Suspenso en la recta final:
los nuevos números a cinco días del balotaje
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
Hoy, martes, nuestro encuentro con el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de Factum, está dedicado al análisis político. Pero hoy viene con nuevos datos de encuestas rumbo al balotaje, y por eso el título: “Suspenso en la recta final. Los nuevos números, a cinco días del balotaje”.

OSCAR A. BOTTINELLI:
El viernes pasado explicamos los dos tipos de encuestas que efectúa Factum. Una es la encuesta nacional Factum, que abarca a todo el país incluyendo el área rural, que se hace los fines de semana, a la que llamamos “la encuesta larga”, y otra es “la encuesta corta”, que se realiza en forma diaria desde el 12 al 17 de noviembre.
De paso, una aclaración, porque en estos días se viene difundiendo encuestas de colegas y a veces no coincide el orden de las fechas en que se efectúan las encuestas con el de las fechas de publicación. La última fue de la empresa Cifra, publicada el domingo, con datos al día 14. Pero el viernes anterior habíamos difundido la encuesta Factum con datos al miércoles 17. Es decir que la última encuesta que se efectuó, de todas las difundidas, fue la de Factum: nosotros la difundimos a las 48 horas del cierre, y Cifra la difundió a la semana.

EC – Es decir que la encuesta de Cifra difundida el fin de semana tenía siete días de realizado el trabajo de campo.

OAB – Que es lo habitual en las encuestas de Cifra, entre otras cosas porque publica sus resultados los días domingos en el diario El País.

EC – En cambio, la de Factum había sido cerrada el miércoles, y fue difundida el viernes. La que vamos a difundir hoy es posible porque Factum viene haciendo un trabajo diario.

OAB – Es una encuesta diaria, que se realiza en Montevideo y en el país urbano, entre las 18 y las 20 o las 19 y las 21 horas, según la zona.

EC – Con los números que vamos a difundir hoy, entonces, ¿hasta qué fecha llegamos?

OAB – Hasta el domingo pasado, del 18 al 21 (la continuación de la otra) con la combinación de la parte rural del 13 y 14 de noviembre para que cierre todo el país. El total de casos es 1.648: 1.440 casos urbanos y 208 rurales y semi rurales. El margen de error máximo es más/menos 2,4%.
El estado de situación, entonces, es al domingo 21 por la noche, es decir que queda pegada a la última difundida, es su continuación.

EC – Pasamos entonces a esos números de intención de voto al domingo pasado en todo el país, urbano y rural.
Jorge Batlle, 45 ½%;
Tabaré Vázquez, 45%;
Indecisos/en blanco, 9 ½%.

OAB – El primer comentario es que unimos indecisos y en blanco porque en la opción de la gente es prácticamente un mismo conjunto donde se forman dos subconjuntos: voto en blanco o voto indeciso. En realidad, la opción del voto en blanco, salvo alguna gente muy decidida, es un voto que tiene mucha volatilidad, y que puede volcarse hacia algún candidato. Y, lo vimos en abril y en octubre: muchos indecisos terminan votando en blanco. En abril muchos indecisos terminan sin votar, y en octubre votaban en blanco. Así que no son dos categorías tan separadas, y por eso preferimos unirlas porque dos cifras separadas no dan clara la magnitud de lo que está quedando fuera de la competencia.

EC - ¿En cuanto a la diferencia con las cifras de la encuesta anterior, que difundimos el viernes pasado?


OAB – Importa ver toda la relación. Al 7 de noviembre, la ventaja de Vázquez sobre Batlle era de 6 puntos y medio, al viernes era de dos puntos, y ahora es una ventaja de medio punto de Batlle sobre Vázquez. En otras palabras, Batlle achicó su diferencia en cuatro puntos y medio entre el 7 y el 17 de noviembre (son unos 100.000 votos), producto en gran medida del pronunciamiento del Partido Nacional. Y luego, entre el miércoles y el domingo pasados, tuvo un nuevo crecimiento de dos puntos y medio (alrededor de unos 55.000 votos). De empezar la carrera con 145.000 votos de retraso, pasó a tener unos 10.000 de ventaja. Lo que se traduce en que creció 155.000 votos más de los que creció Tabaré Vázquez.


EC – El margen de error ¿cómo incide a la hora de evaluar esta diferencia de medio punto de Batlle sobre Vázquez?


OAB – Incide si uno quiere darle a esto un carácter rotundo, contundente, decir que esto es el veredicto y así termina una elección o, como a algunos les gusta, jugarlo tipo pronóstico. Si uno lo va viendo como fotografías, y sobre todo la sucesión de fotografías, lo que marca la tendencia podrá ser medio punto, estarán más o menos iguales o estará Batlle un poco más separado, pero lo que es muy claro es la tendencia por la que Batlle ha ido creciendo muchísimo más que Vázquez: Vázquez ha estado bastante estable entre 44 y 45%, mientras que el crecimiento de Batlle hace pensar razonablemente que esté un poco por encima de Vázquez en función de toda la línea de crecimiento que se ha registrado.


EC – Seguimos con los números, discriminando Montevideo e interior.
Para empezar, Montevideo:
Batlle, 38%;
Vázquez, 54 ½%
Indecisos/en blanco, 7 ½%

En el interior:
Batlle, 50 ½%;
Vázquez, 38%;
Indecisos/en blanco, 11%.

OAB – Observamos que, en Montevideo, inicialmente la diferencia de Vázquez sobre Batlle fue de 18 puntos, aumentó a 21 el 17 de noviembre, y bajó a 16.
En el interior, donde está el fuerte del Partido Nacional, la ventaja de Batlle era de 2 puntos, cuando la mayoría de los blancos estaban impactados por el resultado, desorientados, esperando lo que dijeran sus líderes. El 17 de noviembre, cuando ya se había pronunciado el Directorio y los líderes del Partido Nacional (Lacalle, Volonté, Larrañaga, Ramos, y por separado -en forma muy contundente- Juan Andrés Ramírez), y se produce el vuelco donde había más gente para volcarse, que era en el interior, lo que desnivela el crecimiento a favor de Batlle, que pasa a ganar por 13 puntos. Ahora se mantuvo más o menos estable, y la ventaja se redujo un poquito, a 12 puntos.

EC – Cuando tu señalas que en este salto en la diferencia a favor de Batlle, de 2 a 13 puntos, influyó de manera decisiva el pronunciamiento del Partido Nacional, ¿lo dices porque Factum lo ha medido, ha averiguado las causas de la decisión de la gente?


OAB – Sí, sí.


EC – Quiero decir ¿no es una interpretación?


OAB – No. Además, en la medida en que se pregunta a la gente “¿Qué votó en octubre? ¿Qué votó en abril? ¿Qué votó en 1994? ¿Cómo se define: blanco, colorado o frenteamplista?”… bueno: si una persona se define como blanca, en octubre votó al Partido Nacional, el 7 de noviembre se manifestaba indecisa, y la masa que se define blanca, que en octubre votó al Partido Nacional, el 17 de noviembre dice que vota a Batlle en un porcentaje de los dos tercios o más, y eran mucho menos de la mitad el 7 de noviembre, en esa comparación de cifras se ve claro el desplazamiento. No infiere uno la relación a partir de dos hechos separados, sino que el cambio de comportamiento queda explícito muy directamente.
Es interesante observa varias cosas. La primera es que el primer cambio de escenario, que se da del 7 al 17 de noviembre, cuando Vázquez pasa a estar claramente delante de Batlle a estar delante pero en forma más pareja, ese cambio de escenario se produce básica o totalmente en el interior del país. Porque incluso en ese período Vázquez logra aumentar su distancia sobre Batlle en Montevideo. Se produce en el interior rural y en el interior urbano, y la explicación es esencialmente política, la que acabo de dar.
Y en los cinco días del 17 al 21 no hay cambios en el interior. Incluso ese pequeñísimo cambio estaría perjudicando a Batlle porque, si bien sigue creciendo, Vázquez crece un poquito más aceleradamente que Batlle en el interior.
Pero en Montevideo, mientras Vázquez no cae, Batlle siguió creciendo y de un 34% pasó al 38%. Este crecimiento en Montevideo fue el que le dio el desequilibrio a nivel nacional, que le permite igualar y superar en medio punto a Tabaré Vázquez.


EC – Luego de estos números frescos, ingresamos al tramo de análisis.

OAB – Primero, algo que tiene que ver con estos movimientos fuertes. Los que siguen las encuestas y las elecciones verán que en Uruguay los desplazamientos son lentos, pequeños, graduales. De una elección a otra no tenemos esos cambios formidables como los que se observan por ejemplo en Argentina: en 1983 la UCR gana las elecciones presidenciales, en 1988 pierde de una manera espectacular, en 1994 saca el 10%, y cinco años después gana la Presidencia (con aliados, pero la gana) con la mitad de los votos, aproximadamente el 50%. Eso de un partido que gane, 10 años después esté prácticamente en extinción y cinco años después gane con la mitad de los votos, en Uruguay no se da. Los desplazamientos son muy tenues, muy lentos.
Y en las encuestas, para los que siguen las encuestas Factum y En Perspectiva (el primero de octubre cumplimos siete años ininterrumpidos de aquel debut raro de cómo dar encuestas por radio sin apoyo gráfico, cuando hicimos la transmisión del acto de adhesión al referéndum sobre la Ley de Empresas Públicas), es raro que un partido tenga un mes el 20% y al mes siguiente el 25%: generalmente si un mes tiene el 20 al mes siguiente tenga el 22, después el 24, el 25. Ya en un proceso más dinámico, cuando nos estamos acercando a grandes hechos políticos o a las elecciones, se puede hablar de tres puntos de crecimiento de un partido, y entonces decimos “Qué fuerte crecimiento”. Pero acá estamos diciendo que en 10 días un candidato acorta la distancia en cuatro puntos y medio.


EC – También es cierto que estamos en un escenario al que nos estábamos acostumbrados, que no tiene antecedentes...


OAB – Es que ahí viene la explicación.


EC – …que pocas veces hemos visto una campaña electoral tan corta como la de este último tramo, con cuatro semanas entre la primera y la segunda vuelta.


OAB – Precisamente, vamos a desmenuzar cosas que diría Perogrullo, porque no estamos descubriendo la pólvora. Pero a veces, ponerlas todas juntas y refrescarlas ayuda mucho a entender estos fenómenos.
Lo primero es lo que parece más obvio, pero en lo que insisto: el formidable shock que significó el balotaje para el votante, y también para los dirigentes políticos. El pasar de una elección entre varios partidos (tres o cuatro en forma estable en las últimas décadas), con multiplicidad de candidatos conocidos, de trayectoria, una canasta donde estaban prácticamente todos los líderes a los que uno quería votar, a una instancia en octubre en que ya no estaban todos porque la mayoría quedaron fuera de competencia en abril, y un mes después, en noviembre, quedan sólo dos. Dos candidatos que representan a dos partidos en un país en que hay tres partidos con tradiciones, dos de ellos con tradición centenaria, otro con al menos más de una generación, y un cuarto partido nuevo (pero tampoco novísimo: con transformaciones, ya está en su tercera elección; a esto en Guatemala, cuando un partido llega a tres elecciones, le llaman “un partido tradicional”). Dos partidos y dos candidatos afuera es algo para descolocar a cualquiera, y mucho más si es el Partido Nacional, con 163 años de historia, que salvo que estuviera en revolución o en abstención participaba en todas las elecciones y para disputarlas, con más o menos chance pero era el otro contendiente.
La gente del Partido Nacional de golpe se encuentra desorientada, y con señales contradictorias: era muy claro que Lacalle se orientaba al voto a Batlle. Pero no era simple para los votantes blancos decir “Entre Batlle y Vázquez voy a votar a Batlle”. Una cosa era decir “…pero creo que va a estar el Partido Nacional”, y otra cosa es encontrarse con que el Partido Nacional no estaba, y tenía que votar al rival tradicional. Y mucho más pensando en departamentos de muy baja presencia del Frente. En Cerro Largo, Tacuarembó, Treinta y Tres, Durazno, Flores, el adversario del Partido Nacional era el Partido Colorado. Y el ciudadano blanco tenía que pensar que tenía que votar a ese con el que va a disputar la Intendencia en mayo. Esto requirió todo un proceso que llevó varios días, y que termina en algo que… ¿cómo no se va a mover el electorado 100.000 o 150.000 votos, cómo no se van a mover cuatro o cinco puntos las encuestas en pocos días, si ocurre algo como que por primera vez en 163 años el Partido Nacional dice que va a votar al candidato del Partido Colorado? No es un hecho baladí. Es uno de esos que va a figurar cuando se haga la cronología sintética del Uruguay del siglo XX. Desde el punto de vista electoral, este acontecimiento, así como la elección del 31 de octubre de 1999, equivale a la del 30 de noviembre de 1958, cuando el Partido Nacional le ganó al Partido Colorado después de 93 años. Son los mojones, los cambios fuertes electorales y políticos del país.
Lo otro es que tampoco estamos acostumbrados a que se nos diga: “Señor, este es el escenario sobre el que tiene que pronunciarse, y tiene 28 días para emitir su voto”. Recordemos los cinco años anteriores. En el Partido Colorado, la gran incógnita sobre quién iba a ser el precandidato del Foro, y por otro lado el doctor Jorge Batlle en carrera. Desde mediados de 1995, luego de la ruptura de Lacalle y Ramírez, tenemos en el Partido Nacional a Lacalle, Ramírez y Volonté. Tabaré Vázquez y Astori en carrera, Michelini en carrera. Es decir que de todos los candidatos más o menos importantes había una sola incógnita, que se sabía que iba a existir aunque no el nombre: el precandidato del Foro. La gente va procesando durante cuatro años… ¿cuántas encuestas presentamos acá en ese tiempo, sobre cuatro partidos que fueron siempre los mismos, y sobre un candidato que –salvo uno- eran siempre los mismos?


EC – Por otro lado, esta campaña –breve como es- ha tenido una intensidad desusada. Los hechos políticos, las jugadas políticas que se van procesando: el ataque de uno, la defensa del otro, el contragolpe del otro, han venido ocurriendo a una velocidad muy fuerte. Cualquiera que haya seguido la prensa o los programas periodísticos lo percibe.


OAB – A eso le atribuyo dos explicaciones ligadas a lo anterior. La primera es que el escenario aparece en la noche del 31 de octubre, y hay que definir en 28 días. No hay tiempo para ir gestando imágenes de largo plazo. Uno diría que es la diferencia entre una partida de un campeonato de ajedrez y una partida de “ajedrez ping-pong”: no es lo mismo desarrollar una partida que va a durar cinco horas que una que dura cinco minutos.
La segunda es que la masa de electores a captar es mucho mayor. En una elección normal la gente tiene el electorado básico de su partido y sabe que hay una masa acotada, de 200.000 o 300.000 personas, que son todo lo que hay a moverse. Acá empieza con 580.000 del Partido Nacional y el Nuevo Espacio más 60.000 votantes en blanco. Entonces, de dos millones 200 mil votantes, hay 640.000 que no pueden repetir el voto y a los que hay que captar para definir una elección, y en 28 días. Esto lleva a que la estrategia sea rápida, “blitz”, en que cada uno tuvo un arranque totalmente distinto desde el punto de vista geográfico y desde el punto de vista político. Desde el punto de vista geográfico, porque el grueso de la disputa se daba en el interior y no en Montevideo; porque en Montevideo la suma del Encuentro Progresista y del Partido Colorado daba el 80% del electorado, mientras que en el interior esa suma estaba bastante por debajo del 70%.
Entonces, el electorado a disputar era más del doble en el interior que en Montevideo. Y además en el interior era donde había mensajes de los partidos políticos sobre un núcleo fuerte de gente sobre todo del Partido Nacional. De ahí que Montevideo sea un escenario que se ha movido poco, donde cada uno arrancó desde pisos altos (con un desnivel fuerte entre Vázquez y Batlle), pero además donde el electorado del Partido Nacional estaba muy concentrado en el Herrerismo: la Alianza Nacional sacó 23.000 y pocos votos. El Nuevo Espacio es, sí, en Montevideo, donde pesa más. De modo que Vázquez levanta rápidamente el techo del Encuentro Progresista y se queda estabilizado en 54-55% a lo largo de todo el tiempo; Batlle arranca un poco por encima del electorado del Partido Colorado y luego va captando voto blanco; la mayoría del Nuevo Espacio se va volcando a Vázquez, y caso todo el electorado del Partido Nacional hacia Batlle, lo que va provocando este crecimiento de Batlle.
En el interior rural el Encuentro Progresista pesa mucho menos. Empezó (en cifras gruesas) en una relación de 25 a 55, para pasar a una relación de 20 a 65: varios de los blancos que en principio se volcaban a Vázquez en el interior rural pasaron a indecisos o se volcaron a Batlle, pero el pronunciamiento del Directorio blanco fue muy fuerte en la zona del país donde el Partido Nacional es dominante: el interior rural y semi rural. Esos votantes que comenzaron titubeando, unos yendo para un lado y otros hacia otro, se vuelcan hacia Batlle.
La disputa es más pareja en el interior urbano, entre otras cosas porque es la zona del interior donde el Encuentro Progresista tiene más presencia; donde tuvo muy buenas votaciones como en el área metropolitana de Canelones, Maldonado, Paysandú, todo el litoral, San José… Ahí la disputa es pareja, tanto que empezó con ventaja para Vázquez, el pronunciamiento del Partido Nacional produce un enroque, hay una disputa donde crece Batlle y cae Vázquez, luego el crecimiento de Vázquez es más rápido que el de Batlle, pero se diría que tirando una línea de todos estos días los dos van más o menos en paralelo en el crecimiento en el interior urbano, siempre con Batlle un par de puntos por encima, aunque es allí donde la disputa es realmente fuerte.  

EC – Tú te referiste al pronunciamiento del Partido Nacional y al de Michelini como hechos políticos que han incidido en estas variaciones de la opinión pública. ¿Qué otros hechos políticos han influido?

OAB – Los hechos temáticos, y yo diría el tono de la campaña.
La campaña tuvo dos fases: una primera que comienza con Vázquez a la iniciativa, mensaje televisivo y discurso en los festejos de Bulevar Artigas la noche del 31 de octubre, envío de misiones al exterior, lanzamiento de la figura de Astori, aparición de la figura de Cancela… Una serie de hechos políticos que lo ponen casi en posición de presidente electo, generando actos de gobierno.
Interrupción por aquellos tres días de duelo, y comienzo de la segunda fase con el Partido Colorado a la iniciativa con el tema central del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, con el Encuentro Progresista a la defensiva. En nuestra percepción, el tema del Impuesto a la Renta reforzó las estrategias de apoyos partidarios, particularmente fue un mensaje muy fuerte hacia los niveles socioeconómicos medios y medio – altos, hacia los cuales la candidatura de Batlle dirige todos sus mensajes para generarles inseguridad en relación a un eventual gobierno de Vázquez, partiendo de un dato: que en los niveles medios y medio – altos es donde el Encuentro tiene mayor porcentaje de votación que en los niveles bajos y semi – bajos. Por lo tanto, está apuntando a un lugar sensible del Encuentro y del Nuevo Espacio.

Se puede hacer los análisis desde dos puntos de vista, y hay que combinar los dos. Tenemos entonces la incidencia partidaria y la incidencia temática, que juntos forman un tercer elemento: las imágenes que forma la gente sobre ganancias y pérdidas de cada uno, imágenes positivas y negativas que, inciden para valorar positiva o negativamente a un candidato independientemente de temas.

FICHA TECNICA

Preguntas: 1) El domingo 28 ¿a quién va a votar para presidente: a Jorge Batlle o a Tabaré Vázquez? 2) ¿Vd está completamente decidido o tiene alguans dudas? 3) Independientemente de que lo vaya a votar el domingo 28. Entre Jorge Batlle y Tabaré Vázquez ¿por cuál siente mayor rechazo? ¿cuál prefiere menos? 4) Para la elección del domingo 28 entre Tabaré Vázquez y Jorge Batlle ¿Vd. está completamente decidido a quién va a votar, tiene idea pero no está seguro o todavía no tiene idea a quién va a votar? 5) Vd. se considera blanco, colorado, frenteamplista, encuentrista, nuevoespacistas o se define de alguna otra manera? 6) Entre el Partido Colorado y el Frente Amplio ¿de cuál partido se siente más lejos? ¿a cuál nunca votaría?. 7) [se indaga voto por partido y por sector el 31 de octubre] 8) [se indaga voto por partido y candidato presidencial o sector en 1994]
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas en condiciones de votar el 31 de octubre de 1999 - 1648 casos
Relevamiento de datos: 18 a 21 de noviembre de 1999
Presentación de datos: semanas móviles comprendias en el período de relevamiento de datos
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 2.4%
Ponderación por generación electoral - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: las indicadas en los cuadros
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
noviembre 23 - 1999