¿Qué votarían hoy los uruguayos?
Estado de situación al 31 de marzo de 1998
La competencia entre partidos
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
¿Qué votarían los uruguayos si las intenciones fuesen el próximo domingo? Con este título solemos presentar cada tres meses el tradicional informe que Factum elabora para En Perspectiva en base a su encuesta sobre intención de voto. Hoy iniciamos la primera de cuatro emisiones especiales de La Opinión Pública destinadas a divulgar y analizar los resultados de este sondeo. Vamos a introducir las características de este trabajo, cómo se hace la exploración, a qué fecha están cerrados los datos, etcétera.

OSCAR A. BOTTINELLI:
En primer lugar, éste es un estudio que venimos haciendo en forma prácticamente ininterrumpida desde fines de 1990. Desde marzo de 1994 el estudio es ininterrumpidamente representativo del 100% del electorado, no sólo de las zonas urbanas sino también de las zonas rurales del país. El dato no es menor porque cuando el estudio se hace sólo en localidades de 10.000 habitantes para arriba queda la quinta parte del electorado sin encuestar, lo cual significa cambios muy fuertes en el análisis o la proyección de un resultado electoral.

A partir de la reforma de 1996, de la Constitución del 97, se introdujeron algunos problemas. Estamos en presencia de un nuevo escenario electoral. Este nuevo escenario tiene como característica la existencia en principio de dos elecciones -la que se va a celebrar el 25 de abril de 1999 y la que se realiza el 31 de octubre del mismo año- que pueden tener muchos elementos parecidos y algunos diferentes.

La elección del 31 de octubre desde el punto de vista de la competencia política -salvo algunos aspectos que no tienen que ver con la competencia presidencial ni senatorial, elecciones de diputados que no lleva el sublema o de municipales que se van a realizar después en lo demás-, en lo que tiene que ver con presidente y senadores no tiene ningún tipo de variante en relación al esquema clásico en la forma de la elección. Sí lo tiene en cuanto al resultado, al hecho de que no gana ya el partido más votado sino que hay una vuelta adicional que se realiza en noviembre entre los dos más votados, salvo que el más votado obtenga un número de votos que supere la mitad del total de votantes.

En abril hay otra elección muy complicada. Tanto en el análisis político como en el manejo de encuestas hemos hecho una explicación muy detallada de esta elección a la cual lamentablemente se le ha popularizado el nombre de elecciones internas, que es técnicamente incorrecto, no corresponde a la definición de una teoría de sistemas electorales, pero que además da una sensación muy equívoca. Hemos tenido por ejemplo elecciones internas en el Frente Amplio o en el Batllismo Unido en el año 89, que sí eran internas, se votaba en locales partidarios o elegidos por el grupo político, con mesas y autoridades partidarias, y votaban los que decían que podían votar al partido, todo el que firmara una adhesión al Frente o al Batllismo Unido. Estas son elecciones generales en las que votan todos los uruguayos, la única diferencia es que son voluntarias. He visto sobre esto muchos análisis que se refieren a que "ahora van a ser voluntarias"; en toda la historia del Uruguay hubo sólo cuatro elecciones de voto obligatorio: en el 71, en el 84,en el 89 y en el 94. Todas las anteriores fueron de voto voluntario; teóricamente era obligatorio pero no había ninguna sanción, no pasaba nada y había un nivel de concurrencia muy elevado. Más adelante vamos analizar lo que hace al nivel de concurrencia de abril.

Hay distintas formas de encuestar; una es hacerlo preguntando directamente: "¿Usted va a ir a las internas? Y si va, ¿a quién vota?". Esta forma de encuestar tiene muchos problemas. Uno de ellos es que se puede encuestar a mucha menos gente de la que va a ir a votar porque el escenario todavía no está claro, está muy presente la idea de las elecciones internas de los partidos en que va a ir a un partido a votar, no se tiene idea de que es una elección general. Nos parece que es un escenario difícil de preguntar. Nosotros seguimos con el escenario clásico de decir "imaginemos una elección como las que hubo siempre pero ahora en octubre, que se hiciera el próximo domingo". Se vota por partido y dentro del partido por candidatos.

Estamos encuestando a todas las personas en condiciones de votar el 31 de octubre del año próximo. La muestra es representativa de todos los que están en condiciones de votar al 31 de octubre.

Como hay tres encuestas en plaza queremos advertir el riesgo de compararlas: primero porque no son iguales los universos -ésta es la única representativa del 100 por ciento del electorado-, y segundo porque no es igual la forma de preguntar. La forma de preguntar de las otras empresas no se publica y la nuestra sí, nuestra metodología es identificable.

Finalmente, recuerdo estos datos técnicos: 1.808 casos, la encuesta se cerró el 31 de marzo, se encuestó a personas en condiciones de votar el 31 de octubre de 1999 y toda la especificación de la ficha técnica está de acuerdo al Código Internacional de Estudio del Mercado y Opinión de Esomar, a la Guía de Opinión Polls y al Código de Encuestas de Opinión Pública de WAPOR. Estos códigos y guías exigen que se publique junto con las encuestas el texto exacto de las preguntas formuladas, lo que nosotros siempre hacemos.

EC - Pasamos a los resultados de la competencia entre partidos. La pregunta textualmente fue: "Imagine usted que haya elecciones el próximo domingo. ¿A qué partido político votaría?".

OAB - La pregunta se realiza en forma abierta, pero en Uruguay todo el mundo tiene presente cuáles son los partidos políticos posibles y nunca hay errores en la formulación de la respuesta.

EC - Veamos primero los números totales: Partido Colorado 23 por ciento, Partido Nacional 23 por ciento también, Frente Amplio-Encuentro Progresista 36 por ciento, Nuevo Espacio 5 por ciento, no define/otros 12 por ciento.

Ahora discriminamos Montevideo e interior del país. En Montevideo: Partido Colorado 23 por ciento, Partido Nacional 14 por ciento, Frente Amplio-Encuentro Progresista 45 por ciento, Nuevo Espacio 5 por ciento, no define/otros 13 por ciento.

En el interior: Partido Colorado 24 por ciento, Partido Nacional 30 por ciento, Frente Amplio-Encuentro Progresista 30 por ciento, Nuevo Espacio 5 por ciento, no define/otros 11 por ciento.

OAB - Estos son los resultados al 31 de marzo. Veamos primero cómo han evolucionado estas cifras a lo largo de los últimos tres años. Tengamos presente que estamos exactamente a nueve días del inicio del año propiamente electoral que a escala nacional va a tener tres rondas: la primera es la de las elecciones preliminares de abril, la segunda las elecciones generales de octubre y la tercera el llamado balotaje; y después, en mayo del 2000, las elecciones municipales.

A lo largo de estos tres años los comportamientos han sido los siguientes. El Partido Colorado, que hoy tiene un 23 por ciento, arroja un promedio de 23 por ciento y se movió en un mínimo de 19 por ciento que registró en mayo del 97 y un máximo de 26 por ciento en noviembre, también del 97. El rango, la banda en que se mueve de piso a techo, ha sido de siete puntos.

El Partido Nacional se ha movido en una banda casi igual, apenas menor, de 6 puntos; su promedio también es de 23 por ciento, hoy están empatados. El Partido Nacional se movió en una banda un poquito más alta, un mínimo del 21 por ciento que registró hace ya bastante tiempo, en el año 96, y un máximo del 27 por ciento que también registró en el año 96. Ha tenido muy poco movimiento a lo largo del año 97.

El Frente Amplio o Encuentro Progresista también ha tenido una banda de seis puntos. Vemos que los tres grandes partidos han tenido una fluctuación del mismo tipo, con un zigzagueo relativamente pequeño. El mínimo del Frente Amplio o Encuentro Progresista ha sido del 31 por ciento y el máximo del 36 por ciento. El mínimo lo registra entre mediados y casi fines del año 96 y el máximo lo está registrando a lo largo de los tres meses del 98 en que ha estado constante en un 36 por ciento.

El Nuevo Espacio registró un máximo de un 9 por ciento y ahora está en un 5 por ciento, que es el mínimo que viene sostenidamente registrando en el 98. Su fluctuación fue de 4 puntos.

Veamos algunos detalles interesantes. Primero, la suma de Frente Amplio y Nuevo Espacio ha estado a lo largo del trienio bastante constante en torno a los 39 o 40 puntos; en este momento es de casi 41 (36 más cinco, aunque es casi 36 y casi 5, por los decimales no llega a 41). Este detalle arroja la conclusión numérica de que cuando ha estado bajo el Frente Amplio es porque ha estado alto el Nuevo Espacio y cuando ha ido cayendo el Nuevo Espacio ha ido creciendo el Frente Amplio.

Hay una especie de banda en la cual se mueven el Frente Amplio y el Nuevo Espacio. Numéricamente se da el fenómeno de que la suma de ambos siempre es la misma. No es necesariamente que los votos se trasladen del Frente al Nuevo Espacio o viceversa; podría ser del Nuevo Espacio -cuando éste cae- a no definidos y de no definidos al Frente y viceversa. Las cifras arrojan que hay una franja muy firme que está determinando que el conjunto no ha tenido variantes, no ha subido y parecería que uno crece a expensas del otro.

Analizado particularmente cada uno de los dos elementos, tenemos que el Nuevo Espacio generó inmediatamente después de las elecciones un fenómeno de crecimiento. Ya a mediados del año 95 estaba registrando 7 por ciento -la votación fue del 5 por ciento-, después fue creciendo y llegó al 9 por ciento; estuvo bastante tiempo en el 9 por ciento, y luego empezó a caer paulatina y sostenidamente: 8 por ciento, 7 por ciento, 6 por ciento y ahora ya viene sostenidamente un poquito por debajo del 5 por ciento, tanto en enero como en febrero y marzo.

Paralelamente, se dio el crecimiento del Frente Amplio. Este tuvo el 28 por ciento del total de votantes en la elección pasada; el 30 por ciento del total de votos, pero hubo gente que votó en blanco y hubo votos anulados. Sin embargo, el Frente nunca registró menos del 31 por ciento, lo que está hablando, más allá de los errores estadísticos de las encuestas, de un crecimiento sostenido. Es importante marcar que este crecimiento se da esencialmente en el interior, donde está en este momento prácticamente empatando el primer lugar.

Decir que el Frente empata el primer lugar en el interior obliga a una discriminación importante. Cada vez existe menos un interior; por lo menos electoralmente marquemos tres interiores. Uno es el constituido por el departamento de Canelones, que cada vez es menos interior, cada vez es más metropolitano, se va acentuando una realidad propia donde el Frente Amplio ha tenido el mayor de sus crecimientos. Un segundo interior es una "L" que va de Salto, hace un ángulo en Colonia y sigue hasta Maldonado, con una joroba en Florida. Es decir: Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Colonia, San José, Florida y Maldonado. El restante interior es el del centro y el recostado hacia Brasil: Artigas, Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo, Treinta y Tres y Durazno.

El país recostado hacia Brasil y el del centro es donde el Frente Amplio sigue teniendo bajo nivel de participación, en los promedios que tenía en el interior hace 15 o 25 años. En cambio, en esa "L" más urbanizada, que ha tenido más actividad industrial y de servicios en los últimos tiempos, que va de Salto a Colonia más San José, Florida y Maldonado, el Frente Amplio está acercándose a un tripartidismo, en algunos departamentos como Paysandú con algunas expectativas de un primer lugar y en otros sin tener expectativas de primer lugar pero con una competencia fuerte. Ese 30 por ciento del Frente en el interior es muy fuerte en Canelones, fuerte en esta "L" y débil, en sus niveles históricos del interior, en el centro y zona recostada a Brasil.

En cuanto al Partido Colorado y al Partido Nacional observamos en primer lugar que ambos están bastante por debajo de la votación obtenida en 1994 en que el Partido Nacional obtuvo el 29 por ciento y el Partido Colorado el 30 por ciento del total de votantes. Hay una pérdida de seis a siete puntos de uno y otro partido.

El porcentaje de no definidos es de 12 por ciento. Hay una traslación a los no definidos y alguna pérdida hacia el Frente Amplio. En cuanto al comportamiento de los partidos Nacional y Colorado y de los no definidos podemos decir en principio que los partidos Nacional y Colorado tienen mayor posibilidad que el Frente de captar votos dentro de los indefinidos. Los indefinidos hoy tienden a mirar más a los partidos tradicionales que al Frente. Pero si analizamos cifras del año 94 hay una pérdida neta de los partidos tradicionales, ya que aún captando todos los indefinidos tienen pérdida, pero además no los captan todos, captan más pero no la totalidad.

Entre el Partido Nacional y el Partido Colorado hay una competencia absolutamente cabeza a cabeza. A lo largo de estos tres años en algún momento estuvo el Partido Colorado adelante, en algún otro el Partido Nacional; nunca uno superó al otro en un 2 por ciento. El promedio de hoy está dando empate. Esta situación lleva a la conclusión de que cómo se posicione cada partido y cuáles resulten los candidatos el 25 de abril del año próximo van a ser determinantes para un hecho que a esta altura parece bastante claro: con estas cifras -tenemos un año por delante, para las elecciones presidenciales un año y medio, casi dos, por lo tanto puede cambiar muchísimo el escenario- si no hay cambios fuertes, tenemos que en primer lugar hay balotaje; están todos muy lejos de superar el 50 por ciento y hay un nivel de indefinidos bajo, lo que da poca elasticidad de crecimiento. Tiene que haber derrumbe de algún partido para que otro pueda llegar al 50 por ciento, por lo tanto el escenario más probable es de balotaje.

Con estas cifras, si no hay cambios fundamentales, el Frente Amplio está ubicado en el balotaje. Es muy claro que hay una elección definitoria el 31 de octubre por el otro lugar en el balotaje, entre el Partido Colorado y el Partido Nacional. Se va a plantear una competencia muy fuerte esencialmente entre el Partido Colorado y el Partido Nacional desde abril hasta octubre, y ahí los candidatos que elijan cada uno de esos dos partidos van a ser claves para ver cuál de los dos llega al balotaje. No se trata solamente de qué partido tiene el mejor candidato para ganar el balotaje, sino también de qué partido tiene el mejor candidato para ganarle al otro partido tradicional el lugar en el balotaje.

Puede haber cambios, esto no es un pronóstico de futuro, pero en un país de alta estabilidad en resultados electorales, que no tiene movilidades bruscas, con cifras que vienen relativamente constantes en los tres últimos años, hoy se prevén estos tres elementos: balotaje, el Frente Amplio en el balotaje y una definición muy cabeza a cabeza Partido Nacional-Partido Colorado en la que no va a jugar un papel menor quién sea el candidato de cada uno de los dos partidos.

FICHA TECNICA

Preguntas: 1) Imagine Vd. que haya elecciones el próximo domingo ¿a qué partido político votaría?. 2) ¿Y a qué sector. 3) ¿Y a quién del (respectivo) partido se inclinaría a votar para presidente de la República?. 4) [a los no definidos por partido] ¿Y a quién se inclinaría a votar para presidente de la República. 5) [a los no definidos] ¿Y por cuál partido simpatiza más?.
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas de 16 años en adelante - 1808 casos
Relevamiento de datos: marzo de 1998
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 2.4%
Ponderación completa - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: total de encuestados
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
abril 16- 1998