50% por el Sí en el plebiscito por el agua
 

EMILIANO COTELO:
El 31 de octubre, junto con las elecciones nacionales, se vota también un plebiscito de reforma constitucional. Algo que ya es práctica habitual en nuestro país: junto con las elecciones uno o más plebiscitos. Esta vez la reforma constitucional es sobre el agua.

El politólogo Oscar A. Bottinelli analiza, en base a la última Encuesta Nacional Factum, el estado de la opinión pública en torno a esta consulta. Recordemos en qué nos estamos basando para los números que vamos a divulgar ahora.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Es la encuesta de la primera semana de setiembre, cerrada al día 5, con 896 casos, como siempre representativos del 100 por ciento del país, tanto urbano como rural, y la ficha técnica completa está en el sitio web de Factum.

EC - En el caso concreto del plebiscito por el agua, ¿cómo se interroga a los encuestados?

OAB - Se les dice: "El 31 de octubre, junto con las elecciones nacionales, va a haber un plebiscito sobre el agua", se dice solamente así y se pregunta si se inclinaría a votar a favor o en contra.

Es un plebiscito sobre el agua porque -ya lo explicamos aquí En Perspectiva cuando tratamos el tema hace poco más de un mes- explicar qué dice ya es una toma de posición. Hemos visto que los partidarios y los contrarios a la propuesta le atribuyen cosas radicalmente diferentes, entonces no hay forma de explicarla sin plegarse a una de las posturas. Por lo tanto nos quedamos con el enunciado del título, que es bastante neutro.

EC - Al cierre de setiembre la intención de voto o la inclinación a votar es la siguiente:

- A favor de la reforma: 50%
- En contra: 12%
- Indecisos: 38%

EC - Ese 38 por ciento de indecisos quizás sea más un "no sabe" que un "no sé qué voy a votar"; "no sé sobre el tema, no he oído sobre el tema". Efectivamente, hace un mes decíamos que la mitad del país tenía idea de que había un plebiscito y la mitad no. En un mes evolucionó a que 60 tiene conocimiento y 40 no, va aumentando el conocimiento de la existencia del plebiscito, pero sigue siendo muy baja. Además hemos visto que ha desaparecido de la campaña electoral, mientras que en los primeros de julio el tema fue objeto de titulares, de grandes controversias, fue tratado por los candidatos presidenciales en sus viajes al exterior, hace un mes que no se siente hablar de manera importante del tema por parte de los candidatos presidenciales.

EC - ¿Qué ha pasado desde la encuesta anterior con la intención de voto a favor o en contra de la reforma?

OAB - Las variaciones han sido las siguientes: a favor pasó de 44 a 50, aumentó 6 puntos; en contra pasó de 11 a 12, aumentó un punto; y los 7 puntos que se movieron dejaron de pertenecer a los que no saben o indecisos, que bajaron de 45 a 38.

EC - Recordemos en qué período se dieron estos cambios.

OAB - Se dieron entre fines de julio y comienzos de setiembre.

EC - ¿Algo más a propósito del plebiscito del agua?

OAB - No demasiado. En estos plebiscitos al final van a terminar importando los pronunciamientos de los grupos diciendo: "Yo estoy a favor", el razonamiento de la gente: "Si el grupo que yo voto está a favor, voto a favor; si está en contra, voto en contra", y también influye muchísimo que los partidos ensobren o no las hojas del Sí o del No junto con la hoja de votación. Pero la base es muy alta a favor del plebiscito en la medida que todo el Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) y buena parte del Partido Nacional (PN) están por el Sí.

***

EC - ¿Cómo estás observando el desarrollo de la campaña?

OAB - Antes hacemos un anuncio: el martes que viene vamos a dar nuevos datos correspondientes al cierre de la primera quincena de setiembre, con lo cual vamos a tener un nuevo panorama del posicionamiento de los partidos. Advertimos, para que no haya confusiones, que ya estamos difundiendo los resultados dos veces por mes, por lo tanto los cambios son menores que cuando se difunden una vez por mes.

EC - Esto queda previsto para el martes que viene.

OAB - En general hay una estabilidad básica del escenario interpartidario, lo que no quiere decir que el resultado de la elección sea inequívoco e ineluctable; de todos modos no va a haber diferencias muy grandes en el abanico en el que se mueve cada uno de los partidos. Esto parece bastante claro, sobre todo que la votación del 27 de junio no fue un elemento en sí mismo que conmoviera y cambiara las cifras. Lo que sí fue determinante de la elección del 27 de junio fue su existencia, que determinó un cambio muy fuerte, particularmente al bajar una base muy grande de indecisos que había y trasladarla hacia el PN, que de ser un partido que estaba junto el Partido Colorado (PC) desde hacía un largo tiempo pasó a despegarse y está en muchísimo más del doble, prácticamente en el triple que el PC.

Lo otro que se está viendo es la tardanza en culminar el diseño de los escenarios internos. En el caso del PC a esta altura parece bastante claro el diseño de dos "macro-listas" al Senado y otras dos que compiten contra Sanguinetti y Batlle: la de Iglesias y la más pequeña de Ope Pasquet. En el PN todo indica que va a un escenario de tres grandes listas al Senado, puede haber alguna pequeña lista, pero las tres que compiten por bancas son la que encabeza Luis Alberto Heber, la que encabeza Gallinal y la que encabeza la propia fórmula presidencial Larrañaga-Abreu. Pero en ninguno de los dos partidos ha despuntado la culminación de la elaboración de las listas, que va a tener que terminarse esta semana. Y eso termina influyendo; sobre todo en el PN se nota una situación mucho más fluida a nivel de agrupaciones departamentales en el interior, pero hasta que no termine de decantar este proceso no quedará claro hacia dónde se trasladan las apoyaturas al Senado. Particularmente ha habido vasos comunicantes entre el grupo de Gallinal y el que encabeza Luis Alberto Heber.

EC - Tú dices que hay una tendencia de algunos herreristas "leales a Lacalle" a terminar pasándose a votar la lista de Gallinal. ¿A ese tipo de razonamientos te refieres?

OAB - A ese y algunos otros que -sin que esa fuera la causa- hicieron una apoyatura en las elecciones del 27 de junio y hacen otra o están conversando la posibilidad de otra hacia el 31 de octubre. Es un panorama muy fluido porque incluso hay rupturas y reagrupamientos de agrupaciones departamentales a lo largo y ancho del país.

EC - ¿Y en la izquierda?

OAB - En la izquierda lo central, aparte de que también falta finalizar la elaboración plena de las listas, es que hay acuerdos muy elaborados, hay acuerdos en los que faltan los detalles finales, y falta fundamentalmente el diseño pleno, total, de los sublemas a la Cámara de Senadores, donde la pregunta es si va a haber dos o tres grandes sublemas, sobre todo si va a haber un sublema que tenga como referentes principales las listas de Mujica y Michelini, y otro que tenga a la 90 y la 1001, si van a votar por separado o a su vez todo esto va a configurar un único "macro-sublema". Esto será muy importante, y en la segunda quincena de setiembre vamos a ver que la elección de listas, la elección parlamentaria, va a empezar a adquirir una importancia que hasta ahora no ha tenido, por un lado por la alta relevancia de la competencia presidencial y por otro por la falta de determinación de los diseños internos.

EC - ¿Qué más, para redondear este análisis de la marcha de la campaña?

OAB - Antes que nada algo que no tiene mucho que ver con la campaña en sí, pero es una pregunta que nos llega permanentemente. La gente está muy confundida sobre cómo se deciden las elecciones el 31 de octubre.

EC - ¿Qué quiere decir esto?

OAB - Cuáles son los porcentajes que se requieren para ser elegido presidente, para que haya balotaje o cómo se adjudican las bancas al Parlamento.

Para las bancas al Parlamento se toman en cuenta los votos llamados válidos, que son exclusivamente los que se emiten a través de hojas de votación con listas de candidatos. El voto que no va a una lista de candidato no tiene valor para el Parlamento; el voto en blanco y el voto anulado no tienen nada que ver, para el Parlamento sólo valen las opciones por listas y partidos.

Para presidente hay una única condición: si el 31 de octubre el candidato más votado supera la mitad del total de votantes es electo presidente. Si no supera la mitad de los votantes hay balotaje. No hay otras cosas subsidiarias como había el 27 de junio; muchos dicen: "Si obtiene más del 40 y una distancia de tantos puntos…". No: eso no corre para el 31 de octubre, la única forma de elegir al presidente de la República es que el más votado obtenga el apoyo de más de la mitad de los votantes. Si no, hay balotaje. ¿Qué quiere decir tener más de la mitad de los votantes? Quiere decir que se cuentan todos los votos de la gente que fue, haya votado en blanco, anulado o a un partido político, todo cuenta para presidente de la República. Si el número de votos en blanco y anulados es muy alto podría darse que el más votado les gane a todos los demás partidos sumados, pero no llegue a tener más del 50 por ciento de los votantes. Vamos a imaginar una cosa disparatada, que en Uruguay no se da: 10 por ciento de voto en blanco; el que gana puede ganarles cómodamente a todos los demás partidos sumados, pero el voto en blanco impedirle tener más del 50 por ciento de los votantes. Dicho de otra manera: todo voto que no va a favor del más votado de hecho va en contra, aún el voto en blanco y el anulado a los efectos de definir la Presidencia en primera vuelta. Y si el más votado no logra esto en primera vuelta hay balotaje. Balotaje quiere decir que el primero y el segundo van a una elección el 28 de noviembre donde, independientemente de cualquier otro factor, el que tenga más votos gana, sin tener en cuenta porcentajes de nada.

EC - ¿Puede darse la hipótesis de que un candidato gane en primera vuelta pero no tenga mayoría parlamentaria?

OAB - No, es imposible. Se puede dar a la inversa, que obtenga mayoría parlamentaria pero no gane la Presidencia por las distintas formas de cómputo de los votos en blanco y anulados. Si un partido tiene el 49 por ciento de los votos y hay 3 por ciento de votos en blanco y anulados, obtiene mayoría en las dos cámaras, pero hay balotaje. La inversa es imposible porque no hay forma de ser elegido presidente en primera vuelta si no se tiene mayoría parlamentaria.

EC - Queda claro por hoy, aunque vamos a tener que volver sobre estas cuestiones a medida que se acerque la fecha de las elecciones.

OAB - Sí, esto va a ser necesario porque por la cantidad de consultas que nos están llegando, que además es creciente, hemos visto que hay muchísima más confusión de la que creíamos.

Radio El Espectador
setiembre 14 - 2004