¿Qué votarán los uruguayos?
Situación al 24 de noviembre
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
Ya está con nosotros el politólogo Oscar A. Bottinelli, para dar a conocer los números de esta encuesta de intención de voto en el final de la campaña.

OSCAR A. BOTTINELLI:
La última encuesta de intención de voto de los años ‘900, con las que este año no sé si hemos entretenido o aburrido en exceso. Y hoy llegamos a la “fotografía” final, y lo repetimos: lo que hacemos es medir un estado de opinión pública, una intención de voto (procesar, analizar, porque hay respuestas directas e indirectas), pero todo en un período determinado. Y nosotros, hace mucho que lo decimos, nos quedamos ahí: no hacemos pronósticos, entre otras cosas porque creemos que una cosa es una encuesta y otra un pronóstico. Y se confunde la base científica de la encuesta con inferencias, deducciones, “olfato” que pueden llevar a un pronóstico, lo que ya no tiene la misma base. Puede tener otra base, que es la experiencia de la persona, pero…

EC – Y en este caso estamos hablando de la foto al día de ayer.

OAB – Para ser exactos, a anoche porque la encuesta diaria la efectuamos por la noche.

EC – Recordemos que, además de la encuesta nacional que se lleva a cabo los días sábado y domingo, en estas últimas semanas incorporó un trabajo diario, que se efectúa en los hogares y por la noche.

OAB – Para dar una idea, en 21 días hicimos 7.320 encuestas, persona a persona, cara a cara, en sus hogares. En Montevideo y en todo el país, urbano y rural. No vamos a hacer la lista completa, pero en estos días estuvimos en Cerro Pelado, Fraile Muerto, Merino, Franquia, Achar, Curtinas, Ansina y Parallé. En total, en ocho semanas cinco anteriores al 31 de octubre y tres posteriores, encuestamos en sus hogares a 15.589 personas, incluyendo un par de encuestas departamentales. Importa marcar esto, porque llegar a estas cifras implica un trabajo descomunal de muchas decenas de jóvenes recorriendo el país (con lluvia, sol, calor, frío; recibidos de muy buena manera o de muy mal humor, y estando frescos y entusiastas o cansados y desganados). La cifra final no refleja el fenomenal trabajo de un ejército de gente y de un esfuerzo tremendo. Además de todo, el equipo de Factum procesando, editando, supervisando toda la noche, porque hay que controlar también cómo vienen las respuestas, qué seriedad tienen. Y en este final 99 quiero mencionar los nombres de Karina Videgain, Gabriela Restelli, Natalia Steck,  Pablo Cruz, André Paris, como parte de todo este elenco de encuestas, y Daniel Buquet en el análisis.

EC – Estas son épocas que tensan al máximo a las organizaciones de este tipo.

OAB – Las tensan al máximo y uno no se imagina por qué no hay más conflictos cuando todos están en la mayor de las locuras.
Y vamos a repetir los apuntes metodológicos, porque así lo establece el Código Internacional de Etica de Esomar, la Organización Mundial de Mercado y Opinión, y la Guide to Opinion Polls de Esomar y la Cámara Internacional de Comercio. Y en segundo lugar porque –aunque puede ser aburrido repetirlos- hay cuatro datos que tenemos que escuchar siempre. Uno es cuántos casos comprende la encuesta. El segundo, que no es menor pero se lo escucha poco, es el margen de error. El tercero, que es fundamental cuando se compara distintas encuestas y se lo saltea todo el mundo, empezando por los medios de comunicación cuando las reproducen, es en qué fecha se hizo la encuesta (por ejemplo en estos días se hablaba de “la última encuesta de Cifra”, pero si se miraba la fecha era anterior a la de Equipos, a la de Interconsult y a la nuestra; y todos los medios de comunicación cometieron ese error: confundir fecha de publicación con fecha de encuesta), y cuando se compara ver qué pasó en esos días de diferencia. Y en cuarto lugar qué espacio físico representa: una cosa es una encuesta que tenga en cuenta el medio rural, y otra la que no lo tenga: que tenga ciudades de más de 8.000, de más de 10.000, o por supuesto si fuera sólo de Montevideo. Entonces, uno no repite la ficha técnica por ánimo de aburrir, sino porque el público debe conocer qué abarca en términos geográficos, en qué fecha se hizo, y cuál es el margen de error, que está relacionado con la cantidad de casos.

EC – Repasemos entonces la ficha técnica de esta encuesta en particular.

OAB – Casos: 2.416. Máximo margen de error, más/menos 2%. Fechas: sábado 20 a miércoles 24. Area geográfica: todo el país (Montevideo, interior urbano que es lo que en general hacen los colegas, y el interior rural o “el Uruguay profundo”, como le llaman algunos).

EC – Por eso remarcamos que esta encuesta es representativa del 100% del electorado.

OAB – La de otros colegas abarca aproximadamente el 77%.

EC – Vamos ahora sí a los números para esta “fotografía” de ayer por la noche:
Jorge Batlle, 46%;
Tabaré Vázquez, 44%;
Indecisos/en blanco, 10.

OAB – Como hay muchos oyentes que son muy precisos, esta vez vamos a dar las cifras con decimales:
Batlle 46,0%;
Vázquez 44,2%;
Indecisos/en blanco, 9,8%.
Es muy difícil distinguir en una encuesta indecisos y voto en blanco. Hay que presumir que el voto en blanco no va a bajar de 2,6 a 2,8%, que es lo histórico en Uruguay (fue de 2,65% el 31 de octubre). Esto nos llevaría a que, grosso modo, tengamos 7% de indecisos.
En votos: la ventaja de Batlle sobre Vázquez se sitúa en 40.000. Los indecisos (descontada esa cifra que presumimos que será en blanco) se sitúan en 155.000. Estos son los dos datos que importa tener en la cabeza. Estas 155.000 personas se van a definir mañana, un poco más el sábado, y porcentaje nada menor el domingo, algunos en la cola y otros en el cuarto secreto.
EC – Discriminemos ahora Montevideo, interior urbano e interior rural.
Montevideo:
Batlle, 39%;
Vázquez, 55%;
Indecisos/en blanco 6%.
Interior Urbano:
Batlle, 47%;
Vázquez, 41%
Indecisos/en blanco, 12%.

OAB- Vamos a diferenciar con claridad el interior urbano, separado del interior rural. Primero, porque son dos escenarios distintos. Segundo, porque como la mayoría de los colegas sólo encuestan interior urbano, este es el corte comparable. Y tercero, porque es interesante ver por qué el interior urbano y el interior rural tienen comportamientos distintos, sobre todo en esta oportunidad.
El interior urbano son todas las ciudades, localidades o conjuntos urbanos (pueden ser dos pueblos pegados, uno grande y otro chico, como Colonia Valdense, Rosario y Nueva Helvecia) de 8.000 habitantes hacia arriba.
El interior rural o semi rural, del que vamos a hablar después, es el que contiene al país rural verdaderamente, el campo, pero a todo ese país que está en el medio rural: los pueblos que tienen menos de 8.000 habitantes. En verdad son 18 pueblos que tienen entre 3.400 y 7.800, y luego 300 pueblos, pueblitos y caseríos con menos de 3.000 habitantes (algunos de ellos con 28 habitantes). Entonces, son dos escenarios diferentes.

EC – Veamos ahora ese interior rural:
Batlle: 61 y medio por ciento;
Vázquez, 23%;
Indecisos/en blanco, 15 y medio.

OAB – Analicemos primero los números, para empezar totalizando el interior en su conjunto:
Batlle, 51 y medio por ciento;
Vázquez, 36;
Indecisos/en blanco, 13%.
Algunas cosas interesantes: indecisos más voto en blanco. En Montevideo, 6%; en el interior urbano, 12%; en el interior rural 15 y medio. Es decir que, a medida que se “ruraliza” el país, se “indecisa”; y también se “blanquiza”. En Montevideo, el Partido Nacional tuvo el 12%; y de ese 12%, redondeando, prácticamente 10 puntos fueron el voto herrerista, a Lacalle o a Julia Pou. Del total del electorado de Montevideo, la Alianza Nacional grosso modo tuvo sólo 2% del total. Por lo tanto, es natural que el número de indecisos sea bajo, porque además una parte de los indecisos no son sólo los blancos: el Nuevo Espacio pesa mucho en Montevideo, y no todo se decidió.
En el interior urbano el Partido Nacional pesa más: es una fuerza que en algunas zonas estuvo primero (Cerro Largo, Tacuarembó, Durazno, Treinta y Tres, Flores), en otras segundo, y en otras tercero pero en un escenario de tres fuerzas más o menos equiparables. Ahí, entonces, los indecisos suben a 12%: ahí pesa mucho más el Partido Nacional, y no todos los blancos se han definido.
Y en el interior semi rural es donde ganó el Partido Nacional; es claramente la primera fuerza del Uruguay. Es casi un dominio, un reducto nacionalista. Ese reducto que fue hegemónico en el 94, y que ahora disminuyó, es donde pesan más los blancos y si bien se ha pronunciado un porcentaje muy alto de votantes blancos el 31 de octubre, quedan muchos sin pronunciarse y esto explica este 15 y medio de indecisos y en blanco que está dando el interior rural. Es muy nítida esa relación entre volumen de indecisos y volumen de votación del Partido Nacional.

EC – Pasamos entonces a la evolución de las cifras en estos veinte y pocos días de campaña para la tercera instancia.

OAB – Teníamos cuatro fotografías (tomadas el 7, 17, 21 y 24 de noviembre), todas ellas presentadas en El Espectador, todas publicadas en Internet con sus respectivos gráficos, y el gráfico de la evolución.
¿Cómo empieza la película, el primer fotograma? Vázquez 44, Batlle 37 y medio. El segundo, Vázquez 45, Batlle 43. La tercera, Vázquez 45 y medio, Batlle 45. Y ahora, a Batlle 46, Vázquez 44. Lo que observamos es que Vázquez empezó en 44 y hoy está en 44,2 o, para no ser tan exactos manejando decimales, digamos que Vázquez se ha movido siempre, y sigue estando, en la franja de 44 a 45%. Ese es su nivel de votación cierto. En cambio, Batlle hizo una curva ascendente, porque empieza con 37,5% (que no es bajo, porque el Partido Colorado había obtenido el 32%, es decir que empieza con 5,5% por encima de los votos de su partido, y eso que inicialmente no tenía a todo su partido detrás: no me refiero a los dirigencia sino a sus votantes, porque tuvo muchos votantes de último momento). Producido entre el 7 y el 17 el histórico pronunciamiento del Partido Nacional, trepa a 43%. Y luego –quizá consecuencia de este pronunciamiento y de la campaña electoral- de 43 pasa a 45 y medio y ahora a 46.
Lo señalable de esta campaña es que un candidato arranca con prácticamente todo su capital y lo mantiene invariado, ni crece ni cae, y otro que comienza con un capital menor y va acumulando a lo largo de la campaña hasta situarse en este momento en un poquito más.
Pero antes de ingresar a algunas consideraciones de análisis cualitativo, quisiera hacer una referencia o comparación de las encuestas. Prácticamente hay un escenario muy parecido en todas. Cifra, que encuesta el país urbano, da hoy una proyección para todo el país (supongo que tomará datos de las elecciones y algunos comportamientos anteriores) según la cual Batlle tendría 46% y Vázquez 44%, es decir exactamente las mismas cifras de Factum. Interconsult no proyecta su encuesta del país urbano, que le da a Vázquez medio punto adelante (publica 45 a 45, creo que exactamente las cifras con 45,1 a 44,6). Ahí sí tenemos una pequeñísima diferencia, porque si excluimos al país rural nosotros tendríamos a Vázquez adelante. Y Equipos también da 45 a 45, aunque de la ficha técnica no pudimos entender si efectivamente está representando al país urbano, todo o parte del país rural (menciona algo de lo rural pero no lo cuantifica, de modo que ano sabemos si ese 45 a 45 es de todo el país). Pero lo cierto es que Interconsult, Cifra y Factum estamos presentando prácticamente el mismo escenario, donde Vázquez tiene alguna pequeña ventaja en el país urbano, pero desnivela el país rural.
Eso justamente es lo que quería marcar ahora. En estos tres escenarios, lo que se ha transformado en decisivo, como un elemento dificultoso para Tabaré Vázquez es la penetración en el interior rural. Que está votando extraordinariamente bien para lo que son los antecedentes históricos: recordemos que en 1994 el Frente Amplio obtuvo un promedio del 1 al 2%; el 31 de octubre saltó alrededor del 12% (no tenemos la información desagregada circuito por circuito, es un trabajo que haremos en diciembre, pero las encuestas arrojan un 12%), y menos de un mes después está en el 23%. Es un crecimiento espectacular, pero arranca históricamente desde muy abajo, y la ventaja de Batlle de tres a uno es lo que está desnivelando en todo el país. Atención: al día de ayer. No digo que termine o no desnivelándolo: no hago pronósticos.

EC – Hablando de desnivelar, desde el lado del Encuentro Progresista hay una expectativa fuerte puesta en la gente que venga a votar desde el exterior, y debe ser por ese motivo que han venido varias preguntas de los oyentes sobre cómo podría incidir ese factor.

OAB – Nos han preguntado al respecto; nos han preguntado cómo influye en los “pronósticos” de Factum. A riesgo de exceso, reiteramos una vez más que nosotros no pronosticamos, que las encuestas son fotografías.

EC – Y fotografías sacadas dentro del país.

OAB – Dentro del país porque además sería un costo descomunal y un problema metodológico formidable: habría que encuestar en toda la Argentina para ubicar a los uruguayos y ver si van a venir a votar o no.
Nosotros tenemos dos cifras de concurrencia de uruguayos desde el exterior. Un estudio de 1985 estimaba que en 1984, en que hubo una venida masiva de uruguayos del exterior (casi todos ellos de Argentina, estimulados porque los tres partidos habían fletado ómnibus y la 1001, del Frente Amplio, había fletado un barco; y además el gobierno de Alfonsín había dado asueto a los que vinieran a votar), el total de uruguayos que vinieron a sufragar, o por lo menos la cantidad de uruguayos que vinieron por encima de los que normalmente viajan en esa época, llegó a 40.000 personas. El otro estudio corresponde a 1994, y da que el total no llegó a 20.000 (estaría por debajo de 18.000).
¿Qué puede pasar el 28 de noviembre? No lo sé, ni tenemos información fehaciente. Sería de esperar que estuviera entre esas dos cifras. Parecería razonable que el tope sea el de 1984, en la medida en que sea un solo partido el que se está movilizando, más allá de que ese partido hoy tiene el doble de la fuerza que tuvo en 1984. Y por otro lado, que nunca va a bajar de la de 1984, ya que hoy la expectativa es mayor. ¿Cuánto puede incidir? Tanto como inciden todos los elementos nuevos. Tenemos 155.000 personas indecisas, vienen 20.000 o 30.000 más, uno diría que lo que aumenta más que nada es esa incertidumbre electoral, que puede volcar la balanza a favor de uno u otro.
Lo que es claro es que, a cuatro días, Batlle lleva 40.000 votos de ventaja. Si son o no descontables, dependerá primero de lo que ocurra hoy, con todo el fin de la campaña electoral, y que impacta. Pero la que termina hoy es la campaña pública: mañana, el sábado y hasta el mismo domingo muchos militantes pro Batlle y pro Vázquez van a estar movilizándose, hablando con sus amigos, llamando por teléfono, tratando de convencer al indeciso. Lo que va a ocurrir en estos días es muy fuerte, y hemos visto por ejemplo que el 24 de octubre el Partido Colorado estaba a cuatro puntos y medio del Partido Nacional, y terminó a 10 puntos de ventaja: no sólo no se achicó sino que aumentó. En otros casos, en las primarias de abril, Batlle estaba un punto delante de Hierro dentro del electorado colorado, y termina con una ventaja mucho mayor. Es decir que las ventajas pueden aumentar o revertirse. Nosotros nos quedamos ahí.
Sí queremos analizar que es interesante ver que a Vázquez le alcanzará o no, eso está por verse, pero está por encima de la votación del Encuentro Progresista y aún sumándole la del Nuevo Espacio (si éste se hubiera volcado íntegro, cosa que no ocurrió porque se pronunciaron sus líderes pero no el partido, que tiene votantes muy sueltos, muy independientes). Eso marca un crecimiento importante para esta elección, entre octubre y noviembre: está por encima de los pisos partidarios que lo soportan.
A la inversa, Batlle está adelante pero sus pisos partidarios (que por supuesto no son trasladables automáticamente, porque entre los electores de todos los partidos hay gente que sigue a su colectividad, diga lo que diga, y hay gente que acompaña al partido pero sólo a él: si las autoridades partidarias dicen que hay que hay que hacer A ellos hacen A o hacen B, que es lo que vimos en los plebiscitos). Lo cierto es que el piso de apoyo partidario a Batlle no se traduce en un 100% a favor de su candidatura.
Creo que hay que tener en cuenta estas cosas, porque a veces más allá del resultado frío hay matices intermedios. Incluso después del 28 de noviembre vamos a ver cómo habrá algunos escenarios departamentales que aparecerán con impactos diferentes a los del 31 de octubre.

EC – Otra consulta de la audiencia, Oscar, se refiere al impacto del voto en blanco en esta elección que aparece tan pareja.

OAB – Desde el punto de vista formal, jurídico, el voto en blanco es absolutamente neutro. Porque en esta elección resulta electo el candidato que tenga mayor cantidad de votos, así sea uno de diferencia. En la medida en que el voto en blanco no es para Batlle ni para Vázquez, es neutro y no pesa.

EC – Se los corre al costado y siguen contando los otros.

OAB – Claro: se cuentan todos, pero para ver los resultados lo que importa es cuántos votos tuvo A y cuántos votos tuvo B. En una hipótesis disparatada, si A tiene 500.001 votos, B tiene 500.000 y hay un millón 200.000 votos en blanco y anulados, ganó A. Le ganó por un voto, aunque los votos en blanco fueran muchos más. Es absolutamente neutro y hay que remarcarlo, porque hemos tenido muchas consultas y hay ideas de que favorece al más votado, o que favorece al menos votado, que si se llega o no a tal barrera… Aquí no hay ninguna barrera, ningún candidato necesita alcanzar ningún porcentaje de nada para ganar. Olvidemos el 25 de abril y el 31 de octubre: acá es una carrera de dos, y gana el que tiene más votos. El que no vota a Batlle o a Vázquez no se pronuncia: vote en blanco, vote anulado, se quede en su casa y lleve un certificado médico al trabajo, se quede en su casa y pague la multa, o esté en el exterior, todo eso es neutro. Sólo vale el voto a uno para que le gane al otro.

EC – Dos palabras para el final.

OAB – Llegamos al cierre de la elección más singular del Uruguay en este siglo, al menos desde que se creó el Estado moderno y nos acostumbramos a dirimir el conflicto político y social a través del voto y a no a través de las armas, como ocurrió a lo largo del siglo pasado y hasta 1904 o 1910. Y es singular porque cambió radicalmente el sistema electoral: cambió mucho la actitud de la gente, cómo la gente debió posicionarse. Y sobre todo esta elección Batlle – Hierro / Vázquez – Nin Nova, hojas sin el color simbólico de los partidos, sin decir “Voto a tal lema” o “Voto a tal otro” es una novedad en la historia del Uruguay. Nunca había ocurrido salvo en algunos plebiscitos que intentaron introducir este sistema en los años 1946, 1958, 1962. Pero la tradición del voto uruguayo nunca había ocurrido de esta manera. Tampoco nunca habíamos tenido un sistema eliminatorio, en etapas, para la Presidencia, con cuartos de final, semifinal y final como esta.
Va a ser un lindo estudio ver las comodidades e incomodidades que generó a los uruguayos este nuevo episodio. Cada uno de ellos fue un shock: el 25 de abril fue un shock para electores y actores políticos, previo al 31 de octubre fue difícil para mucha gente, y el 31 fue un shock, no sólo por el resultado que también fue histórico porque cambió la relación de fuerzas, el ranking de los partidos, o una magnitud histórica del acontecimiento, equiparable al de 1958 (el otro gran cambio que hubo en el país en la posición de los partidos), y toda esta campaña electoral por su brevedad: nunca habíamos visto 21 días tan intensos. Hemos comparado encuestas del 94 y aún las encuestas hacia octubre, y nunca han tenido tanta movilidad porque siempre la campaña electoral arrancaba con las cartas repartidas en la elección anterior, y acá fue como que se volvió a barajar todo y se distribuyó, quizá con algunas cartas ya marcadas, pero se distribuyó de nuevo. Entonces, fue un proceso de reacomodo muy rápido de la gente: no había meses por delante. No olvidemos que en 1995 presentamos aquí la primera encuesta de qué votarían los uruguayos si hubiera elecciones ese año, y casi todos los nombres mencionados estuvieron en la elección de abril de 1999. Fueron años para procesarlo, después fueron meses para procesar la del 31 de octubre, ahora fueron días para el 28 de noviembre. Esto marcó todo un ritmo y una dinámica.
Y lo otro (hablo por Montevideo, porque en este mes no he salido al interior, pero tengo relatos que coinciden): ¡qué poco clima electoral en la calle para lo que estamos acostumbrados los uruguayos! Veía el sábado en Villa Biarritz, comparando lo que había sido el sábado anterior al 31 de octubre, aquella gran fiesta, aquel gran carnaval, y esto era algo muy silencioso, con un par de mesas distribuyendo hojas de votación. Es como que la elección trajo cambios en las costumbres, en las formas, y en las formas de recibirla.
Por supuesto, también es muy interesante analizar (lo veremos la semana que viene) cómo ha decantado finalmente el voto de la gente del tercero y cuarto partidos puestos ante esta novedad. No olvidemos que, para bien o para mal, el 29 de noviembre vamos a estar haciendo al análisis del cierre del ciclo electoral nacional presidencial y parlamentario, y el arranque del ciclo electoral municipal, porque en varios departamentos ya la próxima semana comienza la campaña electoral: hay actos previstos para el 2 y el 3 de diciembre, de lanzamiento de las campañas municipales. Y por supuesto, ya en diciembre vamos a estar encuestando en varios departamentos, para no perder la costumbre.

FICHA TECNICA

Preguntas: 1) El domingo 28 ¿a quién va a votar para presidente: a Jorge Batlle o a Tabaré Vázquez? 2) ¿Vd está completamente decidido o tiene alguans dudas? 3) Independientemente de que lo vaya a votar el domingo 28. Entre Jorge Batlle y Tabaré Vázquez ¿por cuál siente mayor rechazo? ¿cuál prefiere menos? 4) Para la elección del domingo 28 entre Tabaré Vázquez y Jorge Batlle ¿Vd. está completamente decidido a quién va a votar, tiene idea pero no está seguro o todavía no tiene idea a quién va a votar? 5) Vd. se considera blanco, colorado, frenteamplista, encuentrista, nuevoespacistas o se define de alguna otra manera? 6) Entre el Partido Colorado y el Frente Amplio ¿de cuál partido se siente más lejos? ¿a cuál nunca votaría?. 7) [se indaga voto por partido y por sector el 31 de octubre] 8) [se indaga voto por partido y candidato presidencial o sector en 1994]
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas en condiciones de votar el 31 de octubre de 1999 - 2416 casos
Relevamiento de datos: 20 al 24 de noviembre de 1999
Presentación de datos: semanas móviles comprendias en el período de relevamiento de datos
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 2.0%
Ponderación por generación electoral - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: las indicadas en los cuadros
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
noviembre 24 - 1999