La intención de voto hacia el domingo 25
Estado de situación al 4 de abril
Unica encuesta nacional de intención de voto
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO - Con el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum, vamos a dar la última actualización de las encuestas de intención de votos hacia las elecciones primarias o "internas" del 25.

OSCAR A. BOTTINELLI - Estamos a 17 días de la consulta, y hoy más que preguntar qué votarían los uruguayos hablamos de qué van a votar el 25 de abril. Es una encuesta representativa de todo el país, urbano y rural, dato no menor en el cual vamos a hacer algún hincapié más adelante, porque hay algunos efectos en los escenarios según cómo votan esos pueblos chicos y áreas semi rurales, con incidencia dentro de los partidos.

La elección hacia el 25 está dando una primera pauta que es algo que podía ser previsible: iniciado el año normal en marzo, y sobre todo después de la semana de turismo, los uruguayos empezaron a prestar mucho más atención a la campaña electoral, y los niveles de participación se ven más altos que hace unos meses, durante el verano o durante el año pasado.

EC - ¿Qué podemos adelantar en ese sentido?

OAB - Que hay más o menos un rango de votación: no podemos decir cuánta va a ser. Podemos hacer un concurso de pronósticos, pero hablando con seriedad tenemos un mínimo y un máximo: el mínimo son los que expresan que seguramente van a votar, y el máximo razonable son quienes dicen que es seguro o probable que lo va a hacer. En un extremo, tenemos una cifra que -en relación al padrón- es el 56%: de los dos casi millones 400 mil habilitados para votar. El electorado potencial, lo que llamamos el máximo, sería del 69% del padrón. En cifras estamos entre algo más de un millón 250 mil como piso y un millón 600 mil como techo.

El nivel de la concurrencia no tendrá un significado menor, porque hay partidos en los que la situación está muy definida, o la forma en que se posicionan los candidatos hace que no sea demasiado importante; pero en cambio en otros no ocurre eso: cuánta gente vaya a votar tendrá una incidencia importante. Porque hay gente que dice "Me gusta Fulano". ¿Lo va a ir a votar? "Ah, no sé". Si va, lo va a votar a él porque es el que más le gusta, pero no tiene una decisión de que resulte tan importante votarlo. Y este es un tema que, cuando hay concurrencia voluntaria, incide decisivamente. Un estudioso de las campañas electorales norteamericanas, Theodore White, decía que si los empleados, los trabajadores, que son básicamente demócratas, si cuando salen de trabajar a las cinco de la tarde se detienen en las casillas de votación, gana el Partido Demócrata; si miran con indiferencia y siguen para la casa, ganan los republicanos. Eso estaba referido más a los años 60 y 70, no es exactamente la realidad de hoy, pero reflejaba cómo siendo muy clara la orientación de esa persona, el problema era si iba o no a votar.

EC - Entonces, por un lado, el tema que señalabas: la encuesta verifica que, empezado el mes de marzo (sobre todo, pasada la Semana Santa y de Turismo), ahora sí hay una mayor atención de la población, se verifica una mayor participación en los actos, un mayor seguimiento de los actos, las entrevistas, los discursos, las caravanas, y eso también se refleja en la cantidad de gente que podría votar el 25.

OAB - Exacto. Y esto afecta otra de las competencias del 25. Ese día se elige, sí, el candidato de cada partido. Pero hay un ranking que se difunde ese mismo día: qué partido salió primero, segundo o tercero. Esto no tiene un efecto jurídico, pero el partido con más votos sale con un halo ganador; y el tercero tendrá que salir a remontar la impresión en la gente de que su candidato queda fuera del balotaje. Dirá: "No, no, pero yo junto a todo mi partido estoy mejor que el otro…", toda la argumentación, pero tiene que explicar que ser tercero no es tan preocupante. Y aunque salga tercero por el 0,3% de diferencia: no hay que relativizar esos efectos ópticos que genera haber salido primero, segundo o tercero, porque ya genera distintos puntos de arranque el 26 de abril hacia octubre.

EC - Es un golpe de imagen que va a ser fuerte. Si te parece, empezamos por ahí: viendo como está la competencia entre partidos.

OAB - Manejemos siempre los dos datos: una concurrencia baja o alta, a las que estamos llamando básica y potencial.

En la competencia básica, que ubicamos en el 56% del padrón, aparece el Encuentro Progresista con un 33%, el Partido Nacional con un 30%, el Partido Colorado con un 29%, y el Nuevo Espacio con un 3%. Y hay un 5% de indefinidos que pueden alterar algo. Esta relación no sólo es importante porque aparece el Encuentro Progresista algo distanciado y los blancos y colorados parejos entre sí, sino porque la gente que dice que es seguro que va a votar es un poquito más dentro del Encuentro Progresista respecto a la de los partidos tradicionales.

Cuando nos acercamos al máximo, a la votación potencial (incluyendo a los que dicen que es probable que van a votar), en este momento es un poco más la de los partidos tradicionales que la del Encuentro Progresista, lo que da una situación un poco más empatada: Encuentro Progresista 31-32%, Partido Nacional 31%, y Partido Colorado 30%.

Como se ve, no es cuestión sólo de cuánta gente adhiere en todo el país a uno u otro partido, sino a cuánta de ella va a ir a votar. Un partido puede tener un potencial de 700 mil votos, por decir algo; pero no es lo mismo que de ellos vayan a votar las dos terceras partes a que vaya la mitad. Entonces, su lugar en el ranking dependerá no sólo del nivel de adhesión que tenga en el Uruguay, sino del nivel de gente que, adhiriendo a él, vaya a votar. Esto va a ser importante en el ranking, que en principio apunta a un mejor posicionamiento del Encuentro Progresista - Frente Amplio y una mayor dificultad para el Partido Colorado que, incluso por la edad de su electorado (un poco más envejecido que el del Partido Nacional) tiene una menor predisposición a concurrir el 25.

EC - Ahora sí, vamos a la competencia interna en los tres partidos. Parece conveniente empezar por el partido que tiene su interna más definida, después con el que le sigue en nitidez, y dejar para el final la más peleada.

Como se imaginarán, empezamos por el Encuentro Progresista - Frente Amplio. Como señalabas, tenemos dos escenarios: el básico y el potencial. En el de menor participación tenemos a Vázquez con 74% y Astori con el 23%. En el de mayor participación, Vázquez 75% y Astori 22%.

OAB - Como se ve, no es demasiado importante la diferencia de participación: el resultado es más o menos el mismo en cualquier hipótesis. Lo que sí observamos es que este escenario es dinámico: hay una leve línea de crecimiento de Astori a lo largo de las últimas semanas. Estuvo en torno al 20% y había estado más bajo el año pasado, y ha ido creciendo sostenidamente, en términos leves, y además esos crecimientos donde sube un poquito, se estanca, vuelve a crecer. En estos momentos está llegando a una relación casi perfecta de tres a uno a favor de Vázquez. Hace alrededor de un año, muy lejos de las elecciones y cuando las candidaturas todavía no estaban resueltas, la relación llegó a prácticamente de cinco a uno.

Acá hay dos cosas: la primera, que no hay ninguna incógnita sobre el resultado de la elección. Deberían ocurrir hechos demasiado extraordinarios en estos próximos 17 días para que uno tuviera dudas sobre el resultado. Evidentemente, Tabaré Vázquez fue electo candidato único del Encuentro Progresista, y no hay nadie que haga una especulación sobre si se apoya o no a Vázquez en un balotaje, si se le enfrenta o no… Quizá el tema sea la otra competencia del Encuentro Progresista: no es sólo Vázquez - Astori sino entre los sectores, porque no todos los que apoyan a Vázquez tienen entre sí la misma proximidad o la misma distancia con Asamblea Uruguay. En ese escenario, donde hay dos fuerzas tabarecistas principales, el Espacio 90 y la Vertiente Artiguista, componen junto con Asamblea Uruguay un segundo nivel de competencia. No es lo mismo que Astori obtenga una votación del 20% (que a esta altura ya superó con holgura) a que obtenga un 25% o continuara con el crecimiento y llegara a niveles más altos. Es decir que también es importante la relación Vázquez - Astori no para la elección presidencial de octubre o la de noviembre, sino de los posicionamientos y los juegos de fuerza internos del Encuentro Progresista - Frente Amplio. Pero esto lo veremos la semana próxima con el juego de sectores dentro de la fuerza de izquierda.

EC - Continuando en orden de claridad de la competencia interna, pasamos ahora a la segunda. ¿Cuál es: la colorada o la blanca?

OAB - En las últimas semanas se ha ido clarificando la del Partido Nacional.

EC - Veamos las cifras. En el escenario de más baja concurrencia, Luis Alberto Lacalle 51%, seguido por Juan Andrés Ramírez con 25%. En el escenario de más alta concurrencia, Lacalle 48%, Ramírez 28%. Después vemos las cifras de los otros precandidatos, pero interesaba destacar a estos dos por la polarización que estaba planteada… y que ¿ya no es tal?

OAB - En ese momento, parecería que no. Volonté aparece nítidamente en un tercer lugar (nítidamente porque está separado del segundo y separado del cuarto), en un entorno del 11-12%. Eso es oscilante (estuvo un poquito más arriba hace dos semanas, en el 14%) pero no es decisivo si es 11, 12, 13 o 14. Ramos está en cuarto lugar con un 4%, también oscilando de 4 a 6 y 7%. Esos son los rangos donde se están moviendo, pero lo importante es la banda en que se ubica cada uno, más allá del porcentaje exacto que da puntualmente cada fin de semana.

La competencia Lacalle - Ramírez se instaura prácticamente entre setiembre y octubre del año pasado, producidos dos fenómenos: la caída de imagen de Volonté, la ruptura de Manos a la Obra con la escisión de Propuesta Nacional y el lanzamiento de la candidatura de Alvaro Ramos, que rompe aquel esquema de tercios, de tres candidatos más o menos parejos (Lacalle, Volonté, Ramírez) que en general había comandado casi invariablemente Volonté, aunque en algún momento había tenido a Ramírez en primer lugar. Lacalle además había llegado a niveles extraordinariamente bajos, como lo recuerda toda la población, particularmente en 1996, pero también en el 98 (en que ya se movía en niveles altos) hacia agosto tuvo caídas significativas. Ocurre entonces que, en primer lugar, comienza la polarización, con Ramírez partiendo desde un nivel un poco más alto que Lacalle. Algunas veces aquí hemos manejado los porcentajes de otra manera: cuando uno los ve como los dimos ahora, está viendo la competencia dentro de los partidos pero no ve lo que está pasando con los votos. Cuando uno miraba los votos, que eran los porcentajes sobre el total, no eran para hacer una sopa de números (que es uno de los problemas que tiene cualquier presentación) sino para ver que, entre octubre y fin de diciembre, Lacalle y Ramírez crecían ambos simultáneamente: no era que uno subiera y el otro cayera, como puede aparecer de los porcentajes relativos. ¿Qué ocurrió en ese período? Que el crecimiento de Lacalle fue más fuerte que el de Ramírez: entre octubre y fines de diciembre, Lacalle prácticamente estuvo muy cerca de duplicar sus votos; y Ramírez también aumentó, pero en una proporción menor. Esto trajo que, comenzando Ramírez con mucha ventaja, una ventaja que además fue producto de una política de agregaciones: un acuerdo con Jorge Larrañaga que le aporta alrededor de cuatro puntos, y luego con el Movimiento Nacional de Rocha, que le da un empuje decisivo y le permite saltar cómodamente al primer lugar: llegó a tener una distancia de 37% a 23% con Lacalle dentro del Partido Nacional.

Pero en lo relativo, Ramírez no logra seguir acumulando al mismo ritmo en que lo venía haciendo Lacalle, y así se llega a un virtual empate a fin de año, con leve ventaja para el expresidente. Desde entonces, Lacalle no pierde la delantera: todo lo que ocurre es una serie de acercamientos o distanciamientos. Diciembre es clave: del 13 al 31 se produce no sólo el fenómeno de que Lacalle sigue creciendo sino de que Ramírez tiene una primera caída, que es lo que provocó ese enroque de empate pero con Lacalle adelante. A lo largo de enero y febrero se produce un movimiento en que primero se distancia Lacalle, y luego vuelven a juntarse (allí hay veces en que Lacalle detiene su crecimiento y tiene alguna posibilidad de caída), mientras Ramírez oscila entre recuperar y perder. En marzo se inicia el cambio de tendencias: hay una ganancia neta de votos por Lacalle (no sólo en los porcentajes relativos) y una pérdida neta de Ramírez, que se fue acentuando en las últimas tres semanas. El cierre que dimos al 14 de marzo ya daba una distancia entre ambos, esto se acentuó el 21 y el 28 de marzo y el 4 de abril. Hay además un dato importante: mientras en el escenario anterior se daba el fenómeno de que a mayor votación la situación se emparejaba, y a menor votación aumentaba la distancia de Lacalle, hoy (si bien se mantiene: Lacalle obtendría 26% en la votación menor y 20% en la más alta) ya no es tan clara, tan contundente y tan fuerte como lo fue al principio.

De mantenerse estas tendencias, el Partido Nacional tiene un escenario diferente al que traía…

EC - Un escenario que se resuelve el propio 25 de abril, con la elección de Lacalle como candidato único del Partido Nacional.

OAB - De no haber cambios fuertes, de mantenerse estas tendencias, parecería que puede resolverse el propio 25 de abril.

EC - Porque, recordemos, Lacalle aparece con el 51% (que es una de las condiciones para la proclamación automática) y en el otro, el de máxima votación, está con 48% pero con 20 puntos sobre Ramírez (la segunda condición es que tenga más de 40% y 10 puntos de diferencia).

OAB - Y tiene el doble de esa diferencia. Pero lo importante no es esta cifra puntual, sino que la tendencia se afirme, lo que está dando la impresión de un escenario clarificado. Este escenario genera una nueva forma de competencia hacia los otros candidatos, porque ahora adquiere importancia no sólo el ganar, sino la fuerza de los distintos sectores en un partido en el que la mayoría de los sectores han definido explícitamente que buscan que la fórmula sea más abarcativa que la fracción ganadora (el Partido Colorado tiene también un poco ese supuesto). Por lo tanto, para el armado de la fórmula, será muy importante el posicionamiento y la influencia de los distintos sectores y, de alguna manera, los demás candidatos se están jugando a eso, a tener una mayor votación. De alguna manera, cuando baja la presión de una competencia tan polarizada como la que tenía, la situación da más aire a los que estaban fuera de esa polarización.

EC - Pero ¿tú dices que la fórmula no tiene por qué ser integrada por los dos sectores que aparezcan primeros? En el Partido Colorado es esa la solución que se está manejando.

OAB - Lo que pasa es que el Partido Colorado prácticamente tiene sólo dos grandes sectores. En este momento, si la fórmula fuera del que sale primero con alguno de los otros, en porcentaje le estaría dando medio partido para un lado y medio para otro, casi. No estoy adelantando nada respecto al Partido Nacional. Lo que digo es que cambia la situación, y que cada uno está haciendo su juego y sus especulaciones sobre cómo puede ser la fórmula. El Partido Nacional tiene igual un problema planteado: que viene con una competencia extraordinariamente dura, lo primero que debe hacer es un ejercicio de recomposición, y uno de los temas es la fórmula presidencial. Y lo que digo es que todos pueden jugar a incidir (no digo integrarla, sino incidir) en la fórmula. Incidir quiere decir tener participación en cómo se va a conformar y qué nombres se va a elegir.

EC - ¿Algún comentario sobre cómo se distribuyen entre Lacalle y Ramírez los distintos tipos de electorado, en función del territorio, del nivel socioeconómico, de educación, de edad?

OAB - Sin duda, Ramírez está mucho mejor posicionado en los niveles medios y altos, mucho mejor posicionado hoy en Montevideo que en el interior (cuando el año pasado tuvo un muy buen posicionamiento en el interior; yo creo que fue ahí que se debilitó principalmente), y además en los sectores partidarios más lejanos: en la gente que mira a la política con más distancia. Eso fue muy nítido cuando en el escenario de voto obligatorio Ramírez aparecía muy beneficiado, y en el de mínima votación aparecía perjudicado. Lo que corresponde mucho a su perfil y a su discurso, altamente crítico hacia las formas de hacer política, no sólo dentro de su partido sino a los actores principales del sistema político, y muy nítidamente ubicado contra la actual coalición de gobierno.

En cuanto a Lacalle, él partió con el "cerno" (palabra que él usa), el voto básico de aparato, muy fuerte, muy firme, lo fue ampliando y encontró mucho más rápida respuesta en el interior que en Montevideo. Luego la fue encontrando en Montevideo, y en los niveles medios, semibajos y bajos es donde saca mayor ventaja sobre los demás candidatos con mayor claridad. Teniendo una votación importante en los sectores altos, es donde tiene más competencia.

EC - ¿Y algún agregado en cuanto a Ramos y Volonté?

OAB - Volonté ha logrado, después de desaparecer de la competencia principal, haber sufrido rupturas o desgajamientos y haber quedado absorbido por la polarización, logró un muy significativo soporte de electorado, de opinión pública. Algunos actores políticos hacían pronósticos mucho más pesimistas que esto. Haber quedado en el lugar que ocupa, a Manos a la Obra le deja protagonismo.

Propuesta Nacional ha sufrido el problema de falta de espacio. Una candidatura que salió tardíamente (ellos entendieron que era un problema de decisión política y no de cálculo electoral), en un momento en que no era fácil implantar una cuarta candidatura. Puede especularse que los votos de Propuesta puedan ser mayores que los que refleja una encuesta, en la medida en que, en algunos lugares, tiene el apoyo de grupos políticos, personalidades departamentales que en el momento final, en el momento de incidir sobre el votante con la distribución de la lista, la ida a votar o ese elemento de "Mi referente es Fulano de Tal" (Sergio Chiessa en Tacuarembó, José Hualde en Maldonado, para citar algunos) podría dar a Propuesta un empuje mayor que el voto estrictamente de opinión que reflejan las encuestas. Es decir que Propuesta Nacional tiene una estructura política muy superior al electorado que está recogiendo en las encuestas.

EC - Pasamos ahora a la interna del Partido Colorada. ¿La más complicada, la más imprevisible, Oscar?

OAB - Sí. Veamos primero las cifras.

EC - En el escenario de menor votación, Hierro López 52%, Jorge Batlle con el 42%. En el escenario de mayor votación, Hierro López 52%, Batlle 41%.

OAB - Cuando los demás candidatos (Bouza, Vailliant) oscilan en 1 o 2%, el quinto candidato, Cabrera, no registra datos, y hay un 5% de indecisos. Aclaremos que los indecisos pueden ser muchos más: esta es la gente que está diciendo que segura o probablemente va a votar al Partido Colorado, pero no sabe a quién. En este caso hay más gente que puede ir a votar: no son esos niveles de indecisión cerrados como las que se presentan en las elecciones con voto obligatorio. Aquí juega otra variable que es la concurrencia.

Tenemos un escenario con ventaja para Hierro, que aparece sostenidamente, pero en términos que nosotros no consideramos decisivos.

EC - ¿Todavía no son definitivos?

OAB - No, porque, en primer lugar, se va a decir que sale Hierro en la primera vuelta. Digamos previamente que, matemáticamente, es casi imposible que el candidato colorado no salga en la primera vuelta (si no es así es porque salieron 49,5 contra 48,5 y 2% afuera, o los otros sectores suman el 3, 4, 5%, y entre los dos primeros hay un empate). Pero cuando hay dos candidatos que absorben en conjunto el 94% de la intención de voto, cualquier resultado que uno dé se va a interpretar como que sale en la primera vuelta. Pero esa especulación aquí no corre, porque no es quién gana y luego si llega o no llega: prácticamente llega.

Veamos qué está ocurriendo. En primer lugar, hay variaciones en la captación de voto entre Hierro y Batlle en estas semanas. No son suficientes para que uno quede primero y el otro segundo, y a la semana a la inversa. Pero sí para que haya fluctuaciones. Por lo pronto, antes del acuerdo de Hierro con Millor, Batlle había estado adelante. El acuerdo con Millor dio a Hierro el plus para tomar una delantera que no ha perdido desde entonces. Pero en esa delantera ha tenido distancias mucho más pronunciadas que esta, otras menores que la actual, y ahora una situación en que en ambos escenarios se está manteniendo la misma distancia, que es quizá la novedad que hubo hasta ahora.

Pero en líneas generales podemos decir que, a menor votación, se beneficia Batlle y, a mayor votación, en principio se beneficia Hierro. Segunda cosa: los electorados de uno y otro son completamente distintos. Entonces no sólo importa cuánta gente va a votar, sino qué gente va a votar.

EC - ¿Qué diferencia se dan entre los electorados?

OAB - En Montevideo, por ejemplo, es muy claro que Batlle tiene una muy fuerte adhesión, gana muy cómodo, en los niveles medios y altos. Es extraordinaria la diferencia de Batlle en Montevideo en esos niveles. Exactamente el mismo panorama, pero al revés, se da a favor de Hierro en los niveles semibajos y bajos. Lo que va a desnivelar, entonces, no es sólo si se pasa de un millón 200 mil a un millón 600 mil, sino cómo es el plus. Si aumenta en los niveles medios y altos en Montevideo, beneficiará a Batlle. Si en los niveles bajos y semibajos, a Hierro.

EC - Y en el interior, ¿qué pasa?

OAB - Si uno hace una encuesta a nivel del llamado país urbano, las ciudades, Batlle va a aparecer muy fuerte. Si uno hiciera una encuesta del país urbano, que son las más habituales en este país, es probable que el resultado fuera muy parejo entre Batlle y Hierro. Pero en el resto del país, el país de los pueblos chicos, el semi rural, el desnivel a favor de Hierro es extraordinariamente fuerte. Un nivel que puede ser del candidato, o que puede ser producto de la influencia muy directa de todos los que llamamos referentes o, dicho de otra manera, caudillos, figuras políticas locales o departamentales, que tienen además contacto directo, cotidiano, cara a cara con prácticamente todos los votantes. Sin duda el Foro cuenta con un muy fuerte aparato, una muy fuerte red de caudillos que está operando a favor de Hierro.

Si dividimos el país en cuatro, por ejemplo: Montevideo, Canelones, interior urbano e interior semi rural (o interior de ciudades e interior de pueblos chicos), de los cuatro componentes el que tiene más predisposición a concurrir es este último, precisamente por esa mayor información y esa mayor cercanía con los actores políticos departamentales y locales.

El comportamiento de este electorado, entonces, va a ser decisivo. Cuando uno estudia los números y hace juegos, y dice "Supongamos que acá vote el electorado máximo y acá el mínimo", según cuáles sea el máximo y el mínimo en el Partido Colorado cambian los resultados. Si hay una gran corrida de votos de opinión, de sectores medios y altos, hoy se favorece Batlle. Si hay un mayor arrastre de sectores bajos, hoy se favorece Hierro. Es decir que no es lineal: no es que "Un millón 200 mil, Fulano; un millón 600 mil, Mengano". No, no. ¿Cómo se compone ese aumento? La competencia interna Batlle - Hierro tiene características peculiares por la fuerte diferencia de electorado entre uno y el otro, y este es un dato clave para los próximos 15 días. Creo además que el Partido Colorado está planteando un escenario en que las próximas dos semanas de campaña electoral van a ser decisivas. Primero, porque la atención va a quedar muy centrada en el Partido Colorado, y segundo porque va a incidir todo lo que hagan los candidatos y quienes los apoyan.

Quiero decir algo final sobre todas las situaciones. Cuando uno dice "Lacalle sale con 48%", la cifra es una sola. Pero ¿qué es ese 48%, cómo se compone? Se compone de cuatro o cinco tipos de votantes: el que dice "Yo, a Fulano, lo voto bajo agua y bajo las granadas"; está el que dice: "Fulano me gusta, sí, estoy seguro con él"; está el que dice: "Fulano creo que es el que más me gusta; tengo alguna duda pero casi seguro que lo voto"; está el otro: "¿Fulano? Me gusta, sí. Si voy a votar, lo votaré a él"; y está el "Hoy sí, pero de aquí al 25… Todavía tengo mis dudas". Entonces, desde ese extremo que -utilizando una expresión campera- es "un palo a pique" hasta el que está prendido con alfileres, todo queda incluido en ese número 48. Naturalmente que este ejemplo vale para todos los candidatos. La campaña en estas dos semanas, entonces, va a incidir sobre los votos que puedan estar prendidos con alfileres, a favor de uno u otro candidato en cualquiera de los tres partidos.

EC - Sobre todo por esa característica muy original que tiene esta elección del 25, que es el voto voluntario...

OAB - Ese es un dato clave.

EC - … y que ha complicado fuertemente el trabajo de las empresas de opinión pública.

OAB - Sobre todo porque, si bien en Uruguay el voto fue de hecho voluntario hasta el año 1966, desde que existen las encuestas como una técnica moderna, confiable, aceptada, no hemos tenido estas experiencias. Hemos tenido las consultas de ratificación de referéndum, pero todos los actos de elección, plebiscito y referéndum han sido con voto obligatorio. En esta variable, entonces, que en Estados Unidos pesa muchísimo y está muy estudiada, nosotros estamos haciendo los primeros pininos.

FICHA TECNICA

Preguntas:
Primera indagación de voto: El próximo 25 de abril se van a realizar elecciones generales, con voto voluntario, para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República. ¿A quién se inclinaría a votar? Por ahora los candidatos son éstos
Segunda indagación de voto:1) Imagine Vd. que haya elecciones el próximo domingo ¿a qué partido político votaría?. 2) ¿Y a qué sector. 3) ¿Y a quién del (respectivo) partido se inclinaría a votar para presidente de la República?. 4) [a los no definidos por partido] ¿Y a quién se inclinaría a votar para presidente de la República. 5) [a los no definidos] ¿Y por cuál partido simpatiza más?
Indagación de concurrencia a las elecciones preliminares de abril: En abril del 99 se van a realizar elecciones generales para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República y las convenciones partidarias. El voto va a ser voluntario ¿Vd. piensa votar en esas elecciones o no?
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas en condiciones de votar el 25 de abril de 1999 - 912 casos
Relevamiento de datos: marzo 21 a abril 4 de 1999
Presentación de datos: semanas móviles comprendidas en el período de relevamiento de datos
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 3.3%
Ponderación por generación electoral - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: las indicadas en los cuadros
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
abril 8 - 1999