¿Qué votarían hoy los uruguayos?
Estado de situación al 8 de noviembre de 1998
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO - Habíamos anunciado para hoy el análisis de concurrencia a las elecciones de abril. Sin embargo, se pudo terminar a tiempo el proceso de la Encuesta Nacional Factum de noviembre, es decir, el estado de situación al 29 de noviembre. Entonces, en forma paralela vamos a dar el estado de situación a hoy, la probable concurrencia en abril, y la diferencia en los escenarios entre una elección de voto obligatorio y una de voto voluntario. Los datos de la Encuesta Nacional Factum y el análisis estarán, como siempre, a cargo del politólogo Oscar A. Bottinelli.

OSCAR A. BOTTINELLI - Los datos de hoy son producto de la Encuesta Nacional Factum, representativa del 100% del electorado en condiciones de votar en las próximas elecciones nacionales. La encuesta fue realizada en todo el país, tanto urbano como rural, exclusivamente los fines de semana y feriados entre el 7 y el 29 de noviembre de 1998. Se entrevistó en sus respectivos hogares, en forma personal, a 1.344 personas residentes en los mismos, nacidos hasta el 25 de abril de 1981, con ciudadanía oriental o derecho al voto, entrevistas realizadas y supervisadas por el equipo propio de Factum. El margen de error máximo posible, en más o en menos, sería del 2.7% (Los datos completos de la metodología y la ficha técnica figuran en la página de cuadros de Factum en Internet).

La forma de investigar la intención de voto, cómo y en qué orden se formulan las preguntas, son un tema clave a la hora de interpretar las encuestas. La indagación básica se realiza a través de la siguiente sucesión de preguntas: 1) "Imagine que haya elecciones el próximo domingo ¿A qué partido político votaría?". 2) "¿Y a qué sector?". 3) "¿Y a quién del (respectivo) partido se inclinaría a votar para presidente de la República?". A su vez, a quienes ante la primera pregunta no contestan partido alguna (no contestan o manifiestan que no saben, que votarían en blanco o a ninguno), se les repregunta: "¿Y a quién se inclinaría a votar para presidente de la República?". Y a quienes aún mantienen un nivel de indefinición, se añade la interrogante: "¿Y por cuál partido simpatiza más?". Esas preguntas son formuladas en el tramo final de la encuesta. Por otro lado, al comienzo de la encuesta, se pregunta: "En abril del 99 se van a realizar elecciones generales, con voto voluntario, para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República. ¿A quién se inclinaría a votar? Por ahora los candidatos son éstos: …". Estas opciones, su nivel de coherencia o incoherencia con la batería anterior de preguntas, son tenidas en cuenta en el momento de procesar los datos y extraer conclusiones.

En todos los casos las preguntas son de carácter cerrado, es decir que al encuestado se le presenta un menú (tarjeta o lista) con todas las alternativas posibles. Las opciones presidenciales son las que figuran en los cuadros, que constituyen actualmente todas las precandidaturas en carrera en los cuatro lemas con representación parlamentaria; además se registran opciones por los lemas sin representación parlamentaria. La razón fundamental de preguntar con un menú de opciones y no con preguntas abiertas, es que la elección, el voto, implica la selección de una preferencia dentro de una canasta de alternativas previamente definida y fija; uno no puede votar a quien quiera, no escribe el nombre de cualquier persona en un papel, sino que escoge una de las opciones inscriptas y presentadas al elector, es decir, el voto es un proceso de elección entre candidaturas; por tanto, el encuestado, en tanto elector, debe conocer todas las opciones que tiene en su poder. Las otras razones obedecen a técnica de encuestas: que si la pregunta es abierta lo que se registra es básicamente adhesiones en base a recordación y además que el encuestador puede recoger respuestas inválidas. Un ejercicio realizado por Factum permite demostrar que si la pregunta se realiza en forma abierta y sin advertencia a los encuestados, todavía hoy se obtienen respuestas de candidaturas retiradas, como las de Fernández Faingold y Lombardo en el Partido Colorado (respuestas que en general van en detrimento del voto a Hierro) y las de Larrañaga y Pereyra en el Partido Nacional (opciones que en general van en perjuicio de Ramírez). Puede pues afirmarse que las preguntas en forma abierta establecen sesgos claros y precisos, en perjuicio de Hierro López y de Ramírez, y también en contra de Bouza, Alem García y Vailliant.

EC - Era importante insistir una vez más en cómo realiza Factum su cuestionario, porque eso permite interpretar después los distintos resultados de las diferentes encuestas. Hasta ahora vimos cómo se averigua la intención de voto. Pero en abril se realizan unas elecciones especiales, con voto voluntario. ¿Cómo se investiga cuánta gente va a esas elecciones, y cómo cambia el voto?

OAB - Hemos dicho muchas veces que la Constitución les llama erróneamente "elecciones internas" y ello sugiere escenarios erróneos. Un estudio de Factum permitió detectar dos grandes visiones equivocadas de lo que ocurrirá en abril. Una, que se trata de elecciones organizadas por los partidos, en locales partidarios u obtenidos por los partidos, y en que votan los afiliados o simpatizantes. Dos, que se organizan centralmente por el Estado, y que en locales comunes, en forma simultánea, se vota en un lugar por el Partido Colorado, en otro por el Partido Nacional, en otro por el EP-FA , etcétera. Lo común a ambas visiones es la idea que existe una identificación del votante en relación a qué partido vota o en dónde vota. Ello provoca una alta retracción, como que lleva a más de la mitad de los electores a manifestar su predisposición a no concurrir.

En consecuencia, la pregunta que hoy formula Factum es la siguiente: "En abril se van a realizar elecciones generales para elegir el candidato único de cada partido a presidente de la República y las convenciones partidarias. La concurrencia va a ser voluntaria. Y va a ser secreto tanto el candidato y la lista que vote como el partido que elija. ¿Usted piensa votar en esas elecciones o no?". Con esta pregunta se obtiene un nivel de concurrencia superior al 70% del electorado real, es decir, del electorado residente en el país, al que llamamos electorado real (recordemos que el electorado real se sitúa algo por debajo de los 2 millones 300 mil personas, mientras que el padrón electoral, una vez concluida la inscripción cívica, estará en torno a los 2 millones 450 mil habilitados; esa diferencia es producto en una pequeña parte por dificultades de depuración del padrón, y en su mayor parte por ciudadanos inscriptos residentes en el extranjero. Ese nivel estimado de concurrencia significa alrededor del 65% del padrón electoral nominal. Esta cifra de personas que piensan participar en las "internas" no es exagerada, si tenemos en cuenta que en las elecciones con voto voluntario habidas en el país hasta 1966 la concurrencia se situó en el eje del 85% del electorado real; y en las elecciones generales de autoridades partidarias de 1982 (las llamadas "internas" al fin del régimen de facto), ascendió a cerca del 70% de ese electorado real. Pero precisemos entonces a esta altura que hay dos escenarios distintos: uno que sería el del electorado total, si hubiera voto obligatorio, y otro con un electorado potencial en abril, ese 70% que piensa participar.

EC - Bien, luego de todas estas explicaciones, veamos los datos al 29 de noviembre:

COMPETENCIA INTERPARTIDARIA
Partido Colorado, 29%
Partido Nacional, 27%
Encuentro Progresista - F. Amplio, 31%
Nuevo Espacio, 5%
Indefinidos y otros partidos, 8%

Veamos ahora la competencia presidencial.

OAB - Decíamos que hay dos escenarios: uno con el electorado general si el voto fuera obligatorio, y otro con el voto potencial a abril, de quienes piensan participar en esa instancia. Vamos a presentar aquí el correspondiente al electorado general.

El Partido Colorado tiene 28.7%, que se descompone así:
Batlle, 12.0%
Bouza, 0.2%
Hierro López, 11.8%
Millor, 2.0%
Vailliant, 0.3%
Indecisos en el P. Colorado, 2.5%

El Partido Nacional suma 27.2%, que se descompone así:
Alem García, 0.4%
Lacalle, 8.1%
Ramírez, 9.3%
Ramos, 2.9%
Volonté, 4.8%
Indecisos dentro del P. Nacional, 1.7%

El Encuentro Progresista - F. Amplio reúne 31.5%, que surge de sumar:
Vázquez, 22.9%
Astori, 6.8%
Indecisos dentro del EP-FA, 1.8%

El cuadro se completa con:
Michelini, candidato único del Nuevo Espacio, reúne 5.1%.
Otros partidos, 0.3%
Indefinidos, 7.2%
La suma total da el 100% del electorado.

EC - ¿Estos números dan lugar a algún comentario.?

OAB - Primero, veamos cómo van quedando las posiciones internas.

En el Partido Colorado, si lo tomamos como total, la relación Batlle-Hierro queda 42 a 41. En cambio, entre los que piensan votar en abril, la distancia de Batlle aumenta: 45 a 39.

En el Partido Nacional, la relación queda con Ramírez 35, Lacalle 29, Volonté 18, Ramos 11. Si consideramos el electorado potencial de abril, las diferencias se achican: Ramírez 36, Lacalle 32.

En el Encuentro Progresista - Frente Amplio, las diferencias de Vázquez y Astori son de 73 a 22, o de 75 a 21 si se toma en cuenta a quienes piensan votar en abril.

EC - Esos eran los números puros. ¿Qué conclusiones se puede sacar, sobre todo con variaciones respecto a los datos de las últimas semanas?

OAB - Primero. El escenario entre los partidos va teniendo un cambio muy fuerte. En los últimos meses se pasó de un escenario con un Encuentro Progresista indiscutidamente líder y dos partidos tradicionales distanciados, se pasó a un escenario de tercios. Habrá que estar muy atentos en las semanas sucesivas, porque probablemente estemos en el momento más favorable de los partidos tradicionales y el más difícil del Encuentro, aunque también puede ocurrir que se consolide esta relación y nuevamente se produzca un despegue del Encuentro respecto a los partidos tradicionales. El Encuentro Progresista pasó de 37% en abril a un 31% en la actualidad, como producto de un proceso lento de caída más o menos constante. El Partido Nacional estuvo el primer cuatrimestre del año estabilizado en el 23%, el siguiente semestre entre un 24% y un 25%, y en noviembre creció al 27%. Y el Partido Colorado fue el que tuvo el ascenso más fuerte y veloz, luego de haber registrado una caída también fuerte y paulatina: de noviembre del año pasado a julio pasado, cayó constantemente del 26% al 20%, y desde entonces comenzó un repunte acelerado que lo llevó al 24% en octubre, al 27% a mediados de noviembre y al 29% al cierre de este mes. Dijimos que la polarización interna del Partido Colorado lo ha potenciado evidentemente.

Pero la distancia del Encuentro Progresista con el tercero tuvo un media de 12 a 14 puntos, y hoy se redujo a tan sólo cuatro. Repito, las semanas venideras serán claves para verificar si es posible mantener un escenario de tercios, o si los partidos tradicionales llegaron al máximo de recuperación y el EP-FA recupera lo perdido.

Segundo punto, en lo interno. En el Partido Colorado la competencia Batlle-Hierro se inició con una participación del 32% cada una y luego se inició un proceso de crecimiento de ambos: primero tuvo un gran empujón Hierro (se distanció cuatro puntos de su competidor), luego acortó distancias Batlle, y este mes lo pasa a Hierro por un punto en el electorado general y por seis puntos entre el electorado potencial de abril, lo que confirma lo que adelantábamos: cuanto más gente vote en abril, más beneficiado surge Hierro. De todos modos, y más allá de que hay un virtual empate, Batlle aparece por delante en cualquiera de los dos escenarios. Millor, Vailliant y Bouza sufren los efectos de esta competencia bipolar.

En el nacionalismo, tras las ruptura de la competencia triangular inicial, hay una competencia bipolar Ramírez - Lacalle, y aparece otra competencia en un segundo plano entre Volonté y Ramos. Se produjo un inicial despegue de Ramírez (en gran medida producto de los aportes de Larrañaga y de Pereyra, que le sumaron respectivamente cuatro y cinco puntos), y luego ocurre una constante recuperación de Lacalle. Hoy la ventaja de Ramírez, que fue de diez puntos en setiembre y octubre, se redujo a nueve a mediados de noviembre y a seis al cierre del mes (en el electorado general; en el electorado potencial de abril la ventaja es menor, de solo cuatro puntos). Lacalle superó aquel bajón muy grande que tuvo en agosto, cuando estuvo en el 20%, inició un proceso gradual constante de crecimiento, que lo llevó a 29%, seis puntos por debajo de Ramírez. Si tomamos sólo a los que votarían en abril, la diferencia se reduce aún más, a cuatro puntos. En el segundo escenario del que hablábamos, Volonté sufrió una fuerte caída en setiembre (de 29 a 21 puntos) y luego ingresó en un proceso de caída por goteo: 20 puntos en octubre, 19 a mediados de noviembre, 18 a fin de mes (en el electorado general; en el electorado potencial de abril su nivel es de 16%). Y en sentido opuesto, Ramos partió de un 5%, saltó al 7% en los dos meses siguientes, y luego saltó al 10% a mediados de noviembre y a 11% al cierre del mes. Ahora, la ventaja de Volonté sobre Ramos, que empezó en una relación de 21 a 7, se redujo ahora de 18 a 11, es decir que se redujo a la mitad.

Dentro del Encuentro Progresista no hay novedades en cuanto a competencia presidencial, sigue habiendo una diferencia de 3 a 1 a favor de Vázquez respecto a Astori, y es irrelevante punto más o menos de movimiento.

EC - ¿Como resumen final?

OAB - Al cerrar noviembre se restablece un escenario tripartidista de tercios, con una distancia del primero al tercero de tan sólo cuatro puntos, escenario similar al existente en 1994 a igual distancia de las elecciones, cinco meses. El escenario de tercios desiguales es producto de una constante caída del Encuentro Progresista, un crecimiento acelerado del Partido Colorado y un ascenso paulatino del Partido Nacional. En las tres competencias interiores de los partidos no hay novedades sustanciales, aunque sí algunos movimientos menores. En el coloradismo Batlle toma levemente la delantera sobre Hierro, y la lucha entre ambos asfixia a las demás opciones. En el nacionalismo se reduce de manera constante la ventaja de Ramírez sobre Lacalle, mientras que se consolida un segundo plano de competitividad entre Volonté y Ramos, con una ventaja clara pero en descenso para el ex-presidente del Directorio. Y en el Encuentro Progresista-Frente Amplio Vázquez triplica a Astori.

FICHA TECNICA

Preguntas:
Indagación de voto:1) Imagine Vd. que haya elecciones el próximo domingo ¿a qué partido político votaría?. 2) ¿Y a qué sector. 3) ¿Y a quién del (respectivo) partido se inclinaría a votar para presidente de la República?. 4) [a los no definidos por partido] ¿Y a quién se inclinaría a votar para presidente de la República. 5) [a los no definidos] ¿Y por cuál partido simpatiza más?.
Indagación complementaria de voto: En abril del 99 se van a realizar elecciones generales, con voto voluntario, para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República. ¿A quién se inclinaría a votar? Por ahora los candidatos son éstos.
Indagación de concurrencia a las elecciones preliminares de abril: En abril del 99 se van a realizar elecciones generales para elegir el candidato único de cada partido a la Presidencia de la República y las convenciones partidarias. El voto va a ser voluntario ¿Vd. piensa votar en esas elecciones o no?
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas de 17 años en adelante - 1344 casos
Relevamiento de datos: noviembre 7 a 29 de 1998
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 2.7%
Ponderación completa - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: total de encuestados
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
diciembre 3 - 1998