Empeora el juicio sobre el desempeño de Batlle

El presidente alcanza el menor nivel de aprobación y el mayor nivel de desaprobación desde que inició su gestión, la que es considera regular por la ciudadanía

Jorge Batlle alcanzó la Presidencia de la República tras obtener el 52% de las adhesiones en su disputa con Tabaré Vázquez; previamente llegó al balotaje con el voto del 32% de los votantes. Hoy recoge el apoyo del 34% de la ciudadanía, lo cual supone que prácticamente ha perdido todo el plus recogido entre la primera competencia presidencial interpartidaria y la vuelta definitoria. El puntaje global recogido, en una escala de 0 a 100, es actualmente de 44, lo cual supone una calificación de regular; el mayor nivel obtenido fue en junio del 2000, con 68 puntos y una calificación de muy bueno.
En los veinticinco meses de gestión aparecen cuatro etapas en el comportamiento de la opinión pública:
Uno. Nivel de Muy Bueno, entre 62 y 68 puntos. Va desde la toma de posesión hasta agosto del 2000. La característica fue un muy elevado nivel de aprobaciones y un bajo porcentaje de desaprobaciones.
Dos. Nivel de Bueno, entre 50 y 56 puntos. Va de setiembre del 2000 a junio del 2001 (con la excepción de enero y febrero, que estuvo en 49 y 48 puntos). Esta etapa tiene como constante una leve ventaja de las aprobaciones respecto a las desaprobaciones.
Tres. Nivel de Neutro, entre 46 y 49 puntos. Va de julio del 2001 a febrero del 2002 (aunque en noviembre del 2001 vuelve a 50 puntos). Se caracteriza por un relativo empate entre aprobaciones y desaprobaciones.
Cuatro. Nivel de Regular, 44 puntos. Marzo del 2002
De Muy Bueno a Bueno cae tras el explosivo aumento de la desocupación (trepa del 11% al 14% de la población económicamente activa) y la caída en la actividad de la industria, el comercio y los servicios. De Bueno a Neutro pasa a mediados del año pasado, luego del primer impulso devaluatorio y la crisis generada por la invasión de la aftosa. Y de Neutro a Regular ocurre aparentemente como decantación de las medidas adoptadas en el verano, que suponen el segundo impulso devaluatorio, el fin de la política anti-inflacionaria, los incrementos impositivos y el anuncio de la reducción de gastos e inversiones públicas.
El desempeño presidencial sigue siendo Excelente para los colorados, es Muy Bueno para los blancos, Regular para los independientes y Muy Malo para los frenteamplistas.
Comparar un desempeño mes a mes supone contar con un instrumento de medición adecuado. En muchos países se usa como único indicador el nivel de las aprobaciones, lo cual resulta insuficiente porque eso nada dice de las desaprobaciones y los juicios neutros (no es lo mismo tener un 30% a favor, un 30% en contra y un 40% de más o menos, que tener un 30% a favor y un 70% en contra). En otros casos se han buscado indicadores más complejos, que tomen en cuenta más elementos. Uno de ellos es el indicador italiano Explorer, que contabiliza aprobaciones, desaprobaciones y juicios neutros, pero omite tomar en cuenta el porcentaje de gente que no opina. Factum ha desarrollado el indicador Explorer y construido el Indice Factum de Imagen. Este es la media geométrica de las opiniones positivas, las negativas, las neutras y el porcentaje de gente que no opina. Por ahora se ha demostrado como un instrumento de buena confiabilidad. Lo que está desechado en el mundo es el uso del denominado saldo neto, es decir, el resultado de una simple resta entre lo positivo y lo negativo. Es un indicador que descarta a todos los que emiten juicios neutros o dejan de opinar y además provoca agiganta las variaciones, pues duplica todos los efectos, ya que trabaja en una escala real de 200 puntos y no de 100 (va de menos 100 a más 100).

Publicado en diario El Observador
abril 14 - 2002