LA GENTE PIENSA QUE PERSONALMENTE ESTA MUY BIEN PERO EL PAIS ESTA MUY MAL

Los uruguayos tienen una muy buena imagen de los entes públicos y empresas del Estado, a los que promedialmente otorgan 67 puntos en 100, lo cual implica una calificación de Muy Bueno. ANTEL, UTE Y OSE aparecen como tres organismos que a lo largo de la década reciben un juicio muy positivo de la población, seguidos por el Banco de la República y ANCAP; en los últimos tiempos se ha sumado el Correo, un organismo de muy mala imagen a comienzos de los noventa. En general es más positiva aún la visión en el interior del país que en Montevideo, 

El estudio que Factum Opinión Pública realiza a nivel nacional ininterrumpidamente desde 1991 comprende la evaluación de trece entidades con calidad de entes autónomos, servicios descentralizados o dependencias del Poder Ejecutivo con identidad propia. De los mismos, tres de ellos prestan su servicio directamente a los hogares (ANTEL, OSE y UTE), en seis buena parte de la población tiene algún tipo de contacto (ANCAP, los bancos Hipotecario, República, de Previsión Social y de Seguros, y el Correo) y cuatro son conocidos pero distantes (Aduana, AFE, INAME y Puerto). Estos tres tipos de relacionamiento marcan los tres grandes escalones de imagen.

Una visión particularizada de los organismos, medidos en una escala de 0 a 100, arroja el siguiente panorama,:

ANTEL. Tuvo un puntaje de 65 a 73 puntos en los comienzos de la década, saltó a 79-80 puntos en 1994 y dos años atrás llegó al nivel de 90 puntos que mantiene en la actualidad. Sólo el 2% de la población opina negativamente.

CORREO. Inició los años noventa con una imagen francamente mala. Su recuperación empieza en 1994 donde llega a los 54 puntos, pasa la barrera de los 60 puntos a mediados de 1997, un año después está ya en 75 puntos, el año pasado pasó la otra barrera al alcanzar 81 puntos y sigue en una línea ininterrumpidamente ascendente hasta llegar ahora a 86 puntos.

UTE. Se destacó tempranamente y lideró los entes públicos en 1992, aunque entonces con solamente 69 puntos. Siguió su camino ascendente y hoy con 86 puntos alcanza su cota más alta.

OSE. Su alta calificación, pese al retraso en su modernización administrativa, se relaciona con la elevada calidad de su producto principal, el agua potable. Lideró en 1991 con 71 puntos y mejora desde hace dos años, hasta llegar a los actuales 86 puntos.

BROU. El Banco de la República está más cerca de la gente en el interior que en Montevideo; ello se traduce en un mejor juicio fuera de la capital. Registró un retroceso de 1991 a 1994; luego revertió la tendencia; llegó a su punto más alto en octubre pasado, cuando registraba dos puntos más que hoy.

ANCAP. Su contacto con la población se da a través de los combustibles y lubricantes por un lado y bebidas alcohólicas por otro. Con ambos productos disímiles logra alta aceptación. Su mejor imagen también se da en los últimos tres años.

BANCO DE SEGUROS. Inicialmente de imagen neutra, mejora sensiblemente a partir de noviembre de 1996.

BANCO HIPOTECARIO. En los tres primeros años de la década registra juicios francamente malos. El gran salto lo da en 1994 (59 puntos), pero luego cae nuevamente y en marzo de 1996 llega a los 43 puntos. Desde noviembre de 1996 inicia una fase ascendente que no se ha interrumpido.

BANCO DE PREVISION SOCIAL. Imagen neutra al principio, da un salto hacia delante en 1994 y 1995, cae nuevamente y desde hace dos años y medio mejora sustancialmente.

INAME. Desde 1991 a 1993 cae de manera fuerte hasta ser visto con un organismo Muy Malo. Desde entonces mejora en forma lenta pero sostenida y tener hoy una calificación buena.

PUERTO. La población tiene un alto desconocimiento de la actuación de este organismo. Mejoró de manera importante desde 1996 a mayo de 1998, y desde entonces sostiene el mismo puntaje.

ADUANA. La opinión de la gente sobre la Aduana es regular. En diez años ha oscilado siempre entre el último y el penúltimo lugar.

AFE. Cuatro años atrás recibió un juicio malísimo (apenas 23). Mejoró hasta abril de 1999 y luego decayó.

Publicado en diario El Observador
octubre 8 - 2000