En octubre se elige algo más que presidente
 

EMILIANO COTELO:
Retomamos el espacio La Opinión Pública 2004, a cargo del politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, que la semana pasada se tomó un breve descanso. Anduviste por España…

OSCAR A. BOTTINELLI:
Sí; no descansando precisamente, sino haciendo contacto con partidos políticos, entidades académicas.

EC - Ya habrá oportunidad de conocer los resultados que dejó esa agenda. Concentrémonos en el tema que nos propones para hoy, cuyo título es: “En octubre se elige algo más que presidente”. ¿Por dónde viene la cosa?

OAB - Viene por lo siguiente. Uno de los efectos que tuvo el cambio de sistema electoral es lo que nosotros llamamos –sobre esto hemos hecho varios análisis aquí En Perspectiva– la hiperpresidencialización de la elección.

EC - ¿O sea?

OAB - Que se ve como que lo único que se elige es el presidente de la República y como que prácticamente las únicas opciones que hay para el 31 de octubre son tres personas, Stirling, Vázquez y Larrañaga, y con mucha amplitud seis, Larrañaga-Abreu, Stirling-Viera, Vázquez-Nin Novoa.

Nosotros creemos que todo el sistema de elecciones internas o primarias puede haber sido uno de los elementos básicos para determinar esta hiperpresidencialización que tuvo la elección. Entonces no sólo hay una lectura presidencial muy personalizada, muy simplista, entre qué personas elegimos y los partidos descaecen un poco, sino que después se da toda otra supersimplificada: lo que hay son sólo dos candidatos hacia octubre, Larrañaga y Vázquez, es decir ya se está viendo el balotaje.

Obviamente, primero, puede haber o no balotaje; segundo, el escenario más probable es que sea entre Vázquez y Larrañaga, pero de aquí a que haya balotaje tiene que haber elecciones el 31 de octubre, tiene que haber determinados resultados, de los cuales saldrá si hay balotaje y cuáles son los dos que van.

EC - En todas estas consideraciones no aparece, por ejemplo, el Parlamento.

OAB - A eso iba. En el régimen uruguayo, que es de un presidencialismo muy atenuado –hay quienes dicen que es un régimen semipresidencial o semiparlamentario, palabras que son muy confusas en la clasificación de los sistemas de gobierno–, en la praxis el Parlamento es muy importante. Primero porque un gobernante requiere mayoría absoluta o una mayoría clara para llevar adelante un montón de leyes, particularmente el presupuesto y algunas leyes maestras para construir su gestión de gobierno. En segundo lugar porque no requiere sólo tener una mayoría absoluta sino además construir un espacio de gobernabilidad que llegue a los dos tercios para determinado tipo de decisiones. En este país hay algunas leyes importantes de reformas que tienen que ver, por ejemplo, con la seguridad social o con cualquier reforma a leyes electorales, con la modificación de la carta orgánica de determinadas empresas del Estado o con la designación de la Suprema Corte, el Tribunal de Cuentas, la Corte Electoral y el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que requieren dos tercios de cada cámara o del Parlamento, en algunos casos de la Asamblea General y en otros de cada cámara, entonces tenemos mayorías absolutas por un lado y dos tercios por otro. El Parlamento es muy importante.

EC - Y el 31 de octubre, además de la elección presidencial, hay una elección parlamentaria, por más que muchas veces no la tengamos presente.

OAB - Hay una elección de senadores, primero, y una elección de diputados. La de diputados quizás esté más presente en el interior del país, porque en el interior, aparte de la macroelección presidencial, lo local tiene mucha importancia y es una lucha entre personas de carne y hueso a las que se conoce, que se ven y se sabe dónde viven.

Pero a nivel nacional estamos viendo la dificultad para que aparezca la elección parlamentaria, una elección que, entre otras cosas, va a determinar si el gobierno del partido que gane va a tener mayoría absoluta o no –pequeño detalle– y si no la tiene, qué espacios tiene para hacer alianzas, lo cual depende de la cantidad de bancas que obtengan los distintos sectores políticos y empezar a ver cuáles son afines o no. Hoy por lo pronto hay dos grandes sectores en el Partido Colorado (PC), el Foro le ganó en la interna a la 15, pero es una competencia que hay que ver cómo va hacia octubre, todavía no tenemos cifras; en el Partido Nacional (PN) está la competencia entre todo el espacio construido detrás de la fórmula Larrañaga-Abreu y el herrerismo, hay que ver cómo emergen las listas al Senado y cuántas son; y en el Frente Amplio-Encuentro Progresista (FA-EP) hay una cantidad muy grande de opciones, pero de acuerdo a los porcentajes que daban las encuestas y los resultados internos de las primarias del 27 de junio se visualizan siete opciones con posibilidades de ingresar a la Cámara de Senadores.

Esto va a determinar mucho cuál va a ser el escenario que va a tener el país, además de quién va a ser el presidente de la República.

EC - Sí, porque tú decías que hay una serie de incógnitas que no son nada menores. Ya mencionaste la primera: si el primer partido tiene o no mayoría absoluta.

OAB - Ése es un dato nada menor, ligado al tema de cómo se soporta ese presidente de la República, aun teniendo mayoría absoluta; se apoya dentro de su propio partido en función de los distintos sectores. Si en el FA-EP hay siete listas al Senado con posibilidades de ingresar al Parlamento, y quizás a la Cámara de Diputados algunos sectores más, cómo es el peso de unos y otros y qué grado de disciplina hay hacia el apoyo presidencial. Si es el PN o el PC, la correlación entre los dos grandes bloques o fracciones que hay dentro de esos partidos y cómo sale el presidente de la República en apoyo senatorial, porque a veces se da, como se dio en 1999, que Batlle le ganó no muy holgadamente a Hierro, con menos diferencia de la que tuvo Larrañaga sobre Lacalle en las elecciones internas, pero en octubre prácticamente empataron y obtuvieron la misma cantidad de senadores la 15 y el Foro; como los diputados se eligen por otro procedimiento, que no es estrictamente proporcional al interior de los partidos, el Foro tiene más diputados que la 15. Entonces todo esto influye.

Hay una segunda incógnita: si el ganador no tiene mayoría absoluta, ¿en qué momento construye las alianzas? ¿Lo hace, como lo hizo el PC, en el balotaje, para el cual hizo un acuerdo con el PN para tener mayoría absoluta? (Hay un dato importante, no olvidemos que el Parlamento se elige el 31 de octubre y que de haber balotaje ya están las cartas a la vista, ya se sabe cómo quedó compuesto el Parlamento.) ¿O –como parecería que lo está anunciando Larrañaga, que no va a hacer acuerdos hacia al balotaje en caso de que le corresponda ir– al viejo sistema de un presidente de la República que probablemente no tenga mayoría parlamentaria y construya la mayoría a posteriori, como lo hicieron Lacalle y Sanguinetti en su segundo gobierno?

EC - ¿Una última incógnita, para mencionar varias de las que están pendientes para el 31 de octubre?

OAB - La última, que de alguna manera hemos estado tocando, es cuál es la correlación de fuerzas que se da entre los partidos. No es lo mismo, independientemente de las mayorías absolutas, que los partidos tengan una relación cinco-tres-uno, cuatro-cuatro-uno o cinco-tres-dos. La diferencia de peso de los partidos, si el partido de gobierno tiene necesariamente que acordar para llegar a los dos tercios con un solo partido o puede elegir uno u otro, todo depende de la cantidad de bancas que tenga cada uno.

La otra incógnita es qué pasa con los partidos menores. El Partido Independiente (PI), que tiene tres diputados, ¿sobrevive en el Parlamento, mantiene las tres bancas, mantiene una sola? ¿Entra algún partido más además del PI? Y además cuál va a ser la correlación de fuerzas dentro de los tres grandes partidos, entre los sectores. El EP-FA o el FA anteriormente, viene cambiando el sector dominante en todas las elecciones; primero fue la 99 o el PGP, después la 1001, luego Asamblea Uruguay, después el Espacio 90 y, según los resultados de la interna, parece que esta vez lo es el Espacio 609. Además cada vez el sector dominante en principio aparece con una fuerza menor que en la elección anterior. Ahora nos sabemos qué va a pasar.

EC - Queda claro que en octubre se elige algo más que presidente.

OAB - Se elige algo más que presidente, se eligen bloques parlamentarios. Lo principal es lo que aparece referenciado a nivel del Senado y por supuesto la elección de diputados, que a su vez tiene su importancia en todos y cada uno de los departamentos, con mayor intensidad en los departamentos del interior puro, el interior propiamente dicho.

EC - Veremos en las próximas semanas, a través de las encuestas de Factum, de qué manera la opinión pública percibe o no todos estos matices, todas estas definiciones que están pendientes en una elección como la que estamos por recorrer.

OAB - Eso se verá, probablemente a medida que se terminen de diseñar las listas al Senado y empiece la campaña de cada una la gente empiece a ver que hay algo más que una elección de presidente, que hay una elección también de Parlamento.

Radio El Espectador
julio 13 - 2004