamina a una holgada victoria
 

El voto completamente decidido para el EP-FA está por encima de la mayoría absoluta y alcanza el 51%. El piso del Partido Nacional es del 26% y el del Partido Colorado del 8%. En una primera proyección, hecha apenas terminado el proceso de la encuesta, el Encuentro Progresista-Frente Amplio aparece con la posibilidad de lograr entre 17 y 18 senadores, más el vicepresidente de la República que tiene voto en el Senado

Si no aparecen cambios que impactaran desde el cierre de la última Encuesta Nacional Factum al día de las elecciones, Tabaré Vázquez se encamina a su elección como presidente de la República con una holgada victoria, ya que sobrepasaría la barrera constitucional en no menos de tres puntos porcentuales y con posibilidad de ampliar esa ventaja hasta los seis puntos. Un resultado de tal naturaleza significa en término de votos válidos entre el 54% y el 57%, lo que produciría una cómoda mayoría en ambas cámaras. En el Senado podría lograr entre 17 y 18 senadores, lo cual sumado al voto del vicepresidente de la República le permitiría designar a los directores de entes autónomos y servicios descentralizados de inmediato y con sus propios apoyos (para ello se requieren 18 votos en la cámara alta). A su vez, en Diputados tendría de 4 a 7 diputados por encima de la mayoría absoluta, margen interesante para un gobernante, a fin de no quedar prisionero de minorías partidarias decisivas.
El Partido Colorado sufrió un enlentecimiento del repunte iniciado la semana pasada, lo que le asegura 3 senadores y solamente que alcance el máximo de la proyección podría cubrir la cuarta banca. El Partido Nacional por su parte quedó estabilizado, no incrementó el porcentaje de completamente decididos y presenta un techo del 33%. Lo más probable es que su votación esté por encima de la registrada hace 10 años, y una vez y media de la obtenida en 1999, lo cual implica también una victoria para Jorge Larrañaga, que sale exitoso del cambio operado al interior de su colectividad.

Los números que hoy se presentan deben considerarse como previsibles si se toma en cuenta el largo proceso de caída de los partidos tradicionales, que de 1966 a 1999 perdieron peso porcentual en todas las elecciones, sin excepción, y pasaron del entorno del 90% a apenas por encima del 50%; la línea de decrecimiento permitía inferir para estos comicios una votación por debajo del 50%. Pero además, desde mediados de 2002, la izquierda osciló de manera firme entre el 49% y el 50%. Seguramente la moderación de la campaña habida entre junio y octubre, más la designación de Danilo Astori como eventual ministro de Economía y Finanzas, consolidaron el piso estable de los dos últimos años y le permitieron el repunte.

Los datos que se presentan son una primera estimación de la última Encuesta Nacional Factum, cuyos datos se relevaron entre el sábado 23 y el domingo 24. De la encuesta a las elecciones transcurren siete intensos días, con los cierres de campaña de todos los partidos y sectores, que pueden influir en cambios. Además, la encuesta no cubre el voto escondido (que puede arrojar entre un 1% y un 2% a favor de los partidos tradicionales) y el voto del exterior (que puede arrojar entre un 1% y un 1,5% a favor de la izquierda).
 

Publicado en diario El Observador
octubre 28 - 2004