Una de cada siete personas vive de la seguridad social

Los pasivos son mayoritariamente de derecha 
y la política les interesa poco

Los jubilados y pensionistas que viven exclusiva o fundamentalmente de la pasividad son la séptima parte de los uruguayos. Su perfil ideológico es de derecha moderada y constituyen el sector ocupacional más a la derecha de todos, también el más alejado del centro. La política les interesa más o menos y por cada tres que votan a los partidos tradicionales uno lo hace por el Encuentro Progresista-Frente Amplio. En general es un grupo de escasos recursos y de bajo nivel educativo.

El 14,6% de la población mayor de 15 años, una de cada siete personas, vive del sistema de seguridad social, ya fuere como jubilado, pensionista, pensionista a la vejez, pensionista del Banco de Seguros o pensionista graciable. Puede serlo también del Banco de Previsión Social, de las cajas paraestatales (Profesional, Notarial, Bancaria), de otros sistemas estatales de retiro (militares, policiales) o de fondos especiales (Jockey Club, fondos complementarios). Que vive quiere decir que el ingreso único, o por lo menos el ingreso principal del núcleo familiar, es la pasividad o el conjunto de pasividades. El total de jubilados y pensionistas que hay en el país es mayor a ese 14,6%, pero ocurre que muchos de ellos viven en otros núcleos familiares (por ejemplo, con los hijos), donde el ingreso principal del hogar no es la pasividad. Hay otros jubilados y pensionistas que además trabajan o tienen negocios, y de ahí surge la fuente más importante de ingresos.

Como resulta bastante obvio, hay una fuerte relación entre la pasividad y la edad. El 41% de los pasivos que vive de la pasividad tiene más de 70 años, otro 42% tiene entre 61 años y 70 años, un 10% está entre los 56 años y los 60 años y un 7% de los que viven de la pasividad tiene como máximo 55 años de edad. En general es un conjunto de bajo nivel educativo: el 65% cursó como máximo la escuela completa (puede haber hecho escuela incompleta o directamente carecer de toda instrucción formal), el 24% hizo secundaria (liceo o UTU, en forma completa o parcial) y el 10% alcanzó estudios universitarios o terciarios (uno de cada 10 llegó a graduarse). El 62% de los pasivos integra hogares de niveles semibajo y bajo, y el otro 38% es parte de hogares de niveles alto y medio. Los jubilados y pensionistas que viven de la pasividad representan el 17% de la población de Montevideo y el 13% de la del interior.

La autodefinición ideológica de los pasivos es de derecha moderada. Constituye el grupo más a la derecha de los siete grupos ocupacionales en que se divide a la población (los otros grupos son, ubicados de izquierda a derecha: asalariados privados, estudiantes puros, trabajadores independientes, funcionarios públicos, empresarios y profesionales, amas de casa). El interés en política es apenas más bajo que el del conjunto de la población, manifiestan apenas más desinterés que el resto, pero no demasiado.

La inclinación política de jubilados y pensionistas es muy peculiar, porque entre ellos la primera fuerza es el Partido Colorado, la segunda el Partido Nacional y apenas en tercer lugar, aunque a escasísima distancia, viene el EP-FA. Los partidos tradicionales en conjunto casi triplican al frenteamplismo. Los colorados son una vez y media más que los partidarios del EP-FA. El porcentaje de independientes (o de personas indecisas, o que no manifiestan inclinación alguna) es de 18%, cuatro puntos porcentuales más que el promedio. Los nuevoespacistas son el 1%, la mitad que el promedio, pero hay una fuerte diferencia entre los pasivos de Montevideo y los del interior. En la capital las preferencias se polarizan entre colorados y frenteamplistas, con una leve ventaja para el Partido Colorado (35% contra 32% del EP-FA), mientras los nacionalistas aparecen relegados a un lejano tercer lugar (16%). En el interior, en cambio, la competencia principal es la tradicional del viejo Uruguay, entre colorados (37%) y blancos (30%), mientras que el relegado a un lejano tercer lugar es el EP-FA (13%). Los independientes son el 16% en Montevideo y el 19% en el interior, mientras que los inclinados por el Nuevo Espacio son en ambas áreas geográficas el 1%. Relacionado con esto surge una diferencia en la ubicación ideológica: en Montevideo los jubilados y pensionistas se sitúan promedialmente en el centro-derecha (5,9 puntos), mientras en el interior están muy fuertes en la derecha moderada (7,2 puntos) y bastante lejos del centro. El interés en política es algo mayor en la capital que en el resto del país.

Publicado en diario El Observador
abril 22  - 2001