Las pertenencias políticas: el ser
blanco, colorado o frenteamplista
Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO
Si miramos en dirección a las elecciones de 1999, la opinión pública no sólo evoluciona en sus definiciones por los diferentes partidos y candidatos, sino que también va trazando matices en el grado de definición de su voto. La indecisión, las dudas, las firmezas y las pertenencias hacia los comicios del 99 es el tema de este miniciclo a cargo de Oscar A. Bottinelli, director de Factum.
Vamos a recordar de qué tipo de trabajo estamos hablando.

OSCAR A. BOTTINELLI:
Este es un estudio de opinión pública hecho en encuesta de hogares, cara a cara, en todo el país, urbano y rural, a personas de 15 años en adelante. 904 personas fueron entrevistadas. Tiene un nivel de confianza del 3,4%; el relevamiento de datos se hizo en agosto y setiembre de este año.

El martes pasado vimos la primera parte, lo propiamente electoral: el voto, las dudas y las firmezas en relación al voto a partir de qué votaría la gente si hubiera elecciones hoy.

Ahora vemos la segunda parte, la contracara, porque está marcando no una acción puntual de hoy ni de abril, octubre o noviembre del año 99, sino lo que llamamos pertenencia. En Uruguay parece bastante fácil que se asuma una pertenencia, que una persona se considere a sí misma -independientemente del voto, de la duda o firmeza y de qué va a votar- blanca, colorada o frenteamplista. En Uruguay, hasta hace 30 años era muy claro el nacer blanco o colorado, ser de una familia blanca o ser de una familia colorada. Esto se ha atenuado algo y ha nacido claramente una tercera pertenencia: el ser frenteamplista, el pertenecer a una familia frenteamplista. Tanto, que en lugar de partidos políticos se habla mucho de colectividades políticas: la colectividad blanca, la colorada, y ahora se puede hablar de la colectividad frenteamplista.

Académicamente, en lugar de "colectividad" se usa el término "familia": "la familia blanca", "la familia colorada", "la familia frenteamplista". Varios académicos han sostenido que en un país laico y poco religioso como Uruguay las pertenencias políticas o los partidos políticos han venido a cumplir algunos de los roles que en otras sociedades cumple la religión, esa institución que da pertenencia, el ser parte de algo, el sentirse común a unos y diferente a otros en función de dos o tres grandes círculos de la sociedad.

Queremos aclarar que hablamos de blancos, colorados y frenteamplistas, y no de nuevoespacistas, a pesar de que hay alguna gente que se define por el Nuevo Espacio, y sobre todo por este partido Nuevo Espacio que es un fenómeno muy nuevo. Nadie duda de que tiene un ánimo muy grande de permanencia, pero la pertenencia es algo más que estar muy identificado con el voto. Requiere años, requiere el paso de elecciones y a veces claramente las pertenencias se afirman cuando además de los años pasan las generaciones.

El relevamiento se hizo sobre la pregunta concreta y muy simple: "¿Usted se considera blanco, colorado, frenteamplista, o se define de alguna otra manera?".

E.C. - Vamos a los números. Se define como blanco el 18% de los uruguayos, como colorado o batllista el 17%, y como frenteamplista, socialista o comunista el 22%. En total, asume alguna pertenencia política el 58% de los uruguayos y no asume ninguna pertenencia política el restante 42%.

O.A.B. - Dos precisiones. La primera: existe gente que, sin definirse como frenteamplista, se define como socialista o comunista, dos partidos de larga tradición. Realmente hoy esta definición es muy reducida, muy marginal desde el punto de vista estadístico, ya que, de ese 22%, 21 y fracción se define como frenteamplista. La segunda precisión es que de cada 10 uruguayos seis tienen una pertenencia política, se definen a sí mismos como blancos, colorados o frenteamplistas. Es una adhesión muy firme; sólo cuatro no tienen pertenencia. Es un nivel muy alto de pertenencia política a escala mundial.

Vamos a ver la relación Montevideo-interior, una relación muy interesante y muy fuerte, porque las personas que en conjunto asumen lo que llamamos el nivel de pertenencia global en Montevideo son el 51% y en el interior son el 63%, lo cual está marcando que en Montevideo se han ido diluyendo mucho las pertenencias políticas, mientras que en el interior se mantienen con mucha firmeza.

Veamos cómo se distribuyen: en Montevideo los frenteamplistas son el 26%, los colorados el 13% y los blancos el 12%; en el interior los blancos son el 24%, los colorados el 21% y los frenteamplistas el 19%. Vemos que en el interior estas cifras tienen alguna relación con cómo se distribuye el voto. Hay tres tercios desiguales; en Montevideo blancos más colorados equivalen a los frenteamplistas.

Lo segundo es cómo se va dando la relación entre voto y pertenencia, tomando en cuenta lo que votaría hoy la gente, un dato que dimos en el mes de agosto. El voto por el Frente Amplio está situado en alrededor del 30% -digo "alrededor" porque acá vamos a cortar esas oscilaciones que hay mes a mes- y la pertenencia frenteamplista es del 22%. Prácticamente se puede decir que tres de cada cuatro votantes del Frente se sienten frenteamplistas como una adhesión o una pertenencia.

El Partido Nacional hoy recogería un 22% de voto seguro, mientras que la gente que se define como blanca es el 18%. Es muy interesante, porque vemos que prácticamente cuatro de cada cinco votantes del Partido Nacional se están definiendo como blancos. El caso del Partido Colorado es prácticamente igual: la intención de voto promedia el 22% y la gente que se dice colorada o batllista es el 17%.

Observamos un fenómeno interesante: hoy el Frente Amplio está proporcionalmente recogiendo más cantidad de votos que el Partido Nacional y el Partido Colorado entre la gente que no se dice pertenecer a esa colectividad política. Están los que pertenecen, son parte de, cuya identidad es blanca, colorada o frenteamplista, y están los que son votantes, no son blancos, no son colorados, no son frenteamplistas, pero hoy en forma concreta dicen que votan al Partido Nacional, al Partido Colorado o al Frente. Estos simples votantes en el Partido Nacional y el Partido Colorado son muchos menos que en el Frente Amplio. Este hoy está captando mucho más lo que podríamos llamar un voto independiente que los otros dos partidos. La gente que dice no tener pertenencia se está distribuyendo en parte entre estos votos, y ahí es donde sin ninguna duda se está concentrando el margen más fuerte o casi el total de los indefinidos y, por supuesto, el voto al Nuevo Espacio, que no hemos considerado como una pertenencia.

Por último, quiero hacer una pequeña aclaración y comentar una anécdota. Hay en todos los casos gente que dice ser blanca, colorada o frenteamplista, que indica que hoy votaría a otro partido. En general, es gente que se dice colorada y votaría al Nuevo Espacio, que se dice blanca y votaría al Frente Amplio y algún caso de frenteamplistas que votarían al Partido Nacional o al Partido Colorado. En los tres casos es muy marginal, son números muy pequeños, pero es interesante registrar que a veces se disocia el sentirse una cosa y el votar otra.

FICHA TECNICA

Pregunta: ¿Vd. se considera blanco, colorado, frenteamplista o se define de alguna otra manera?
TODO EL PAIS [urbano y rural] - Personas de 15 años en adelante - 1808 casos
Relevamiento de datos: agosto-setiembre de 1997
Asumiendo los criterios de un muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (dos sigmas), para el total de la muestra y para la hipótesis más desfavorable (p.q=50) el margen de error en más o en menos sería del 2.4%
Ponderación completa - Porcentajes en el sentido de la columna - Base: total de encuestados
Vea la
ficha técnica completa, elaborada de acuerdo al
ICC/ESOMAR International Code of Marketing and Social Research Practice

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio La Opinión Pública
noviembre 11 - 1997